[Televisión y fotos] Como novedad, The Americans, por lo demás, unas fotos de la avenida del Ebro en el soto de Cantalobos

Fotografía personal, Televisión

Hoy es jueves y toca televisión. Pero hay pocas novedades, y me limitaré a comentar el estreno de The Americans, los nuevos espías del vecindario. Y tenía pendientes desde hace dos semanas largas las fotografías que tomé en el soto de Cantalobos durante la avenida del río Ebro de hace unos díasAsí que os dejaré unas cuantas. Son las que están tomadas con la veterana Zeiss Ikon Ikonta (521/16). Algún día tengo que comentar más despacio la estrategias para usar una cámara como esta de 1948.

Lo voy a decir de entrada. The Americans es probablemente, juzgando sólo por su capítulo piloto, el estreno más interesante desde septiembre a esta parte. Nos encontramos en los alrededores de Washington DC, a principios de la década de los ochenta con la “guerra fría” bastante “caliente” todavía. Más con la llegada del republicano Reagan a la Casa Blanca. Y pronto nos presentan a Elizabeth (Keri Russell)Phillip Jennings (Matthew Rhys), un par de agentes durmientes de la KGB, que llevan más de 15 años viviendo como una familia norteamericana normal, con dos hijos incluso que desconocen la verdadera naturaleza de sus padres. En una operación, acaban con un agente doble en su poder, ya que la evacuación del mismo no sale bien. Esto nos permite conocer lo que parecen pensar. Ella es, muy patriota, convencida del servicio a su causa, cumple a rajatabla. Si toca estar casada y tener hijos los tiene. Si toca tener sexo con un extraño para obtener información, lo hace. Todo sin inmutarse. Sus sentimientos hacia su compañero y sus hijos parecen fríos. Todo lo vive como un sacrificio debido. Él, sin embargo, tiene dudas. Le gusta su género de vida. Le gustan sus hijos. Se plantea la posibilidad de desertar. Ve lejana su vida en la Unión Soviética. Y sobretodo, está enamorado de la mujer que convive con él como su esposa. Para colmo, a su tranquilo vecindario se muda Stan (Noah Emmerich), un agente del FBI de contraespionaje.

Las posibilidades de evolución del drama tal y como está planteado son inmensas. Desde la propia intriga de espionaje, hasta la evolución personal de la peculiar familia de los espías, invitan a explorar un gran número de caminos. La trama del piloto está muy bien llevada, y las interpretaciones son excelentes. Las expectativas generadas son altas. Ganas tengo de ver ya el segundo episodio.

Os dejo con los paisajes en blanco y negro.

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