[Fotos] Hacia el castillo de Sora – La Ikonta sigue funcionando… 

Fotografía

De las diversas cámaras antiguas que he ido coleccionando, sin un orden ni concierto real, por impulsos, una a la que profeso un poco más de cariño que las demás es la Zeiss Ikon Ikonta 521/16. La compré hace 5 años ya en Londres, donde la “estrené”. Y aunque la uso poco, lo cierto es que para ser una cámara que tiene prácticamente 70 años, y que es de la gama baja de Carl Zeiss Oberkochen en los años de la posguerra inmediata, me divierte usarla y tiene unos resultados simpáticos.

En el enlace a continuación, algún detalle técnico de la técnica fotográfica.

Origen: Hacia el castillo de Sora – La Ikonta sigue funcionando… – Fotografía y otras artes visuales.

[Fotografía] La semana fotográfica – 13 al 27 de abril de 2014

Fotografía

En esta ocasión, mi semana fotográfica abarca dos semanas, debido al interludio debido a mis vacaciones de Pascua por Italia. Os recuerdo que mis contenidos sobre fotografía vienen desarrollados de forma extensa en carloscarreter.es, y que aquí resumo lo que ha ido apareciendo en los últimos días.

En primer lugar, todas aquellas entradas relacionadas sobre mi último viaje se agrupan bajo el epígrafe Génova 2014, reunidas con una etiqueta común, y que constituirá cuando esté terminado mi diario de viaje. No está terminado. Todavía tardaré unos días.

Antes de salir de viaje me dio tiempo a repasar las características y el funcionamiento de una de mis cámaras históricas, la Zeiss Ikok Ikonta (521/16), cámara de formato medio para negativo cuadrado de aproximadamente 54 x 54 mm de tamaño.

Manarola

Ensayando algo de blanco y negro, en la estación de Manarola.

Y os tengo que recordar que entre los artículos dedicados al viaje hay uno que nos habla de las exposiciones fotográficas que he podido visitar durante el viaje, con especial atención a los dos importantes fotógrafos italianos que pudimos conocer; Ferdinando SciannaGianni Berengo Gardin.

Finalmente, un resumen de las abundantes recomendaciones semanales que han aparecido hoy mismo:

La masacre de Ruanda hace 20 años por Alexis Cordesse.

Dos interesantes fotógrafos documentales, Eugeni ForcanoGarry Winogrand.

El mundo de la infancia visto por Nan Goldin.

La fotografía estenopeica de Alan ThoburnBenjamin Postlewait.

Las bellas fotografías en color de la fotografía documental de Gueorgui Pinkhassov.

Manarola

Se dice que es Vernazza el pueblo de las Cinque Terre más bonito, pero a mí Manarola y su entorno me parecieron que estaban muy bien.

La fotografía propogandística en la antigua República Democrática de Alemania.

El desnudo de la mano de Marie-Claire MontanariJean-Pierre Domingue.

La fotografía conceptual de Kenneth Josephson.

El reportaje del espectáculo burlesco de Giovanni Cocco.

La fotografía de viaje en Bangladesh de Sarker Protick.

Las misteriosas salas de cine de Hiroshi Sugimoto.

La “humanidad” de los robots de Luisa Whitton.

Las posibilidades creativas de los archivos GIF.

Como veis, muy denso. Han sido dos semanas acumuladas.

Manarola

En cualquier caso, aquí termina el tramo del sendero que no pudimos seguir por estar cerrado.

[Cine y fotografía] Algunos obituarios, un breve sobre los óscars y fotómetros y cámaras de antaño

Cine, Fotografía

Con mi leve faringitis y el mal tiempo, el sábado tocó quedarse en casa, y como algunos quizá ya sabréis lo dediqué a un artículo sobre fotómetros de antaño que publiqué en De fotos y cámaras fotográficas, el lugar donde hablo de estas cosas técnicas fotográficas.

Pero para quien no quiera meterse tanto en la cosa técnica, dejo aquí algunas fotos de los aparatos con los que estuve trasteando. Pertenecieron al padre de un amigo mío, y algunos son diseños de finales de los años 30 del siglo XX.

Pero mientras han pasado otras cosas. Y entre esas cosas es que se nos han muerto un par de directores de cine. Muy distintos eso sí.

Por un lado con poco más de 50 años de edad falleció la directora y guionista española Dunia Ayaso (1951 – 2014), que funcionaba en pareja con Félix Sabroso. Se pusieron relativamente de moda desde finales de los años 90 con un tipo de comedia petarda que atraía al público joven, aunque desde mi punto de vista con una repercusión social y artística moderada. No estoy al tanto de su trabajo en el terreno de las artes escénicas donde también desarrollo labor. En cualquier caso, una pena que desaparezcan creadores en plena edad productiva. No andamos sobrados de ideas y propuestas en el cine español como para ir perdiendo efectivos.

Y por otro lado, hemos dicho adiós a Alain Resnais (1922 – 2014), director francés realmente innovador, encuadrado en La nouvelle vague, que aunque fallecido a una edad ya muy provecta, ha estado trabajando hasta sus últimos años. Su obra es diversa, con ese punto álgido en el puente entre los 50 y los 60 en el que nos dejó dos obras tan especiales como Hiroshima, mon amour y la muy personal y compleja L’année dernière à Marienbad. Quizá sea una buena excusa, el homenajear a este director, para revisitar alguna de sus obras.

Todo ello en el entorno temporal de la entrega de los óscars correspondientes a la generación del 2013, sobre la que me extendí ayer, sin que tenga gran cosa que añadir. En las categorías que consideré comentar, pues decir que sólo he coincidido con el criterio de los votantes académicos en el premio a la mejor actriz. Insistir en la catástrofica visión de los distribuidores y exhibidores españoles que todavía no nos han permitido ver por vías “legales” una película con tres premios como es Dallars Buyers Club. Y que según las fotos que he podido ver de la alfombra roja, Jennifer Lawrence no se ha llevado su segunda estatuilla consecutiva, pero sigue pareciendo la más guapa y simpática del cotarro, así como la más patosa. Sin duda.

Fotómetro Zeiss Ikon Helicon (sobre Leica IIIf)

La pieza que más me atrajo es este fotómetro Zeiss Ikon Helicon, aquí montado sobre mi Leica IIIf.

Fotómetro Zeiss Ikon Helicon (sobre Leica IIIf)

La baquelita está quebrada y necesita una limpieza de las partes metálicas, pero funciona. Aunque no puedo garantizar su nivel de precisión.

Fotómetro Zeiss Ikon Helicon (sobre Leica IIIf)

Con un poco de paciencia, conseguí una imagen del interior del visor, donde está la aguja que nos guía a la hora de medir la luz de forma correcta.

Fotómetro Bertram Chronos

Este Bertram Chronos de 1950 sí que funciona bastante bien por lo que he podido comprobar.

Fotómetro Sekonic Auto Leader Mod. 38

Sin embargo, este Sekonic Auto Leader Mod. 38 puede tener ya su célula de selenio agotada. Un pena, porque es bonito, y muy capaz. Se puede ajustar para sensibilidades de película de hasta 12800 ASA (no ISO, que en los año 50 no existía ese estándar, pero que es equivalente, más o menos).

Fotómetro Weston Master II

Quizá el aparato más interesante fue este Weston Master II, que salió al mercado en 1939, y que perteneció a una prestigiosa estirpe de fotómetros. Ansel Adams consta que usó uno de estos en ocasiones.

Zeiss Ikon Ikonta 35mm

También trasteé con un par de cámaras. Como esta Zeiss Ikon Ikonta, mismo nombre que una de formato medio que poseo. Pero esta es para película perforada de 35 mm. Para no confundirse, sus sucesoras recibieron el nombre de Contina. Mientras que las versiones más sofisticadas, con telémetro y fotómetro eran las Contessa. De estas últimas también tengo una. No he conseguido que funcione esta Ikonta 35. El disparador está atascado. No la quiero forzar.

Konica Eye 2

Y la que confiaba que funcionase es esta Konica Eye 2, camara de medio formato, negativos de 24 x 18 mm, similar a mi Canon Demi EE17. Las diferencias con esta es que no tiene modo manual mecánico. Es automática y necesita pilas para hacer funcionar su electrónica. Y aunque le he puesto una pila nueva, no ha funcionado. Sus circuitos no deben funcionar. Mala suerte.

[Fotografía] Preparando la bolsa del material fotográfico

Fotografía, Fotografía personal

Una entrada extra en el Cuaderno de Ruta. Un capricho. Acabo de preparar la bolsa para la primera quedada de Fotógraf@s en Zaragoza del año. Mañana. En el Monasterio de Rueda. Y aquí os dejo lo que me voy a llevar. Como curiosidad.

Con fotos claro.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Una bolsa, la Bowery de Ona, ligera, resistente, compacta y bonita. Una cámara digital, la ME con tres focales tirando a cortas, el Voigtländer 25/4 (con su estuche y su visor externo), y los Zeiss C-Biogon 35/2,8 y Planar 50/2. Batería de repuesto y un filtro gris neutro que vale para los dos objetivos de Zeiss. Una cámara para película de formato medio, la Zeiss Ikon Ikonta b (521/16). Varios rollos de película Ilford XP2. Y un “lápiz” para limpiar los objetivos si es necesario.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Todo cabe en la bolsa, que aquí ya está recogida. Os pongo delante la Olympus mju-II, que no me voy a llevar (o a lo mejor sí, en un bolsillo del chaquetón), y que tiene el tamaño de un paquete de tabaco de 20 cigarrillos, para que os hagáis la idea del bulto.

Nota previa a salir:

Pues igual quito alguna cosa,… que amenaza lluvia, aunque ligera.

[Fotos] Cuando la luz, tu mejor amiga, se vuelve traicionera…

Fotografía, Fotografía personal

Dos días antes de pasar por mi breve estancia hospitalaria participé en una actividad de Fotógrafos en Zaragoza con GozArte, de la que ya os hablé. En aquel paseo fotográfico, además de la cámara digital al uso, me llevé la Zeiss Ikon Ikonta 521/16 de formato medio. Es una cámara divertida de usar, en la que en condiciones normales es bastante complicado obtener negativos bien contrastados. Su objetivo Novar – Anastigmat de tres lentes en tres grupos no puede hacer maravillas. Pero bueno,… una vez digitalizados los negativos se puede apañar la cosa.

Salvo que la cagues. Y es que el mejor amigo del fotógrafo, la luz, se puede volver también un traicionero enemigo. Ese rollo junto con otro que hice en mis primeros paseos de convalecencia por el Parque de la Memoria los revelé en casa. Hasta ese momento había revelado muchos carretes de 135, pero nunca de 120. Por lo que me costó cargar los rollos en las espiras de revelado. Y las circunstancias que cuando empecé el proceso me parecieron de oscuridad total, se demostraron conforme mis ojos se acomodaron a la situación, que no eran así. Había una rendija por la que entraba luz. Y mi torpeza fue lo suficiente para que afectara a los rollos, que quedaron parcialmente revelados. Me cabreé tanto, que los he tenido unos cuantos días escondidos y olvidados de rabia.

Pero ayer, los saqué, los pasé por el escáner, y aquí os dejo lo que podían haber dado de sí. Que bueno,… si los pichinicas lomográficos están encantados con sus cámaras defectuosas, esto mío será el colmo del arte moderno… Quién sabe… Os dejo las fotos y opináis.

El caballito del minutero

Ante el caballito del minutero, detrás de la Lonja.

San Juan de los Panetes

San Juan de los Panetes.

Calle Alfonso I

Perspectiva tradicional de la Calle Alfonso I.

Explicaciones en la calle Alfonso

Carlos nos da explicaciones sobre los grandes almacenes El Águila.

Ante la puerta de la Audiencia

El grupo ante la puerta de la Audiencia Territorial.

Explicaciones ante la Audiencia

Explicaciones sobre el triunfo romano del frontispicio de la puerta de la Audiencia Territorial.

Explicaciones en el Coso

Momentos de despedida tras el paseo “Safari callejero”.

Parque de la Memoria

Doble fuente de contraste arruinado, el contraluz en el Parque de la Memoria y el velado parcial de la película.

Parque de la Memoria

El Parque de la Memoria.

[Fotos] Paseo por el Canal Imperial con la Zeiss Ikon Ikonta b

Fotografía personal

Ya os conté el martes lo del paseo por el Canal Imperial de Aragón. En ese caso, con la Panasonic Lumix GF-1 calzada con la “tapita” de Olympus. Si no recuerdo mal, os conté que la “tapita” lleva un objetivo de tres lentes. Y un triplete lleva también la Zeiss Ikon Ikonta b que me traje de Londres, denominado Novar-Anastigmat 75/4,5. La fórmula no es muy distinta en su esencia. Así que también lo saqué a pasear. Claro. El aspecto de las imágenes, en este caso sobre película 120 en blanco y negro en formato cuadrado, es muy distinto. Por supuesto. Os dejo algunas.

Paseo por el Canal Imperial para homenajear a un roble

En las riberas del Canal Imperial de Aragón.

Paseo por el Canal Imperial para homenajear a un roble

Explicando las características del Canal Imperial de Aragón a su paso por Zaragoza.

Paseo por el Canal Imperial para homenajear a un roble

Algunos niños curiosean desde el Parque de la Paz.

Paseo por el Canal Imperial para homenajear a un roble

Homenajeando a un roble centenario, bajo sus ramas.

[Fotografía] De la fotografía como deporte de riesgo

Fotografía personal

Ya he comentado que en el mercadillo de antigüedades de Portobello Road me compré hace unos días una cámara de formato medio (6 x 6 cm) de objetivo retractil con fuelle, Zeiss Ikon Ikonta B, de los años 40 del pasado siglo XX. Y le puse dos carretes que ya tengo revelados.

Westminster Bridge

El Big Beng desde la Torre de Londres. La primera foto que tomé con la Ikonta B. El contraluz le sentó regular, y he tenido que trabajar la imagen escaneada para mejorar el contraste.

London Eye

Fotografiando desde el mismo punto, en dirección opuesta, hacia el London Eye, se obtiene una imagen bastante limpia. Aunque el error de paralaje entre el visor y el objetivo hace que los pies de los viandantes casi salgan cortados.

En los últimos tiempos está de moda entre algunos la fotografía argéntica, de película tradicional, con los chismes que hace Lomography. La empresa de unos avispados, que hacen cámaras malas de bajo coste de producción y las venden a precios desde mi punto de vista excesivos. Mortadela de la mala a precio de “lomo” ibérico, si se me permite la broma fácil. Pero bueno, la gente pica, y se compra unos chismes de plástico, elementales. El caso es que mi opción es que si quieres disfrutar de la fotografía a la antigua, búscate una cámara antigua.

Playa de Margate

De forma no bien explicada, esta fotografía de la playa de Margate ha quedado como sucia. La inspección del negativo no hace presagiar este hecho. Una pena. La foto me gusta.

Margate

La siguiente fotografía, también en Margate, está afortunadamente limpia, y ha quedado bastante bien.

Pero esto no está exento de riesgos. La Ikonta B fue una cámara de gama básica. Hay que enfocar por estimación, la velocidad de obturación máxima es de sólo 1/175 segundos, el diafragma más abierto f/4,5. Es decir, está limitada. Mi opción es usarla con película Ilford XP2 Super. Se dice de ella que se puede utilizar con mucha flexibilidad a diversas sensibilidades. Tiene una gran latitud de exposición. Mi experiencia me dice que los mejores resultados salen a 200 ISO. Pero que no pasa nada por tirar a 400 ISO si la luz escasea, incluso a 800 ISO, y que si la luz es muy intensa se puede usar a 100 ISO y también aguanta, y además con un grano muy fino. Las mismas opciones ofrecía ayer The Online Photographer, aunque ellos la usan con cámaras de gran calidad.

Tower Bridge

Esta imagen del puente de la Torre está bien, pero se aprecian una rayas del negativo. No es suciedad. Es que está rayado.

El Támesis y la Torre

También se observan las rayas en esta imagen de la Torre de Londres al otro lado del Támesis. Además, aquí no se abrió correctamente el objetivo y hay un viñeteado importante en las esquinas superiores.

Pero aquí no acaban los riesgos. Los contraluces pueden conllevar disminuciones de contraste notables. Y por revisada que esté, a veces salen rayas en el negativo que no sabes muy bien de donde vienen. Lo que digo en el título de la entrada, la fotografía como deporte de riesgo. Pero es divertido. Y uno obtiene imágenes que realmente tienen el sabor de lo antiguo. Ahora tengo que aprender a que las fotos no me salgan torcidas.

Los Burgueses de Calais, tras el palacio de Westminster

Las malditas rayas se hacen notar también en Los Burgueses de Calais, tras el palacio de Westminster (el Parlamento). Además el contraste es flojo, por la luminosidad del cielo con una apertura amplia, produce reflejos internos en el objetivo.

Abadía de Westminster

Y en esta imagen de la Abadía de Westminster, las rayas son exageradas. Espero que sea una cuestión circunstancial. Si no vaya lata. Esta fue la última fotografía que tomé con la Ikonta B en el viaje.

[Fotografía] Zeiss Ikon Ikonta b (521/16)

Fotografía personal

En el diario de viaje de mi reciente viaje a Londres, cuento con más detalle cómo sucedieron las cosas. Así que os remito a esa entrada para conocer algo más. Pero lo cierto es que una nueva cámara ha engrosado mi arsenal, esta vez en el capítulo de trastos de antaño. Me costó poco dinero. Unos 40 euros. Con funda incluida. No es una cámara de alto nivel. Probablemente, entre las folding de formato medio de Zeiss Ikon, con su objetivo de tres elementos Novar-Anastigmat 75mm f/4,5, para fotogramas cuadrados de 6 x 6 cm, la Ikonta b (521/16), estaba en la base de la gama de cámaras de la marca alemana. En fabricación entre finales de los años 30 y principios de los 50, es sencilla de manejar, y muy portable a pesar de ser de formato medio. Los inconvenientes,… hay que enfocar por estimación, y por supuesto, dada la época, tampoco lleva fotómetro. O llevas un fotómetro de mano, o utilizas los viejos trucos de Kodak. Ya se sabe,… a pleno sol f/16 de diafragma y la inversa de la sensibilidad de la película como velocidad de obturación. Si el sol está ligeramenta velado por las nubes, f/11. Si hay un nublado poco intenso, f/8. Si está simplemente nublado, f/5,6,… Etcétera.

Espero publicar por aquí alguna foto tomada con ella. En Londres tiré un par de rollos con ella. Pero digo bien “tiré”, porque hasta que no he llegado a Zaragoza, no he aprendido los trucos de la cámara, y es posible que no salgan correctamente enfocadas las fotos. Pena.

Cameras Inside

El puesto no estaba en la calle, sino en uno de los intrincados “pasajes comerciales” que hay en Portobello Road. Pero estaba indicado en la calle.

Cámaras variadas y provectas

Una vez dentro, la variedad de aparatos desconcierta. Todos parecen iguales, todos parecen distintos. Hay que conversar con el señor del puesto, un griego, para irte centrando.

Zeiss Ikon Ikonta b (521/16)

Y finalmente, uno sale de Portobello Road con un chisme colgado del cuello. Pudimos comprar allí mismo, en una tienda cercana, un par de carretes de 120. Veremos como salen.