[Cine] Ida (2013)

Cine

Ida (2013), 30 de marzo de 2014.

En una mañana de domingo nos vamos a un pase matinal para ver esta película polaca que llega acompañada de tan buenas referencias, y en la que pronto descubriremos que lo único que tenemos que lamentar es que sólo esté disponible en versión doblada. Dirigida por Pawel Pawlikowski, estamos ante un drama perfectamente condensado en 80 minutos que ya adelanto que merece la pena ser visto.

Nos encontramos en un convento de monjas en la Polonia de principios de los años 60. La hermana Ana (Agata Trzebuchowska) es una joven novicia a punto de tomar los votos. Pero la superiora del convento le convence de que antes de hacerlo, debe ponerse en contacto con su tía Wanda (Agata Kulesza). La joven se ha criado en el convento como huérfano, desconociendo tener pariente vivo alguno. Una huérfana de la guerra mundial. Su tía es una juez, heroína de guerra en la que luchó como partisana, que ha formado parte del aparato represivo del estado comunista. Ahora vive desilusionada y alcoholizada. Esta le informará a la joven que su origen es judío. Y entre ambas, saldrán a la búsqueda de los orígenes de Anna, cuyo nombre original fue Ida Lebenstein. Una búsqueda que quizá lleve a las dos mujeres mucho más allá de donde pretendían.

Monja

Todo comenzará para Anna/Ida en un convento polaco, más rural que este de la ciudad de Cracovia.

Con una maravillosa fotografía en blanco y negro de la que hablo en carloscarreter.es, mi nuevo sitio dedicado a la fotografía y las artes visuales, estamos ante un viaje de descubrimiento personal. La joven Anna/Ida ha vivido su infancia y adolescencia en la concha protectora del convento, y desconoce las realidades del mundo. En el plazo de 48 horas descubrirá las terribles realidades que rodearon su llegada al mundo. Y unos días más le tendrán que bastar para conocer el mundo más de cerca. Un aprendizaje rápido y de difícil digestión. Un recorrido que sirve al director para de una forma sutil sacar a la luz algunos de los temas poco mencionados y poco reconocidos de la historia polaca. El antisemitismo subyacente, el extraño papel de la iglesia católica en su sociedad, las difíciles relaciones entre los polacos judíos y los polacos étnicos, la difícil digestión de la transformación en un estado comunista,… Muchos temas los que surgen en los limitados pero perfectamente gestionados ochenta minutos que dura el filme.

Sin embargo, la película te deja con muchos interrogantes. No desvelaré la conclusión de la película si es que hay alguna conclusión definitiva. Pero de alguna forma sales con la sensación de que el camino final de Anna/Ida más que de compromiso es de cobardía. De miedo ante la falta de respuesta ante sus preguntas al joven músico de jazz. ¿Y ahora, qué? Deja mucho en qué pensar.

Paisajes desde el tren

Una primera parte que incluye el ambiente opresivo de la sociedad rural polaca, con sus bellezas, sus miedos y sus prejuicios.

El trabajo de ambas actrices protagonistas es sensacional, especialmente el de Kulesza, a quien le toca bailar con el personaje más torturado. Pero también es difícil pensar en otra Ida que no sea la joven Trzebuchowska, con su aspecto delicado pero sereno, con su aparente mezcla de impasibilidad o resignación, con la reflexión con la que acoge las novedades que surgen de pronto en su vida.

Llena de logros técnicos y estéticos, con unas interpretaciones notables, el final de la película nos dejó un poco fríos. Quizá porque vimos en ese final un punto de cobardía, que desconocemos si era intencionado por parte del director. Si interpretamos bien la película, creemos que está estupenda. Si no, creemos que hay un punto decepcionante en este final. En cualquier caso, una película que merece la pena ser vista, sin duda.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***/**** (según se mire)
Cementerio judío en Cracovia

Una primera parte de la película que terminará entre las tumbas de un viejo cementerio judío, descuidado, no como el de la ciudad de Cracovia actual.