[TV] Cosas de series; Lupin, Sabrina y Chiang Kaishek

Televisión

Esta semana voy a avanzar un poquito más deprisa mi comentario de series, con tres de ellas en lugar de las dos habituales. Son tres series que podrían haber sido más, que partían de premisas más o menos interesantes, pero que se han quedado cortas respecto a las expectativas. Aunque la valoración final es diversa.

Lupin es una serie de francesa que, como podemos deducir de su título, está inspirada por el aventurero Arsène Lupin, un ladrón de guante blanco creado por el escritor francés Maurice Leblanc a principios del siglo XX. Ambientada en la Francia actual, en el París actual, el protagonista de la acción es un inmigrante subsahariano de nombre Assane [cuasi homófono con Arsène], interpretado por Omar Sy. Convertido en ladrón de guante blanco como el personaje que le sirve de referencia, da un golpe en el Louvre, robando una joya que en su infancia desapareció de la mansión dónde trabajaba su padre de chofer, de la que fue acusado y condenado, suicidándose en prisión. Las historia del nuevo “Lupin” es más una historia de venganza que de aventuras osadas, rocambolescas y románticas. El problema es que cuanto más se aleja del encanto del personaje original y más entra en la oscuridad de los misterios que le llevan a la venganza, menos clara tiene la serie lo que quiere ser. Y la limitación de los cinco episodios de la primera temporada tampoco ayuda a un desarrollo pausado del personaje y sus motivaciones. No obstante, la podemos considerar como una serie entretenida e interesante, cuya primera termina con un enorme cliffhanger que prácticamente obliga una segunda temporada.

Taiwán, un país que no es un país, con un complejo pasado, un futuro incógnito, y un presente en el que es muy agradable de visitar.

Chilling adventures of Sabrina ha llegado a su cuarta y última temporada. Esta reinvención del cómic que ya fue llevado en su momento a una serie de dibujos animados y una serie de televisión de acción real, en aquella ocasión con carácter de comedia amable, ha optado por un mezcla de comedia y terror, con predominio de este progresivamente. Liderada la serie por la joven actriz que gustó encarnando a la niña, luego adolescente, Sally Draper en Mad Men, Kiernan Shipka, es una serie que prometía mucho y que empezó con mucha fuerza. Pero que por algún motivo se agotó muy pronto, entrando en una dinámica repetitiva, en la que la mayor parte de los personajes secundarios, teóricamente importantes para la protagonista, iban perdiendo su interés y su razón de ser. Sin encontrar del todo su tono, puesto que no acaba de decantarse por la comedia, buscando el lado terrorífico de la historia, pero con unos malos ultraterrenos que en no pocas ocasiones eran más bien ridículos y risibles. La última temporada ha confirmado esta tendencia a la baja. No me atrevería a recomendarla.

Y terminamos con Detention, una serie taiwanesa basada en un original juego que mezcla el comentario político con el terror sobrenatural, del que ya se hizo una película largometraje. Ambas producciones se basan en el mismo juego, pero siguen su propio camino argumental, nos advierten, pudiéndose ver independientemente. Y la premisa de partida es la misma. En un instituto taiwanés a principios de los 60, algunos de sus profesores y alumnos sufren la represión dentro de lo que se llamó el Terror blanco, en el régimen dictatorial que Chiang Kaishek impuso en la isla tras su huida de la China continental, derrotado la facción nacionalista del Kuomingtan por la comunista de Mao. En la serie, la acción principal sucede a principios de los años 90, con la isla en su transición a la democracia, cuando una nueva estudiante del instituto en el que sucedieron los hecho 30 años antes llega transferida al mismo. Y donde tras experimentar el extraño ambiente represivo del mismo, entra en contacto con el espíritu vengativo de una de las alumnas involucradas en los sucesos de los 60. Y donde parece condenada a revivir algunas de las experiencias de entonces. Así pues, terror fantasmagórico mezclado con denuncia o reflexión política, una premisa que podría ser interesante, pero que no se mantiene del todo, resultando en un balance final de… no está mal, pero podría haber sido mejor.

Viendo las cosas que pasan todavía en Asia