The Queen (2006)

Cine, política

The Queen (2006), 21 de noviembre de 2006.

Es difícil de plantear con qué animo va uno a ver una película de este tipo. En el lado de los pros:

  • El director, Stephen Frears, nos ha obsequiado con alguna película que ha entrado por derecho propio en la historia del buen cine (aunque otras, no).
  • La protagonista, Helen Mirren, es indiscutiblemente una gran actriz, aunque no siempre haya elegido bien dónde se metía. Particularmente, creo que destacaba en cierta película de carácter coral donde era difícil destacar.
  • Un elenco de actores, no necesariamente muy conocidos, mayoritariamente británicos, lo cual es lo mismo que decir que de gran solidez interpretativa.
  • Unas críticas previas excelentes, en general para la película en sí misma, y en particular para su protagonista femenina.

En el lado de los contras:

  • La verdad es que la historia a priori parece estar hecha a la medida de los consumidores de prensa del corazón; lo cual es desmotivante.
  • La familia real inglesa me parece un anacronismo falto de interés salvo para los propios británicos.
  • Mi escepticismo a una buena recreación histórica (aunque gran parte de los hechos narrados sean reconocidamente ficticios) de acontecimientos tan recientes.

Al final, prevalecieron los factores puramente cinematográficos que estaban todos en el lado de los «pros«.

La película está correctamente dirigida, dejando el peso de la misma al trabajo de los intérpretes. Encaja bien los hechos ficticios «que pudieron haber pasado«, con los hechos reales, generalmente intercalados en forma de imágenes reales de origen documental. El guion transcurre pausado, sin complicaciones, y sin que nos distraiga de lo que realmente importa, que es el estudio de caracteres. Así que por haber hecho lo que debía, sin molestar, la dirección se merecerá al menos un siete.

Lo que importa son los caracteres o, cinematográficamente, las interpretaciones de los mismos. Y ahí la cosa esta en general muy bien. Flojean algunos, como la representación del Príncipe Carlos, pero en general están muy bien. En el filme, aparecen dos bandos:

  1. La familia real, con la Reina Isabel II al frente, que se nos aparecen como una cuadrilla de envarados, insensibles, inconscientes, que son cotidianamente salvados por la relativa eficiencia de la gente a su servicio, discretos, pero mucho más conscientes del mundo que ellos mismos. Me parece también magistral la actuación de James Cromwell, haciendo un absolutamente y perfectamente gilipollas Felipe de Edimburgo.
  2. El entorno del recientemente nombrado Primer Ministro, que aparecen como una caterva de entusiastas pardillos, sin mucha idea de como comportarse. Aparecen en ese entorno dos «angelitos«, relativamente contrapuestos. El personaje de Alastair Campbell (interpretado por Mark Bazeley), personaje que arrastra el menor índice de escrúpulos, oportunista y arribista, sería el diablillo del tridente. Por otro lado, la figura de Cherie Blair (muy bien interpretada por Helen McCrory), republicana convenida, que va soltando sus pullas a diestro y siniestro, que critica con consecuencia, pero que no se dedica a hacer la puñeta, sino que es capaz de ser un apoyo en momentos difíciles; el angelito bueno, aunque travieso.

En general, todo parece plausible, todos (o casi todos) interpretan muy bien. Incluso me atrevería a decir que algunos de los problemas de interpretación que aparecen se deben fundamentalmente al eterno problema del doblaje, esa lacra abominable que sufrimos en este nuestro solar patrio. Así que yo a la interpretación le pondría un ocho.

La película oscila con elegancia entre la comedia, con sus personajes bufos como puede ser la Reina Madre, interpretada con solvencia por Sylvia Sims, y el drama que origina el no menos drama de la muerte violenta de la princesita del cuento. No obstante, tiene algunos peros. La princesita del cuento es presentada como el no va más del futbolín, como si realmente fuera merecedora de esa catarsis colectivas que envolvió a las masas; y a mi me parece que no. Por otro lado, el final es excesivamente complaciente con los dos protagonistas. A mi me parece que ni Isabel II ha evolucionado notablemnte más allá de lo que forzosamente a tenido que tragar, ni Tony Blair ha demostrado ser un chico tan majo, tan progresista y bien intencionado como se nos quiere presentar. Pero supongo que al director y a los productores les interesaba quedar a bien con su prinicpal audiencia, el sufrido pueblo del Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte. Por todo ello, a la película en general, le coloco un siete.

Para terminar, proclamemos con todos los británicos

«Goth shave the Queen»

Multitudes ante el Palacio de Buckingham, Londres

Fotos de cine

Cine, Fotografía

Esta mañana me he dado una vuelta en plan cultural. Así que me he pasado por el Centro de Historia de Zaragoza, donde se ha inaugurado hace poco una exposición de fotografías titulada Un siglo de cine, con la colaboración del Centre de Cultura Contemporánea de Barcelona.

La exposición hace un repaso a la historia del cine, agrupando temáticamente las imágenes. Así encontramos un grupo de ellas dedicado a los escenarios, artificiales o naturales. Otro a los directores y su interacción con los distintos agentes que llevan a cabo un filme. Imprescindibles las series dedicadas a la transformación que sufrieron algunos de los protagonistas más glamurosos desde sus principios hasta que se convirtieron en leyenda, y así podemos asistir a las metamorfosis de Lana Turner, Clark Gable, Margarita Cansino (Rita Hayworth) o Greta Gustafsson (Greta Garbo).

También podemos ver como distintos actores se convierte en representación de los caracteres estereotípicos del ser humano. Así el optimismo lo vemos representado por estrellas como Gene Kelly o Fred Astaire. La elegancia, cómo no, entre otros está representado por Audrey Hepburn o Ingrid Bergman. Montgomery Clift, Vivien Leight, Jean Seberg o Marlon Brando son algunos de los estereotipos de las almas torturadas. ¿Quién no reconocerá a Gary Cooper como el símbolo de la honestidad? ¿Y no reconoceremos una mirada astuta en la joven Lauren Bacall o en la picardia de Carole Lombard?

Pequeños errores, como encontrar cambiados los rótulos de las dos fotografías que se extraen del rodaje de Sunset Boulevard (El crepúsculo de los dioses para los españolitos comunes). Donde vemos al genial Billy Wilder dirigiendo a Gloria Swanson, el letrero nos habla de ésta departiendo con Erich von Stroheim, mientra que en la escena que representa este diálogo, el letrero indica las instrucciones del genial berlinés a la vieja gloria del cine mudo. En fin, minucias que no empañan el buen gusto que deja una exposición sin grandes pretensiones, pero muy agradable de ver.

Centro de Historia de Zaragoza

Cámara oscura de Abelardo Morell

Fotografía

A través del blog ennegativo.com me informo de la obra fotográfica de Abelardo Morell. Su obra en blanco y negro es variada e interesante, pero a mi me llama la atención el apartado denominado Camera obscura.

En muchas ocasiones, se habla de obras en la que el arte se hace referencia a sí mismo. Así, hablamos del cine dentro del cine, o de la literatura como tema de la literatura. Las obras de esta serie de Morell son una especie de obra fotográfica autorreferida. Pues al cabo, una cámara fotográfica no deja de ser una cámara oscura por sofisticada, electrónica y digital que sea su tecnología. Aquí la fotografía toma como motivo habitaciones convertidas en cámaras oscuras en las que el paisaje interior se funde con el paisaje urbano exterior, naturalmente invertido dentro de la misma. Interesante.

Maletas y mochilas en la Calle Méndez Núñez, Zaragoza

Actualización de página ferroviaria (y 2)

ferrocarril, mis páginas en internet

Si ayer anunciaba una actualización de mi pagína ferroviaria con los reportajes de mis viajes por País de Gales, hoy anuncio que en un ataque de fervoroso trabajo también he subido un reportaje de este pasado septiembre realizado en Mallorca, con fotografías del Ferrocarril y del Tranvía de Sóller. Espero que os gusten.

En el Ferrocarril de Sóller, Mallorca

Actualización de página ferroviaria

ferrocarril, mis páginas en internet

Hacía tiempo que no tenía tiempo u ocasión de actualizar mis páginas ferroviarias, en los últimos años sólo la visualización de alguna película de caracter ferroviario me permitió ir añadiendo algún contenido. Pero este año ha habido vacas gordas, y he salido a la caza de más trenes de caracter histórico-turístico. Así que ayer terminé una primera actualización, con los reportajes correspondientes a mi viaje por País de Gales.

Estación de Conway, País de Gales

Esto es de la España Cañí

españa cañí

Volvía el lunes por la noche de ver una peli en el cine, cuando llegué a casa y en la puerta del ascensor me encuentro una nota tal que la que podéis admirar en la fotografía (perdón la calidad, pero la luz era escasa). En fin, que me dio la risa boba, y hasta ahora. Así que he decidido recordarla para empezar el sábado de buen humor.

Y es que ya lo decía el eslogan: España es diferente, que nos decía aquel insigne «demócrata» desde su Ministerio de Información y Turismo.

Conceptos básicos de política americana

política

Pensaba enlazar el título de este artículo con el artículo correspondiente del blog de Mike Johnston, The Online Photographer. Pero parece que lo ha eliminado. Lo único que puedo hacer aquí es transcribir la copia que existe en el caché de Google Reader. Explica por qué el Partido Republicano tiene más fácil el ganar unas elecciones en EE.UU. Y lo hace de forma sencilla y comprensible, salvo algunas cuestiones que son muy propias de la sociología o de la organización social del imperio. Transcribo aquellos párrafos que me han parecido más significativos (en inglés, lo siento; pero estoy vago para traducirlo), desde el punto de vista, sorprendentemente parecido, de lo que sucede o puede suceder en este país. El que avisa, no es traidor.

  • «Their base is more fanatical and uncompromising, and thus more motivated.
  • They’re more heavily represented amongst older, retired, and prosperous people who have more time for voting, organize their days more efficiently, and aren’t intimidated by forms, laws, and ID requirements.
  • Their activists officially and unofficially discourage participation in the process by the poor, minorities, recent legal immigrants, and other groups that tend to lean Democratic. Notoriously, Florida Gov. Jeb Bush and State Attorney General Kathleen Harris conspired in 2000 to flag as many as 65,000 legal black voters in economically disadvantaged areas as ex-cons—inaccurately—thus disenfranchising them.
  • ……….
  • They have more money. Republicans out-spent Democrats in this election, for example, by more than a hundred million dollars—and that it was even that close was due to concerted grassroots fundraising by Democratic sympathizers on the internet.
  • They’re more willing (lately, anyway) to practice, and benefit from, demagoguery and negative campaigning. It’s not for nothing that «swift-boating» has become a synonym for slander, and there is no Democratic equivalent of Rush Limbaugh or Ann Coulter.
  • Powerful special interests are sympathetic to them and work for them behind the scenes.«

En fin, que cualquier parecido con lo que ha pasado en ocasiones o pueda pasar en un futuro en este país, no es mera coincidencia.

Sobrevolando la plaza de Callao, Madrid

Infiltrados (2006)

Cine

Infiltrados (The Departed; 2006), 6 de noviembre de 2006.

Qué chollo, esta semana tocan dos películas. Y si la primera me gustó y me divirtió, la que presento hoy todavía me parece mejor. Claro que es una película muy distinta y con aspiraciones también muy distintas.

Para empezar, Scorsese me gusta mucho… cuando escribe de cine. Quisiera citar aquí el libro de ensayos sobre cine que leí de él, pero no lo encuentro. Otra vez será. Pero aprendí mucho, mucho, mucho. Sin embargo, de las muchas películas que ha dirigido son sólo unas pocas las que me han gustado o me enganchado. Taxi Driver, desde luego; otras me han entretenido. Pero nunca he sabido entusiasmarme como muchos con su cine. Así que… una paradoja… me cae muy bien… pero no ha sabido atraparme cinematográficamente.

Además, uno de los protagonistas es Leonardo DiCaprio,… bfffffff… en la última que hicieron juntos… me aburrí un poco. Pero bueno… las críticas que la precedía eran tan buenas…

Y esta vez sí que he visto una película que me ha gustado mucho. Las historias paralelas de los dos infiltrados, con sus motivaciones, sus fortalezas y sus flaquezas, hasta que desemboca en un final necesariamente trágico en el mundo real, pero que en la película… (eso lo dejo para que cada uno lo descubra) me ha parecido casi magistralmente contada, gracias a un sólido guion muy bien trasladado por el director. Una de polis y mafias bien contada… me atrevería decir que original sino fuera un remake de un filme asiático previo que no he visto y no puedo comparar.

La interpretación es también excelente. Los dos protagonistas, DiCaprio y Matt Damon, están bastante bien. El personaje de Damon, ambiguo y retorcido, ya se lo hemos visto en otras películas y lo hace bien. DiCaprio resulta más agradablemente sorprendente. Por supuesto, tenemos a Jack Nicholson haciendo de sí mismo, en un filme en el que esto conviene notablemente. Pero también vemos a otros excelentes secundarios, como un digno Martin Sheen, un estupendo (aunque lamentablemente breve) Mark Wahlberg, o un Alec Baldwin, que en su papel del que no se entera, está también muy bien. Hay otros muchos que están también bien, pero que sería demasiado prolijo mencionar. Quizá lo más flojo la chica, que está un poco de florero. Un personaje casi prescindible.

En fin. Una candidata supongo a recibir óscares diversos, que conviene ver, y que satisfará especialmente a los amantes de las películas de polis y mafiosos. Yo le pongo un ocho en todo; en valoración global, en dirección y en interpretación.

Ribera de Curtidores, Madrid
(¿alguien no ve la relación con Scorsese?)

Scoop (2006)

Cine

Scoop (2006), 5 de noviembre de 2006

Esta película tenía en su haber una ventaja y un inconveniente a priori. La ventaja es que es la última película de Woody Allen. El inconveniente es que es la última película de Woody Allen,… después de la estupenda Match Point. Que puso el listón muy alto, después de una serie de filmes menores del director de Brooklyn.

Cosas en común con la anterior son la localización de la acción en la ciudad de Londres, excelentemente retratada por el director neoyorkino, y el protagonismo (en esta ocasión casi absoluto) de Scarlett Johanson. Sin embargo, son dos películas de concepción muy distinta, y como tales hay que tomarlas. En esta ocasión dejamos a un lado el drama trágico y nos introducimos en la comedia pura y dura. Y es que una de las características más notables de este largometraje es que me ha hecho reír en varias ocasiones (algo cada vez más difícil en el cine actual) y me ha mantenido en general con una sonrisa constante ante las aventuras y desventuras de la peculiar estudiante de periodismo, con más dotes para el higienismo dental que para el reportaje, que compone la Johansson, del demencial mago prestidigitador que dibuja el propio Allen, y ese pijo de clase alta que tan estupendo resulta Hugh Jackman (qué diferente de su desastrada imagen en la patrulla X).

La película no es una obra maestra, que es lo que parece que siempre se espera del director, y si no defrauda. Pero te lo pasas bien. Saca los temas de siempre, como fondo constante de su filmografía; la muerte, las relaciones, el judaismo/Dios,… Pero sin que estés obligado a tragarlo como medicina, sino como su toque especial. Es obligada referencia para esta película, otra del director de principios de los 90, Misterioso asesinato en Manhattan. Aquella película era indudablemente superior, con planteamientos más ambiciosos. Pero no resulta difícil ver paralelismos entre el personaje de Johansson y el de Diane Keaton.

La interpretación está bien. Allen, como de costumbre, pero con buena vis comica. Johansson se maneja bien en la comedia, y compone un papel con reminiscencias clásicas, y con homenajes a una serie de rubias, aparentemente pavas, pero que no lo son tanto, indefectiblemente miopes, y absolutamente adorables, que por el mundo del celuloide han pasado. Jackman, en un papel ambiguo, se desenvuelve con sobriedad y elegancia, al mismo tiempo que seductor; caracteres que casan perfectamente con el personaje. Las ocasionales y fantasmales apariciones de Ian McShane como periodista difunto nos proporcionan momentos muy agradables. En conjunto, no pasarán a la historia como un referente en la interpretación, pero cumplen perfectamente con su labor.

En resumen, una película agradable, fácil de ver y que nos reconcilia un poco con la vida. Por su puesto, para aquellos fans de Scarlett por motivos que más que con sus dones interpretativas tienen más que ver con los dones que natura le concedió, no se sentirán defraudados. Quien espera profundidades narrativa de la mano de Woody, sí, un poco. Pero, chico, no todo ha de ser serio en esta vida. Yo, como me reí, le pongo un ocho, con un siete tanto para dirección como interpretación.

Leicester Square Station, West End, Londres

Los límites del Universo… o del Tiempo

Ciencia, mis páginas en internet

Cuando el omnipresente Google abrió su sitio para elaborar sencillas páginas en internet, abrí mi sitio particular, Un universo por descubrir. Para mí es un sitio secundario frente a otros de los que mantengo. Pero acabo de terminar mi tercer tema, y os lo quiero presentar. Un poquito de astronomía y cosmología. Pero sencillico. Que tampoco doy para más.

Puesta de Sol desde Cabo Formentor, Mallorca

La "niña" más antigua del mundo

Ciencia

National Geographic es una revista que hay gente que colecciona con verdadera pasión. Recuerdo unas vacaciones por Escocia en las que con unos amigos pasamos una noche en un B&B tipo caserón de fantasmas. En la habitación había decenas de número de la prestigiosa revista de origen norteamericano. En aquellos años, todavía no disponíamos de la versión española de la publicación mensual, pero hoy en día esto ya es así, así que supongo que habrá empezado ha haber españolitos que estén desarrollando sus colecciones.

A mí no me da para tanto. Salvo que la revista contenga algún artículo sobre el tema de la evolución humana. De esos tengo una bonita colección tanto en inglés como en español. Y en este mes de noviembre, tenemos la suerte de disfrutar de un artículo sobre lo que dicen que es la «niña» más antigua del mundo. Se trata de un conjunto de fósiles, notablemente completo, pertenecientes a un único individuo de Australopithecus afarensis, de no más de 3 años de edad. Esta especie es la misma que la famosa Lucy, pero todavía es mejor.

El llamar a este ser «niña» en lugar de cachorro hembra me parece una asombrosa generosidad tratándose de un ser muy similar a un chimpancé o a un gorila pequeño, salvo por el hecho de que tenía una deambulación bípeda como nosotros. Pero el ser humano es así. Es capaz de sentirse hermano de una «monilla» de hace tres millones de años, al mismo tiempo que trata como animales a aquellos de sus congéneres actuales que tienen un color de piel distinto al suyo. ¿Paradójico, verdad?

Un estupendo B&B en las cercanías de Arisaig, Escocia