[Televisión] Desde el 30 Rockefeller Plaza, hasta siempre,…

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Entrada extraordinaria de homenaje a una de las series de televisión, a una de las comedias de situación más divertidas que he tenido la oportunidad de ver en mi vida. Es 30 Rock. Las disparatadas vidas de los protagonistas del coral reparto que da vida a la ficticia producción de la NBC, TGS with Tracy Jordan (ó The Girlie Show), un programa de gags humorísticos, trasunto de las experiencias de la productora y protagonista, Liz Lemon (Tina Fey), en el auténtico Saturday Night Live.

He dicho coral reparto, pero han existido niveles de protagonismo muy claros. Los dos personajes fundamentales, los que han dado alma al cotarro han sido el de la mencionada Liz Lemon, insegura y progresista creadora de TGS, y el presuntamente seguro de sí mismo y conservador ejecutivo de la compañía Jack Donaghy (Alec Baldwin). Ambos han desarrollado una maravillosa, divertida, por momentos entrañable, por momentos delirante, historia de amor no romántico como pocas se han visto en la televisión. Ambos están estupendos, reconociendo en el segundo momentos de inspiración insuperable que le han valido un reconocimiento universal como actor de comedia.

El siguiente nivel lo conforman las dos estrellas del espectáculo, la egoista y desequilibrada estrella Jenna Maroney (Jane Krakowski) y su no menos egoista coprotagonista masculino, el destalentado Tracy Jordan (Tracy Morgan). Por separado o en combinación, estos dos han sido las némesis constantes de Lemon y, en general, de todo el equipo de producción. Auténticas personalidades infantiles, adultos con un complejo de peterpan de tamaño galáctico, capaces de derrumbar el proyecto mejor pensado. Y también situaría a este nivel, sino incluso un paso por encima, al peculiar conserje Kenneth Parcell (Jack McBrayer), joven de edad indeterminada cuyo origen está en el sur profundo de los Estados Unidos, pero de un lugar imposible por lo aberrantes que nos resultan los tópicos que sobre él recaen. Eso, y el constante flirteo con la idea de que en realidad no tiene edad y que no envejece, así como sus capacidades para hablar idiomas, con los animales, con entidades invisibles,… todo ello crea una auténtica mitología en torno a este complejo y peculiar personaje, que produce una diversión inconmensurable.

A partir de aquí, un sinnúmero de personajes secundarios, de artistas invitados, muchos de postín, cameos diversos, episodios especiales,… imposible recordar en poco tiempo el derroche de ideas, imaginación, crítica social, crítica política, crítica al propio medio televisivo que ha supuesto esta serie, realmente inspiradora. Quizá sea imposible mencionar de una forma concisa los muchos detalles, los muchos aspectos, lo muchos recuerdos que nos ha dejado, por la inmensa densidad y agilidad de las cosas que han pasado por nuestras pantallas. Ha tenido más enjundia 20 minutos de 30 Rock que varios capítulos juntos de otras series. Pero nos quedan los recuerdos, las reflexiones, el cariño por los personajes, y la mucha diversión.

Leica IIIf c/ Leitz Elmar 5cm 1:3,5

Mi querido Leica IIIf sobre un libro de Willy Ronis