[Fotografía] La semana fotográfica – 13 al 27 de abril de 2014

Fotografía

En esta ocasión, mi semana fotográfica abarca dos semanas, debido al interludio debido a mis vacaciones de Pascua por Italia. Os recuerdo que mis contenidos sobre fotografía vienen desarrollados de forma extensa en carloscarreter.es, y que aquí resumo lo que ha ido apareciendo en los últimos días.

En primer lugar, todas aquellas entradas relacionadas sobre mi último viaje se agrupan bajo el epígrafe Génova 2014, reunidas con una etiqueta común, y que constituirá cuando esté terminado mi diario de viaje. No está terminado. Todavía tardaré unos días.

Antes de salir de viaje me dio tiempo a repasar las características y el funcionamiento de una de mis cámaras históricas, la Zeiss Ikok Ikonta (521/16), cámara de formato medio para negativo cuadrado de aproximadamente 54 x 54 mm de tamaño.

Manarola

Ensayando algo de blanco y negro, en la estación de Manarola.

Y os tengo que recordar que entre los artículos dedicados al viaje hay uno que nos habla de las exposiciones fotográficas que he podido visitar durante el viaje, con especial atención a los dos importantes fotógrafos italianos que pudimos conocer; Ferdinando SciannaGianni Berengo Gardin.

Finalmente, un resumen de las abundantes recomendaciones semanales que han aparecido hoy mismo:

La masacre de Ruanda hace 20 años por Alexis Cordesse.

Dos interesantes fotógrafos documentales, Eugeni ForcanoGarry Winogrand.

El mundo de la infancia visto por Nan Goldin.

La fotografía estenopeica de Alan ThoburnBenjamin Postlewait.

Las bellas fotografías en color de la fotografía documental de Gueorgui Pinkhassov.

Manarola

Se dice que es Vernazza el pueblo de las Cinque Terre más bonito, pero a mí Manarola y su entorno me parecieron que estaban muy bien.

La fotografía propogandística en la antigua República Democrática de Alemania.

El desnudo de la mano de Marie-Claire MontanariJean-Pierre Domingue.

La fotografía conceptual de Kenneth Josephson.

El reportaje del espectáculo burlesco de Giovanni Cocco.

La fotografía de viaje en Bangladesh de Sarker Protick.

Las misteriosas salas de cine de Hiroshi Sugimoto.

La “humanidad” de los robots de Luisa Whitton.

Las posibilidades creativas de los archivos GIF.

Como veis, muy denso. Han sido dos semanas acumuladas.

Manarola

En cualquier caso, aquí termina el tramo del sendero que no pudimos seguir por estar cerrado.

[Cine] Barbara (2012)

Cine

Barbara (2012), 10 de abril de 2013

Estamos aliacaídos esta temporada primaveral. Los dos primeros meses del año lo pasamos bastante bien yendo al cine, pero llevamos unas cuantas semanas donde no acabamos de acertar con las películas que vemos. Así que en un miércoles tonto, de salir a dar una vuelta y tomar un chisme, nos decidimos a ver la versión original de esta película alemana en sesión de merienda-cena, para ver si cambiando un poco de latitud y longitud, cambia también la tendencia. Y nos ponemos a volver al pasado de la RDA con este filme firmado por Christian Petzold. Aunque un poco cogida por los pelos, he de decir que también he incluido la película en mi colección de cine y ferrocarril.

Y retrocedemos a los años 80, en los que Barbara (Nina Hoss), una médica berlinesa que ha ejercido en la prestigiosa Charité, es represaliada políticamente por expresar su deseo de abandonar el país y enviada a ejercer a un pequeño hospital de provincias, cerca del Báltico, en el área de cirugía infanto-juvenil a las ordenes del afectuoso doctor André Raiser (Ronald Zehrfeld). Se adapta mal, es acosada por la Stasi, sufriendo humillaciones, y va aguantando por la ayuda que recibe del exterior, incluido un amante de la Alemania Occidental. También se involucra con la historia de Stella (Jasna Fritzi Bauer), una joven recluida en un centro de detención juvenil, del que intenta escaparse, en el que sufre malos tratos, y que además está embarazada, lo que aumenta su deseo de escapar. Pronto sus amigos exteriores prepararán un plan para su escape a Dinamarca por mar.

No faltan los Trabant en el "decorado" de la película de hoy; el de la fotografía estaba estacionado en Halle, en 2002, mientras daba un paseo esperando una conexión ferroviaria.

No faltan los Trabant en el “decorado” de la película de hoy; el de la fotografía estaba estacionado en Halle, en 2002, mientras daba un paseo esperando una conexión ferroviaria.

Nos encontramos ante uno de estos filmes que nos han llegado en los últimos años, unos con más fama otros con menos, en los que se revisa la historia más oscura de la Alemania Oriental. Un vistazo a la vida de sus gentes, y al ambiente opresor de un estado totalitario. Pero aquí no sólo se ponen en cuestión las condiciones sociales y políticas de dicho estado. También estamos ante un proceso de evolución y maduración, dotado de mucha introspección, en el que vemos como la protagonista que da nombre al filme va evolucionando. Y esto es lo que da vida, da cuerpo y da sentido a una película que de lo contrario podría haber quedado en la crítica fácil. Hay más chicha que cortar, y está bien cortada y bien presentada en el plato. Con un rodaje cuidado, con un iluminación que reproduce los colores de las fotografías de la época, bien ambientada, nos sumimos no sólo en la época sino también en la personalidad de la protagonista. Todo ello sin sordideces gratuitas, con realismo sin dejar de preocuparse por los aspectos estéticos.

Ni que decir tiene que el trabajo interpretativo es fundamental en el éxito de la empresa, y en general nos encontramos con un trabajo actoral de muy alto nivel, con interpretaciones sobrias pero convincentes, en un trabajo parco en diálogos, todos ellos significativos, e importante en los gestos.

Sinceramente, ha sido una buena sorpresa que nos ha roto la racha de mediocridad que veníamos aguantando, y que nos hizo salir animados del cine, al mismo tiempo que preocupados por el riesgo constante de las sociedades en que vivimos de caer de nuevo en las trampas de los totalitarismos. La libertad tiene un precio, no es gratis; pero el precio que se paga por un orden ciego y arbitrario es todavía mucho mayor.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****
Entre el Bundestag y la puerta de Brandemburgo, en los límites del Tiergarten, encontramos los memoriales a algunas de las víctimas que no pudieron alcanzar su objetivo de salir de la infame RDA.

Entre el Bundestag y la puerta de Brandemburgo, en los límites del Tiergarten, encontramos los memoriales a algunas de las víctimas que no pudieron alcanzar su objetivo de salir de la infame RDA.