Un día en Madrid: MadridFoto 2011 y alguna cosa más

Fotografía, Viajes

Debía visita a Madrid. Hacía tiempo que no veía a según que gente. En los dos últimos años, hemos pasado unos días en semana santa viajando, pero este año no ha podido ser. Así que aprovechando la celebración de MadridFoto 2011, me acerqué ayer a la capital. En una mañana lluviosa, y una tarde más alegre, meteorológicamente hablando. Por por lo demás, todo fue muy bien. Y muy a gusto.

Os lo cuento con fotos.

Parque de las Naciones

Nada más llegar a Madrid, cogí una combinación de cercanías y metro hasta Parque de las Naciones; estación de metro decorada con mucho colorido.

Colores entre negro y amarillo

La feria de fotografía, siendo sábado, estaba bastante animada; a pesar de que fuera el día estaba lluvioso y desapacible.

Las ¿tres gracias conejiles?

Aunque menos número de galerías que en años anteriores, sí que eran muy variadas; como esta que se dedicaba a los fotógrafos chinos.

Detras de los expositores

El pabellón de la feria era muy grande, pero los puestos estaban instalados de forma relativamente compacta; esto hacía que hubiera una periferia un poco desolada, que no fui el único en explorar.

Cerrado por Sabbat

Es el segundo año que nos visita en la feria una conocida tienda neoyorquina de material fotográfico; pero son judíos, y como ayer era sábado, pues dejaron unos catálogos y no vinieron a currar. Cosas de los integrismos religiosos.

A comer

Después de la visita a la feria, alguien nos llevó en coche a comer a un mesón de las afueras (no el de la foto); no estuvo mal. Después nos devolvió al centro.

Callao

Se me pidió que ejerciera de asesor a la hora de comprar una cámara de fotos en un conocido centro comercial del centro de Madrid; fue facil, de la gama de precio que te quieres gastar, la que más mona te parezca de entre estas marcas. Hoy día con las cámaras compactas para el público general es un aburrimiento; son todas clónicas.

La calle Huertas es del ¿ayuntamiento de Guadarrama?

Reducida la expedición a dos personas, nos bajamos hacia Atocha por la calle Huertas,... que parece que ahora pertenece a otro municipio; o realmente el de Madrid anda escaso de medios propios.

Ventanas al mundo (documentales) - Caixaforum

Nos metimos un ratito en el Caixaforum, por la librería y por las proyecciones de documentales de la serie Ventanas al mundo; interesantes. También había una exposición de fotografías de Lartigue que yo ya había visto el año pasado en Barcelona.

Jardín vertical - Caixaforum

Siempre me ha gustado el jardín vertical que hay junto al Caixaforum madrileño; y cuando la luz es suave, mucho mejor.

Una luz dura sin compasión (Fotografía obrera) - Reina Sofía

Finalmente, y hasta la hora del tren, visitamos la exposición 'Una luz dura, sin compasión. El movimiento de la fotografía obrera, 1926 - 1939'. Como de costumbre, las exposiciones del Reina Sofía son abrumadoras. Enormes. Te emborrachas de imágenes. Y había muchas muy interesantes.

Una luz dura sin compasión (Fotografía obrera) - Reina Sofía

Además de fotografías, había también carteles, revistas de la época, y documentales con los principales acontecimientos que relacionan la fotografía con los movimientos obreros.

Atocha desde el ascensor del Reina Sofía

Aunque podíamos haber estado toda la tarde, los horarios del tren mandaban, aunque la estación de Atocha está cerca, como se puede ver desde los ascensores del Reina Sofía.

Todas las fotografías están tomadas con una Leica D-Lux 5. Ayer no me apeteció viajar cargado y me conformé con una compacta, que la verdad es que va muy bien.

Recomendación musical

Para el viaje en el tren me llevé música. Y además de algún podcast de Radio 3 que tenía pendiente, fundamentalmente escuché a Gerry Mulligan con Ben Webster. Cool jazz del bueno, muy apropiado para viajar tranquilo y relajado. Dos saxofonistas de lo mejor.

El Ave bajo el arco iris

De vuelta a Zaragoza, los restos de las tormentas del día eran evidentes durante todo el recorrido; y a la llegada a tierras aragonesas nos recibió un bonito arco iris que se desvaneció en pocos minutos a la velocidad que lleva el tren.