Fotografías procedentes de la excursión que hicimos al Zugspitze en agosto de 2008. Reúne dos elementos de estas películas, montañas y Alemania. También disponible en Substack.
En los últimos tiempos, y a pesar del parón por el viajecico a León y demás, he acumulado muchos estrenos vistos. Algunos directos en plataforma, y otros en salas de cine. Y se vienen más, porque las entradas ya están compradas, para dos estrenos en ¡¡¡IMAX!!! Pero eso es el futuro, vamos con dos películas estrenadas directamente en plataformas de contenidos en línea.

Aventura biográfica centrada en Tenzing Norgay (Genden Phuntsok), el sherpa que subió junto con Edmund Hillary (Tom Hiddleston) a la cima del Everest por primera vez. Y volvió. Hay otra expedición que se sospecha que pudo llegar… pero no volver, y nunca sabremos que pasó en realidad. Dirigida por Jennifer Peedom, es la típica película pensada para inspirar y reivindicar a un héroe que tiene todos los elementos para entrar en lo políticamente correcto. De origen pobre, de una etnia poco apreciada, situado siempre en segundo plano tras Hillary (esto, realmente, de forma muy injusta)… pues lo adecuado.
La película se deja ver, está razonablemente bien interpretada, nos enseña paisajes muy bonitos, y es enormemente previsible, no sólo porque sepamos cómo terminó la aventura, sino porque es previsible cómo va a transcurrir la película, que ofrece además dos líneas temporales, alternando la subida al monte con la vida anterior del protagonista. Si estás suscrito a Apple TV, es una buena opción para pasar el rato. Y ya está. No pasará a la historia del séptimo arte por nada en especial.
Valoración:
Dirección: ***
Interpretación: ***
Valoración subjetiva: ***

Película alemana estrenada en este 2026 en Amazon Prime Video, ya hace un tiempo, y en la que caí por casualidad, mirando a ver qué oferta de películas bélicas había. No es que el género me interese en especial, pero tampoco lo rechazo. Pero estaba curioseando sobre películas con cierta fidelidad a la realidad histórica. Esta… no es histórica. Es una ficción en la que el director, Dennis Gansel, nos lleva en 1943 al frente oriental de la Segunda Guerra Mundial. “Oriental” es la Unión Soviética. El follón bélico que montaron los japoneses, se llama el teatro de operaciones del Pacífico,… incluso si los tiros fueran en el Índico o en la China continental. Cosas que pasan.

Un teniente tanquista (David Schütter) de la Wehrmacht dirige su panzer, un Tiger, y a su tripulación, en una misión que es una extraña variante de “salvar al soldado Ryan”, al tener que internarse en terreno enemigo buscando a un coronel desaparecido en extrañas circunstancias. Aunque quizá las cosas no sean lo que parecen.
A caballo entre el realismo y la fantasía, de alguna forma nos quieren llevar a una crítica sobre la barbarie de la guerra y cómo esta afecta a los que en ella participan. Está en general bien hecha, aunque los puristas encontrarán numerosas anomalías y anacronismos en el filme (la más notable es que el tanque que sale no es un Tiger, pero es que no los hay en funcionamiento). Para mí, y dado el tono de la película en sus etapas finales, no son importantes. Lo importante es que, aunque se deja ver, su guion y su forma de presentar la trama no está del todo conseguida y, aunque entretiene, al final te quedas con cara de circunstancias por el desenlace. Pero bueno, quien tenga suscripción a Prime Video, si le va lo bélico, igual le merece la pena.
Valoración:
Dirección: ***
Interpretación: ***
Valoración subjetiva: ***

