[Cine] Dallas Buyers Club (2013)

Cine

Dallas Buyers Club (2013), 16 de marzo de 2014.

Llega por fin a la cartelera española una de las películas que se pueden considerar triunfadoras de los óscars, poco apreciada hasta ahora por las distribuidoras que no confiaron en ella para estrenarla con anterioridad, y llega afortunadamente en versión original, ya que todos los comentarios que nos llegaban de ella era sobre la calidad de sus interpretaciones. Que difícilmente se pueden apreciar cuando se tira de doblaje. Veamos por lo tanto lo que dio de sí para mí esta película dirigida por Jean-Marc Vallée.

Trincheras de Alcubierre

El domingo al atardecer estuve en las trincheras de la guerra civil restauradas en Alcubierre.

La película se basa en la historia real de Ron Woodroof (Matthew McConaughey), una electricista tejano que contrajo la infección por VIH a principios de los años 80 a través del contacto sexual no protegido, y que se enteró de la misma cuando ya tenía un sida establecido. Los médicos le dan un pronóstico vital muy malo, de 30 días, que se niega a aceptar y comienza una pelea particular por prolongar su vida accediendo a medicamentos que en aquellos momentos se encontraban en experimentación. Tras una experiencia mala con la zidovudina, también conocido como AZT, comienza a importar de forma irregular otros medicamentos no aprobados por la correspondiente agencia estatal norteamericana, organizando junto con un transexual que conoce en el hospital, Rayon (Jared Leto), un club privado de compradores de estos medicamentos, lo cual le llevará a conflictos diversos con la administración reguladora de fármacos.

Trincheras de Alcubierre

La idea era hacer pruebas con una cámara de película en formato medio, con la que no estoy familiarizado todavía.

Por motivos profesionales, esta película me ha dejado un poco… así… poco convencido. Por un lado nos plantea cuestiones éticas relacionadas con actitudes poco éticas entre la industria farmacéutica y la administración reguladora. El medicamento “villano” es un medicamento plenamente aceptado para el tratamiento de los enfermos de sida, bien es cierto que tras muchos más datos y conocimientos sobre el mismo y la enfermedad se usa de forma distinta a como se hacía a finales de los años 80. Pero es un medicamento aceptado en el arsenal contra la enfermedad. Y más allá de algunos lugares comunes, tampoco profundiza mucho en esa denuncia de la falta de ética de la industria. De hecho, se siembran sospechas, pero se razona y se profundiza poco. Al final la cuestión queda en la conveniencia o no legal de que un fulano privado, sin titulación de farmacéutico ni nada, se ponga a vender y traficar con medicamentos, esto no está permitido de forma racional en nuestro país,  y la conveniencia o no de regular el uso compasivo de medicación en pacientes desahuciados. Uso compasivo es cuando se utiliza un fármaco para combatir una enfermedad sin una evidencia científica de que vaya a ser útil, cuando el enfermo no tiene nada que perder. El uso compasivo, bajo determinadas circunstancias y con la supervisión de un facultativo médico está permitido en algunos países, y en otros no. Hay argumentación a favor y en contra de las dos posiciones. Obviamente, la película se pronuncia a su favor. Ya digo que a mí, con los conocimientos que tengo, formación especializada y de posgrado en materia de medicina preventiva, salud pública, administración y gestión sanitaria, los planteamientos de la película me han dejado un tanto frío, y según que cosas que se presentan, sólo tienen sentido en un país con tantas contradicciones internas como Estados Unidos, y más en cuestiones como el acceso a los servicios sanitarios.

Trincheras de Alcubierre

Como no lleva fotómetro, y quise afinar la exposición, me llevé como “polaroid” de pruebas la Panasonic GF1, que con el 20 mm y el formato cuadrado da con bastante aproximación la visión de la cámara de formato mediol

Dicho lo cual, la película esta realizada con oficio, y efectivamente goza de unas excelentes interpretaciones, confirmando el buen momento de McConaughey, quizá un poco menos convencido del óscar a Leto que es de estos que gustan dar a las interpretaciones de personajes extremos.

Repito. Me ha dejado una sensación extraña esta película. Por circunstancias de mis puestos de trabajo en el pasado, me ha tocado firmar papeles para dar vía adelante para autorizar el uso compasivo de medicamentos. Y reconociendo que la industria farmacéutica tiene puntos oscuros en sus políticas empresariales, estos se extienden tanto al uso normalizado de los fármacos como al uso extraordinario. Muchas veces he tenido sospecha de que se promovía el “uso compasivo” de medicamentos como formas de presión para “normalizar” su uso. Así que la película no me resulta buena ni adecuada como reflexión o crítica social. Tampoco tengo elementos para saber qué parte de lo que se nos cuenta es veraz o no. Y por lo tanto me quedan dudas éticas que no sé resolver con la información que tengo ante este filme y sus intenciones. Desde luego me parece demencial que se presente como buena la iniciativa de venta de fármacos descontrolada, sin condiciones de trazabilidad y de controles de calidad, que es algo que hace el “héroe” de esta función. Y bueno… no me quiero extender en temas que pueden resultar muy técnicos para el público común… Le daré el aprobado pero con reservas.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: **/***
Trincheras de Alcubierre

Ya enseñaré lo que salió decente con los carretes en color cuando los tenga revelados. De momento decidí no desechar las fotos digitales y aquí tenéis algunas convertidas a blanco y negro. Con la tremenda luna llena que asomó al atardecer.