[Cine] Futatsome no mado (2つ目の窓) (2014)

Cine

Futatsome no mado (2つ目の窓) (2014); vista el 14 de abril de 2015.

Esta semana no hemos podido escaparnos al cine. No desesperamos sobre la posibilidad de ir hoy o mañana, porque hay una propuesta italiana que nos está haciendo tilín. En cualquier caso, he comprobado que en las últimas semanas hay varios estrenos que no han llegado a la cartelera zaragozana. A pesar de que podrían tener un relativo interés. Por ejemplo, desde Japón han llegado a algún recóndito sitio de las carteleras un par de propuestas a las que gustaría echar un vistazo. Si no se aprovechan las temporadas bajas para rescatar el cine menos comercial, dime tú cuando… En fin. Di que hay modos de acercarse a ellas, aunque no les guste a los distribuidores y exhibidores. Pero si no nos las traen, es que tampoco les importa mucho. Supongo. Así que me he visto en casa este largometraje de la directora Naomi Kawase (en esta entrada seguiré el estilo occidental, colocando el apellido en segundo lugar, y el modo oriental, en el que va al principio del nombre de la persona). La cinta se ha estrenado en España, como digo en algún sitio ignoto para mí, como “Aguas tranquilas”, y el denominado título internacional es “Still the Water”.

En un día de verano, con tiempo tormentoso, en la isla japonesa subtropical de Amami, al sur del archipiélago principal nipón, Kaito (Nijirô Murakami), un adolescente del lugar, descubre un cuerpo de hombre desnudo muerto en el mar. Kaito suele ir acompañado o acompañar a la alegre Kyôko (Jun Yoshinaga), su amiga. Aunque entre ambos jóvenes surge algo más que amistad. Ambos se encuentran con conflictos familiares que se centran en las madres. Los padres de Kaito están divorciados, su padre vive en Tokio. Su madre suele salir con distintos hombres que convierte en sus amantes. Y Kaito lo lleva mal. La madre de Kyôko está gravemente enferma, y va a morir. Aunque su familia se encuentra muy unida, y la madre ha ejercido de chamán en la religión tradicional del lugar y afronta la muerte con serenidad. De todos modos, los conflictos personales en un período tan crítico como la adolescencia van a remover los cimientos de la vida de estos jóvenes, que tendrán que resolver y afrontar estas situaciones.

Mi experiencia en islas japonesas está algo más al norte que la que sale en la película, la bella isla de Miyajima.

Mi experiencia en islas japonesas está algo más al norte que la que sale en la película, la bella isla de Miyajima.

Esta es una de esas películas que o te encanta o te aburre y la odias. Una película muy contemplativa, donde pasan muy poquitas cosas en las dos horas que dura. Una película que se recrea en los paisajes, en las escenas, en los detalles, en la música. Por lo tanto, podrá haber quien se exaspere del ritmo de la misma. Pero si te dejas llevar por los personajes, si empatizas con los caracteres, no sólo los dos protagonistas sino también con los de los distintos adultos que les rodean, les influyen, les guían o los condicionan, empiezas a considerar que estás ante una película que tiene sus valores y su interés. De hecho, es una de esas películas que he percibido mejor y con más conocimiento a la mañana siguiente que justamente tras los créditos finales.

A la directora le gusta rodar con actores y actrices no profesionales, del lugar en el que se rueda la película. La chica protagonista si que es profesional; probablemente está escogida por su aspecto de adolescente, pero teniendo en cuenta que ya es una chica mayor de edad y tuvo que rodar alguna escena de desnudo. Nada escabroso. Toda la cinta tiene una estética muy cuidada, casi recreándose en exceso en ella, en la belleza estilizada de los personajes, en las aguas transparentes del Pacífico, en los bosques casi tropicales de la isla. En cualquier caso, todos ellos cumplen suficientemente para los objetivos de la realizadora.

Rodeada del mar interior de Seto, con los bellos bosques primarios del monte Misen, en los que encontramos desperdigados pequeños santuarios shintoístas, la religión tradicional de Japón.

Rodeada del mar interior de Seto, con los bellos bosques primarios del monte Misen, en los que encontramos desperdigados pequeños santuarios shintoístas, la religión tradicional de Japón.

Entiendo que no es una película muy comercial, o que responda a los criterios de comerciabilidad palomitera actual. Película más de festivales, película de autor, autora en este caso, que no pocos adjetivarán como “lenta”. Pero que tiene sus virtudes, y que permite conocer otras culturas y otras formas de atormentar problemas personales de carácter universal.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***
Un buen lugar para perderse... pero bueno... si algún día se tercia... ¿se podría uno plantear llegar hasta las remotas islas Ryūkyū, de la cual la más famoso es Okinawa?

Un buen lugar para perderse… pero bueno… si algún día se tercia… ¿se podría uno plantear llegar hasta las remotas islas Ryūkyū, de la cual la más famoso es Okinawa?