Venecia con buen tiempo, muchos turistas… pero da igual

Viajes

Finalmente, fuera trabajo y bienvenidas unas mini-vacaciones de dos días. Y aprovechando que el Adriático pasa por Trieste, me vengo a Venecia a pasear un poco. De momento, no va mal. El hotel es aceptable. Está bien arreglado, es caro como todos en esta ciudad, y tiene vistas a un canal. Vamos que como haya una acqua alta, me ahogo porque me entra el agua del canal.

En fin, ya se sabe que esta ciudad va de canales, góndolas y palacios en las orillas de los canales, y a los que se llega con las góndolas. O con lo que se quiera que navegue. Y puestos a navegar, en cualquiera de los innumerables vaporettos que surcan arriba y abajo el gran canal. En eso consiste el turismo en Venecia. Y tener cuidado de no caerse al canal, claro.

Lo de los palacios me impresiona mucho. Sí, por bonitos también. Pero ahora no estaba pensando en eso. Estaba en que no ganarán para pintura. Por que con esta humedad, no habrá techo que no se desconche. Pero bueno. Son bonitos. Y es la gracia de los canales. Porque si en vez de palacios hubiera chabolas, ya veríamos quien venía de visita a ver esta ciudad.

También hay un considerable número de museos. Ayer visité dos. La Gallería dell’Academia, que no está nada mal, y la siempre cuca Fundación Peggy Guggenheim. Claro que Miss Peggy debía ser una cochina,… porque vaya obscenidad de esculturas que se compraba.

La puesta de sol me ha pillado paseando por las orillas del Canal de la Giudecca. Todas las fachadas iluminadas por un sol que no ha aguantado mucho, porque unos nubarrones lo han ocultado prematuramente. De momento, sin mayores consecuencias.

Así que me he ido hacia el Campo Santa Margherita, donde me he tomado tranquilamente un spritz, y después me he ido a cenar. Antes de irse al hotel un paseíto. El primer paso por la Piazza de San Marco, donde pequeños grupos de músicos actuaban como reclamo para las carísimas terrazas de la plaza.

Y esto es todo por ahora. Probablemente, el resto de la estancia en Venecia os la cuente ya llegado a Zaragoza. Hasta la próxima.