Cine – Tenkū no Shiro Laputa [天空の城ラピュタ] (El castillo en el cielo) (1986)

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Dicen que Miyazaki viajó a Gales para inspirarse en las localizaciones de los ambientes que aparecen en la película. Así que de allí proceden las fotografías acompañantes. La entrada tiene también su versión en Substack.

Tenkū no Shiro Laputa [天空の城ラピュタ] (El castillo en el cielo) (1986; 21/20260519)

Estamos en mayo. Así que, si sumamos el hecho de que en este mes suelo coger vacaciones y viajar a la triste situación de la cartelera zaragozana, especialmente en lo que a versiones originales se refiere, pocas oportunidades de visitar las salas de cine. Pero aquí llegó Studio Ghibli a salvar la situación. Con motivo del 40 aniversario de esta película, nos llega una versión mejorada para celebrarlo, y la oportunidad de verla en pantalla grande, algo que no había sido posible por mi parte hasta el momento. Aunque había visto la película en diversas ocasiones en la pequeña pantalla. Especialmente desde que Netflix se hizo con el catálogo de Ghibli.

La película fue la primera producida por Ghibli, aunque muchos creen que fue Kaze no Tani no Naushika 風の谷のナウシカ (Nausicaä del Valle del Viento). Las aventuras de la princesa Nausicaä fueron un precursor de lo que luego sería el estilo del estudio. Y probablemente su éxito permitió a sus fundadores reunir la financiación y las ganas de lanzarse a la aventura de convertirse en un estudio de producción de animación japonesa. La película no tiene la misma fama que otras películas del estudio, pero yo siempre he considerado que es una auténtica delicia de aventura, plena de valores que luego marcarán la trayectoria del estudio.

La película se inspira en una de las aventuras de Gulliver de Jonathan Swift, aquella en las que el aventurero en la tercera parte del libro visita la isla de Laputa, una isla flotante que domina y explota los países sobre los que vuela. En esta ocasión, seguiremos las peripecias de dos jóvenes huérfanos que se unen para encontrar la mítica isla en el cielo, mientras son perseguidos por diversas facciones con intereses diversos en encontrar también el mítico país flotante.

Hayao Miyazaki, que es quien dirige la película, explora, como será una constante en sus películas futuras, los temas de la convivencia armónica del ser humano con la naturaleza, la banalidad y capacidad corruptora del poder, y los sentimientos de amistad y solidaridad. Proporcionándonos, una vez más tras la princesa Nausicaä, y precediendo a un bueno número más posteriores, una figura central femenina, proactiva, que sabe lo que quiere, y que no necesita que ningún hombre “la salve”, aunque está dispuesta a colaborar y prestarse ayuda mutua con aquellos que compartan los valores positivos que defienden, y que son los que Miyazaki intenta trasmitirnos en su cine. Una princesa que no quiere ser princesa.

Como he mencionado antes, la película no goza de la misma fama que otras que vendrían después de la mano de Miyazaki y otros directores de Studio Ghibli. En los aspectos más objetivos de la película, quizá no alcance el nivel de realización de sus descendientes. Pero sus aventuras de corte clásico y lo mucho que se hacen querer su caracteres principales, así como los habitantes del valle minero y los piratas de Mama Dola, hacen que, en lo subjetivo, por lo menos para mí, se encuentre al misma nivel. Y por ello, no sabéis lo que me alegro de haber podido disfrutar de la experiencia de verla en pantalla grande. Que estupenda.

Valoración:

Dirección: ****

Interpretación: ****

Valoración subjetiva: *****