[Recomendación fotográfica] Colores de moda, proyectos fotográficos, fotoensayos y depresiones

Fotografía

Llevo unos cuantos días, demasiados, sin hacer recomendaciones fotográficas. Pero también es cierto que durante las fechas próximas al fin de años, los sitios dedicados a la fotografía, o a casi cualquier cosa, se dedican a hacer balance del año, y pocas novedades aportan. Pero algunas cosita he recogido, y voy a hacer un completo dedicado a los nuevos propósitos de año nuevo, que en fotografía suponen dos cosas; o aprendemos nuevas cosas, nuevas técnicas, o nos planteamos nuevos proyectos. O el más simple de practicar más a menudo la afición.

Años llevo documentando los límites entre la ciudad y el campo en el entorno de las huertas de Miraflores y Las Fuentes, en Zaragoza. Quizá algún día debería ordenar ese material, darle forma y exponerlo de alguna forma de un modo coherente. Transformación y paisaje alterado por el ser humano.

En primer lugar, podemos centrarnos en un proyecto sobre un color. Todos los años, Pantone nos habla de su propuesta como color del año, que para el 2019 es el llamado “living coral”, coral viviente. A mí me gusta. No es extraño que en mis presentaciones profesionales, o en los álbumes de fotografías de los viajes, escoja para el texto resaltado un color similar, en lugar de usar negritas o cursivas. En Magnum Photos se han dedicado a buscar en su catálogo fotografías en las que este color o similar esté presente de forma significativa. Podéis hacer el mismo ejercicio con vuestros catálogos fotográficos. O plantearos como proyecto uno en el que este color sea predominante. U otro color de vuestro gusto. Que para gustos, los colores.

Pero si de proyectos nuevo estamos, los propios de Magnum han rescatado un texto de uno de sus más destacados y divertidos fotógrafos, Philippe Halsman, en el que nos propone una serie de claves para desarrollar nuevos proyectos fotográficos creativos. No estará de más echarle un vistazo. Y además las fotos de Halsman, que aparecen en el artículo, suelen poner de buen humor al contemplarlas.

Pero también viene bien el plantearse proyectos concretos. En varios sitios, por ejemplo en la NPR, ha aparecido estos días atrás el uso terapéutico de la fotografía. Y en particular nos han hablado del proyecto de la fotógrafa Tara Wray, que sufre episodios periódicos de depresión endógena, grave enfermedad mental que puede tenes consecuencias fatales. Su Too Tired Project, (“Proyecto Demasiado Cansada”; el cansancio o sensación de fatiga permanente es uno de los síntomas de la depresión), es la consecuencia de este uso terapéutico de la fotografía para combatir la depresión. Que también se ha convertido en un libro.

Y si no queremos convertirnos en el objeto principal de nuestro propio trabajo, nos queremos fijar en un aspecto externo de la realidad, siempre podremos plantearnos realizar un ensayo fotográfico, un fotoensayo. Un ensayo, tradicionalmente una forma literaria diferente de la literatura de ficción, conlleva un análisis, una interpretación y una evaluación de los hallazgos realizados sobre un determinado tema. Cuando este análisis, esta presentación de hechos y esta interpretación y evaluación se realiza mediante fotografías, acompañadas o no de textos, estamos ante un fotoensayo. Y dicen en Magnum Photos que el maestro del fotoensayo por excelencia fue W. Eugene Smith. Y puede que no les falte algo de razón. Desde su visión de la realidad de la España rural de la dictadura en la posguerra, concretada en su visión de la población de Deleitosa en 1951, hasta las consecuencias del envenenamiento por mercuriales y otros metales pesados en la bahía de Minamata en 1971, pasando por otros ensayos célebres como Country Doctor, es desde luego una fuente de inspiración importante. Aunque no podemos olvidar que también se metió en algún proyecto que le sobrepasó… como el dedicado a su ciudad, Pitsburgh. Un proyecto de tres semanas al que al final dedicó un año, y consideró inacabado.