[Cine] The Girl with the Dragon Tattoo (2011)

Cine

The Girl with the Dragon Tattoo (2011), 18 de enero de 2012.

Esta película fue vista en versión original y por ello el título es el original en idioma inglés. En las pantallas españolas es posible verlo en versión doblada con el título Millenium: Los hombres que no amaban a las mujeres.

Este miércoles pasado quedé con una gente por la tarde para resolver unas cuestiones. Nos llevó menos tiempo de lo que pensábamos, y por el lugar donde estábamos, alguien sugirió pasar el resto de la tarde viendo una película en el cine. Nos pillaba a cinco minutos caminando. Y fuimos. Y vimos lo que había a esa hora. Y lo único que había que nos atrajese algo es la versión original de esta segunda versión cinematográfica de la primera novela de la famosa saga Millenium. No es que me apeteciera mucho. Me sé la historia. Con el tiempo he llegado al convencimiento que esta saga literaria está excesivamente sobrevalorada. La primera versión cinematográfica, sueca, sin ser para tirar cohetes era razonablemente digna. Me joroba un poco esta manía de los yanquis de repetir las películas que ya han funcionado en otros sitios. Pero en los pros había dos cosas. Que la nueva versión la ha dirigido David Fincher, el de la estupenda Se7en (Seven) (aunque a mi no me han convencido tanto otras de sus películas). Incluso dicen que puede ser candidata al óscar a la mejor película. Y que… bueno,… todos se metían al cine. O me unía o me iba a casa. Pues nada. Para dentro.

El argumento… pues ya se sabe. El periodista Mikael Blomkvist (Daniel Craig) caído en desgracia que es contratado por el millonario Venger (Christopher Plummer) para encontrar al presunto asesino de su querida sobrina Harriet, acabará cruzandose con la marginal Lisbeth Salander (Rooney Mara) superinteligente joven, víctima de los abusos del sistema y de los hombres, para entre los dos desenmarañar el misterio.

¿Habéis visto? En pocas líneas está contado el argumento. Y es que este es uno de los defectos de la película, de la primera película y de la novela, a la que los dos filmes son muy fieles. Excesivamente fieles. Las mejores adaptaciones de obras literarias no son siempre las más fieles. Literatura y cine son dos lenguajes distintos. Y si ya debemos considerar que la novela se podría haber contado en la mitad de páginas y hubiera mejorado mucho, pues similarmente la historia fílmica se podría haber contado en 90 minutos y hubiera mejorado mucho sobre las dos horas y media que dura. No es mucho lo que hay que contar. Es una historia muy hinchada. Para colmo, la película se hace interminable porque tras el clímax de la resolución del crimen está la historia de la venganza contra el tipo que hizo caer en desgracia al periodista. Que en el conjunto del filme, a esas horas nos importa más bien poco.

Afortunadamente, está bien hecha. Fincher tiene abundante oficio. La película esta muy bien rodada, con una fotografía espléndida. Da gusto el nivel que ha alcanzado la cinematografía digital. Es de agradecer además que hayan conservado de la historia original que la acción sucede en Suecia, y este rodada en Suecia. La primera versión era digna, pero no puede competir en medios y planteamiento con esta. Aquella era un producto para televisión aprovechado en la pantalla grande, esta es un producto pensado para su éxito en las salas de cine.

En el lado de las interpretaciones, por supuesto tenemos el factor de que cuando los actores son conocidos nos llaman más la atención que cuando no lo son. Pero me atrevo a decir lo siguiente. Craig es mejor Blomkvist que el sueco de la primera versión. Lo hace bien. Y a pesar de que tiene un físico que puede imponer, no deja de aparecer como desvalido cuando toca. Está bien. Mara no lo hace mal como Lisbeth, pero yo no la veo tan maravillosa como he leído en algunos sitios. De hecho, creo que en esta ocasión es la sueca Rapace la que se impone en la comparación. Del resto, pues llama la atención ver pasar por ahí en papeles más importantes a gente como Stellan Skarsgård, o el ya mencionado Christopher Plummer, que son gente muy solvente que siempre lo hacen bien. Y en papeles más pequeñitos a Robin Wright, o Joely Richardson que no tienen tiempo para lucirse pero también son siempre competentes. Incluso en algo que es prácticamente un cameo a Embeth Davidtz, que supongo que tendrá más minutos en las secuelas de la saga. Está muy bien esto de sacar a intérpretes de cierto prestigio aunque no sea más que para dar relumbrón. Se nota que iban bien de presupuesto.

En resumen, una película que es un entretenimiento perfectamente válido, aunque excesivamente prolongado, que lo único que aporta a la anterior versión es más lujo en la producción por el mayor presupuesto. Imprescindible para los fans de la saga, los demás… pues pueden ir si no tienen nada mejor que hacer, o esperar a que la echen por la tele, o lo que sea. Que no pasa nada.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

Lectura recomendada: Nora Ephron es una individua que me cae gorda por las películas que hace. Pero tiene un pequeño texto publicado en The New Yorker, The Girl Who Fixed the Umlaut (en inglés), parodia de los personajes y de la novela original, que pone de manifiesto los principales defectos de la novela, y que es muy divertido y recomendable.

Y ahora, os dejo con un pequeño reportaje en blanco y negro con vistas y escenas de la bella capital sueca, Estocolmo.

Ayuntamiento

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Sergels Torg

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af Chapman

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Vasa

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Skansen

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Palacio Real

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Källos Trocadero

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Gamla Stan

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Södermalm

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Södermalm

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Södermalm

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Aftonbladet

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[Cine] Beginners (Principiantes) (2010)

Cine

Beginners (Principiantes) (Beginners, 2010), 19 de julio de 2011

Después de dos semanas sin pisar una sala de cine, nos juntamos con ganas de ver algo de buen cine en una pantalla grande. Que es como se ve el auténtico cine. Claro que siendo verano, y en los tiempos que corren, el concepto de “buen cine” es complicado de… no sé… ¿encontrar en la cartelera de cine? Nos llama la atención una película de un desconocido para nosotros Mike Mills, pero con un reparto llamativo. Como hemos encontrado por ahí alguna crítica razonable, decidimos arriesgarnos.

Sinopsis

Oliver (Ewan McGregor) es un tipo de 38 años, dibujante e ilustradors que en 2003, a la muerte de su padre, Hal (Christopher Plummer), queda desorientado en la vida. A partir de ahí se nos cuentan tres historias. Por un lado, su historia actual en la que conoce a una joven y encantadora actriz francesa, Anna (Mélanie Laurent), que realmente le gusta, y en la que tendrá que pelear duramente por no arruinar la relación. Como hace habitualmente. Por otro lado, va recordando, y presenciamos en flashbacks, los últimos años de la vida de su padre, desde que quedó viudo y decidió “salir del armario” y buscarse un novio más joven, Andy (Goran Visnjic), y vivir la vida como no había podido hacer durante sus 44 años de matrimonio. Y finalmente, en forma también de flashbacks, vamos conociendo también cómo era la relación con su madre, y cómo veía desde pequeño la relación entre sus padres.

Realización y producción

Una historia sencilla, que más que una historia, es la exposición de un fragmento en la vida de Oliver, con las reflexiones que conlleva y con los cambios vitales que le provoca. La producción y la dirección del filme están básicamente al servicio de los intérpretes que son los que llevan el peso de la película. Cine con arome “indy”, sea lo que sea lo que signifique eso, aunque es todo lo más alejado posible a los efectos especiales y el 3D con el que se justifica la mayor parte del cine comercial actual.

Interpretación

McGregor es de esos actores que con frecuencia parece que hacen siempre el mismo papel. Creo que la única vez que realmente le he visto hacer otra cosa es la primera vez que los vi, en Trainspotting. Pero en esta ocasión lo cierto es que el papel le va como anillo al dedo, y resulta bien. Mucho más entrañable me parece la presencia de Plummer, que compone con oficio a pesar de sus años un personaje estupendo y divertido, a pesar del drama que conlleva encima. Por el conjunto de su vida y por su enfermedad final. La chica es una francesa monilla, pero que afortunadamente nos ofrece algo más que el típico florero, lo que está muy bien, y me alegra encontrar la presencia del Visnjic, a quien conocimos como médico machote en Urgencias, pero que aquí compone un personaje muy entrañable y que sabe a poco.

Conclusiones

Una película que resulta una buena sorpresa, ya que nos cuenta una pequeña historia personal con acierto, que llega fácilmente a cualquiera que no sea un zoquete insensible. Con unas interpretaciones más que razonables, con una realización correcta, y con una historia que trata una serie de temas como las relaciones, el compromiso, la homosexualidad, o la familia, en dosis adecuadas, puede ser una recomendación bastante interesante para quien quiera ver cine en pantalla grande, sin tener que rendirse a los horribles blockbusters que salpican las pantalla.

Calificación

Dirección: ***
Interpretación: ***
Valoración subjetiva: 
***

Hafencity

Mucha soledad en los personajes de la película, mucha; la foto, en Hamburgo - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

La última estación (2009)

Cine

La última estación (The Last Station, 2009), 21 de junio de 2010.

Las críticas que habíamos leído de está película no eran muy allá. Pero el reparto es realmente notable. Así que, aunque el director, Michael Hoffman, no es especialmente santo de mi devoción, nos hemos animado a ver este película biográfica de Lev Tolstoi.

Nos encontramos en el otoño de 1910, y Valentín Bulgakov (James McAvoy) es contratado por Vladimir Chertkov (Paul Giamatti), lider del movimiento tolstoiano como secretario de Lev Tolstoi (Christopher Plummer), retirado en su casa solariega de Yásnaya Poliana con su mujer Sophia (Helen Mirren) y algunos de sus hijos y seguidores. Allí, el joven Valentín se ve enredado en las guerras intestinas entre Sophia y Chertkov por conseguir un testamento favorable, con los derechos sobre al obra del escritor como premio gordo. Mientras, Valentín tendrá tiempo para enamorarse de la fogosa Masha (Kerry Condon), y el escritor empezará a mostrar los signos de fatiga que desembocarán en su muerte.

La película esta excelentemente ambientada, aunque algunas cosas no se sabe muy bien por qué pasan, y existen un punto de maniqueísmo en el planteamiento de la lucha entre los personajes. La mujer, Sophia, es vehemente pero incurablemente romántica, y acaba por resultar digna y caer bien. Chertkov resulta mezquino, como si fuera un pesetero, para quien los ideales del maestro importan poco. No sé lo que pasó en realidad, pero el maniqueísmo no me suele gustar. Pero en líneas generales, sin tener un guión para tirar cohetes, se deja ver, especialmente porque no es especialmente larga.

La principal virtud de este filme está en sus interpretaciones. Todos ellos están convincentes en sus papeles, especialmente los más veteranos. Realmente, Mirren es prácticamente siempre una excelente actriz. Y Giamatti tiene una solidez en este tipo de papeles muy notable. Pero en general están todos bien.

Resumiendo, una película que sin ser nada del otro mundo, resulta agradable de ver, con bonitos paisajes, excelentes interpretaciones, y un resultado de conjunto razonable. Volveré sobre ella, probablemente mañana, para comentar los aspectos ferroviarios del filme. En cuanto a las notas:

Dirección: ***
Interpretación: ****
Valoración subjetiva:
***

Campiña polaca

A falta de imágenes de la campiña rusa, nos conformaremos con la polaca en las cercanías de Poznan - Fujifilm Finepix F10

The Imaginarium of Doctor Parnassus

Cine

The Imaginarium of Doctor Parnassus (2009), 9 de noviembre de 2009.

Con esta película, que he tenido oportunidad de ver en versión original subititulada en español, el director Terry Gilliam nos transporta de nuevo a un mundo de fantasía. Sobre lo de la versión original he de decir una cosa. Sólo estábamos dos personas en la sala. Era lunea, hacía frío, etc… pero no sé si durará mucho este lujo. Desgraciadamente la falta de cultura al respecto es excesiva, y el doblaje, una lacra más de las que nos dejó el franquismo, se impone en esta sociedad.

Pero volvamos a la película. Como decía, el director nos transporta de nuevo a un mundo de fantasía. Unos cómicos ambulantes presentan todas las noches en las calles de Londres su espectáculo, que esconde grandes sorpresas tras las bambalinas, con poco éxito. El grupo lo conforman un viejo, su hija adolescente, un mozo que recogieron de las calles y un enano socarrón. Poco a poco, nos enteraremos que el viejo hace mil años que comenzó una serie de apuestas con el Diablo, jugándose alternativamente la inmortalidad y la mortalidad. Y que se acerca el momento de que el Diablo se cobre la última de ellas, llevándose a lo más preciado que tiene el viejo. Su hija.

La película sirve para que Gilliam vuelva a derrochar imaginación ofreciéndonos un magnífico espectáculo visual, con la creación de mundos, y de animaciones dignas de los mejores. Es el punto fuerte de la película y el que hace que para muchos nos merezca la pena de sobre el ver este filme. Sin embargo, la película se alarga un poco en exceso, especialmente porque te quedas con la impresión de que la historia no está bien trabada, de que el hilo argumental no está del todo afinado. De hecho, hay momentos hacia el final donde no sabes muy bien que está pasando.

Quizá todo ello se deba a que la producción de la película se vio gravemente afectada por el fallecimiento del que iba a ser uno de sus protagonistas, el malogrado Heath Ledger. Finalmente se terminó utilizando el recurso de que el personaje que interpreta Ledger es a su vez interpretado por otros tres prestigiosos actores cuando pasa al mundo mágico en las bambalinas del teatrillo ambulante. Y éstos son, nada más y nada menos, Johnny Depp, Jude Law y Collin Farrell. La cuestión es que el artificio funciona y la película sale adelante. Claro que en el aspecto de la interpretación son destacables también los dos contendientes en las apuestas, el Doctor Parnassus interpretado por un casi octogenario pero lúcido Christopher Plummer, y el Diablo a quien da forma estupendamente el cantante Tom Waits. El excelente reparto queda completado por la modelo británica Lily Cole, que aporta su particular físico a la hija del Doctor Parnassus, el enamorado de esta interpretado por Andrew Garfield, y Verne Troyer como el enano de la troupe.

Para finalizar, mis recomendaciones. Si se es aficionado a las películas fantásticas, es obligatorio ir a ver este filme, y si puede ser en versión original mejor que mejor. Si el género no es el favorito del espectador, tampoco es una mala apuesta para entretenerse en los fríos días de este mes de noviembre, a pesar de las debilidades argumentales. Yo le pongo un siete, con un seis/siete en la dirección (dudando entre valorar lo bonito de las imágenes o la flojera de la historia) y un ocho en la interpretación.

Leadenhall Market es uno de los escenarios londinenses de la película - Fujifilm Finepix F10

Aritmética emocional (2007)

Cine

Aritmética emocional (Emotional Arithmetic, 2007), 23 de junio de 2008.

Esta película me tenía mosca desde hace varias semanas. Por un lado, el reparto es de campanillas, con actores muy soventes. Susan Sarandon, Gabriel Byrne, Max von Sydow, Christopher Plummer,… Por otro lado, este filme canadiense ha sido recibido de forma muy fría tanto por la crítica como por el público. Así que… Bueno, ayer, ante el bajón de la cartelera, que empieza a tomar los tristes tintes veraniegos en cuanto a interés y calidad, nos animamos a verla.

La historia narra el reencuentro de Melanie, personaje interpretado por la Sarandon, con sus dos compañeros en el centro de detención de Drancy, durante la Segunda Guerra Mundial; centro de tránsito antes de ir a parar a los campos de exterminio nazis. De entrada, el espectador tiene una información limitada; poco a poco va conociendo que la vida para los tres ha sido difícil por diversos motivos. Lo que pretende la historia es llegar a una catarsis en la que las cuestiones pendientes queden aclaradas, y tal vez eso dé algo de paz a los personajes.

Y digo que es lo que pretende, porque creo que no lo consigue. Creo que hay dos problemas básicos. Por un lado, que el espectador no consigue meterse en la piel de los protagonistas, que aparecen siempre muy lejanos. Se genera poca empatía. El sufrimiento queda muy lejos de esos idílicos paisajes de la campiña canadiense. Por otro, las imágenes del pasado, en un blanco y negro muy difuminado, con una estética un poco orwelliana, te dan la impresión de que estás viendo algo más de fantasía que de realidad. Las motivaciones quedan poco claras, y no siempre encuentras que los actos de los personajes sean la consecuencia de lo que te están contando. Creo que al director, Paolo Barzman, se le ha ido de las manos una historia interesante pero difícil de contar. Se ha quedado en el esteticismo, y se ha olvidado de dar alma a la historia.

Los intérpretes son buenos, como todos sabíamos a priori. Pero aunque ponen todo de su parte para lidiar con el filme, no consiguen salvar algo que tiene una base muy endeble. Christopher Plummer, que está bastante bien, tiene que lidiar con un personaje que está especialmente mal definido en algunos momentos.

En resumen, película fallida, que sólo es recomendable para apreciar los destellos de calidad interpretativa, pero que ni aun por esas sirven para realizar una recomendación franca de esta película. Un siete a la interpretación, pero un cinco a la dirección y a la valoración subjetiva global del filme.

Siendo los paisajes lo más destacado de la película, os dejo uno desde el Alto de Alcubierre.

Paisaje al atardecer

(Canon EOS D60; EF 28-135/3,5-5,6 IS USM)