Más fotos “cara B”; ahora Polonia

Fotografía personal, Viajes

Hace un tiempo anuncié que iba a dar una segunda oportunidad a aquellas fotografías de mis viajes del año pasado que habían quedado abandonadas entre los bits de mis discos duros, sin haber recibido una oportunidad a ser reveladas y contempladas. Sólo por mí, que en un primer momento las deseché. No me gustaron, no me dijeron nada, estaba yo tonto en ese momento, no vi el reencuadre, su potencial en blanco y negro,… lo que fuese.

He terminado de revisar las de mi viaje por Trieste y Venecia, y algunas he encontrado que merecían la pena. En algún caso, incluso me da pena no haberlas incluido en mis álbumes de fotos en papel. En el enlace anterior, podréis verlas y juzgarlas.

Tranvía en Piazza Dalmazia

Tranvía en Piazza Dalmazia, Trieste (Italia) - Pentax K10D, SMC-A 50/2

Ahora he comenzado a revisar las fotografías de mis vacaciones por Polonia. Os voy dejando algunos ejemplos. Alguna cosica interesante se ve ya por Varsovia.

La ciencia y la cultura en la noche

La Ciencia y la Cultura en la noche de Varsovia - Fujifilm Finepix F10

Charles... en Varsovia

Charles... en Varsovia - Fujifilm Finepix F10

WINO del la casa

WINO del la casa en Nowy Swiat, Varsovia - Fujifilm Finepix F10

Ayer fue día de vuelta; pesada vuelta…

Viajes

Nos quedaba ayer una última mañana para dar una vuelta por Varsovia. Aprovechamos para seguir la ruta del recuerdo histórico del gueto establecido por los nazis durante su ocupación de la ciudad en la Segunda Guerra Mundial.

Antes cogimos el metro con el fin de visitar lo que según habíamos leído era una de las estaciones de metro más bellas de Europa. O no la supimos encontrar, o la que encontramos más o menos mona no era para tanto. Qué sé yo.

Del gueto no queda prácticamente nada. Todo quedó derruido tras la guerra, y con la reconstrucción de la ciudad, no se conservó la estructura de la ciudad antigua. Eso sí, entre los tristes edificios propios de las ciudades de la antigua Europa del Este, encontramos algunos monumentos conmemorativos a los distintos sucesos que acontecieron. El cementerio judío no lo pudimos visitar. Era sábado, y los sábados los judíos no curran.

Cogimos un tranvía; el primero en todas las vacaciones, y va y lo cogemos el último día. Nos gusta demasiado caminar. Lo dicho. Cogimos un tranvía, y nos bajamos a Nowy Swiat, una calle muy mona en el centro a comer algo, antes de ir al aeropuerto.

En el aeropuerto, una sorpresa desagradable. El avión que debíamos tomar para Munich, donde transbordaríamos a otro hasta Madrid, llevaba casi hora y media de retraso. Imposible el enlace. Nos cambiaron el embarque a otro vuelo con destino Fráncfort, desde donde cogimos otro avión a Madrid. Resultado, llegamos a Barajas dos horas y media más tarde lo previsto. Cogimos por poco el último autobús hacia Zaragoza, y pasadas las cinco de la madrugada de hoy domingo llegaba a mi casa. Tras domir poco y mal, todo el día zombie… Menos mal que no vuelvo inmediatamente a trabajar. Aún me queda una semanita para dedicarme a “asuntos domésticos”. Pero se acabó lo mejor.

Visitando Kasimierz nos despedimos de Cracovia, y cerramos el círculo en Varsovia

Viajes

Nos queda tiempo para pasar la mañana en Cracovia antes de coger el tren que nos devolverá a Varsovia, cerrando el círculo de nuestro recorrido por las principales ciudades polacas. Como la tarde que dedicamos al antiguo barrio de Kasimierz no pudimos ver todo lo que queríamos volvemos con el fin de visitar el cementerio judío viejo y la sinagoga vieja de este bonito barrio de la “ciudad gallega”.

Antes de despedirnos del barrio, visitamos el Museo de la Galitzia Judía, en el que una estupenda exposición de fotografías nos mostraba la huella de esta cultura en la extensa región de Europa que abarca zonas de Polonia y Ucrania. Nótese que en la mayor parte de la bibliografía se encuentra esta región bajo la grafía Galicia (pronúnciese Galitsia). Sin embargo, en español se prefiere la anterior para evitar confusiones con nuestros compatriotas del noroeste peninsular.

Tras pasar a comer algo en los alrededores del Rynek, nos despedimos del mismo, de alguno de sus más curiosos moradores, y de la ciudad. Seguramente, la de mayor atractivo para el turista de las que hemos visitado.

Tras un pesado, aunque no excesivamente largo, viaje a Varsovia en uno de los días más calurosos del viaje, llegamos a la capital bajo la amenaza de tormentas y de lluvias. Damos una vuelta, paseamos entre los edificios de la universidad, y cenamos en el Ciudad Vieja de Varsovia, bajo un notable aguacero. Mañana, último día.

Llegamos a Polonia, primero nosotros, luego nuestras maletas, y vemos Varsovia

Viajes

Estamos en Polonia. Ayer, día 30 de junio, llegamos a Varsovia. El viaje fue muy tranquilo. La llegada menos. Debido al escaso intervalo para el cambio de avión en Munich, nosotro llegamos a la hora a Varsovia, pero nuestras maletas no. Todo se ha solucionado hoy, y podemos seguir normalmente el viaje. De hecho, tampoco ha afectado mucho a nuestro planes hasta ahora. Pero aprended la lección, queridos niños; un transfer de sólo 35 minutos entre avión y avión, es un poquito arriesgado.

La noche de nuestra llegada hicimos poco más que darnos un paseo nocturno por la capital polaca y tomarnos unas cervecicas. Como nos dieron algo de picar en el avión de Munich a Varsovia, prescindimos de la cena. Total, todo el día sentados, tampoco habíamos hecho mucho apetito.

Hoy ha sido más ajetreado. De entrada, en Varsovia hay tranvías, lo que siempre me gusta en las ciudades. Y por otro lado, he quedado impresionado cuando al salir del hotel lo primero que he visto ha sido la “Sala Kongresowa”. Yo que pensaba que era un cachondeo del Gran Wyoming,… y no existe de verdad. Estupendo.

Después ya turismo. Barrios viejos por aquí, barrios menos viejos por allá; saludar a cierta sirena por aquí, saludar a Nicolás Copérnico por allá. Hemos encontrado rincones majos, pero la ciudad no nos ha entusiasmado. No da para mucho, y las reminiscencias de la época comunista han dejado muchos edificios feos.

Por la tarde hemos dado un paseo por un parque estupendo, al sur de la ciudad, con un palacete de lo más mono, con sus esculturas, sus pavos reales y sus sátiros sujetando lámparas con el rabo. Ha sido muy agradable.

Después a cenar. En una concurrida y animada calle, Nowy Swiat. Y a dormir. Que mañana cogemos un tren hacia Gdansk. Ya os contaré si tengo ocasión.