[Libro] Seis piezas fáciles: la física explicada por un genio

Ciencia, Literatura

No sé cuantos de mis posibles lectores conocen o han oído hablar de Richard Feynman. Fue un físico teórico que vivió entre 1918 y 1988 que, aunque menos conocido que otros físicos del siglo XX, tuvo un papel fundamental en el desarrollo de la mecánica cuántica y especialmente de la electrodinámica cuántica en los años 40 y 50. Si quizá no es demasiado conocido por el gran público, sí que lo es, y muy admirado, por el mundo de la ciencia, y por todas aquellas personas interesadas en el desarrollo de la misma. Y además es considerado como un tipo carismático y un gran comunicador, muy alejado del estereotipo de científico introvertido y refugiado en sus investigaciones. En la actualidad es considerado como uno de los grandes físicos del siglo XX.

Algunas fotos más del rollo de negativos en color de la prueba de cámara de la que hablaba ayer.

Al margen de su trabajo investigador, también desarrolló una importante labor docente, fundamentalmente entre posgraduados y doctorados. Pero las que se hicieron especialmente famosas fueron las lecciones de introducción a la física que dictó a principio de los años 60 en el Instituto de Tecnología de California (CalTech), que fueron compiladas, corregidas y publicadas, siendo un gran éxito, no solamente por los estudiantes a los que iba dirigido, sino por muchos otros profesionales y estudiantes, al hacer muy accesibles temas muy complejos. Hoy en día siguen teniendo gran éxito. El libro que aquí nos ocupa recopila seis de estas lecciones, que se dirigen a algunos de los temas más fundamentales de la física moderna; la naturaleza de los átomos, la física básica, la conservación de la energía, la teoría de la gravitación, el comportamiento cuántico y las relaciones de la física con otras ciencias.

Yo soy un chico de ciencias, al que se le daban bastante bien las matemáticas y la física durante sus años de bachillerato (en aquellos tiempos, unificado y polivalente), pero que al final optó vocacionalmente por las ciencias de la salud, por la medicina en especial. El mundo, que como todos deberíamos saber, siguiendo las leyes de la física, da muchas vueltas, me llevó por caminos insospechados, pero de los que estoy razonablemente satisfecho. Pero siempre mantuve la curiosidad por aquellas disciplinas que tan bien se me daban a los 17 años, hasta el punto que algún intento hubo por parte de mis docentes de que cambiase mi vocación por la medicina por otra más orientada a las ciencias fundamentales. El vértigo ante ese camino en un país en el que, yo intuía muy claramente, no es muy apreciado ni por la gente ni por los responsables políticos o educativos, me llevó a renunciar al mismo y mantener mi idea original. Consecuencia de esa curiosidad, siempre he seguido leyendo textos relacionados con los avances de la física con mayor o menor complejidad. Fundamentalmente divulgativos, pero con seriedad. Por lo tanto, no dejo de apreciar en estas seis lecciones la genialidad docente de quien las impartió, al mismo tiempo que las veo más como una curiosidad histórica. Porque desde 1964 hasta la fecha los avances en el mundo de la física han sido importantes, incluso si se han realizado sobre los fundamentos que pusieron científicos como Feynman.

Ese ha sido mi principal interés. El de la curiosidad histórica. Y conocer alguna forma ingeniosa de explicar y entender algunos fenómenos complejos, que quizá ya conocía, pero que siempre viene bien comprender mejor. Recomendable para los amantes de las ciencias. Que deberían ser la mayor parte de las personas, pero no caerá esa breva. Especialmente en este país, donde se sigue impulsando más las vías rápidas y sin esfuerzo hacia medios de vida como los relacionados con el turismo, la construcción y la hostelería, ignorando la ciencias y la tecnología que son la base para unas economías más sólidas y estables. Y así nos va. Con datos lamentables en la calidad de nuestro sistema educativo, en el fracaso escolar, en el nivel de nuestro graduados, y en la emigración de los mejores de entre ellos, que no sería grave si también fuésemos polo de atracción para los de otros país, cosa que no sucede.

[Libro] Descubrir a Richard Feynman

Ciencia, Literatura

Tradicionalmente he sido lector de libros de no ficción, fundamentalmente en dos ámbitos, el de la historia y el de la divulgación científica. Sin embargo, desde que leo habitualmente en el lector de libros electrónicos, pocos de estos han pasado bajo mis ojos. Rompo un poco esta “mala racha” con un libro dedicado a la vida y la obra de uno de los físicos más importantes del siglo XX, y de la historia en general, y que a pesar de ello, fuera del mundillo científico, no goza del reconocimiento mediático de otros como Einstein o Hawking. Y sin embargo, tuvo una personalidad destacable. Se trata de Richard Feynman.

Descubrir a Richard Feynman
Lawrence M. Krauss; traducción de José L. Sánchez-Gómez
RBA, 2014
Edición electrónica.

El libro tiene un carácter mixto, biográfico y divulgativo. Por un lado, nos va exponiendo los hechos más importantes de la vida de Feynman, especialmente aquellos que más le marcaron en su juventud, como la prematura muerte de su joven esposa, o su participación en el Proyecto Manhattan, aunque no sólo estos. Y con ellos van perfilando los principales rasgos de su carácter. En general, ofreciendo un tono favorable y de simpatía hacia el personaje analizado. Algunos de estos hechos biográficos son sin duda de interés, pero en alguna ocasión se hecha en falta un tono más crítico, no en el sentido negativo, sino en el de profundizar en las consecuencias de los rasgos de carácter, más allá de cierto nivel de anécdota.

El estudio de la naturaleza y del universo, el conocimiento sobre como funciona es el objetivo último de la física.

El estudio de la naturaleza y del universo, el conocimiento sobre como funciona es el objetivo último de la física.

Por otro lado, en una actitud divulgativa, va exponiendo las principales contribuciones a la ciencia del físico. Y aquí viene la parte que hace la lectura un poquito ardua. Porque los campos en los que se movió Feynman, especialmente en el ámbito de la mecánica cuántica, no son fáciles de aprehender por quien no esté mínimamente iniciado en algunos conceptos. Yo me he hecho una idea general de sus logros, pero no siempre he comprendido de lo que se me hablaba.

Por lo tanto, no es el libro que vaya a favorecer el conocimiento del físico por el gran público. Probablemente atraerá a personas que ya lo conocía y que tendrán ganas de conocer más de la persona. Pero resulta un poco una lástima, porque ciertamente por sus contribuciones a la física y al método científico, merecería un poco más de reconocimiento por parte de la población general.

Aunque en muchas ocasiones lo haga al nivel de lo infinitamente pequeño y no al de estos hermosos paisajes de la sierra de Algairén en Aragón.

Aunque en muchas ocasiones lo haga al nivel de lo infinitamente pequeño y no al de estos hermosos paisajes de la sierra de Algairén en Aragón.