[Cine] Dos días en Nueva York (2012)

Cine

Dos días en Nueva York (2 Days in New York, 2012), 15 de mayo de 2013.

Fin de semana de flojera cinematográfica general. Tras el fuerte ritmo de estrenos oscarizables en enero, en estos momentos da la impresión de que los nuevos estrenos están más flojos. O por lo menos no encontramos propuestas realmente atractivas. Ha sido el fin de semana de los premios Goya, pero hace tiempo que he entendido que el cine español y yo vamos por caminos y tendencias dispares. La película española que más me ha gustado en el 2012 tan apenas ha recibido la atención ni de los medios, ni de los académicos, ni del público. Tras una serie de conversaciones con compañeras de trabajo, y tras conocer durante unos segundos a la directora del filme, veo en casa esta semana una película de producción no sólo española sino aragonesa, y que en su momento no fuimos a ver por la floja impresión que le produjo a una amiga. No es una catástrofe, pero tampoco me dice gran cosa. Así que entre todo este panorama, decidir qué ver no es fácil. Y por la simpatía que nos ha merecido en otras ocasiones la francesa Julie Delpy, tanto en su faceta de actriz como de directora, nos decidimos por esta secuela de otra película suya anterior que, aunque con defectos, no nos disgustó. Es cierto que cuando la vimos despertó un entusiasmo en nuestro grupo que luego se ha visto tremendamente atemperado. No era para tanto. Pero no nos disgusto. Y la tengo en mi colección de películas sobre la fotografía en el cine.

Si en la primera entrega conocíamos a la fotógrafa Marion Duprés (Julie Delpy) llevando a su novio de entonces a conocer a su excéntrica e imposible familia a la capital francesa, años más tarde la encontramos instalada en Nueva York con un hijo de aquella relación, y conviviendo con otro hombre, Mingus (Chris Rock), con quien planea montar un hogar. También ha avanzado en su carrera como fotógrafa y, además de trabajar para una revista, ha hecho sus pinitos en la fotografía conceptual, y va a inaugurar su primera exposición importante. Con este motivo, su familia vendrá de Francia a pasar unos días, poniendo toda su vida de patas arriba.

Si en la primera parte Delpy conseguía alcanzar cierto equilibrio entre la comedia y la reflexión dramática sobre los problemas existenciales y de pareja de los protagonistas, en esta segunda parte ese equilibrio no se consigue. Predominan las situaciones cómicas, pero sin que el humor que desarrolla sea especialmente brillante. En ocasiones es vulgar. Algunos personajes son realmente bufos, y creo que no aportan nada a la situación. Y el desarrollo de la parte dramática del filme, que sigue un paralelismo con la parte parisina, no consigue alcanzar el mismo nivel.

Dicho lo cual, las interpretaciones del conjunto tampoco son cosa del otro mundo sin que estén realmente mal. Quizá el problema es que a veces parecen personajes sacados de una enciclopedia de tópicos sobre franceses, yanquis y las relaciones entre ambos.

Lamentablemente, y a pesar de las simpatías que sentimos por Delpy, ver esta película nos ha parecido una pérdida de tiempo. Una producción prescindible que no añade nada a lo que ya nos contó hace cuatro o cinco años. En cualquier caso, esta película también va a mi colección de películas sobre la fotografía en el cine.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: **
Sigo sin haber viajado a Nueva York, así que me quedaré en el lado parisino de la historia, en la plaza de los Vosgos. Hermosísima plaza en el Marais parisino.

Sigo sin haber viajado a Nueva York, así que me quedaré en el lado parisino de la historia, en la plaza de los Vosgos. Hermosísima plaza en el Marais parisino.