[Fotos] Cuando la luz, tu mejor amiga, se vuelve traicionera…

Fotografía, Fotografía personal

Dos días antes de pasar por mi breve estancia hospitalaria participé en una actividad de Fotógrafos en Zaragoza con GozArte, de la que ya os hablé. En aquel paseo fotográfico, además de la cámara digital al uso, me llevé la Zeiss Ikon Ikonta 521/16 de formato medio. Es una cámara divertida de usar, en la que en condiciones normales es bastante complicado obtener negativos bien contrastados. Su objetivo Novar – Anastigmat de tres lentes en tres grupos no puede hacer maravillas. Pero bueno,… una vez digitalizados los negativos se puede apañar la cosa.

Salvo que la cagues. Y es que el mejor amigo del fotógrafo, la luz, se puede volver también un traicionero enemigo. Ese rollo junto con otro que hice en mis primeros paseos de convalecencia por el Parque de la Memoria los revelé en casa. Hasta ese momento había revelado muchos carretes de 135, pero nunca de 120. Por lo que me costó cargar los rollos en las espiras de revelado. Y las circunstancias que cuando empecé el proceso me parecieron de oscuridad total, se demostraron conforme mis ojos se acomodaron a la situación, que no eran así. Había una rendija por la que entraba luz. Y mi torpeza fue lo suficiente para que afectara a los rollos, que quedaron parcialmente revelados. Me cabreé tanto, que los he tenido unos cuantos días escondidos y olvidados de rabia.

Pero ayer, los saqué, los pasé por el escáner, y aquí os dejo lo que podían haber dado de sí. Que bueno,… si los pichinicas lomográficos están encantados con sus cámaras defectuosas, esto mío será el colmo del arte moderno… Quién sabe… Os dejo las fotos y opináis.

El caballito del minutero

Ante el caballito del minutero, detrás de la Lonja.

San Juan de los Panetes

San Juan de los Panetes.

Calle Alfonso I

Perspectiva tradicional de la Calle Alfonso I.

Explicaciones en la calle Alfonso

Carlos nos da explicaciones sobre los grandes almacenes El Águila.

Ante la puerta de la Audiencia

El grupo ante la puerta de la Audiencia Territorial.

Explicaciones ante la Audiencia

Explicaciones sobre el triunfo romano del frontispicio de la puerta de la Audiencia Territorial.

Explicaciones en el Coso

Momentos de despedida tras el paseo “Safari callejero”.

Parque de la Memoria

Doble fuente de contraste arruinado, el contraluz en el Parque de la Memoria y el velado parcial de la película.

Parque de la Memoria

El Parque de la Memoria.

[Fotos] Safari callejero; y no es una aventura de Mortadelo y Filemón

Fotografía

Después de 40 horas de impasse metido en un hospital, reanudo mis actividades más o menos normales. Y lo hago rescatando las fotografías del safari callejero que junto con otros habituales del grupo de Flickr Fotógrafos en Zaragoza realizamos el domingo, con la guía de los amigos de Gozarte. Pero si Safari callejero fue una demencial y divertida aventura de Mortadelo y Filemón publicada cuando yo todavía era un niño, este safari callejero que nos ocupa ha sido también divertido, pero más instructivo. Os lo cuento en fotos.

Un gallo en la Seo

Comenzamos nuestro safari callejero por la plaza de La Seo, y los primero animales que cazamos son gallos. Como el que encontramos a las doce del reloj de la torre de la Seo.

Un gallo en Don Jaime

O si miramos en dirección a la calle Don Jaime I, podemos encontrar otro gallo en la veleta de uno de los edificios más significativos de esta calle.

El caballito del minutero

Es imprescindible pasar a saludar al Caballito del Minutero, detrás de la Lonja, siempre escuchando las entusiastas explicaciones de Carlos, nuestro guía de GozArte.

El caballito del minutero

Carlos siempre lleva ilustraciones para complementar las explicaciones y lo que se ve en la actualidad. Por ejemplo, una fotografía realizada por Ángel Cordero a unos niños y su padre en el caballito original.

Los leones del puente de Piedra

El animal por excelencia de Zaragoza es el león, que aparece en su escudo de armas y en muchos lugares de la ciudad. Fundamentales son los que flanquean el puente de Piedra, como especialmente representativos.

Pescados en el Pilar

No queda claro si los peces que sujetan los querubines de las fuentes de la plaza del Pilar tienen que ver con el hecho o no, pero en tiempos pretéritos, en la plaza del Pilar se instalaba el mercado del pescado.

Un carnero en el Pilar

En el escudo del cabildo de Zaragoza que encontramos en la fachada del Pilar, aparece un carnero, representativo de una de las dos catedrales de la ciudad, la Seo.

Aficionados a la fotografía y la Seo

En nuestro desplazamiento de un lugar de interés a otro, atravesamos la inmensidad de la plaza del Pilar en un día que comenzó gris, pero se fue aclarando y haciendo más agradable.

Juan el Bautista sin su carnero

En la hornacina donde está Juan el Bautista de San Juan de los Panetes debería encontrarse también el carnero que le suele acompañar en sus representaciones artísticas.

Un carnero en el Mercado Central

Y un carnero, entre otros numerosos animales, encontramos en los aleros del Mercado Central.

Detras, Cesaraugusto sin su rana

Estamos un buen rato en el Mercado Central con todo tipo de explicaciones. Que incluyen el porqué de la rana que hacía compañía al Augusto de Prima Porta, y que ahora han quitado, para disgusto de los vecinos de la ciudad que reivindican su devolución.

Pavo y serpientes en el caduceo de Mercurio

En el Mercado Central es evidente para todos el pavo, pero no tanto las serpientes en el caduceo de Mercurio, dios del comercio, que se puede ver en los arcos de hierro que conforman la estructura del mercado.

El león de la ciudad

Tampoco falta el león, simbolo de la ciudad, en la decoración del Mercado Central.

Un pajarito en el Mercado central

Y si nos fijamos bien, en el capitel de la izquierda encontramos un pajarillo atravesado por una flecha.

Las serpientes del caduceo de Mercurio y las laboriosas abejitas en el Mercado Central

En el lateral del mercado, de nuevo el caduceo de Mercurio con las dos serpientes, pero también las abejas que representan a los laboriosos comerciantes.

Estos grajos no formaban parte del safari pero aparecieron por ahí

Estos grajos, detrás del palacio de la Audiencia, no forman parte de las explicaciones de la visita; pero no dejan de formar parte de la fauna de la ciudad.

Grifos en la imprenta Tomás Blasco

Y en la antigua imprenta de Tomas Blasco, encontramos grifos, animales fabulosos en su mitad águilas y en su mitad leones.

Recordando los grandes almacenes El Águila en la calle Alfonso I

En la calle Alfonso I paramos a recordar los Grandes Almacenes El Águila, en cuya parte superior, como nos muestra Carlos en la foto, había una gran rapaz, hoy desaparecida.

Un león alado de San Marcos, y qué tiene que ver Zaragoza con Venecia

Me hace ilusión que el león alado de la Serenísima República encuentre sitio en nuestra ciudad, y Carlos nos explica porqué en determinada zona de Zaragoza hay tantas referencias a la ciudad de Venecia. Todo porque en el canal, antaño, había una góndola. Como en la ciudad del Adriático.

El león alado de San Marcos en el edificio de la Adriática

Y hablando del Adriático, en el antiguo edificio de la Adriática, una compañía de seguros, es donde encontramos al león alado de San Marcos, símbolo de la República Serenísima.

Diversos animales, incluidos elefantes, en el triunfo romano del Palacio de la Audiencia

Finalmente, en la puerta principal del palacio de los condes de Morata, actual sede del Tribunal Superior de Justicia de Aragón, encontramos los animales de un triunfo romano, y entre los cuales, unos elefantes fortificados como los de la India.

Despedida y cierre

Y aquí, delante de la Audiencia, se despide el paseo; sólo queda tomarse el vermú en una terraza aprovechando que ha salido el sol, y comentar la actividad.

Esperando a Chrome

Informática e internet

La aplicación que utilizamos para navegar por internet se está volviendo una herramienta crítica para muchos de nosotros. Por ejemplo, mi caso. En la actualidad, prácticamente no utilizo una aplicación específica para gestionar mi correo electrónico. Gracias a Google Docs, muchos de mis documentos no necesitan un pesado y engorroso paquete ofimático para tener un aspecto razonable y funcional. Puedo gestionar mis fotografías para su exposición pública a través del navegador. No digamos de mi hábito de contar al mundo algunas de mis opiniones y experiencias en un diario personal público. Tanto en el entorno privado como en el laboral, el navegador de internet es básico.

Mi opción principal hasta la fecha es la utilización de Mozilla Firefox. Su principal ventaja, aun diría más, su ventaja definitiva sobre los demás es su amplio y adecuado sistema de complementos que le dotan de funciones suplementarias acorde con las necesidades de cada cual. En casa, en un entorno MacOS X, utilizo también de forma complementaria Safari, el pulido y rápido navegador de Apple. Fuera de casa, en entornos Windows, llevo en mi llave USB un Opera portable, además de la versión también portable de Firefox, de uso preferente. De forma absolutamente excepcional, puedo utilizar Internet Explorer. Si no queda más remedio. Solo factores como la falta de información, la desidia y el miedo al cambio pueden hacerme entender que este último sea el navegador más utilizado en el mundo.

Ahora Google nos sorprende con la versión beta de un nuevo navegador, Google Chrome, de momento sólo en versión Windows. Ahora lo estoy utilizando para escribir esta entrada. Y he de decir que va bien. Es rápido. Muy rápido. Tiene un aspecto sencillo, limpio, despejado. Eso me gusta. Aunque encontrar algunas opciones y funciones no es obvio… o hay que ponerlas más a mano o hay que acostumbrarse a la aplicación. En cualquier caso, es nuevo. Lo que quiere decir que habrá que ver cómo evoluciona y como se estabiliza. Me encuentro a gusto con él. No me siento cualificado para hablar con detalle de sus nuevas funciones, así que no lo haré. En cualquier caso, a partir de ahora estaremos esperando a Chrome, a sus nuevas versiones, y a que llegue a otros sistemas operativos.

La imagen de hoy, una vía que se pierde en el horizonte, con la baliza del sistema de bloqueo en primer plano, para que en todo momento sepamos dónde está el tren. En Orna de Gállego, Huesca.

Baliza del cantón de bloqueo

(Canon EOS 40D; EF 24-105/4L IS USM)