[Fotos] Fin de semana y fiesta local con abundante actividad

Cultura

Pues sí. Ya un poco he adelantado en las fotos que he ido subiendo en las entradas de estos dos últimos días. Entre el fin de semana, y el festivo local de ayer en Zaragoza, la Cincomarzada, la ciudad ha estado muy entretenida. Y eso que ayer no hizo muy buen tiempo. Pero bueno. Os lo cuento con fotos. Lo cierto es que en estos días he usado más las cámaras de película tradicional que las digitales. Pero no tengo revelados todavía los carretes, y siempre llevo alguna digital encima. Lo de las cámaras de película tradicional os lo cuento otro día.

La arboleda de Macanaz ha sido el lugar de celebraciones este año. El fin de semana como campamento de los "combatientes" en los Sitios de Zaragoza.

La arboleda de Macanaz ha sido el lugar de celebraciones este año. El fin de semana como campamento de los “combatientes” en los Sitios de Zaragoza.

Tropas dispuestas para el combate en torno al palacio de la Aljafería.

Tropas dispuestas para el combate en torno al palacio de la Aljafería.

Extraño "armamento" el de estos "combatientes" en plena "recreación" de la batalla en torno a la Aljafería.

Extraño “armamento” el de estos “combatientes” en plena “recreación” de la batalla en torno a la Aljafería.

En la Cincomarzada, también ha sido la arboleda de Macanaz el centro de actividades, ligeramente amenazada por el agua, tanto de la crecida del Ebro, como de la lluvia.

En la Cincomarzada, también ha sido la arboleda de Macanaz el centro de actividades, ligeramente amenazada por el agua, tanto de la crecida del Ebro, como de la lluvia.

Todo tipo de chiringuitos y animación, como un teatrillo para los niños, donde actuaba un mago cuando pasamos.

Todo tipo de chiringuitos y animación, como un teatrillo para los niños, donde actuaba un mago cuando pasamos.

Fiesta de carácter liberal, prohibida durante la dictadura, sirve para que grupos sociales y ciudadanos reivindiquen soluciones a sus problemas.

Fiesta de carácter liberal, prohibida durante la dictadura, sirve para que grupos sociales y ciudadanos reivindiquen soluciones a sus problemas.

Una 7D de Canon como cámara de vídeo en el acto reivindicativo.

Una 7D de Canon como cámara de vídeo en el acto reivindicativo.

En los puestos de artesanías y comidas, estos últimos han sido los más exitosos, con abundancia de carnes y embutidos. Mucho colesterol.

En los puestos de artesanías y comidas, estos últimos han sido los más exitosos, con abundancia de carnes y embutidos. Mucho colesterol.

Un pasacalles. Este tipo, se supone que es Goya. O el sombrerero loco del País de las Maravillas. Vaya usted a saber.

Un pasacalles. Este tipo, se supone que es Goya. O el sombrerero loco del País de las Maravillas. Vaya usted a saber.

Y este, un cuadro de Goya. O un amigo del sombrerero loco. Ya digo, que personalmente me sentí un poco confuso.

Y este, un cuadro de Goya. O un amigo del sombrerero loco. Ya digo, que personalmente me sentí un poco confuso.

De la Dubadú Band, ya comenté en la entrada de ayer. En general, me gustaron y me divertí.

De la Dubadú Band, ya comenté en la entrada de ayer. En general, me gustaron y me divertí.

No sé si había mucha o poca gente en el parque, porque en los últimos años, trabajando en Huesca, esta fiesta la trabajaba. Pero la que había comiendo era fundamentalmente gente muy joven.

No sé si había mucha o poca gente en el parque, porque en los últimos años, trabajando en Huesca, esta fiesta la trabajaba. Pero la que había comiendo era fundamentalmente gente muy joven.

Ya, mientras nos íbamos, un grupo folclórico nos "cerró" la vía de escape. A pesar de ser las dos y media de la tarde, el ambiente se enfriaba y amenazaba lluvia.

Ya, mientras nos íbamos, un grupo folclórico nos “cerró” la vía de escape. A pesar de ser las dos y media de la tarde, el ambiente se enfriaba y amenazaba lluvia.

Deporte, pintura y escopeteros

Política y sociedad

Como anunciaba ayer, hoy salgo camino de Italia. Desconozco cuándo y cómo volveré a mandar nuevas entradas. Mi intención cuando salgo de viaje es aprovechar las posibles conexiones a internet para ir contando como me va y mostrando imágenes. Pero nunca se sabe…

En cualquier caso, este domingo salí por la mañana con la cámara, porque la primavera estaba muy animada en Zaragoza, y aprovechando que el sol lucía, pues nada… a ello.

En primer lugar, me topé en la Plaza de Aragón con algunos corredores de una de estas carreras populares que proliferan con el buen tiempo. Una carrera para todas las edades… si se está en forma.

Carrera popular para todas las edades

Después, en el Paseo de la Independencia, un campeonato de baloncesto callejero “tres contra tres”, ocupaba una buena parte del espacio. Casi todo adolescentes y críos; pero tenían aspecto de estar pasándoselo muy bien.

¡¡¡Canasta!!!

Al pasar por la Plaza de Ariño, los pintores que todos los domingos se instalán aquí y en la Plaza Santa Cruz estaban muy animados y con bastante concurrencia de público, aunque no sé si de ventas.

Pintora entre pinturas

Llegado al Arrabal, poca gente había por las calles y plazas, alguna tan recogida como esta Plaza del Rosario que casi no parece estar en una ciudad del tamaño de Zaragoza.

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Finalmente, en el Parque del Tío Jorge, se celebraba un homenaje a dicho personaje y a los escopeteros del Arrabal en el marco de las fiestas populares de dicho barrio. Y allí estaban jugando a soldaditos y tirando algunos tiros.

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En fin, que una mañana de lo más entretenida, con mi Canon EOS 40D y los objetivos EF 24-105/4L IS USM y EF 200/2,8L USM.

Un mercado de los Sitios… o algo así

Historia, Política y sociedad

Los aniversarios de la Guerra de la Independencia van a estar ahí y van a impregnar muchas actividades sociales este año. Esa así. No va a quedar más remedio. Y mejor será que nos acostumbremos. O si no,… ajo y agua.

En fin. También se da la circunstancia que al igual que las golondrinas de Bécquer, todos los años llegan por primavera a los barrios periféricos o rurales de Zaragoza los llamados “mercadillos medievales”. Cada fin de semana van por distintos barrios. Los puestos y las atracciones son más o menos las mismas. Pero en el Barrio de San Gregorio, en el Cascajo, decidieron cambiar el tono, y anunciaron la celebración del Mercado de los Sitios. ¡Uy, novedad! A preparar la cámara y los objetivos y a ver de que va.

En principio estaba la misma gente o parecida que en los “medievales”. Será que el traje de mesonera o de campesina sirve para un amplio intervalo de tiempo de nuestra historia.

Mmm... que bueno

Recién salida del cuento de la lechera

Los personajes estrambóticos también son los mismos, y ejerciendo los mismos papeles. La parte gamberra de la cuestión. Provocar y divertir. Lo que está muy bien.

Cara sucia

Pero claro, había que hacer algo que justificara el cambio de denominación de “medieval” por “de los Sitios”. Y he aquí que encontramos a una “pequeña compañía” de fusileros del Regimiento de Infantería de Línea de Cariñena, formando, marcando el paso, y tirando salvas. Bien es verdad, que con una disciplina voluntariosa pero a veces un poco relajada.

Cargando el arma

Ey, mira para el otro lado

Hubo, incluso, su momento kafkiano cuando a las doce y cuarto va y aparece un cura, los “soldados” forman y se bendicen a los caídos en los Sitios. Supongo que el cura era de verdad. Todo lo que le rodeaba… no mucho. Pero pareció no importarles, y se pusieron firmes y serios como si fueran tropa auténtica en los actos de este tipo. No pongo foto,… que los curas me dan grima.

Después de este “acto” solemne, vino algo mucho más entretenido. Se realizó una pequeña exhibición con aves de cetrería. Ya la vi el año pasado en La Cartuja. Pero en esta ocasión, con menos gente, la disfruté más. Eso sí. Tremendamente difícil fotografiar a las aves en vuelo.

Águila

Uuuuuuyy, que miedo

Me quedo con la guapa

En fin, una excusa como otra cualquiera para pasar una mañana de primavera con sol y buen tiempo, de forma relajada y sacando unas cuantas fotos. Además me hizo gracia que una reportera de Aragón Press me saludara preguntandome de que medio era. Es que llevé mi artillería pesada fotográfica, mis mejores galas, y daba el pego. Todas las fotografías están realizadas con la Canon EOS 40D y objetivos EF 24-105/4L IS USM y EF 200/2,8L USM

¡¡¡Esa maldita guerra sobre la que tanto nos mintieron…

Historia

… y sobre la que siguen mintiendo!!!

El viernes fue 2 de mayo. Ayer sábado, 3 de mayo. Dos de los días más famosos en la historia de este país. Pintados por Don Francisco de Goya, el equivalente con su pincel de lo que hoy en día sería el mejor reportero gráfico de guerra. Y justamente este año, ha sido el bicentenario de aquellos famosos días de principio de maño, cuando apenas sabíamos nada de lo que iba a deparar el siglo XIX. Aquellos días fueron los de la revuelta popular contra la ocupación del ejército francés de Napoleón, y la represión que la siguió. Fueron el principio de la que en España se llama Guerra de la Independencia.

Sobre esta guerra, disfrazada durante doscientos años de gesta heroica por la historiografía y la iconografía oficial, pocas veces nos han contado verdades y muchas veces nos han contado mentiras. Hoy, dos personajes públicos de relevancia han conseguido cabrearme con sus declaraciones publicadas en la prensa.

La una, la así misma calificada como liberal, sigue manteniendo en público el discurso que tradicionalmente hemos conocido por parte de los sectores más conservadores del país. El heroísmo, el patriotismo, los valores esenciales,… Y al mismo tiempo se hace heredera de los liberales de aquella época. Los que reunidos en Cádiz redactaron la primera constitución española. A la que tan mal le fue tras la guerra. Un poco esquizofrénico todo.

El otro, el Borbón, nos habla de cómo el pueblo se hace ciudadano en lugar de súbdito y adquiere conciencia nacional. No nos habla de cómo su antepasado y pariente que heredó el trono tras la contienda trató tan mal al pueblo que luchó por que volviera al poder. Si hubiese un poco de justicia en la política, ningún Borbón tendría que haber reinado después de aquellos hechos, derivados en gran medida de los errores de Carlos IV y su sucesor. Y todo el siglo XIX no es más que una demostración del daño que los monarcas de esta dinastía han hecho a este país. Guerras civiles, reaccionarismo, “personajes” como el ingrato y cruel Fernando VII, muñecos de paja como Isabel II, reyezuelos de culebrón como Alfonso XII.

Algunas cosas que opino sobre aquella guerra, desde el cabreo que me ha producido toda la parafernalia oficial de las celebraciones:

  1. Aquella guerra no la ganó España ni los españoles. Aquella guerra la perdimos. Los éxitos de la expulsión del ejército francés se deben al ejército inglés y a otros factores asociados al hecho de que Napoleón no sólo estaba en guerra con España, sino con media Europa. España, aunque en decadencia, aún podía ser considerada una potencia antes de las Guerras Napoleónicas. Pero tras el Tratado de París de 1815, nunca más tuvo esa consideración. Inglaterra, Francia, la presunta derrotada, Prusia, Austria y Rusia fueron las cinco potencias oficiales en Europa tras la contienda. Francia, el enemigo teóricamente derrotado, volvería a invadir España en 1823, nuevamente llamado por Fernando VII, y aplastaría la idea de modernidad en este país. Esta es la “independencia” que ganamos los españoles.
  2. El ejército francés entró porque los Borbones no fueron capaces de resistir a sus presiones, porque le dejarón venir. El ejército español no levantó un arma hasta que fue tarde. En el 2 de mayo se mantuvo acuartelado. Y sólo la sorpresa de que se llegase a levantar, en tan baja estima nos tenían los franceses, permitió algunos éxitos iniciales, que luego se vendrían abajo en muy poco tiempo. Posteriormente, hubo un status quo estable hasta 1812, en el que tras la retirada de tropas para la campaña de Rusia, se produjo la entrada de tropas inglesas y el comienzo de la expulsión de los franceses.
  3. José I Bonaparte hubiese sido, y sobradamente, mucho mejor rey de lo que nunca pudo ser Fernando VII. Era un hombre ilustrado, injustamente calumniado por la historiografía española, que pensó un plan de reformas para el país que lo hubieran modernizado. Evidentemente, la dependencia de Francia evitaba cualquier adhesión del país a las mismas. Pero desde luego, aquello estaba mucho mejor pensado que cualquier aportación borbónica.
  4. Aquella guerra fue también una guerra civil. De estas que tanto nos han gustado a los españoles. Hubo muchos conciudadanos, de los más cultos, de los más leídos, los que entonces se llamaban ilustrados, que preferían la propuesta francesa. La historiografía española los condenó como traidores, a ellos a los “afrancesados”. Pero yo siento que eran quienes querían a su país no con las tripas sino con el cerebro, con la razón. Creo que yo hubiese preferido ser un “afrancesado”. No eran menos patriotas que los que se echaron al monte y crearon las condiciones del bandolerismo posterior, desde la famosa “guerrilla”.
  5. El empeño en aquella guerra llevó a la pérdida de casi todas las posesiones ultramarina, en una sangría posterior que todavía empobreció más al país de los mucho que lo había hecho la guerra en la Península. El empobrecimiento del país condicionó que la revolución industrial llegase a España tarde y condicionada a los intereses de la Gran Bretaña, que se estuvo cobrando abundantemente su contribución a la expulsión de los franceses.

No voy a seguir. Estas son algunos de las principales reflexiones que me suscita el conocimiento de aquel período histórico. Poco de lo que haya que sentirse orgulloso. El valor demostrado por la población durante la contienda, en mi opinión, fue relativamente vano. No sirvió como ahora se dice para constituir un espíritu nacional. Si no, cómo puede entenderse que durante el siglo XIX hubiese hasta tres guerras civiles, desencadenadas también por el catastrófico reinado de Fernando VII. No pasó ni un siglo para que empezasen a surgir los nacionalismos centrífugos que aún hoy tensionan las vida social y política en España.

Creo, en resumen, que el aniversario de aquel período histórico no es para celebrar, sino para reflexionar. Y eso, casi seguro que no lo hacen los políticos que nos representan.

En la imagen de hoy, recreación de una batalla de la época por parte de un grupo de entusiastas en Cariñena. Algún día si me animo, hablaré de la Guerra de la Independencia en Zaragoza. Aunque pueda suponer mi expulsión del país por “afrancesado” o algo así.

(Canon EOS D60; EF 28-135/3,5-5,6 IS USM)