[TV] Cosas de series; espías caballunos lentos y seres posapocalípticos varios

Televisión

Las series de fotografías que ilustran esta entradas de este Cuaderno de ruta están, más completas y sin palabras, en Fotos en serie. Nunca recuerdo si la ciudad que revientan a bombazos atómicos en una de las series de hoy es Los Ángeles o San Francisco… da igual. Sólo tengo fotos de San Francisco.

En primer lugar, aunque no voy a hacer un comentario muy extenso, ya llegará el momento. Hace unos años vi el primer episodio de la serie de Apple TV Slow Horses. Tenía buena pinta,… pero luego no llegué a encontrar momento para seguir viéndola. En estos últimos años, cuando la serie ya lleva completadas cinco temporadas de seis episodios cada una, y está anunciadas dos temporadas más, hay una opinión unánime de crítica y público de que la serie es excelente. Así que le estoy dando una segunda oportunidad. He visto ya los seis episodios de la primera temporada y he empezado con la segunda. Y me está encantando. Es muy buena. Una especie de parodia del Smiley de John LeCarre, con mucha ironía y mala baba. Cuando llegue el momento, probablemente cuando me haya puesto al día con lo emitido hasta el momento, ya le dedicaré más tiempo al comentario y la opinión. Pero muy recomendable. Aunque tenga menos claro si mantiene el tono paródico de la primera temporada. Ya os lo contaré cuando sea.

Y hemos podido ver la segunda temporada de Fallout en Amazon Prime Video. Ya sabéis la serie posapocalíptica basada en un videojuego, protagonizada por Ella Purnell, Aaron Moten, Walton Goggins y Kyle MacLachlan entre otros muchos, puesto que es una serie muy coral, con elementos y ambientes muy diversos, en ese lejano oeste norteamericano en el que la civilización ha saltado por los aires por el arte y la gracia de los intereses económicos y políticos bastardos. Crítica social y política a los poderes fácticos que asaltan en estos tiempos las instituciones del estado de derecho en Estados Unidos,… y en muchos otros sitios, de formas más descaradas o menos.

Mi relación con esta serie es peculiar. Reconozco que pierdo el hilo con facilidad de todas las tramas que se narran y de sus interrelaciones. Pero me da igual. Simplemente voy viendo lo que pasa ante mis ojos por la pantalla del televisor a la espera de los grandes momentos. Porque de eso va. Esas tramas, más o menos retorcidas, más o menos claras u oscuras, con más acción o con menos, con sus ironías o con sus dramas, van llevando por el camino a momentos televisivos estupendos que hace que merezca la pena el recorrido. Eso sí no me preguntéis en qué punto está la cosa o que os cuente de forma organizada lo que ha pasado hasta el momento. Seré totalmente incapaz. Creo que en su conjunto, la segunda temporada ha sido mejor. Al menos, sus momentos cumbre han sido mejores que los de la primera, mientras que los momentos de transición no han sido peores. Seguiré viéndola. Seguiré sin enterarme de lo que está pasando en su conjunto. Pero me lo seguiré pasando bien cuando lleguen los momentos adecuados. Y ya está.

[TV] Cosas de series; postapocalipsis, modeluquis e investigadores «privados»

Televisión

Vamos esta semana con tres series muy diversas, de las cuales dos de ellas me interesaron bastante, mientras que la otra… fue una decepción que no debería haber llevado hasta el final. Pero bueno.

Un par de episodios de la serie británica de hoy transcurren en Ottawa… así que… pues eso. Ottawa.

Fallout es una de las muchas series que está proliferando basadas en videojuegos. Lo que, a priori, no las hace muy interesantes para mí. No porque tenga nada contra esta tendencia de por sí, sino porque la mayor parte de ellas no son especialmente interesantes salvo para un público muy específico. No obstante, ante las buenas críticas y comentarios que empezaron a circular tras el estreno de esta serie en Amazon Prime Video, decidí darle una oportunidad. Y reconozco que me ha parecido una serie de aventuras postapocalípticas que no están mal. Con ese tono entre el western, que no es infrecuente en este género, la ciencia ficción y la distopía política, tiene un ritmo interesante, y una serie de personajes que invitan a interesarse por su devenir futuro. A eso hay que sumar el buen trabajo general de su reparto, y de algunos de sus protagonistas en particular, como Ella Purnell y Walton Goggins. Lo cierto es que me apetece saber qué va a pasar en temporadas futuras. Esperaba poco de esta serie, y acabé pasándolo bastante bien.

Sugar es una serie de Apple TV+ que juega como otras series de la plataforma con una cuidada producción y el prestigio de sus creadores. De los ocho episodios de los que consta, cinco están dirigidos por Fernando Meirelles y tres por Adam Arkin. El primero de ellos con más prestigio en el mundo del cine, el segundo, en el de la televisión. Y con un reparto que no está nada mal, al frente del cual está Colin Farrell, y encontramos gente con prestigio como Amy Ryan. El resto es menos conocido, pero funciona muy bien. Y la serie da una nueva vuelta de tuerca al género negro, dentro de la variante «Detective privado en Hollywood/Los Ángeles». Sugar, el detective que da nombre a la serie, es encargado de investigar la desaparición de la nieta de un poderoso productor de cine. Pero a su vez, en paralelo, sabemos que Sugar pertenece a una organización secreta. Y en el desarrollo de la serie se usan los tópicos habituales de estas historias, pero siempre con un punto de diferencia, de saber que algo raro hay detrás del personaje y de su organización secreta. Para cinéfilos, es interesante cómo se intercalan escenas de películas de cine clásico, que surgen en la mente de Sugar. Y al final, conoceremos el giro sorprendente sobre la naturaleza de esa organización secreta. Desconozco si hay previstas nuevas aventuras. Pero lo cierto es que creo que no estaría de más dejar la historia de este peculiar detective privado tal cual, sin removerla más. Porque hay cosas que es difícil recuperarlas con el cierre dado a esta temporada. No la verá mucha gente. Apple TV+ no es una plataforma con muchos seguidores. Pero está muy bien.

Finalmente, Geek girl es una serie británica de Netflix, de la que también escuché buenas opiniones, y que me decidí a ver. Las comedias británicas suelen tener buenos guiones y excelentes interpretaciones, así que no tenía por qué dudar de esas opiniones positivas. La protagonistas es una adolescente estudiosa (Emily Carey), con un gusto por las ciencias, y con una buena amiga que quiere entrar en el mundo de la moda. Por su personalidad y por sus gustos, no es popular en el instituto, y a veces es ridiculizada por sus conocimientos. Acompañando a su amiga a unos actos relacionados con el mundo de la moda, es «descubierta» por un ejecutivo de una agencia de modelos, ofreciéndole la oportunidad de destacar en ese mundo. Lo que sigue es cómo combinar ser auténtica a su personalidad, con lo que exige el nuevo mundo, como el romance que surge con un guapo modelo, y con las rivalidades de otras modelos que la sienten una advenediza que está donde no le corresponde. Los primero episodios de 30 minutos de la serie tienen un pase ya que esperas que algo más interesante se vaya consolidando poco a poco. Pero lo cierto es que no sucede. Poco a poco, entre una serie de topicazos y situaciones absurdas y con poco sentido, se desarrolla esta temporada que pronto te arrepientes de haber empezado a ver, pero que sigues hasta el final porque ya has invertido un tiempo y quieres ver como acaba. No especialmente recomendable. Un comentario empieza a valer para muchas series de Netflix. Demasiadas. No sé si están previstas nuevas temporadas, pero que no cuenten conmigo. Se pudo ver a la protagonista en un papel principal en algunos episodios de la serie de dragones del momento, cuya segunda temporada todavía no me he decidido a empezar a ver.

El tapado, Raylan Givens, se justifica

Televisión

Entre las series que se han podido ver en la temporada que ya casi podemos considerar terminada, ha habido uno que llegó ya casi al final de la misma, con sólo 13 episodios, y que a mí particularmente me ha gustado. Aunque a priori no lo hubiese creído. Se trata de Justified.

Basada en un personaje de novela creado por el escritor Elmore Leonard, nos habla de las aventuras de un marshal de los EE.UU. cuando tras matar a un hombre, justificadamente se supone, en Miami (Florida) es trasladado a Kentucky, en concreto al distrito en el que se encuentra su pueblo natal, Harlan. Y allí, en pleno Medio Oeste, nos encontraremos una serie de situaciones que parecen más propiamente extraídas del Lejano Oeste, de otros tiempos.

Todo gira alrededor del personaje principal, Raylan Givens (Timothy Olyphant), y pronto se configura como personaje secundario imprescindible su amigo de juventud y delincuente habitual, un impagable Boyd Crowder (Walton Goggins). No faltan un par de chicas guapas para da tensión sexual, su pija ex (Natalie Zea), y su montaraz novia de instituto (Joelle Carter). Y a partir de ahí, tiros, peleas de saloon, crímenes de todo tipo, y peculiares formas de ejercer la justicia. Todo ello para terminar en un último capítulo con duelo al más puro estilo del western con más casta. Aunque todo suceda a principios del siglo XXI.

Es curioso que el personaje de Boyd iba a ser un personaje que moriría en el episodio piloto. Pero con gran sagacidad se dieron cuenta que podía ser un contrapunto perfecto al protagonista, y así ha sido. Buena y crepuscular ambientación, magníficas interpretaciones, personajes complejos y que crecen y se desarrollan con los episodios, todo aquello que sirve para hacer una buena historia, que tal vez no pasará a la posteridad como obra maestra, pero que supera a otras series con más fama.

Para ver. Sin duda.

Este sábado estuve tomando fotografías en el yacimiento arqueológico de Augusta Bilbilis. Probablemente destinadas al proyecto SoFoBoMo 2010. Os dejo algún ejemplar de muestra.

Plantas en flor en primavera

El paisaje que rodea Augusta Bilbilis es muy árido; pero en primavera, en el desolado Cerro Bámbola podemos encontrar alguna pequeñas flores dando color en una gris tarde de junio - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.