[Cine] El cine y lo “políticamente correcto”

Cine

Este año no nos hemos preocupado en absoluto por los Oscar. Quien bucee en los años anteriores de este Cuaderno de ruta, verá que le he dedicado un tiempo cada año ha hablar de mis favoritas y de quien me gustaría que ganase, que pocas veces coincide con los ganadores finales.

Pero este año, hubo una película que partía con muchos números para ser muy premiada. Y tras verla, nos gustó sólo a medias, dijimos, ¡que le den! a la temporada de premios yanqui. O de cualquier lado.

Creo que unas cuantos fotografías en blanco y negro darán un idea de por donde iban mis preferencias en la cosa esta de los Oscar.

Pero tras la entrega de los Goya y los Oscar, se ha puesto de manifiesto un fenómeno que no es nuevo, pero que en esta ocasión te asalta el corazón de forma inquietante. Las dos películas son, fundamentalmente, películas “políticamente correctas” y de “buen rollo”. No molestan a nadie, mucho pensamiento positivo, y critican situaciones más o menos injustas, pero sin hacer mucha sangre.

La película española ganadora del Goya ya me pareció en su momento decepcionante. Había un tema de fondo (en inglés, que es mucha más extenso en su explicación que en español) para hablar sobre el deporte de personas con discapacidad, con humor y comicidad o sin ella, pero para establecer un crítica y un fondo de reflexión profundo en nuestra sociedad, lastrada por una serie de lacras. La corrupción en distintas esferas de la vida social y política entre ellas. Pero se perdió una oportunidad, y se quedó en una película de “buen rollete”, pero muy simplona, más superficial de lo que parece, y, cinematográficamente hablando, con los méritos justitos.

La película norteamericana ganadora del Oscar tiene méritos cinematográficos muy superiores. Es una buena película, con excelentes interpretaciones. Pero no me parece que tenga el empaque para el premio gordo. Y desde luego, entre sus competidoras directas, y otras que no lo fueron, había opciones más interesantes. Aunque las más interesantes competían fundamentalmente en la categoría de mejor película de habla no inglesa, una categoría que, en promedio, suele tener más calidad que el premio gordo. Además, la candidatura de uno de sus protagonistas al premio de mejor actor en papel secundario me parece “fraudulenta” hasta cierto punto. Su papel es tan protagonista como el del actor considerado como protagonista en esta película. Esta es una estrategia reciente frecuente para premiar a actores y actrices de minorías “raciales”. Entre comillas, porque me sumo a los que opinan que el concepto “raza” no tiene base científica, y desde luego no en la especie humana, en la que la variabilidad entre individuos es muy baja. Esto no deja de ser una de las trampas de lo “políticamente correcto”. Para conseguir paridad en la foto de los intérpretes premiados, recurren a una trampilla. Entendámonos, el trabajo de Ali es excelente, en esta y en otras películas. Un actorazo. Pero debería haber competido como protagonista.

Y entonces, ¿qué pasa? Que si es cine es un arte, debería de ser libre como todas las artes. Y las mejores realizaciones de las artes surgen cuando hay conflicto, cuando hay transgresión, cuando se rompen los cánones establecidos, cuando hay confrontación con el statu quo. Y eso no puede suceder nunca bajo la tiranía de lo “políticamente correcto”. Para poder cambiar algo, hay que molestar necesariamente a alguien. A veces, incluso, hay que molestar a aquellos más desfavorecidos para que reaccionen ante la injusticia. Hay que provocar. Si no… no nos olvidemos que lo que distingue las distopías orwellianas del resto no es la violencia, la represión física, aunque exista. Lo que las caracteriza es el control del lenguaje, el reduccionismo conceptual a lo aceptable políticamente. Piensen en ello, si lo consideran oportuno.

[Cine] Y el 90º Oscar es para…

Cine

Y ha llegado el fin de semana de los Oscar. Hoy es domingo, y normalmente hablaría de fotografía, de las recomendaciones que he encontrado por la red de redes durante la semana. Pero dado que mañana tengo también fiesta, es festivo en la ciudad de Zaragoza, dejaré para mañana esas recomendaciones fotográficas, y hablaré hoy de quién me gustaría que ganase el Oscar en algunas de sus categorías. Que no es lo mismo que quién creo que son los favoritos… Eso es otra cosa. Esto no es una quiniela, esto es una opinión de quién ganaría si yo fuese el único y todopoderoso votante.

Mejor película

Probablemente la categoría más decepcionante. Son muchas las películas que venían precedidas de grandes expectativas, y que posteriormente nos han decepcionado. No porque fueran malas, sino porque no estaba a la altura de esas expectativas. Por decirlo de alguna forma, no hemos encontrado ese peliculón que nos haga caer rendidos. Y mucho menos una competencia entre varias. Dicho lo cual, yo le daría el premio a…

Three Billboards Outside Ebbing, Missouri.

Con una posible alternativa en…

Dunkirk.

20170518-IMGP3025

En una de las películas destacadas este año nos paseamos por las calles de Bérgamo, en el norte de Italia, lo cual siempre me parece una buena propuesta. Y allá vamos.

Mejor director

Siempre he pensado que la mejor dirección y la mejor película deberían ser lo mismo. Pero es que soy un ingenuo. Casi naïf, porque sigo pensando que una película debe ser una creación artística a cargo de un autor. Incluso si está pensada para el entretenimiento. Pero bueno, allá yo mismo con mis neuras. En esta ocasión, de los candidatos, mi preferido sería,

Christopher Nolan por Dunkirk.

Echo de menos a Kathryn Bigelow por Detroit, una película extrañamente ninguneada, muy superior a la mayor parte de las candidatas a mejor película.

Mejor actor protagonista

Si queréis que os diga la verdad, no me llama la atención especialmente ninguno… No he visto la película de Denzel Washington… Pero bueno, si he escoger alguno, que el joven…

Timothée Chalamet por Call me by Your Name.

20170518-IMGP3121.jpg

Mejor actriz protagonista

En esta ocasión me pasa al contrario. Hay muy buenas interpretaciones, siendo la más anodina desde mi punto de vista la eterna candidata Meryl Streep. En cualquier caso, creo que hay una que destaca por encima de tanta calidad y es la sólida…

Frances McDormand por Three Billboards Outside Ebbing, Missouri.

Mejor actor de reparto

Mucho más interesante esta categoría que la de los protagonistas, ya que hay calidad y solidez en estos veteranos intérpretes para dar y vender. No habiendo visto el trabajo de Christopher Plummer, yo me quedo con…

Willem Dafoe por The Florida Project.

Un grande al servicio del bien común, que trabaja para que todos destaquen.

20170518-IMGP3175.jpg

Mejor actriz de reparto

También hay aquí mucha mucha calidad, y no me resulta fácil elegir. Pero creo que me voy a ir al trabajo más discreto y sufrido. Quizá no tan llamativo como otros, pero sentido y eficaz de…

Mary J. Blige por Mudbound.

Una película con más altura que muchas de las candidatas en la categoría principal, pero que no ha merecido la atención debida, probablemente por ser una producción de Netflix, que principalmente se ha exhibido en dicha plataforma.

Mejor guion original

Comienza la diversidad, ya que aquí se va colando alguna otra no prevista en otras categorías. Yo me quedaría de todas formas por el guion de…

Three Billboards Outside Ebbing, Missouri (Martin McDonagh).

20170518-IMGP3189.jpg

Mejor guion adaptado

Siempre me cuesta valorar esta categoría, porque no he leído las obras literarias o gráficas originales. No he visto la de superhéroes, ni me interesa, pero de las demás me quedaría con… esta es complicada…

Mudbound (Dee Rees, Virgil Williams, novela de Hillary Jordan).

No comentaré este año las categorías de animación y película de habla no inglesa porque sólo he visto una película de cada una de ellas. En la animación he echado de menos un film nipón, que me tocó bastante la fibra, de todos modos.

Mejor banda sonora

Hasta ahora no había comentado esta categoría, porque para valorarla hay que poner en una balanza dos conceptos; la calidad de la música, por un lado, y cómo se funde y se integra en la película, por otro. El primero es muy subjetivo. Pero en esta ocasión hay una banda sonora que creo que es fundamental para el desarrollo de la película y que destaca. Aunque no es una música fácil,…

Dunkirk (Hans Zimmer).

20170518-IMGP3245.jpg

Mejor fotografía

Termino con una categoría que siempre me es muy querida, por mis aficiones personales, y por lo que aporta a las producciones. A caballo entre las categorías llamadas artísticas y las llamadas técnicas, creo que debería estar claramente encuadrada entre las primeras aun cuando haga uso intensivo de la tecnología. Pero si no hay creatividad… Y en esta ocasión la hay a raudales. En esta ocasión también me voy a quedar con una que es poco favorita, pero que creo que es un trabajo magnífico. Y encima la única mujer en una categoría tradicionalmente tan tan tan masculina…

Rachel Morrison por Mudbound.

Nuevamente tal vez poco apreciado por su difusión fundamentalmente a través de la pequeña pantalla. Me hubiera gustado ver por esta categoría el maravilloso trabajo de Vittorio Storaro, muy ninguneado, y el de Sayombhu Mukdeeprom, un tailandés iluminando los paisajes y ciudades del norte de Italia.

20170518-IMGP3323.jpg

[Cine] Dos reivindicaciones afroamericanas y el follón de los Óscar

Cine

Aunque parecía que el musical de moda podía arrasar en los Óscar, es cierto que había indicios que podía darse la sorpresa. Y que esta la diese Moonlight. Veamos…

Esta última ganó el Globo de Oro a la mejor película en la categoría de “drama”, que siempre se ha considerado más prestigiosa que la de “comedia o musical”. Es paradójico que La La Land sea un drama más que una comedia, pero…

En los premios del cine independiente celebrados poco antes que los Óscar, Moonlight arrasó.

El ambiente político y social como consecuencia de la campaña electoral estadounidense y de la presidencia de Donal Trump crean un entorno favorable a los gestos.

El año pasado hubo fuertes críticas al hecho de que tan apenas hubiera candidatos afroamericanos.

Así que tampoco es para extrañarse. Eso no quita para que yo siga considerando que mi preferida, emocionalmente hablando, siga siendo Manchester by the Sea.

Fue "La La Land" quien se llevó el Óscar a la mejor dirección de fotografía con su colorida puesta en escena. Pero he estado pensando en alguna muestra de cinematografía en blanco y negro que se ha podido ver recientemente, y por ello he optado por esta colección de vistas monocromas de Zaragoza para ilustrar esta entrada.

Fue “La La Land” quien se llevó el Óscar a la mejor dirección de fotografía con su colorida puesta en escena. Pero he estado pensando en alguna muestra de cinematografía en blanco y negro que se ha podido ver recientemente, y por ello he optado por esta colección de vistas monocromas de Zaragoza para ilustrar esta entrada.

El caso es que al final, casi llegan Bonnie Parker y Clyde Barrow y les roban el premio a los que se ven azules a la luz de la luna. Y mira que tuvo que darse cadena de errores para llegar a semejante follón. Y que nadie lo dude. Dos errores no hacen un acierto. Hacen un error más gordo todavía.

En cualquier caso, en el fin de semana previo, teníamos interés por ver un par de películas. Ambas prometía mucho en su momento de cara a los Óscar, aunque sólo una llegó con alguna candidatura.

The Birth of a Nation

(2016; 122017-2402)

Juro por el niño Jesús de Praga que hace unos meses se hablaba de esta película dirigida por Nate Parker, como una seria candidata a los premios gordos. Había tenido un gran éxito en el festival de Sundance, por ejemplo.

La aventura de Nathaniel Turner (Nate Parker en un yo me lo guiso, yo me lo como) en 1931, pasando de ser un esclavo acomodado en su función de predicador para otros esclavos gracias que aprendió a leer, a encabezar una rebelión en el estado de Virginia contra sus amos, parecía tener todos los ingredientes para atraer la atención y poner la película en órbita hacia algo importante.

Sin embargo, una polémica sobre la posible participación de Turner en una violación hace bastantes años, cuando era estudiante universitario, hizo que la opinión pública se pusiera en contra. Y parece que todas las posibilidades se diluyeron. A pesar de las buenas críticas que recibió la película, incluso el público votante en IMDb le dio bastante la espalda. Poco más de un 6 se puntuación media es muy poco.

20170209-l2320084

Lo cierto es que la película no está mal. Las interpretaciones son buenas, la producción correcta y tiene sus cosas interesantes. No la veo yo tanto de todas formas como para ganar muchos premios, pero es una película que se deja ver.

Como curiosidad, el ganador del óscar al mejor actor protagonista, Casey Affleck, también se vio envuelto en acusaciones similares, que sin embargo no le afectaron a la hora de conseguir el premio. ¿Doble rasero, doble moral, después de todo? ¿O unas acusaciones eran más verosímiles que otras? No tengo ni idea. El caso es que la película que nos ocupa se deja ver.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

Fences

(2016; 132017-2502)

Otra de yo me lo guiso, yo me lo como. Esta vez de la mano de Denzel Washington, director y protagonista de la película, que junto con su PROTAGONISTA femenina, Viola Davis, ya había interpretado los mismos papeles en la versión teatral original hace unos años.

He destacado lo de protagonista, porque como ya he comentado en ocasiones, me parece fraudulento que se pueda escoger a voluntad por parte de los productores dónde competir, para tener más posibilidades. Davis lo hace bien, pero el no haber competido al premio de mejor actriz protagonista, me parece de bajo nivel ético. Aunque aplicando el ande yo caliente y ríase la gente, a ella le dará igual. Su eunuco dorado será para ella para siempre.

20170214-l2320178

Es teatro esta película sobre un matrimonio de clase obrera afroamericano en los años cincuenta en alguna ciudad norteamericana, en la que la actitud del padre, reñido y rencoroso con el mundo, con más o menos justificación, lleva a problemas en una familia aparentemente feliz. Y las adaptaciones de teatro al cine son complejas, puesto que tienen que ofrecer algo más o algo distinto de lo que es la obra en escena. Una mera puesta en escena filmada no basta. Y aunque los actores no se encuentren en un escenario, ese patio de la casa de los Maxson no es más que un escenario teatral. Washington aporta poco como director. Y como consecuencia, las casi dos horas y media de duración se hacen largas, aportan poco, porque cinematográficamente hablando, con otro lenguaje, se podría contar la historia mejor y en noventa minutos.

Artes escénicas ambas, el teatro y el cine, sus lenguajes son distintos no obstante. Y por lo tanto son pocas y muy especiales las películas que triunfan adaptando fielmente obras teatrales. Aunque cuando lo hacen, suelen ser espectaculares. Aportan la calidad del libreto teatral a una buena película. No es el caso.

No obstante, se deja ver. Y sus intérpretes lo hacen bien. Tanto los dos protagonistas, con especial mención a Davis, como los secundarios, donde destacaría la bonhomía que transmite a su personaje Stephen Henderson.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

20170214-l2320179

[Cine] Y en 2017, “the Oscar goes to…”

Cine

Ha llegado el domingo de la noche de los Óscar. Oficialmente, los 89º de la Academia de las Artes y la Ciencias Cinematográficas (por sus siglas en inglés, AMPAS). Premios y ceremonia que vienen celebrándose de 1929.

Algunas aclaraciones que siempre vienen bien y que surgieron ayer en animada sobremesa, después de haber visto Fences (pendiente de comentario en este Cuaderno de ruta), y mientras disfrutábamos de maki nori, nigiri, sashimi, usuzukuri y otras delicias japonesas.

Ayer estuve fotografiando buena parte de la tarde, aprovechando el buen tiempo. En unas choperas de plantación cerca de Alagón. Y por cierto que tuve ocasión de admirar el paso migratorio de las grullas, si necesidad de ir a Gallocanta donde muchos aficionados a la fotografía de naturaleza se habrán reunido estos días.

Ayer estuve fotografiando buena parte de la tarde, aprovechando el buen tiempo. En unas choperas de plantación cerca de Alagón. Y por cierto que tuve ocasión de admirar el paso migratorio de las grullas, si necesidad de ir a Gallocanta donde muchos aficionados a la fotografía de naturaleza se habrán reunido estos días.

Aunque al cine se le denomina el “séptimo arte”, no todo lo que se hace en cine es arte. Mucho es entretenimiento y no se realiza con intención artística. Y todo lo que es entretenimiento y gran parte de lo que tiene un intención artística busca un objeto; ganar dinero. Sí, una de las motivaciones de los artistas, y muy importante, es ganar dinero. Lo explica muy bien Will Gompertz en uno de sus libros.

Teniendo en cuenta lo anterior, los premios Óscar son los premios de una industria cuyo objetivo es ganar dinero, bien sea elaborando obras artísticas o mero entretenimiento, usando las técnicas (o artes cuando esta palabra es sinónimo de técnicas) propias de la cinematografía.

20170225-_1060307

Venturosamente, en ocasiones arte y entretenimiento se unen. Probablemente, las candidatas más idóneas al Óscar, premios que como decimos otorga una industria, son aquellas que reúnen ambas cualidades. Y por supuesto, atraen público a las plateas de los cines. Raro será que una película, por muy buena que nos parezca, sea premiada si no ha llevado a la gente a las salas de cine, si no se ha vendido. Surgió en la cena el ejemplo de Blade Runner. Hoy en día se considera un hito en la historia del cine, pero en Estados Unidos, durante su estreno, se vendió mal. Tuvo dos candidaturas, no ganó nada. En el Reino Unido se comportó comercialmente mucho mejor, los británicos tienen criterios ligeramente distintos, y tuvo ocho candidaturas, con tres premios en los BAFTA. ¿Sirve para entender el concepto?

En Estados Unidos, el cine en versión original subtitulada se ve poquísimo. En España, pasa igual, por cierto. Por lo tanto, es difícil que una película de habla no inglesa pueda cumplir los criterios no oficiales anteriores y alzarse a los premios gordos. Tendrá que pelearse por entrar en el quinteto de candidatas al premio a este reducto que abarca a casi todo el mundo, salvo el Reino Unido, Australia, Nueva Zelanda, Irlanda y las películas en inglés que se ruedan en Canadá.

20170225-_1060309

Las películas no se otorgan, al menos en teoría, a las películas, sino a las personas que las hacen. Si ayer veíamos Fences, esta película no es realmente candidata al premio a la mejor película; son sus productores, Scott Rudin, Denzel Washington y Todd Black, los candidatos al premio a la mejor película. Y aquí viene una de las paradojas a la que se enfrenta mucha gente que todavía piensa en los Óscar como un premio artístico. Si el autor de una película es el director, ¿por qué les dan el premio más prestigioso a unos señores o señoras que muchas veces no conocemos de nada? Esto es una industria, señores y señoras, y el premio al mejor producto se lo dan a los que han puesto la inversión. El premio artístico por excelencia es el de mejor director. Salvo en alguna extraña edición discordante, el premio a la mejor película desde el punto de vista artístico es el premio a la mejor dirección. El otro es otra cosa.

Dicho lo cual… haremos un repaso a las categorías más notorias:

Mejor película

Las he visto todas menos dos. No voy a alargar esta entrada con los listados de las categorías, que se pueden consultar en muchos sitios. El premio probablemente se lo lleve La La Land. Pero a mí la película que más me ha impactado fue Manchester by The Sea. Ninguna de las otras me parece suficientemente interesante para ser digna de consideración con algunas como Lion, que incluso me parecen malas. Mención aparte para Arrival (La llegada). El 85-90 % de la película es lo mejor del año. Pero tiene un 10-15 % de “tontás” que la hacen desmerecer. Especialmente al principio del filme.

Mejor director

Me niego a ver películas de Mel Gibson. De los otros cuatro, se puede decir lo mismo que en el apartado anterior. Pero quizá considerando las dos categorías en conjunto, me sentiría contento con La La Land a mejor película y Kenneth Lonergan por Manchester by the Sea al mejor director. Ambas de todas formas se llevan un pelo.

Mejor actor protagonista

No he visto a Andrew Garfield en la película de Gibson, ni a Viggo Mortensen en un filme que no nos atrajo en su momento. De los demás, creo que Casey Afleck es el mejor. Salvo que hay alguno que no ha alcanzado la candidatura que también podría ser, y estoy pensando en Adam Driver, por cierta pequeña maravilla, que podría haber entrado en el noneto de candidatas máximas por encima de varias de ellas sin ningún desdoro. Un candidato fuerte es Denzel Washington, que juega con las bazas del nombre de prestigio veterano, de la actuación intensa y desgarrada (a mí cada vez me gustan más las interpretaciones contenidas) y de lo políticamente correcto, siendo un premio para un afroamericano. Pero yo prefiero a Afleck.

20170225-_1060317

Mejor actriz protagonista

No he visto a Meryl Streep por una película que no nos interesó. Probablemente le den el Óscar a Emma Stone, y no me parecerá mal, es una actriz buena, muy completa y lo hace muy muy bien. Pero la interpretación que más me impresión en una categoría que en los últimos años está muy muy reñida para el deleite de toso, es Ruth Negga. Muy encantado si les diera un aire y la eligieran. Si alguien me dijera que sería la cuota de lo políticamente correcto, le daría en los morros y le diría “Calla y entérate de qué va el cine”. Pero además he decir que me parece escandalosa la ausencia de Amy Adams en esta categoría, siendo como es de lo mejor en Arrival.

Mejor actor de reparto

No he visto a Jeff Bridges por una película que falló en atraernos a las salas de cine. Del resto hay dos que destacan mucho sobre los otros dos. Mi favorito Mahershala Ali que hace un papelón en Moonlight que sabe a poco. Pero Michael Shannon por la adaptación cinematográfica de Nocturnal Animals (Animales Nocturnos), me parecería un justo premio también. Esta película estaba bastante bien, pero le faltaba algo de intensidad para haber optado a más premios.

20170225-_1060318

Mejor actriz de reparto

He visto todas las películas. No me parece justo que Viola Davis, que lo hace muy muy muy bien, esté en esta categoría, ya que su papel en Fences es claramente protagonista. Me parece cobardía que no esté en su la categoría que le corresponde… pero esto es una industria, y hay intereses superiores como hemos dicho. Opiné lo mismo sobre Rooney Mara el año pasado en su papel por Carol, y mira que me gustó cómo lo hizo la actriz, y mira que mal trato dio la academia a una película excelente. Dicho lo cual, el par de escenas significativas que interpreta Michelle Wiliams en Manchester by The Sea, especialmente la del lunch, la hacen merecedora de este premio, aunque si se lo concediesen a Naomie Harris por Moonlight me parecería también muy bien.

Mejor guion original

Me sorprende ver por aquí a The Lobster (La langosta), y al mismo tiempo digo que realmente me parece el guion más original de todos las películas que he visto en esta categoría. A por ella, Yorgos Lanthimos y Efthymis Filippou… que no se ganarán.

20170225-_1060320

Mejor guion adaptado

Me cuesta valorar siempre valorar esta categoría porque pocas veces he leído el material original. Pero puestos a elegir, en este caso las he visto todas, preferiría que el premio se lo llevasen Barry JenkinsTarell Alvin McCraney por Moonlight.

Mejor película de animación

Sólo he visto dos de las cinco películas y quizá por ello debiera abstenerme de comentar. Pero es que La tortue rouge (La tortuga roja), dirigida por Michael Dudok de Wit me pareció absolutamente encantadora. Pero supongo que otras con mayor tirón en taquilla se llevarán la estatuilla del eunuco dorado.

20170225-_1060321

No entraré en la mejor película de habla no inglesa, porque sólo he visto una de las candidatas, que no acabó de cuajarme, y he visto algunas que no son candidatas que estaba muy bien… Tampoco entraré en las categorías documentales y en cortometrajes, que no he podido ver. Ni en las categorías técnicas, porque es un rollo. Salvo una, la de

Mejor fotografía

Como he dicho en otras ocasiones, el nivel actual de la cinematografía es tal que no hay película más iluminada y fotografiada. Me conformaría con cualquiera de ellas, quizá salvo Greig Fraser por Lion, que curiosamente ganó el premio del gremio de directores de fotografía americano. Pero a mi me parece muy postalera. Creo que mi preferencia se inclina ligeramente por Bradford Young por Arrival, que por Linus Sandgren de la favorita La La Land.

Como veis, mis premios estarían muy repartidos. Es cierto que con las categorías técnicas y musicales, la ganadora de la noche sería La La Land. Pero considero que la calidad ha estado mucho más repartida este año de lo que nos quieren hacer creer las predicciones que habla de doce Óscar para el musical. Me parecería excesiva. Una película que me gustó mucho, pero que a la larga está dejando menos poso en mi recuerdo de lo que creía que iba a suceder. En cualquier caso, mañana a estas horas sabremos qué han opinado los académicos de Hollywood. Suelo coincidir poco, no obstante.

Salud y mucho cine.

20170225-_1060324

[Cine] Y el óscar 2016 es para… difícil elección

Cine

Como contaba ayer, adelanté un día mi entrada sobre recomendaciones semanales de fotografía para poder dedicar la de este domingo a los óscar. Esta tarde-noche, a las 17:30 hora del Pacífico, se celebra la gala de los 88º premios de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de Estados Unidos (Academy of Motion Picture Arts and Sciences). Huelga decir que hace tiempo que nos hemos caído del guindo, que los premiados de este certamen no tienen por qué realmente ser los mejores del mundo ese año, que en el mundo se hace mucho más cine y sólo una parte es considerado para estos premios, centrados principalmente en el mundo anglosajón. Pero a pesar de todo ello, el glamour, la emoción, los debates y discusiones que suscita, y la leyenda que a estas alturas los rodea hace que los aficionados al cine no nos podamos sustraer a su atracción. Y puesto que forma parte de nuestro tiempo libre, de nuestras aficiones, y lo importante es que estas aficiones nos proporcionen relajo y felicidad, ni siquiera nos queremos sustraer a esta atracción. Para qué lo voy a negar, el grupo de gente con el que voy al cine, hace años que dedicamos los meses de diciembre a febrero a recolectar los potenciales candidatos para poder opinar. En este fin de semana nos hemos chupado dos película, una el viernes y otra el sábado, para poder discutir ayer “apasionadamente” mientras cenábamos una ensalada y una pizza, resguardados del mal tiempo que “asolaba” la ciudad de Zaragoza.

Probablemente Nueva York sea la ciudad más de Óscar, sea Brooklyn...

Probablemente Nueva York sea la ciudad más de Óscar, sea Brooklyn…

A pesar de todo no ves todo lo que está en las candidaturas. Algunas cosas porque no es posible, por distintos motivos. Otras porque no. Porque te niegas. No sé si Silvestre “Hastalostalones” está también o no en la película por la que es candidato al premio a mejor actor de reparto. Pero la trayectoria personal y cinematográfica de este individuo hace que me resulta horriblemente antipático. Y tampoco es que me apetezca mucho ver una película de boxeo, espectáculo horrible y lamentable, reflejo de lo más bajo del ser humano. Es un ejemplo.

Haré un repaso de las categorías más artísticas y que son las que interesan… Sinceramente, las categorías más técnicas aportan y mucho, pero aquí estamos por el glamour, qué narices. De todos modos, alguna categoría a caballo entre lo técnico y lo artístico comentaré.

Y tengo que decir algo de entrada. La película que a mi me parece que reúne todos los requisitos para llevarse un óscar al modo clásico, que está bien dirigida, que es muy bonita, que te llega al alma, que esta interpretada de forma excelente, que tiene un guion y una historias muy interesante, y que es capaz de hacerte pensar… esa película… no es candidata a la mejor película. Es Carol, y el único motivo que se me ocurre es que la intolerancia al amor homosexual, en este caso entre dos mujeres, y que la historia denuncia, sigue presente, aunque se esconda muchas veces detrás de lo políticamente correcto. Lo curioso es que ha habido una tremenda campaña sobre la posible discriminación de los candidatos de origen no europeo, especialmente de origen africano,… pero nadie ha dicho ni mu sobre esto, no importa el color de su piel. Sólo hay una película entre las candidatas que me haya llegado al alma con la misma intensidad, no he tenido ocasión de comentarla todavía en estas páginas, porque la vimos ayer por la tarde. Pero considerando todas las circunstancias… Carol me parece que reúne mejor todos los ingredientes para ser considerado un peliculón de óscar. Y ahora, vamos por categorías.

... o más habitualmente, Manhattan.

… o más habitualmente, Manhattan.

Mejor fotografía

En estos momentos, esta categoría que se mueve entre lo artístico y lo técnico está siempre muy reñida. El nivel técnico y la capacidad de los directores de fotografía es muy alta, y es difícil encontrar una película mal fotografiada. He visto todas las películas de la categoría. No sé cuál ganará. Parece que las apuestas van para The Revenant (El renacido). A mí me parece una broma. Porque tiene una fotografía efectista que se hace demasiado evidente constantemente. Hasta las narices de ver el sol convertido en una estrellita por las puntas de difracción debido a los diafragmas cerrados. Y qué tontería es esa que la sangre salpique el objetivo rompiendo la cuarta pared. Sinceramente, mi preferida es Carol, por el tremendo ejercicio de estilo y de ambientación, por saber inspirarse en los mejores fotógrafos de la época y trasladar unas sensaciones poco habituales.

Mejor película de habla no inglesa

Sólo hemos podido ver Saul fia (El hijo de Saul). Nos pareció una película superlativa, aunque difícil de ver. Dicen que es favorita. A falta de haber visto otras candidatas, la daremos por buena.

Mejor película de animación

Tres película de las cinco hemos visto: Anomalisa, Inside Out (Del revés) y Omoide no Marnie. Esta última haciendo trampa… pero es que ni se sabe cuando se podrá ver en España de forma legal. La japonesa produce un cierto sabor agridulce. Está muy bien y es la última que va a salir de la factoría del Studio Ghibli. En cualquier caso, creo que está un paso por detrás de las otras dos. Las cuales son muy distintas y con un público muy distinto. Ambas son dignas del premio. Probablemente lo ganará Inside Out. Demasiado para Hollywood el planteamiento de Anomalisa.

Son varias las películas candidatas este año que se desarrollan en la Gran Manzana.

Son varias las películas candidatas este año que se desarrollan en la Gran Manzana.

Mejor guion adaptado

Muy notable quinteto de candidatas en la que los guiones más flojos me parecen los de The Martian (El marciano) y Brooklyn. Esta última no la he comentado todavía, pero la vimos el viernes. Cuando la comente haré una reflexión en comparación Carol,… cosas muy curiosas al jugar a los parecidos y las diferencias. Son los más flojos, pero no malos… ni muchísimo menos. Nos dicen que el candidato es The Big Short (La gran apuesta)… Me gustaría que ganara Carol, con Room (La habitación) como alternativa.

Mejor guion original

He visto todas las películas menos una (Straight Outta Compton). A mí me parece que la ganadora, sin duda alguna, debería ser Inside Out (Del revés)… pero no suele suceder que le den un óscar de este tipo a una película de animación. En su defecto, la favorita, Spotlight, que realmente es un guion complejo, me parecerá un buen ganador.

Mejor actriz de reparto

El problema de esta categoría es que hay dos candidatas que no son realmente actrices de reparto, Rooney Mara (Carol) y Alicia Vikander (The Danish Girl). Se supone que la favorita es Vikander, pero creo que Mara hace un papel superlativo que se merecería el premio… a la mejor actriz en papel protagonista. Puestas así las cosas, Kate Winslet (Steve Jobs) debería ser la ganadora. Porque Jennifer Jason Leigh es candidata pero por la película equivocada. Yo le daría el premio por poner la voz a Lisa en Anomalisa. Ya veis. Qué follón de categoría, desde mi punto de vista.

En toda o en parte de la película.

En toda o en parte de la película.

Mejor actor de reparto

He visto el trabajo de todos menos del Silvestre. Dicen que la cosa va a estar entre Christian Bale (The Big Short) y el Silvestre (Creed),… pero yo se lo daría de calle a Mark Ruffalo por Spotlight. De verdad que está muy muy bien. Mark Rylance (Bridge of Spies) estuvo también realmente bien y no me disgustaría como ganador.

Mejor actriz

Esta categoría se ve afectada por el follón que he comentado en la categoría de actriz de reparto. Puestas en estas circunstancias… creo que la ganadora debería ser o Brie Larson por Room o Charlotte Rampling por 45 years. Cate Blanchett está estupenda también en Carol,… pero no es realmente el personaje más importante de la película aunque tenga un minutaje de protagonista. Saoirse Ronan (léase Sirshe Ronen) por Brooklyn está excelente, pero tiene el problema de estar en una película mucho menor de lo que la plantean. Jennifer Lawrence es una actriz excelente, está guapísima,… pero no puedes recibir un óscar por una película que es un bodrio… De verdad. Dicen que ganará Larson de calle,… Pues bien.

Mejor actor

He visto todas las interpretaciones menos una. El problema aquí es que mientras en las categorías de las chicas me cuesta descartar alguna… aquí me cuesta destacar alguna… Son buenos trabajos todos,… pero sin que me emocionen demasiado. Todos dan por hecho que se va a llevar el premio sí o sí Leonardo DiCaprio por The Revenant… Lo cual es paradójico porque más allá del esfuerzo físico necesario, no me parece un papel especialmente interesante. Matt Damon por The Martian está simpático… pero no me parece para tanto, y el papel de Eddie Redmayne en The Danish Girl me parece el típico ejemplo tantas veces visto en los óscar de que para optar a este premio en esta candidatura te tienes que transformar muchísimo, volver loco, o cualquier otra variante de la normalidad. Y tampoco me gustó tanto. Sin saber de que va el papel de Bryan Cranston en una película que no he visto, casi por exclusión llegaría a la conclusión de que mi preferido es Michael Fassbender por hacer de Steve Jobs… No sé.

Incluso una de ellas, Brooklyn, tiene el nombre de uno de sus burgos en el título.

Incluso una de ellas, Brooklyn, tiene el nombre de uno de sus burgos en el título.

Mejor director

Descarto de entre mis favoritos aquellos que los son por propuestas basadas en el exceso, aunque todos dan por favorito a Alejandro González Iñárritu por The Revenant… Lo siento, pero no. Y las alabanzas a una película como la de Mad Max, en la que la mitad de la película es ir corriendo en una dirección pegando tiros y haciendo explotar cosas para luego dedicar la otra mitad a realizar el recorrido inverso pegando tiros y haciendo explotar cosas… pues no oye. De verdad. De lo que nos quedan,… me quedo con Lenny Abrahamson, ya que la primera mitad de Room (La habitación) me parece antológica. Pero no ganará.

Mejor película

Ya lo he dicho… Para mí, la merecedora de mejor película es Carol. Tiene una de las mejores direcciones de la mano de Todd Haynes, que paradójicamente no es candidato. Tiene dos de las mejores interpretaciones. Tiene la que creo es mejor fotografía. Tiene uno de los mejores guiones si no el mejor. Tiene un diseño de producción, un vestuario, una banda sonora fenomenales. El montaje y el maquillaje y peluquería no cuentan en esta película porque se destinan a películas de acción o de caras raras… pero son de primer nivel… Aunque no es candidata a estos premios.

De las que quedan… Que Mad Max: Fury Road sea candidata me parece un chiste. Bridge of Spies (El puente de los espías) podría haber sido grande si hubiese sabido qué quería ser de mayor, pero se quedó en entretenida. The Revenant es un exceso, un alarde, pero mucho más vacía de lo que nos quieren vender. Brooklyn es demasiado pequeñita en su esencia, aunque sea bonita de ver y emotiva. The Big Short y Spotligh son películas inteligentes e interesantes, bien hechas, pero carecen de emociones. Son demasiado “documentales”. Qué me queda. Room (La habitación). Ya he dicho que todavía no la he traído aquí porque no hace ni 24 horas que la vi. Tiene casi todas las virtudes de Carol. Una gran dirección, ya he hablado de la primera mitad antológica, y no quiero decir que la segunda mitad sea mala ni de lejos, unas tremendas interpretaciones, un buen guion, y… una buena factura general pero sin el virtuosismo estético que tiene Carol, y que hace que esta última acceda a la categoría de “peliculón”. Pero dadas todas estas condiciones… Room es mi preferida. Puede que hasta gane… pero  parece que serán The Big Short y Spotlight las que se llevarán el gato al agua. No destacan en nada en particular, pero están muy equilibradas en su conjunto.

Pero para mí… será una gala con unos resultados decepcionantes. Eso ya lo sé. Y eso que ni siquiera he entrado a analizar las películas vistas este año que no aparecen candidatas ni al menor de los premios y son estupendas. ¿Os acordáis de la historia de un chica que estaba muy malita? Otra vez será.

¿Algún año le darán el óscar a Nueva York aunque sea a título honorífico?

¿Algún año le darán el óscar a Nueva York aunque sea a título honorífico?

[Cine y fotografía] Algunos obituarios, un breve sobre los óscars y fotómetros y cámaras de antaño

Cine, Fotografía

Con mi leve faringitis y el mal tiempo, el sábado tocó quedarse en casa, y como algunos quizá ya sabréis lo dediqué a un artículo sobre fotómetros de antaño que publiqué en De fotos y cámaras fotográficas, el lugar donde hablo de estas cosas técnicas fotográficas.

Pero para quien no quiera meterse tanto en la cosa técnica, dejo aquí algunas fotos de los aparatos con los que estuve trasteando. Pertenecieron al padre de un amigo mío, y algunos son diseños de finales de los años 30 del siglo XX.

Pero mientras han pasado otras cosas. Y entre esas cosas es que se nos han muerto un par de directores de cine. Muy distintos eso sí.

Por un lado con poco más de 50 años de edad falleció la directora y guionista española Dunia Ayaso (1951 – 2014), que funcionaba en pareja con Félix Sabroso. Se pusieron relativamente de moda desde finales de los años 90 con un tipo de comedia petarda que atraía al público joven, aunque desde mi punto de vista con una repercusión social y artística moderada. No estoy al tanto de su trabajo en el terreno de las artes escénicas donde también desarrollo labor. En cualquier caso, una pena que desaparezcan creadores en plena edad productiva. No andamos sobrados de ideas y propuestas en el cine español como para ir perdiendo efectivos.

Y por otro lado, hemos dicho adiós a Alain Resnais (1922 – 2014), director francés realmente innovador, encuadrado en La nouvelle vague, que aunque fallecido a una edad ya muy provecta, ha estado trabajando hasta sus últimos años. Su obra es diversa, con ese punto álgido en el puente entre los 50 y los 60 en el que nos dejó dos obras tan especiales como Hiroshima, mon amour y la muy personal y compleja L’année dernière à Marienbad. Quizá sea una buena excusa, el homenajear a este director, para revisitar alguna de sus obras.

Todo ello en el entorno temporal de la entrega de los óscars correspondientes a la generación del 2013, sobre la que me extendí ayer, sin que tenga gran cosa que añadir. En las categorías que consideré comentar, pues decir que sólo he coincidido con el criterio de los votantes académicos en el premio a la mejor actriz. Insistir en la catástrofica visión de los distribuidores y exhibidores españoles que todavía no nos han permitido ver por vías “legales” una película con tres premios como es Dallars Buyers Club. Y que según las fotos que he podido ver de la alfombra roja, Jennifer Lawrence no se ha llevado su segunda estatuilla consecutiva, pero sigue pareciendo la más guapa y simpática del cotarro, así como la más patosa. Sin duda.

Fotómetro Zeiss Ikon Helicon (sobre Leica IIIf)

La pieza que más me atrajo es este fotómetro Zeiss Ikon Helicon, aquí montado sobre mi Leica IIIf.

Fotómetro Zeiss Ikon Helicon (sobre Leica IIIf)

La baquelita está quebrada y necesita una limpieza de las partes metálicas, pero funciona. Aunque no puedo garantizar su nivel de precisión.

Fotómetro Zeiss Ikon Helicon (sobre Leica IIIf)

Con un poco de paciencia, conseguí una imagen del interior del visor, donde está la aguja que nos guía a la hora de medir la luz de forma correcta.

Fotómetro Bertram Chronos

Este Bertram Chronos de 1950 sí que funciona bastante bien por lo que he podido comprobar.

Fotómetro Sekonic Auto Leader Mod. 38

Sin embargo, este Sekonic Auto Leader Mod. 38 puede tener ya su célula de selenio agotada. Un pena, porque es bonito, y muy capaz. Se puede ajustar para sensibilidades de película de hasta 12800 ASA (no ISO, que en los año 50 no existía ese estándar, pero que es equivalente, más o menos).

Fotómetro Weston Master II

Quizá el aparato más interesante fue este Weston Master II, que salió al mercado en 1939, y que perteneció a una prestigiosa estirpe de fotómetros. Ansel Adams consta que usó uno de estos en ocasiones.

Zeiss Ikon Ikonta 35mm

También trasteé con un par de cámaras. Como esta Zeiss Ikon Ikonta, mismo nombre que una de formato medio que poseo. Pero esta es para película perforada de 35 mm. Para no confundirse, sus sucesoras recibieron el nombre de Contina. Mientras que las versiones más sofisticadas, con telémetro y fotómetro eran las Contessa. De estas últimas también tengo una. No he conseguido que funcione esta Ikonta 35. El disparador está atascado. No la quiero forzar.

Konica Eye 2

Y la que confiaba que funcionase es esta Konica Eye 2, camara de medio formato, negativos de 24 x 18 mm, similar a mi Canon Demi EE17. Las diferencias con esta es que no tiene modo manual mecánico. Es automática y necesita pilas para hacer funcionar su electrónica. Y aunque le he puesto una pila nueva, no ha funcionado. Sus circuitos no deben funcionar. Mala suerte.

[Cine] La tarde de los óscars,… y no especialmente emocionado

Cine

Esta tarde noche, hora de la costa del Pacífico en Estados Unidos, se entregarán los óscars de la 86ª edición de los premios de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de los Estados Unidos, correspondiente a la generación del 2013. Para quienes somos amantes del séptimo arte, esta debería ser la fiesta mayor. Pero no es así. O muchas veces no es así. Por lo menos para mí.

Hay una cosa que con el tiempo he comprobado que me condiciona notablemente. Independientemente de la calidad técnica o cinematográfica de las películas, si no me llegan, si no me emocionan, si no me dicen algo distinto, no permanecen en mi imaginario personal. Y sucede que hay años en los que se acumulan en estos premios películas de estas características, y otros que no. Que aparece como una gran sequía. Ya digo. Eso no quiere decir que “objetivamente” no haya buenas películas. Sino que no me llaman la atención, y causan mi desapego. Esto ha venido a suceder en esta ocasión.

He visto todas menos una de las producciones que optan al premio a la mejor película. No he comentado por aquí todavía Philomena. Es cosa de un par de días. Podría resolver lo de verlas todas. Aunque Dallas Buyers Club no llegará a la cartelera hasta mitad de marzo, está ya bastante accesible al público en general. Hace mucho que se estrenó y se editó en vídeo en su país de origen, con todo lo que ello conlleva. Hoy mismo podría verla. Todavía mantengo que es mejor ir a ver el cine a las salas de cine. Y no me importa pagar. Pero la nefasta política de distribución y exhibición en este país hace que estas convicciones cada vez sean más débiles. Cual me gustaría que ganase… No sé. Creo que de las nueve, la que más me llegó fue Nebraska. Pero no creo que gane. Entre el resto, creo que hay mucho ruido, pero pocas nueces. Propuestas técnicamente casi perfectas, exageradamente interpretadas en muchas ocasiones, pero más vacías de contenido de lo que aparentan.

Si nos vamos al apartado de mejor director estaríamos en algo similar. Es una año en el que las películas son muy de sus directores, y por lo tanto pueden ser trabajos impecables, pero con mensajes vacuos o incluso discutibles. Me vuelvo a quedar con el fino y elegante trabajo de Alexander Payne por Nebraska, aunque ya digo que no creo que se lleve la estatuilla.

Beguinaje (Beginhof)

La película que más me ha emocionado de las que se juegan algo esta noche viene de Bélgica, de la bélgica flamenca, y allí me voy, al beguinaje de Brujas.

Otro de los aspectos que atraen de los óscars es el glamour. Y el glamour lo dan las estrellas. Actores y actrices que nos hacen soñar, y viven por nosotros las vidas que no tenemos tiempo ni ocasión de vivir, porque sólo tenemos una y da para lo que da. Por categorías:

Actor de reparto: No tengo un favorito claro. No he visto el trabajo de Jared Leto. Así que del resto, escogería a Michael Fassbender por 12 years a slave, siendo una categoría en la que tengo claro que se han quedado sin candidatura otras interpretaciones más interesantes.

Actriz de reparto: Aquí yo le daría el oscar a cualquiera de las secundarias de August. Desgraciadamente, los responsables de la película han hecho trampa, y no han presentado a ninguna de ellas, sino a una de las protagonistas. Y por bien que Julia Roberts lo haga, me parece una candidatura tramposa y, por lo tanto, no. Del resto, creo que quien más me satisfizo fue Sally Hawkins en Blue Jasmine, que daba un excelente contrapunto a la protagonista. Aunque no parece estar en las quinielas.

Actor protagonista: No he visto al Matthew McConaughey de Dallas Buyers Club, aunque creo que este intérprete bien podría estar incluido en esta categoría por Mud, una excelente película totalmente desaparecida de estas candidaturas. Descontado este, por no haber visto la película, me quedo con otro que parece que sale con pocas posibilidades, que no es otro que Bruce Dern por Nebraska. Película que se va configurando con mi favorita, como podéis ver.

Actriz protagonista: Mi categoría favorita, la más glamourosa. Aunque en esta ocasión me produce serias dudas. Es bueno el trabajo de Dench por Philomena, algo pasado el de Streep por August,… demasiado coral American Hustle como para pensar en Adams como real protagonista,… la Bullock de Gravity no está mal, pero no me creo al personaje… Aquí sí que me pongo del lado de las quinielas, y optaré por la Cate Blanchett de Blue Jasmine. La película de Woody Allen conquista mis preferencias femeninas.

Stadhuis (Ayuntamiento)

O quizá podamos parar un momento por los alrededores del ayuntamiento de Lovaina.

Las película cuentan historias, y las historias están escritas en los guiones, categorías importantes también donde las haya:

Guion original: Nuevamente me falta Dallas Buyers Club para tener la visión completa. Probablemente el guion más trabajado sea el de American Hustle, pero es una categoría en la que encuentro a faltar otras opciones. Sin mucho convencimiento, me quedaré con este trabajo de Eric Warren Singer y David O. Russell.

Guion adaptado: Aquí las he visto todas, y creo que tengo una favorita clara, que tampoco parece estar en ninguna quiniela. Y no es otra que aquella que nos trae los diálogos de amor y desamor entre JesseCeline, en la estupenda Before Midnight, y que firman Richard Linklater, Julie Delpy y Ethan Hawke. Aunque me ha sorprendido verlo como “adaptado”. Creía que era un guion original para el cine.

Entre las categorías técnicas, la única que comento es la mejor dirección de fotografía, y aquí lo tengo muy claro. Aquí me quedo con el estupendo trabajo de Bruno Delbonnel en Inside Llewyn Davis, una película que merecería más consideración, aunque los cinco candidatos tienen excelencia en este apartado.

Y dejo para el final la categoría que creo que puede proporcionarnos la “real” mejor película de la noche. Aunque sólo he visto tres de las cinco candidatas a mejor película de habla no inglesa, he de considerar que las tres han conseguido algo que apenas han intentado las nueve candidatas de habla inglesa. Transmitirme una auténtica emoción a la vez que ser de excelente factura. Tengo que elegir una de ellas y optaré por la belga The Broken Circle Breakdown, la película que más poso y más cosas me ha dicho en el último año, o por lo menos durante la temporada de exhibición de las películas candidatas a premios. En mi humilde opinión, la mejor película de las que optan a algún premio y que yo haya visto. Y esta si que parece estar en algunas quinielas. Quizá con esta película coincida en algo con los premios que realmente se concederán esta noche, aparte actriz protagonista y tal vez guion original. Quien sabe.

Rodaje cinematográfico en el Quai de la Rapée

Pero si hay ciudades con auténtico sabor cinematográfico, una de ellas es París, y aquí vemos como un equipo de producción se afana bajo el puente del Quai de la Rapée en el rodaje de algun filme.

[Cine] Un cierto comentario sobre los ganadores de los Premios Óscar

Cine

El sábado pasado manifesté mis preferencias para algunas de las categorías más significativas de los Premios Óscar. De forma más completa se pueden encontrar en la página al uso que elaboré en enero para la ocasión. No pretendía ser una quiniela. No era una lista de quienes creía que iban a ganar. Sino de a quienes hubiera dado yo el premio. No suelo coincidir mucho con los “académicos” de Hollywood. Pero veamos hasta que punto lo he hecho.

Desde luego, no fue Argo nunca mi preferida para el premio gordo. De hecho, entre las nueve candidatas, para mí estaba en el octavo puesto. Resulta tanto más absurdo cuanto que no considero como lógico que el director de la película no fuera candidato a su correspondiente premio. Algo no funciona ahí. Son dos categorías, mejor película y mejor director, que aunque no necesariamente se deban premiar a la par, deben estar ahí ahí. Si entendemos al director de un película como el autor de la misma. Pero esta consideración parece que es más europea que americana, y puedo estar equivocado.

De hecho, aunque prefería Life of Pi como mejor película, mis preferencias como director estaban con Haneke, aunque al final fuera Ang Lee, el director de las aventuras del joven náufrago indio el que ganara el premio. La verdad es que por mí está bien. Para mí, ambos eran lo más destacado de esta edición de los premios. Me vale como una coincidencia con los “académicos”. Además, es uno de mis directores favoritos desde hace muchos años, aunque no todo lo que haya hecho me haya gustado por igual.

Hace unos años, o décadas, el reportaje de los óscares lo cubrirían los reporteros gráficos con "speedgraphics" como la de la foto.

Hace unos años, o décadas, el reportaje de los óscares lo cubrirían los reporteros gráficos con “speedgraphics” como la de la foto.

Mira por donde, el guion de Argo si que me gustaba bastante y estaba entre mis favoritos. Pero en el guion original,… bueno… La verdad es que no entiendo porqué Moonrise Kingdom, una de las películas más deliciosas del año, no estaba más representado en las distintas categorías. De verdad que no lo entiendo. En cualquier caso, tampoco tenía nada que rascar a pesar de mis preferencias como guion original.

Entre los intérpretes principales, nunca se sabrá si en Daniel Day-Lewis se premia la interpretación o la figura interpretada. Siempre quedará la duda. Yo lamento que casi nadie haya considerado como una opción real la interpretación de Hugh Jackman, con canciones incluidas.

Y en lo que se refiere a las chicas, pues ya me imaginaba yo que no osarían votar por la octogenaria y magnífica francesa. Así que nada. Premio para la nueva novia de América, que la verdad es que me cae bien. Y estaba guapa. En la película y en la ceremonia, por las fotos que he visto. Pero eso sí… se habla del síndrome óscar por el que las ganadoras del “eunuco dorado” después no se comen una rosca. Por el bien de Jennifer Lawrence espero que el talegazo que se dio al subir a por el premio sea el único traspiés notable de su carrera. Eso sí, a la chica no le falta soltura y desparpajo, quizá con un puntito de ordinariez, que vaya dedito que les puso a los fotógrafos o a quien fuera entre bastidores. Ya había muestras de que la chica es menos “fina” de lo que aparenta. Pero ya digo que me cae bien.

Luego está la discusión, cuando se habla de chicas, de quien sale más guapa o glamourosa. Ayer estuve viendo el resumen de la ceremonia en Canal Plus. Y fue un resumen bastante soso. Se saltaron partes del espectáculo que me apetecía haber visto. Habrá que tirar de internet. Y no echaron absolutamente nada de la “alfombra roja”, lugar de cotilleo oficial de la “ceremonia/espectáculo”. Desde luego la ganadora, la joven Lawrence, estaba de las más guapas de lo que he podido ver/cotillear por ahí. Es guapa, la chica. Como curiosidad, en la primera película en la que la vi actuar hacía el mismo papel que Charlize Theron; la en sus años adolescentes, la otra ya como adulta. Y ponerla a la altura que la sudafricana es mucho poner. Porque desde mi humilde punto de vista, en estos momentos es la más guapa del cotarro, y eso que ya no es una cría precisamente. Apareció varias veces en la ceremonia. La primera ya deslumbró, bailando con Chaning Tatum, cual si fueran Freed AstaireGinger Rogers, el clásico ganador de un óscar The Way You Look Tonight de Jerome Kern. Vale. Dejémonos de tonterías. Está claro quienes la más guapa del reino, digan lo que digan estúpidos espejitos mágicos. Si ya después, para presentar uno de los premio me la emparejan con Dustin Hoffman…  Que pequeñito se me queda el bueno de Dustin ante semejante presencia femenina…

Entre los de reparto, lo de la Hathaway estaba “cantado”, permítaseme el chiste fácil. Lo del austriaco de oro de Tarantino, aunque me parece muy buen actor, lo tengo más claro. Es que me gustó tanto Tommy Lee Jones

En cuanto a la dirección de fotografía, la verdad es que si me había decantado por otro candidato, lo cierto es que la de Claudio Miranda fue realmente notable. Lo único es que cuando hay mucha infografía por medio… no sé…

Entre las superdecepciones supongo que la de que Amour de Haneke no rascara algo más, porque realmente creo que tenía méritos suficientes para competir con cualquiera de las otras en muchas categorías. Pero hablada en francés, y sin ninguna amabilidad para la sensibilidad del público,… era difícil.

Ya me extraña más que hayan sido escuchadas muchas bandas sonoras en gramófonos como este. Ambas fotografías tomadas este fin de semana en la feria de antigüedades en Zaragoza.

Ya me extraña más que hayan sido escuchadas muchas bandas sonoras en gramófonos como este. Ambas fotografías tomadas este fin de semana en la feria de antigüedades en Zaragoza.

[Cine] Los óscars están aquí

Cine

Llevo un total y absoluto caos con mis comentarios cinematográficos. Llevo un retraso de varios días para comentar un drama adolescente que insospechadamente acabé viendo, así como la película que ayer tuve oportunidad de ver dentro de las actividades de una asociación sociocultural. Una velada estupenda por cierto. También me encuentro con que para este fin de semana se estrena una película que lo debió hacer hace dos años, y que ante la incertidumbre ya vi por mi cuenta. Y luego se quejan los del cine, porque la gente consigue las películas donde las consigue. Y la adaptación de Cloud Atlas, libro que me gustó mucho y que os comenté hace unos días. Y mañana se fallan los Premios Oscar. Lo dicho un lío. Bueno. Pues me detendré en esto último, y ya veré como salgo adelante con lo demás. Igual hago alguna hora extra “gracias” al frío que se anuncia para este fin de semana.

Por cierto, hace días que no os recuerdo que tengo actividad en Tumblr, y las fotos que hoy ilustrarán la entrada vendrán de las últimas que aparecen por ese mi fotoblog viajero.

Paisaje cerca de Bagüés, Aragón (España), en julio de 2004.

Paisaje cerca de Bagüés, Aragón (España), en julio de 2004.

En cuanto a los Premios Óscar, hago hoy una declaración final sobre mis preferencias. Que no sobre quien pienso que va a  ganar. Que son dos cosas muy distintas. En mi caso, la correlación entre lo que más me gusta y lo que se lleva al eunuco dorado es más bien baja. No comentaré todas las categorías. Sólo las que me interesan.

Mejor película

En general, de las películas candidatas, me gustan casi todas. Y las que me gustan menos, pues me parecen entretenidas. Las que más me han impresionado son Life of PiAmour, y Les Misérables. A la hora de elegir una favorita absoluta, me cuesta mucho elegir entre las dos primeras. Y casi como echándolo a cara o cruz, me decido por Life of Pi. Quizá porque supo sorprenderme, mucho y muy gratamente en un momento dado de la película. Me parece que no cuenta con posibilidades reales de ganar, pero creo que es mucho más interesante que los dramas de espías que se han puesto de moda últimamente.

Mejor director

Vuelvo a encontrarme aquí ante el dilema entre las mismas dos películas. Y aunque considero que los dos grandes olvidados de esta categoría, Affleck (Argo)Bigelow (Zero Dark Thirty) hubieran merecido encontrar un hueco entre los candidatos, tampoco sería ellos mis preferidos. En cualquier caso, tras darle muchas vueltas, creo que aquí preferiría ver la estatuilla en manos del austriaco Haneke (Amour) que del chino Lee (Life of Pi).

Los almacenes Liberty de Londres, Reino Unido, en septiembre de 2004.

Los almacenes Liberty de Londres, Reino Unido, en septiembre de 2004.

Mejor guion original

Una de las películas que considero más injustamente de las candidaturas de estos premios es Moonrise Kingdom. Una deliciosa historia agridulce, entrañable, con una presentación visual y musical maravillosa y con magníficas interpretaciones. Así que no me lo pienso, y que le den por lo menos el premio al mejor guion original.

Mejor guion adaptado

En esta categoría, lo que me pasa es que si no conoces la obra original, pues es imposible saber si han hecho un buen trabajo o no. Sólo puedes valorar si cinematográficamente la historia funciona o no. Y aquí sí que me quedo con la bien contada peripecia, aunque con imprecisiones históricas, de los norteamericanos atrapados en la teocrática Teherán de los tiempos de JomeiniArgo, pues, es la que prefiero.

Tomando unos chismes en el cabo de Creus, España, a la caída de la tarde, en un agradable día de diciembre de 2004.

Tomando unos chismes en el cabo de Creus, España, a la caída de la tarde, en un agradable día de diciembre de 2004.

Mejor actor protagonista

Una colección de interpretaciones muy profesionales y apañadas, con mucho oficio, pero en las que no consigo ver un papelón de los de para siempre, aunque a alguno se lo han puesto a huevo. Así que me quedo con el que más me conmovió, y que además canta. Sea pues, desde mi punto de vista, para el “miserable” Jean Valjean que compone Hugh Jackman.

Mejor actriz protagonista

Aquí es más fácil de decidir mis preferencias. El comentario podría ser similar al de la categoría anterior, interpretaciones con mucho oficio y muy apañadas, salvo porque creo que hay una que destaca especialmente. Y esta no es otra que, oh Hiroshima amor míoEmmanuelle Riva por su papel en Amour. El caso es que si su partenaire Jean-Louis Trintignant hubiera estado entre los candidatos a la categoría anterior, también lo hubiera considerado seriamente.

Mejor actor de reparto

Aquí no me lo pienso ni un momento. El cascarrabias representante norteamericano, que debería haber sido el protagonista de esta historia que ya no se llamaría Lincoln y no el honrado Abe, Tommy Lee Jones. El personaje más interesante de la película, y una interpretación memorable. Incluso protagoniza el momento en el que debería haber terminado la película. Para siempre.

Mejor actriz de reparto

Volvamos a lo de los actores y actrices protagonistas. Mucho oficio y buen hacer, sin que haya interpretaciones antológicas, salvo los cuatro o cinco minutos de Anne Hathaway cantando I dreamed a dream en Les Misérables. Así que no le demos más vueltas.

Accediendo al castillo de Peracense, Aragón (España), en abril de 2005.

Accediendo al castillo de Peracense, Aragón (España), en abril de 2005.

Mejor dirección de fotografía

Mi amor por las artes de la luz hace que sea esta la única categoría de las llamadas técnicas, a mi me parece perfectamente encuadrable entre las artísticas, que considero en mis valoraciones. Ciertamente, podemos hablar de gran igualdad entre las proposiciones, que son muy distintas entre sí. Entre la mezcla de la luz natural y la digital de Claudio Miranda (Life of Pi) y el preciosismo de la teatral adaptación en la que trabaja Seamus McGarvey para Anna Karenina. Pasando por propuestas más discretas pero meritorias. Finalmente, y decidiéndome por los pelos sobre el trabajo de Miranda, me quedo con Janusz Kaminski y su estupenda iluminación de Lincoln.

Bien. Ahí queda eso. Mi porcentaje de aciertos suele ser bajísimo. Pero tampoco pretendo ganar quinielas. Sólo expresar mis preferencias y mis opiniones. Que al menos son tan respetables como las de muchos de los que votan para estos premios, influenciados por las campañas de promoción que algunos agresivos productores. Lo cual podría acabar dando la victoria a la comedia de la noche. Que no esta mal, pero… De cualquier modo, ¿acaso no ganó Shakespeare in Love en 1998 por encima de Saving Private RyanThe Thin Red Line? Pues cualquier cosa puede pasar.

Puesta de sol sobre Dublín, Irlanda, en julio de 2005.

Puesta de sol sobre Dublín, Irlanda, en julio de 2005.

[Cine] Carrera hacia los óscars 2012

Cine

Si quieres saber a quien premiaría yo en la próxima ceremonia de los óscares, basándome en la lista de candidatos propuesta el 24 de enero de 2012, visita Hacia los Oscars 2012.

La lista original se publicó el 25 de enero de 2012. Actualizaciones conforme vaya viendo filmes que todavía no se han estrenado en España. A partir de hoy, con los premios ya entregados, las actualizaciones las podréis seguir en la barra lateral.

[Cine] Y el Oscar va para… quien tenga la mejor campaña de promoción

Cine

Las cosas como son. El título de esta entrada no debería coger por sorpresa a nadie. Es algo que todos sospechamos desde hace mucho tiempo. No son pocas las ocasiones en las que llaman la atención los premios, especialmente si consideramos la competencia.

Hubo un caso célebre, que ahora viene especialmente al caso recordar. En marzo de 1999, la película Shakespeare in Love fue la gran ganadora de la edición de los óscares de ese año. Una comedia romántica, de época, simpática,… que se enfrentó a películas como Saving Private RyanThe Thin Red Line, o La vita è bella,… películas que con el poso del tiempo se han manifestado como mucho más importantes, más trascendentes por sus valores cinematográficos, que la comedieta ganadora. Detrás de aquella película, producida por Miramax, se encontraban los hermanos WeinsteinBobHarvey. Fueron los responsables de la campaña que llevó a la película a conseguir siete premios de la Academia de Hollywood. Si analizamos la trayectoria de estos hermanos, veremos que están detrás de los premios que se otorgaron a unas cuantas películas en años posteriores. No siempre les sale bien la jugada. A veces no les sale bien precisamente cuando tienen un producto cinematográfico de mayor empaque. Pero saben moverse, saben promocionar, y consiguen resultados. Y dinero.

Este año, aunque sin arrasar, la ganadora clara de esta edición de los óscares ha sido The Artist. Quien haya leído mi reseña sabrá que fue una película que me gustó mucho. Y de las que fueron anunciadas el 25 de enero que optaban a los premios, durante mucho tiempo ha sido mi preferida. Aunque esa preferencia la cambié tras ver Hugo. Un filme que me emocionó notablemente. Más que la ganadora. Pero detrás de The Artist han estado los Weinstein, que han conseguido que una película muda, francesa, en blanco y negro haya sido considerada primero, favorita después y ganadora finalmente. También han intervenido en favor de Meryl Streep, en detrimento de otra protagonista de una de sus películas, Michelle Williams, que probablemente lo merecía más, pero que no ha recibido la misma atención promocional. A ver. La Streep ha sido y es una gran actriz. Pero no siempre es la mejor.

Además hay que contar con las ausencias. Películas de excelente factura y condiciones cinematográficas como MelancholiaJane EyreDrive, ni siquiera han sido consideradas para el premio. O interpretaciones como las de algunos de los protagonistas de esas películas, o Carey Mulligan en Shame, y algunas otras que ahora sería prolijo mencionar. Lo cual me resulta sorprendente. Incomprensible en muchas ocasiones.

Reconozco que cuando opino que una película me gusta, que es buena, más allá de su cualidades cinematográficas, me importa también el impacto emocional que produce en mí. Hay películas correctas, incluso buenas o muy buenas, que me marcan poco. Que no me hacen pensar. Que no me transmiten emociones duraderas. Pongámonos en el caso del año pasado. La ganadora fue la correcta The King’s Speech. Correcta. Realizada con mucho oficio. Pero no me transmitió emoción alguna que trascendiera el período de tiempo que duró su proyección. Ni se me ha ocurrido pensar en volver a verla. La favorita de muchos fue Black Swan, más intensa, más arriesgada que la anterior, y con cualidades cinematográficas innegables, pero que tampoco me dejó un poso especialmente duradero. Tampoco se me ha ocurrido en ningún momento volver a verla. La emoción. O la falta de ella. Sin embargo, he vuelto a ver varias veces Winter’s Bone, producción con menos pretensiones, pero también con muy buenas cualidades cinematográficas, que me impresionó notablemente.

Y aquí es a donde voy. Como sabréis algunos, en las últimas semanas he ido manifestando mis preferencias. A quién daría yo el óscar. No estoy hablando de adivinar quien lo va a ganar. Sino quienes son mis premiados particulares. Y ya he llegado a comprender que difícilmente voy a coincidir con las listas oficiales. Estoy condicionado por la naturaleza de mi propia cultura, de mis propias emociones, de mi propio estado vital. Y que dados unos mínimos de calidad cinematográfica en las películas, lo que importa es lo que signifiquen para cada cual. Y por lo tanto, he llegado a una conclusión. Lo único que me interesa de los óscar es el marujeo del día después para ver quien era la más guapa en la alfombra roja.

CAF Beasaín

Ayer estuvimos haciendo fotos ferroviarias por cortesía de la Asociación Zaragozana de Amigos del Ferrocarril y del Tranvía (AZAFT); a ver cuando encuentro un rato para contaroslo.

Pues mis gustos cinematográficos no pueden diferir más de los miembros de la Academia…

Cine

Ayer redacté una entrada extraordinaria para dar mi opinión sobre quién o qué se debería llevar los oscars en 10 categorías. Y comentaba que tenía una cierta esperanza de coincidir en hasta un 30 %  con las preferencias de los académicos norteamericanos. Pues bien. Nada. Ni flores. Cero absoluto. No he coincidido en ninguna de las 10 categorías. No sólo eso. Las dos películas a las que yo hubiese entregado más premios se han ido en blanco. Así que me declaro un excluido social en mis gustos cinematográficos. Un paria. Un apestado social. Es lo que hay. Me guste, o no.

Y como además soy muy vengativo y muy malo, voy a desacreditar los premios y los premiados.

The King’s Speech (El discurso del rey) es una película aseadita. Pulcra. Artesanalmente bien hecha. Que basa su éxito en la habilidad británica para recrear épocas y en la reconocida competencia de sus intérpretes. Pero pasará al olvido relativo con facilidad. Una vez disfrutado el ratito de verla por primera vez… pues ya está. A otra cosa mariposa. Esto sólo puede emocionar a las “marujas” enganchadas al ¡Hola! y a las monarquías rancias (que en general lo son todas por definición).

Se va confirmando la teoría de que si un actor o una actriz de prestigio quieren un óscar, y este no llega, lo mejor es interpretar algún tipo de discapacitado físico o psíquico, o algún enfermo mental. En las actrices, también vale salir muy feas aunque sean muy guapas. Así que este año, la pareja de más éxito han sido un tartamudo y una paranoica con alucinaciones.

No objetaré gran cosa a los intérpretes de reparto. Ambos lo hacían bien. Desde luego, si un problema tenía esa película era la sosez de su protagonista, que compensaban todos los demás. Y he de reconocer que mi preferida para esta categoría, realmente estaba fuera de categoría. Pero en realidad mi auténtica preferida para esta categoría ni siquiera era candidata. Una de esas cosas de alucinar que tienen estos premios.

De las películas en lengua no extranjera, sólo había visto Biutiful. Veo que la ganadora es una película danesa. A poco que se acerque a aquella maravilla tanto literaria como cinematográfica que fue Babettes Gaestebud (El festín de Babette), ya me entran ganas de verla.

Se ha comentado por ahí la insistencia de los académicos en dejar sin premio a Roger Deakins (mejor fotografía) y la magnífica Annette Bening. Respecto a la segunda, es un claro desprestigio para los votantes que esta mujer perdiese la estatuilla ante las dos pedorras que los ganaron en los años 2000 y 2005, que ni siquiera me voy a molestar en mencionar aquí. Sin embargo, es cierto que este año, aunque su interpretación es impecable, había otras opciones más sólidas. Sin embargo, creo que lo de Deakins es de juzgado de guardia, porque creo que su iluminación de True Grit (Valor de ley) era lo mejor que había tanto entre los candidatos, como entre los méritos de dicha película. Que la vergüenza caiga sobre los académicos, ya que no han sabido ver (y apreciar) la luz. Supongo que dentro de unos años, al menos para la actriz, alguien propondrá entregarles un premio honorífico, y todos esos idiotas que no les han votado cuando debían se levantarán en pie y aplaudirán a rabiar, como si realmente les importase.

Es posible que el vestuario de ese engendro que es la Alicia de Tim Burton sea meritorio. Pero simplemente por el hecho de estar al servicio de un engendro como ese, ya es cuestionable.

En cuanto a los guiones… lo del guion original… hombre… ya he comentado lo que me parece el Speech ese. En la misma tónica. Pero es que el guion adaptado también considero que son cuestionables las pretendidas virtudes de The Social Network (La red social), un filme que a mí no me acabó de entrar en ningún momento a pesar de su correcta factura general,… vamos… más que convencido de que había cosas mejores donde elegir que la vida del niñato ese, que además está deformada por “motivos dramáticos”.

En fin, ya me he desquitado. Vayamos a cosas más positivas. Por cierto, Jennifer Lawrence, mi actriz favorita de este año, está guapísima en las fotos de la alfombra roja. Toda ella de rojo también. En primer plano, o de cuerpo entero. Y es que encima de hacerlo muy bien, está como un queso; incluso cuando hace de adolescente pobre y zarrapastrosa, a la que han dado una paliza.

Sugerencia musical

No la he escuchado. Por lo tanto más que una sugerencia es una invitación a darle una oportunidad. La banda sonora ganadora del óscar ha sido la de The Social Network.

De colores

Así de solo, como esta niña de carnaval,... ¡no! mucho más solo me siento yo en el mundo del cine... ¡qué penita! - Panasonic Lumix LX3