[Cine] Everest (2015)

Cine

Everest (2015); vista el 20 de septiembre de 2015.

Sesión de cine para una película que apuntaba maneras palomiteras para la matinal del domingo. No una película de mi elección, pero tampoco me importaba ir a ver qué pasaba con este “drama humano” basado en hechos reales. Aquí no hay “espoilers” que valgan, lo que se nos cuenta son los sucesos acaecidos en el monte Everest debidos a la tormenta que lo azotó el 10 y el 11 de mayo de 1996 en el que murieron 8 personas, aunque la película obvia las circunstancias en las que murieron tres de ellas.

Dirigida por Baltasar Kormákur relata las circunstancias en las que se produjeron cinco de las muertes, entre los guías y clientes de dos compañías de expediciones a la cima del Everest y que vienen ampliamente descritas en el correspondiente artículo de la Wikipedia (en inglés). Por supuesto, se han reproducido de forma teóricamente fiel todos aquellos hechos que están documentados a partir de las declaraciones de los supervivientes, y se han ficcionalizado aquellos momentos en los que estaban únicamente presentas las personas que fallecieron, dando una versión plausible de lo que pudo suceder con los datos disponibles.

No... No he estado en los Himalayas... Pero si valen los Alpes suizos... El Breithorn un 4.000...  la mitad que el Everest, pero es mono.

No… No he estado en los Himalayas… Pero si valen los Alpes suizos… El Breithorn un 4.000… la mitad que el Everest, pero es mono.

La película supone un gran espectáculo visual, en el que se mezcla la filmación de escenas en el Tirol (creo que en la parte italiana), en Nepal y en Islandia, con decorados y efectos digitales y cromas de todo tipo. Hay una versión en 3D, pero nosotros vimos la normalita y dudo mucho que la otra aporte algo más que un dolor de cabeza y un mayor aflojamiento del peso del monedero. La película por otro lado falla en el guion, con una floja definición de caracteres en un reparto muy coral, lleno de nombres más o menos conocidos, pero que da igual quien es quien, porque todos salen con grandes barbas y con ropa alpinista que los tapan casi enteros buena parte del metraje. A penas me atrevería a destacar el trabajo de Jake Gyllenhaal, en un papel secundario, pero con un personaje que me pareció que tenía más posibilidades que el de cualquiera de los demás. Encima vimos una versión doblada, y los doblajes, por mucho que presuma la industria española, cada vez me parecen más infames. E infumables.

Y parece que lo sube mucha gente... claro que no tiene gracia porque un teleférico te deja allí cerca en el Klein Matterhorn a más de 3.800 metros de altitud.

Y parece que lo sube mucha gente… claro que no tiene gracia porque un teleférico te deja allí cerca en el Klein Matterhorn a más de 3.800 metros de altitud.

En fin, ya digo que la presentación de la historia es muy apresurada, llena de lugares comunes,… y falla en encontrar un tono a la película. La película podría haber tenido un tono crítico. La comercialización frívola de la naturaleza, poniendo en riesgo a personas no capacitadas para acometer estas expediciones, la mala planificación, las malas decisiones y la concatenación de múltiples causas que condujo a la desgracia. Que por otra parte, por lo que he leído, no fue extraordinaria. Una letalidad del 15% (si no he hecho mal las cuentas, aquí no pretendo ser riguroso) hizo que ese año hubiera muchos muertos en el Everest, pero también el número de personas en riesgo fue mucho mayor. Es decir, si te vas a subir un monte de estos, cuenta con que la probabilidad de no regresar no es nada despreciable. Pero como en la especie humana existe la tradición de no hablar mal de los muertos, mezclan esa potencial crítico con la imagen heroica del alpinista sacrificado, etc, etc, etc. El caso es que no les sale bien ni una cosa ni la otra.

Resumiendo, que es bonita de ver, pero una vez vista, francamente olvidable. Prescindible. Pero no nos pasará nada malo si la vais a ver.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: ***
Pero si no estoy informado mal, hay menos personas que hayan escalado la cara norte del Eiger, también en los Alpes suizos, con menos de 4.000 metros de altitud pero 1.800 metros de pared para escalar. Recuerdo haber visto una película, floja, de Clint Eastwood que transcurría en este lugar.

Pero si no estoy informado mal, hay menos personas que hayan escalado la cara norte del Eiger, también en los Alpes suizos, con menos de 4.000 metros de altitud pero 1.800 metros de pared para escalar. Recuerdo haber visto una película, floja, de Clint Eastwood que transcurría en este lugar.

[Fotografía] Recomendaciones semanales; se acerca PHotoEspaña y algunas cosas más

Fotografía

Pues sí. Se acerca la edición del 2013 de PHotoEspaña, probablemente el certamen de fotografía más amplio e importante de este país, que siempre me aporta cosas interesantes, aunque siempre se merece las críticas de los sabios. Como ellos son los sabios, ellos sabrán por qué. A mí me apetece ir a Madrid a ver las exposiciones. Veremos cuando puede ser este año. Antes de pasar a los comentarios de esta semana, varios de los cuales tendrá que ver con PHotoEspaña, decir que si la semana anterior anduve con cámaras de película tradicional con películas en blanco y negro, esta semana me he orientado más al blanco y negro a partir de archivo digital. Que no siempre es fácil, y menos en entornos con amplia vegetación. No siempre preveo correctamente como puede resultar al convertir a blanco y negro. No es fácil.

Sobre vegetación

Conviene que haya claras separaciones de planos, para poder destacar los motivos, cuando fotografiamos la vegetación en blanco y negro. Parque de la Memoria.

Sobre un puente

O incluir elementos gráficos no naturales para marcar los contrastes. Puente sobre el Canal Imperial de Aragón en el barrio de la Paz.

Decía que ya se nos echa encima PHotoEspaña, y podemos encontrar un amplio comentario inicial en DSRLMagazine. Cada vez más difundida fuera de Madrid, incluso en Zaragoza podremos encontrar alguna actividad. Un photowalk restringido a 15 personas seleccionadas con Manolo Laguillo autor de un conocido libro en español sobre el sistema de zonas, y que también expone en Madrid, y han incluido en el programa la exposición de obras maestras de Ricard Terré que se va a inaugurar pronto en la Lonja de Zaragoza. Algo que habrá que ir a ver. Más de una vez. Seguro.

Uno de los organizadores de PHotoEspaña es La Fábrica, que inaugura un nuevo espacio cultural y expositivo. Tengo ganas de conocerlo. Además se nos anuncia que se inaugura con una exposición de Nobuyoshi Araki, como nos recordaba Rafael Roa. Razón de más para ir a conocerlo, pronto.

Tanto Rafael Roa como Art Photo Collector (este último nos ofrece más muestras) se han hecho eco de otra de las interesantes exposiciones del certamen. Se trata de Emmet Gowin en la Fundación MAPFRE. Es una de las exposiciones que más me apetece ver. Lo que he visto de este fotógrafo siempre me ha llamado la atención.

Sobre las riberas del Ebro

Lo que no suele fallar es la inclusión de la figura humana. Especialmente, si lleva una indumentaria que contraste con el fondo natural. A orillas del Ebro, en la entrada del Centro Natación Helios.

Sobre las riberas del Ebro

O recortar las formas vegetales contra fondos neutros. En la ribera del Ebro, en el costado del Centro Natación Helios.

Pero volvamos la mirad hacia atrás en el tiempo, y veremos que tanto en DSLRMagazine, en  dos artículos, como en  Quesabesde.com nos cuentan el festival de fotografía analógica (qué poco me gusta lo de “analógica”) Revela-T en Vilassar de Dalt. ¿Una tecnología que resucita? ¿Un nicho de técnica y arte fotográfico que se mantiene? ¿Los estertores de una forma de hacer? No lo sé. Pero me gustaría visitar este festival en alguna ocasión.

En este festival parece que se han mostrado y vendido aparatos fotográficos clásicos y de ocasión, pero no creo que ninguno haya llegado a los niveles de precio de las cámaras que se han subastado en la casa Westilcht de Viena. Esta gente está relacionada con la Leicashop, un buen lugar para ir a buscar material clásico y de ocasión de cualquier marca con garantía del producto que se compra. Y de cualquier marca. El caso es que en una subasta reciente se ofrecía la Leica IIIa de Alfred Eisenstaedt con la que se tomó la famosa fotografía del marinero besando a la enfermera (en contra de su voluntad, todo hay que decirlo) en Times Square, una de las fotografías icónicas del siglo XX. Esperaban sacar entre 20.000 y 25.000 €, pero la cosa llegó a los 114.000 €. En The Verge nos cuentan que la cámara siguió tomando fotografías hasta la muerte del fotógrafo en 1995. Pero también nos cuentan que esta no fue la estrella de la subasta. Una Leica III chapada en oro que pertenecía a la familia de un vinatero alemán se ha vendido por 528.000 €… ¡¡¡¡!!!! La primera cámara me parece un precio demencial, pero tenía un significado histórico… pero esta,… es mero esnobismo… coleccionismo que nada tiene que ver con al fotografía real.

Sobre las riberas del Ebro

El problema es cuando los elementos y los planos se empiezan a apilar unos sobre otros. Por lo menos en esta vista del Ebro a su paso por Zaragoza, el río ejerce de divisoria entre el primer plano y el fondo.

Sobre las riberas del Ebro

Pero si no, el follaje puede hacer que la fotografía resulte confusa. Aquí lo intento evitar jugando con las formas más oscuras de los troncos, también a orillas del Ebro.

Así que pasaremos a la fotografía real. Mucho más interesante.

Se han cumplido 60 años desde que el nepalés Tenzing Norgay subiese por primera vez al Everest acompañado por el neozelandés Edmund Hillary. Sí. Ya sé que normalmente no se cuenta así. Pero porqué no. En el fotoblog Captured de The Denver Post nos ofrecen una colección de fotografías sobre el tema. Hoy en día, sigue atrayendo la montaña a numerosos occidentales que se van para allí a dejarlo todo perdido de basura. Grandes amantes de las montañas y la naturaleza.

Me siento cada vez más atraído por la fotografía que nos llega desde Japón. De hecho, es un país que cada vez me apetece más visitar. En Le Journal de la Photographie encontramos dos muy distintos. Por un lado, el pictorialismo de los paisajes boscosos de Takeshi Shikama con copias siguiendo el proceso de la platinotipia o del platino/paladio. Por otro lado, los reportajes de los festivales rurales de los años 60 y 70, que conocemos gracias a Issei Suda. Un punto de vista más humano de un país que puede estar perdiéndose.

Me ha llamado la atención que Le Journal de la Photographie haya dedicado un espacioDavid Hamilton. Fotógrafo de fama en los años setenta por sus fotografías de desnudos de chicas adolescentes, que poco a poco cayeron en el olvido si no en el ostracismo. Por una lado, porque su estilo de fotografía ensoñadora, difuminada, quedó fuera de moda y hoy en día no nos gusta mucho. Por otro lado, porque la utilización de modelos menores de edad para desnudos hoy en día no se recibe bien. A mí sigue sin convencerme. Me parece un pastelazo tremendo.

El caso es que la misma revista online nos ofrece como seguidor de Hamilton el trabajo del italiano Massimo Leardini. Trabajo en blanco y negro con modelos nórdicas, en mi opinión muy superior en planteamientos tanto éticos como estéticos al anterior.

En Fototazo voy viendo algunos artículos bajo el epígrafe How to Start a Project. Son artículos que pueden indicar a los fotógrafos algunas claves para iniciar un proyecto fotográfico, que busque tanto la coherencia como las virtudes estéticas necesarias para el éxito. En las últimas semanas ha habido artículos dedicados a Eirik JohnsonLisa KeresziAmani Willett.

Sobre las riberas del Ebro

Se puede jugar también con una cierta ausencia de nitidez, dejando que sean los tonos de gris los que determinen la estética de la fotografía; pero no sé si lo tengo muy conseguido.

Sobre las riberas del Ebro

Lo que falla meno es el primer plano con fondo completamente desenfocado. Esto permite aislar el motivo con claridad y hacer legible la fotografía.

Y  terminaré con una ronda de fotógrafos poco conocidos, pero cuyos proyectos o reportajes me han llamado la atención esta semana.

En Galli, fotoblog dedicado a la fotografía del subcontinente índio, me ha gustado la entrada Winged Legacy of Old Delhi de Mohit Gupta. Un reportaje sobre la cría deportiva de pichones. Más que por el tema, por las imágenes.

Me da mucha envidia que alguien que empezó a hacer fotos hace pocos años, como Julien Coquentin, que empezó en 2007, consiga un trabajo tan coherente y estética y documentalmente interesante como Early Sunday Morning, sobre las frías mañanas de invierno en Montreal. Nos lo contaron en PetaPixel.

También en PetaPixel nos hablan de la aventura de la fotógrafa Emily Robinson, contratada por unos padres para documentar el nacimiento de su bebé por nacer. Lo que no imaginaban es que las cosas se iban a desarrollar tan deprisa que el parto se iba a producir en un estacionamiento. Lo cual ha dado a las fotografías un interés documental y estético muy superior desde mi punto de vista… Uy, que amarillo me estoy volviendo. Pero todo fue bien. Que conste. El resto de las fotografías de su portfolio tienden a ser un poco pastelazo.

Sobre las riberas del Ebro

Jugar con el grafismo y las texturas de los troncos arrastrados por las avenidas del Ebro también puede ser una solución.

Sobre las riberas del Ebro

Y siempre jugar con las siluetas en situaciones de contraluz. En cualquier caso, el paisaje en blanco y negro, cuando el elemento dominante son las plantas y la vegetación, no resulta fácil.