[Cine] El cine y lo “políticamente correcto”

Cine

Este año no nos hemos preocupado en absoluto por los Oscar. Quien bucee en los años anteriores de este Cuaderno de ruta, verá que le he dedicado un tiempo cada año ha hablar de mis favoritas y de quien me gustaría que ganase, que pocas veces coincide con los ganadores finales.

Pero este año, hubo una película que partía con muchos números para ser muy premiada. Y tras verla, nos gustó sólo a medias, dijimos, ¡que le den! a la temporada de premios yanqui. O de cualquier lado.

Creo que unas cuantos fotografías en blanco y negro darán un idea de por donde iban mis preferencias en la cosa esta de los Oscar.

Pero tras la entrega de los Goya y los Oscar, se ha puesto de manifiesto un fenómeno que no es nuevo, pero que en esta ocasión te asalta el corazón de forma inquietante. Las dos películas son, fundamentalmente, películas “políticamente correctas” y de “buen rollo”. No molestan a nadie, mucho pensamiento positivo, y critican situaciones más o menos injustas, pero sin hacer mucha sangre.

La película española ganadora del Goya ya me pareció en su momento decepcionante. Había un tema de fondo (en inglés, que es mucha más extenso en su explicación que en español) para hablar sobre el deporte de personas con discapacidad, con humor y comicidad o sin ella, pero para establecer un crítica y un fondo de reflexión profundo en nuestra sociedad, lastrada por una serie de lacras. La corrupción en distintas esferas de la vida social y política entre ellas. Pero se perdió una oportunidad, y se quedó en una película de “buen rollete”, pero muy simplona, más superficial de lo que parece, y, cinematográficamente hablando, con los méritos justitos.

La película norteamericana ganadora del Oscar tiene méritos cinematográficos muy superiores. Es una buena película, con excelentes interpretaciones. Pero no me parece que tenga el empaque para el premio gordo. Y desde luego, entre sus competidoras directas, y otras que no lo fueron, había opciones más interesantes. Aunque las más interesantes competían fundamentalmente en la categoría de mejor película de habla no inglesa, una categoría que, en promedio, suele tener más calidad que el premio gordo. Además, la candidatura de uno de sus protagonistas al premio de mejor actor en papel secundario me parece “fraudulenta” hasta cierto punto. Su papel es tan protagonista como el del actor considerado como protagonista en esta película. Esta es una estrategia reciente frecuente para premiar a actores y actrices de minorías “raciales”. Entre comillas, porque me sumo a los que opinan que el concepto “raza” no tiene base científica, y desde luego no en la especie humana, en la que la variabilidad entre individuos es muy baja. Esto no deja de ser una de las trampas de lo “políticamente correcto”. Para conseguir paridad en la foto de los intérpretes premiados, recurren a una trampilla. Entendámonos, el trabajo de Ali es excelente, en esta y en otras películas. Un actorazo. Pero debería haber competido como protagonista.

Y entonces, ¿qué pasa? Que si es cine es un arte, debería de ser libre como todas las artes. Y las mejores realizaciones de las artes surgen cuando hay conflicto, cuando hay transgresión, cuando se rompen los cánones establecidos, cuando hay confrontación con el statu quo. Y eso no puede suceder nunca bajo la tiranía de lo “políticamente correcto”. Para poder cambiar algo, hay que molestar necesariamente a alguien. A veces, incluso, hay que molestar a aquellos más desfavorecidos para que reaccionen ante la injusticia. Hay que provocar. Si no… no nos olvidemos que lo que distingue las distopías orwellianas del resto no es la violencia, la represión física, aunque exista. Lo que las caracteriza es el control del lenguaje, el reduccionismo conceptual a lo aceptable políticamente. Piensen en ello, si lo consideran oportuno.

[Blog/cine] En el 11º aniversario de este Cuaderno de ruta, unas observaciones sobre los Goya

Cine, Páginas personales

Pues sí. Como cada 8 de febrero desde hace ya una década, celebrando el aniversario de este mi/vuestro Cuaderno de ruta. Un breve recordatorio de cómo empezó… y acompañaré la entrada con una foto por cada uno de estos últimos 11 años.

Allá por el año 2001 o 2002 oí hablar de cómo se estaban poniendo de moda los weblogs o de forma abreviada y ya afianzada, los blogs. El concepto me parecía interesante… y me abrí mi primera cuenta en Blogger, en aquellos momentos todavía de una compañía independiente, antes de ser adquirida por la poderosa Google. Pero en aquel momento no tenía muy claro como orientar aquello… así que después de escribir una docena de entradas, que no se conservan, lo dejé abandonado.

2005, Peracense, España. En encabezado, 2006, Artouste, Francia.

2005, Peracense, España. En encabezado, 2006, Artouste, Francia.

2007, Berlín, Alemania.

2007, Berlín, Alemania.

A principios de 2005, mi vida entró en una situación de cierta vorágine por motivos que ahora no vienen al caso, y tras un fin de semana en mi cumpleaños raro, raro, raro,… decidí que había una serie de cosas que tenían que ir más lentas, más reposadas. Retomé la cuenta del blog, borré todo lo que había y decidí dedicar un rato todos los días a escribir algo, o al menos la mayor parte de los días. Era una forma de echar el freno cotidianamente. Además, ya llevaba dos años enganchado a la fotografía digital. Recientemente había comprado mi segunda cámara digital, la Canon Powershot G6, con la que me había ido de viaje a Roma en diciembre de 2004, volviendo encantado con las fotografías conseguidas. Me propuse otro objetivo. En todas las entradas del Cuaderno de ruta, como lo bauticé, aparecería una foto hecha por mí. Esto fue muy importante, porque mi afición a la fotografía había entrado entre el 2000 y el 2004 en un bache, y esto la reactivó muchísimo… lo cual me produce mucha satisfacción.

Después de eso, lo más destacado fue cuando en 2008 cambié de plataforma, pasándome a WordPress, los distintos cambios de apariencia y de forma de gestionar el blog. Cierto es que por el camino ha habido algún cambio de planteamiento. Los artículos tienen más profundidad que al principios, ahora suele haber más de una fotografía por artículo, y se queda limitado a mis actividades de tiempo libre. En tiempos dedicaba algún día, sobretodo los sábados, a comentar la situación social y política; pero descubrí que en este país no gusta la libertad de expresión… y no quise complicarme la vida. No comentaré las circunstancias exactas de la decisión… porque me traen malos recuerdos que no quiero reavivar.

2008, isla de Murano en Venecia, Italia.

2008, isla de Murano en Venecia, Italia.

2009, Múnich, Alemania.

2009, Múnich, Alemania.

En estos momentos, vengo publicando cerca de 500 entradas al año. Normalmente no es más de una a la semana, y suele haber un día a la semana en que no publico nada… Eso haría un total de unas 310 a 320 entradas. Pero cuando estoy de viaje, voy mandando fotografías, cada una en una entrada individual, y puedo sumar entre seis y doce entradas al día en esas jornadas viajeras… lo que hace que se llegue a las cifras mencionadas. Teóricamente, nunca he tenido tantos seguidores como hoy en día,… pero algo que es constante en el mundo de los blogs, el número de visitas tiende a disminuir… Me da igual. Me encanta que me visiten y me lean. Pero mi objetivo fundamental sigue siendo concederme un espacio de creatividad personal.

Dicho todo lo anterior, aprovecho para hacer algunas observaciones sobre los resultados de la XXX edición de los Premios Goya o premios anuales de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España.

No he visto ni me interesa la ceremonia. Son aburridas. De solemnidad.

Sólo he visto 6 de las muchas más que tenían alguna candidatura a los premios. Eso quiere decir que a priori me han interesado poco. ¿Por sus temas, por su promoción, por las expectativas que me levantaron? En tiempos, yo era de los fieles al cine española, y acudía prácticamente a todos sus estrenos… y de forma paulatina esto se me vino abajo… Y preferiría que no fuese así. Hubo una más que intenté ver, pero los señores exhibidores, de forma extraña y antipática, me lo impidieron. Con las películas europeas de habla no española, serían siete… pero es que algunas de las candidatas a esa categoría ni siquiera se han estrenado en este país ¡¡¡¡???

2010, Barcelona, España.

2010, Barcelona, España.

2011, Copenhague, Dinamarca.

2011, Copenhague, Dinamarca.

La película ganadora y la más premiada me parece una película simpática. Pero cuando la comparo con las que aparecen en el palmarés de estos 30 años de premios… me quedo atónito. Siendo una película muy honesta y muy bien interpretada, está muy por debajo de las expectativas que uno debería depositar en un ganador de estos premios. No es que no haya habido pufos con anterioridad… pero aun así… estamos en una época de sequía creativa.

Ha habido una crisis de pareceres sobre la película que ha cogido la etiqueta de gran derrotada. Alabada por muchos críticos y especialmente por los que pululan por internet… a mí que me pareció un pestiño pretencioso de mucho cuidado, me llegó a parece que algo raro podía haber en esta “promoción” de la película. Creo que su acogida en el público ha sido más fría de lo que nos cuentan los medios, y desde luego no ha sido bien acogida por los académicos. Los “críticos” que habían apostado por ella están que echan las muelas, se han subido a la parra de la intelectualidad y la defensa de la innovación patria y acusan al resto de la humanidad de paletos… Insisto… me pareció un tostón de cuidado lleno de ínfulas que ni siquiera aprovechaba las cualidades de la obra de Lorca. Pero no nos pondremos de acuerdo.

2012, Bergen, Noruega.

2012, Bergen, Noruega.

2013, Edimburgo, Escocia.

2013, Edimburgo, Escocia.

Me sigue preocupando el tema del trabajo de interpretación. En estos momentos, la mayor parte de las interpretaciones que me satisfacen en el cine español son de actores o actrices que ya no cumplirán los 40. Algunos hay entre los 30 y los 40 años… Pero los más jóvenes, que se están llevando la mayor parte de los papeles protagonistas,… muchos de ellos procedentes de la televisión… me parecen flojísimos. Dicen que hay excepciones, curiosamente gente que hace mucho teatro aunque haga algo de televisión… pero los exhibidores no me dejan comprobarlo.

Y bueno… ando escaso de tiempo… seguro que se me ocurrirían más cosas, pero no tengo tiempo ahora.

2014, Kioto, Japón.

2014, Kioto, Japón.

2015, Quebec, Canadá.

2015, Quebec, Canadá.