[Cine/Arte contemporáneo] Manifesto (2015)

Arte, Cine

Manifesto (2015; 202017-1404)

La película que voy a comentar hoy es distinta de las habituales. Dirigida por el alemán Julian Rosefeldt, esta obra cinematográfica entra más dentro del campo de las instalaciones audiovisuales en el ámbito del arte contemporáneo. Su obra, por sus características, tiende a contemplarse más en galerías de arte o en museos de arte moderno que en salas de cine convencionales. Sin embargo, esta que vamos a comentar hoy se puede considerar de pleno derecho como una obra cinematográfica, por las técnicas aplicadas, independientemente que esté totalmente inserta en lo que se considera cine de arte y ensayo. No experimental, como en algún lugar he leído, ya que las técnicas cinematográficas usadas para su realización son convencionales, aunque no lo sea su tema, contenido o forma de exhibición.

El ‘O’ Space en el que se proyectaba la instalación, terminó su exhibición el día siguiente a nuestra visita, se encuentra entre los edificios industriales del puerto de Aarhus que han sido o están siendo objeto de reconversión, integración a la ciudad, y recuperando para usos recreativos o culturales. En cualquier caso, la pequeña y discreta entrada, pasando a través de unos lavabos, no dejaba de ser curiosa.

La obra consta en realidad de 12 películas diferentes destinadas a ser proyectadas simultáneamente en el ámbito de una sala de exposiciones o galería de arte. Nosotros la vimos en el marco de la programación de la capitalidad cultural europea de Aarhus durante el año 2017. Se exhibía en el O Space de esta ciudad danesa de la región de Jutlandia Central.

En cada una de las películas, la actriz australiana Cate Blanchet representa un papel diferente, hasta 13 distintos, de ambos géneros, y en un momento dado recita un monólogo en el que se incluye alguno de los manifiestos seleccionados dentro del arte moderno o contemporáneo. Los papeles con sus respectivos manifiestos son los siguientes:

Hombre vagabundo – Situacionismo

Agente de bolsa – Futurismo

Trabajador de una planta de incineración de basura – Arquitectura

Científica – Suprematismo / Constructivismo

Oradora en un funeral – Dadaismo

Madre de ideas conservadoras – Pop Art

Punk tatuada – Estridentismo / Creacionismo

Profesional del entretenimiento corporativo / Planificadora de eventos – Vorticismo / Der Blaue Reiter / Expresionismo abstracto

Coreógrafa –  Fluxus / Merz / Performance

Titiritera – Surrealismo / Espacialismo

Locutora de informativos / Reportera – Arte conceptual / Minimalismo

Profesora – Cine (Dogma 95)

 

Por el tiempo del que disponíamos no voy a decir que viéramos los doce fragmentos en su totalidad, pero sí vimos al menos una parte de ellos, y más de la mitad integramente. Originalmente, en sus primeras concepciones, había hasta 60 manifiestos distintos de carácter cultural, artístico, social o político, que progresivamente fueron fundiendo o agrupando hasta dejar los doce fragmentos que interpretó Blanchett. El resultado es fascinante.

En primer lugar, por la versatilidad y presencia de la actriz, indudablemente una de las más importantes del momento actual, con una capacidad increíble para integrar en situaciones, ámbitos o diálogos fuera de contexto el contenido de los manifiestos que va recitando. Todos y cada uno de ellos es notable. El que probablemente nos llamó más la atención, quizá por su más declarada ausencia de contexto racional, fue el que en el papel de una maestra de niños de unos nueve o diez años, les recita el manifiesto de Dogma 95, para a continuación mandarles unos deberes de clase que va corrigiendo mientras pasea entre los pupitres. Si la interpretación de Blanchett es notable, la de los niños, que no se debían de coscar de nada de lo que les decía, casi lo era más todavía.

En segundo lugar por el efecto de reflexión que tiene al descontextualizar unos textos que en su momento o en su lugar aparecen como trascendentes o fundamentales, sesudos y profundos, pero que sacados de su momento histórico, y en el marco de un escenario cinematográfico muy reconocible con las ficciones que habitualmente presenciamos como espectadores consumidores, pierden buena parte de su sentido. Lo que lleva a la reflexión crítica que el autor quiere realizar sobre este tipo de documentos. Sin que con ello pierdan necesariamente todo su sentido original; no creo que sea ese su objetivo.

Obviamente, no voy a calificar como habitualmente esta obra. Aunque Cate Blanchett merezca una vez más un sobresaliente, mientras que el autor y director de la obra alcance un notable alto, como mínimo.

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[Viajes] Última jornada del viaje al norte de Jutlandia, Dinamarca

Viajes

Estos días atrás, este Cuaderno de Ruta, más literalmente en ruta que habitualmente, ha estado en modo «sólo fotos». Es decir, actualizado con las fotografías que eventualmente iba mandando por correo electrónico desde mis dispositivos móviles mientras viajaba por el norte de la península de Jutlandia, la parte continental de Dinamarca.

No la hemos recorrido toda, ni mucho menos. Aalborg, Aarhus y una escapada a la punta norte en Skagen. De ello, estos días atrás, habéis podido ser testigos si habéis pasado por aquí.

Normalmente, casi nunca puedo subir nada el último día de mis viajes. Aunque ayer no pude evitar subir una vista desde la ventana del hotel con los tejados nevados. Ha hecho frío estos días, más de lo que pensábamos.

Pero lo cierto es que la última mañana en Aalborg, a pesar de esa ligera nevada de madrugada, aunque fría, estuvo mayormente soleada. Y nos cundió. Primero, cruzando sobre las vías del ferrocarril, nos dirigimos hacia la tienda del Kunsten, el museo de arte moderno que habíamos visitado unos días antes para hacer alguna compra.

Pasamos para ello por el Almen Kirkegård (que parece que significa «cementerio general»; todavía no nos hemos aclarado cuando hay que poner en danés «å», «aa», o si es indistinto). Donde además de numerosas tumbas del siglo XIX o personas nacidas en ese siglo, encontramos contrastes como conejos corriendo entre las lápidas, los restos de la nieve que persistían en las zonas de umbría, y los arbustos floreciendo en las tumbas, como si realmente esto que tienen los daneses en abril se pudiese llamar «primavera».

Bueno… sobre la especie de los animales tuvimos diferencias. De hecho, a mi me parecieron liebres más que conejos. Grandotas y con orejas muy largas… ¿Algún entendido leyendo esto?

En Kunsten, además de comprar en la tienda, pudimos pasear por el jardín de las esculturas, algo que no habíamos hecho tres días antes por la lluvia.

Claro que parques con esculturas no faltan en Aalborg, también escrito en ocasiones Ålborg, ya que pudimos ver varias de ellas como la siguiente representación de Adán y Eva en el Kildeparken.

Tras comprar un ligero refrigerio, especialmente líquido, tienen un excelente zumo de pomelo exprimido, en la tienda de conveniencia de la estación, atravesamos el centro de la ciudad, muy agradable para pasear, para llegar al Nordkraft, un centro de cultura y ocio que ocupa una antigua central eléctrica en el centro de la ciudad. Visitamos alguna exposición y curioseamos un poco, aunque estaba poco concurrido a las 12 del mediodía.

Al comprobar la hora, fuimos conscientes que teníamos que volver al hotel a recoger el equipaje para dirigirnos al aeropuerto. Eso sí, no fuimos por el camino más recto. Fuimos haciendo un recorrido que nos permitiera recordar mejor el agradable paisaje urbano de Aalborg.

Y ya, con copos de nieve cayendo sobre nuestras prendas impermeables, imprescindibles en estos días y en estas latitudes, tomamos el autobús en dirección al aeropuerto. Hasta la próxima.