[Fotos] Blanco y negro con una Leica clásica por la ciudad

Fotografía

Una Leica IIIf, un clásico entre las cámaras fotográficas, calzada con un modesto pero competente objetivo gran angular fabricado por Cosina bajo la marca Voigtländer, es una combinación muy agradable para fotografiar por la ciudad, mientras uno camina o pasea. La explicación técnica en: Voigtländer Snapshot Skopar 25mm f/4 MC – Un buen acompañante moderno para una cámara de hace 60 años o más. Para los demás, algunas fotos.

[Fotografía] La Voigtländer Perkeo II en París – Fotografía y otras artes visuales

Fotografía

La Voigtländer Perkeo II en París – Fotografía y otras artes visuales.

¿Sabéis que me llevé una vieja cámara de formato medio de los años 50 a París? ¿Que hice fotos con ella? ¿Que incluso me sirvió para que me dejaran probar un respaldo Hasselblad de los más modernos en una tienda? Qué pena que no me dejaron traerme las fotos…

En fin, en el enlace anterior os lo cuento con más extensión. Aquí, os dejo algunas de las fotos tomadas con la veterana Perkeo II.

[Fotografía] Voigtländer Perkeo II – prueba con fotos – Fotografía y otras artes visuales

Fotografía

Voigtländer Perkeo II – prueba con fotos – Fotografía y otras artes visuales.

Revelando hoy los carretes con los que probé la Perkeo II que os presentaba el otro día. Y no me quejo.

Cabezo Buenavista – Parque Grande de Zaragoza.

Cabezo Buenavista – Parque Grande de Zaragoza.

[Fotografía] Voigtländer Perkeo II – Presentación – Fotografía y otras artes visuales

Fotografía

Voigtländer Perkeo II – Presentación – Fotografía y otras artes visuales.

No era una cámara de gama alta ni mucho menos, pero tenía un objetivo honorable, y era lo más compacto que podías llevar en el bolsillo de una chaqueta mientras viajabas por el mundo.

Vista frontal de la Voigtländer Perkeo II con el objetivo retráctil desplegado, un Color-Skopar 80/3,5.

[Fotografía] Preparando la bolsa del material fotográfico

Fotografía, Fotografía personal

Una entrada extra en el Cuaderno de Ruta. Un capricho. Acabo de preparar la bolsa para la primera quedada de Fotógraf@s en Zaragoza del año. Mañana. En el Monasterio de Rueda. Y aquí os dejo lo que me voy a llevar. Como curiosidad.

Con fotos claro.

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Una bolsa, la Bowery de Ona, ligera, resistente, compacta y bonita. Una cámara digital, la ME con tres focales tirando a cortas, el Voigtländer 25/4 (con su estuche y su visor externo), y los Zeiss C-Biogon 35/2,8 y Planar 50/2. Batería de repuesto y un filtro gris neutro que vale para los dos objetivos de Zeiss. Una cámara para película de formato medio, la Zeiss Ikon Ikonta b (521/16). Varios rollos de película Ilford XP2. Y un “lápiz” para limpiar los objetivos si es necesario.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Todo cabe en la bolsa, que aquí ya está recogida. Os pongo delante la Olympus mju-II, que no me voy a llevar (o a lo mejor sí, en un bolsillo del chaquetón), y que tiene el tamaño de un paquete de tabaco de 20 cigarrillos, para que os hagáis la idea del bulto.

Nota previa a salir:

Pues igual quito alguna cosa,… que amenaza lluvia, aunque ligera.

[Fotos] 25 mm: por el Camino de Miraflores

Fotografía, Fotografía personal

Tengo absolutamente infrautilizado un Voigtländer Snapshot-Skopar 25mm f/4 MC con montura de rosca para Leica y similares. Con la Leica CL para la que lo compré hace 10 años funcionaba estupendamente, con una calidad de imagen notable, y el único inconveniente de que el telémetro no está acoplado, y hay que enfocar a ojímetro. Cosa que con un gran angular como este no es difícil. El caso es que con la Leica M-E, tan apenas lo he usado. Uno de los problemas de estos objetivos grandes angulares con los captores digitales es que están tan próximos y los rayos de luz llegan tan oblicuos que producen colores indeseados y viñeteos extremos. Lo cierto es que con el perfil incorporado de un 21 mm que lleva la propia cámara incorporado en el firmware activado, la calidad de la imagen con este 25 mm es bastante satisfactoria. Siempre que al cambiar de objetivo recuerdes desactivar el perfil, para que no te arruine las fotografías realizadas con focales más largas, por una sobrecorrección inadecuada.

Os dejo unas imágenes de muestra de un paseo del domingo por la tarde por los alrededores del Camino de Miraflores en Zaragoza.

Junto al ferrocarril

El pequeño, casi diminuto objetivo, soporta bastante bien la presencia del sol en el fotograma. Buenos revestimientos antirreflejos.

Junto al ferrocarril

A f/8, la profundidad de campo es grande, y no es problema que el telémetro no esté acoplado.

Junto al ferrocarril

A f/4, hay que afinar un poco más, pero te acostumbras y también va bien.

Tren

Con un poco de agilidad, puedes pasar de estar enfocando a 1 metro a enfocar a infinito para registrar el paso del AVE.

Junto al ferrocarril

Y vuelta al enfoque cercano. Baja hasta 70 cm, lo cual no está mal para una telemétrica, aunque se queda muy justo si lo comparamos con los grandes angulares para cámaras réflex.

Junto al ferrocarril

Como el encuadre es a través de un visor adjunto, hay cierta imprecisión por el paralaje, y a veces hay que recortar para conseguir el encuadre deseado.

Conforme se fue la luz, cambié al Carl Zeiss ZM Planar 50mm f/2, con el inconveniente de que no cambié el perfil en la cámara, y o bien he tirado de tijera, o he tenido que corregir el viñeteo inverso (esquinas más claras) producido en Lightroom. Pero bueno. Nada grave.

Tren

En este caso, recortar las esquinas excesivamente claras vino bien para dar más presencia al tren que se alejaba.

Camino de Miraflores

En este paisaje con luna, también vino bien las esquinas “estropeadas” por el perfil ectivado erróneo.

Camino de Miraflores

Sin embargo, en estas parras del colegio de las escolapias, la solución fue utilizar la herramienta de corrección del viñeteo, oscureciendo las esquinas. Por lo demás, bien.