[Cine] Vivir es fácil con los ojos cerrados (2013)

Cine

Vivir es fácil con los ojos cerrados (2013), 3 de noviembre de 2013.

Un fin de semana largo, de tres días, da para mucho, y el domingo cayó una matinal cinematográfica. Y ya que estábamos, nos apuntamos a una española. No es que últimamente estén que nos matan, pero desde hace un tiempo, por motivos que no vienen al caso, le tengo cierto cariño a David Trueba, y aunque también nos ha regalado algún truño que otro, pues lo voy a ver. Aunque luego me arrepienta. Veremos lo que ha dado de sí el enésimo recorrido del cine español por los años 60 y el tardofranquismo.

Antonio (Javier Cámara) es un profesor de inglés en Albacete en 1966 que enseña a sus alumnos el idioma de Shakespeare con las letras de las canciones de The Beatles, de quien es admirador, especialmente de John Lennon. Enterado de que el “beatle” va a parar por la provincia de Almería para rodar una película, coge el 850 de su padre y se va a ver si puede hablar con el músico. Por el camino recogerá a Belén (Natalia de Molina), una joven soltera embarazada que se fuga de la casa de acogida donde discretamente lleva su preñez, y donde probablemente la liberarán de su hijo del pecado entregándolo a alguna familia temerosa de dios. Y también a Juanjo (Francesc Colomer), adolescente de 16 años que le gusta llevar el pelo largo, el mayor de seis hermanos, con una madre ama de casa comprensiva y cariñosa (Ariadna Gil) y un padre que trabaja repartiendo “leña” de “gris” (Jorge Sanz), menos comprensivo. Y juntos vivirán una pequeña aventura a orillas del Mediterráneo en las áridas tierras de Almería, donde recibirán la hospitalidad de Ramón “El catalán” (Ramon Fontserè) que dejó su tierra por una actriz italiana que le dejó por un actor que rodaba “spaghetti-westerns”.

Entre Monegrillo y Castejón

Las áridas tierras de Almería se convirtieron en un nuevo “far west” gracias al cine. Pero en Aragón, no andamos a la zaga en tierras áridas. Como las que tenemos en Los Monegros, no lejos de Castejón de Monegros.

La primera sensación que tienes es de “déjà vu”. De “esta película ya la he visto”. Puede que por “carreteras secundarias”, puede que en “el tiempo de la felicidad” de las islas del Mediterráneo, o vete tu a saber donde. Un determinado ambiente, un determinado entorno social y político, mucho buenrollismo, algunos lugares comunes sobre la época y las circunstancias, y unos personajes amables con los que identificarse más o menos. Si a eso le añades alguna clave que permite establecer paralelismos entre aquella época y la presente, unas dosis de “los jóvenes lo tenéis difícil pero sois la esperanza del país” y cosas por el estilo… pues tema resuelto. Pero lo cierto es que la película va saliendo adelante, e incluso va adquiriendo cierta personalidad propia, y se deja ver sin problemas y con agrado.

En lo que se refiere a la interpretación… pues se podría haber pedido algo más… o no. Cámara da de sí lo que da, y es difícil no ver que hace una y otra vez el mismo o similares papeles. La chica, majica ella, parece un clon de María Valverde, que por cierto actúo para el mismo director en una película que me pareció un truño de mucho cuidado. Creo que está por madurar todavía en la cosa interpretativa. El chaval lo hace bastante digno, y el que me parece que podría haber dado más juego es Fontserè con ese papel de “catalán” socarrón, de vuelta de todo, pero sin una gota de cinismo en su ser. En conjunto, el elenco cumple.

He de decir que a estas alturas de mi vida, cuando voy a ver una película española ambientada en el franquismo, mi grado de escepticismo hacia lo que me puedo encontrar es elevado. Caminos muy trillados, poco nuevo que aportar. No obstante, la película sale del paso con dignidad, con un mensaje buenrollista como ya he dicho, que a veces cansa, pero en este caso se agradece. Y todo ello aderezado con una banda sonora que no es de The Beatles, pero que tiene nombres ilustres en el mundo del jazz más o menos fusionado con otras músicas como son Pat MethenyCharlie Haden. Se agradece. Y me pone de buen humor y a favor de la película.

Valoración

  • Dirección: *** Trueba no brilla (hace tiempo), pero tiene oficio y habilidad para contar historias. Mejor escritor que director.
  • Interpretación: *** Creo que es un reparto con limitaciones, que sale airoso del paso.
  • Valoración subjetiva: ***  Ya lo he dicho, no la podía suspender. Con la música de MethenyHaden me tenían a su favor.
Cerca de Arándiga

También son áridas, aunque menos, las tierras del valle del río Aranda.

Sólo quiero caminar (2008)

Cine

Sólo quiero caminar (2008), 10 de noviembre de 2008.

Difícil papeleta la de Agustín Díaz Yanes la que se impone a si mismo creando una nueva historia sobre el personaje de Gloria Duque, que ya interpretó Victoria Abril en su primera película como director allá por 1994. Ha pasado mucho tiempo, pero el director no ha resultado especialmente prolífico ya que entre aquella Nadie hablará de nosotras cuando hayamos muerto y la actual, sólo ha habido otras dos películas. Y ninguna de las dos me gustó. Quizá para compensar el hecho de que su opera prima sea una de mis películas españolas favoritas de todos los tiempos. Dejar claro que esta película no es una continuación de la predecesora. Sólo toma prestado uno de los personajes, a quien encontramos años más tarde en una nueva situación.

La película que aquí nos encontramos se aleja en su temática y planteamientos de lo que habitualmente se ve en el cine español. Básicamente estaríamos ante un grupo de delicuentes que planean el golpe definitivo que les resolverá la vida al mismo tiempo que llevan a cabo la oportuna venganza sobre el malo de la película. Este tema es recurrente en el cine americano tanto en sus filmes más crudos y duros como Grupo salvaje (Pandilla salvaje en los países sudamericanos; hay un homenaje dentro de la trama del filme que nos ocupa al de Sam Peckinpah), como en sus versiones ligeras o más de comedia, veáse por ejemplo Ocean’s Eleven. La película de Díaz Yanes se encuadraría entre los largometrajes duros tanto por la forma como el contenido, con pocas concesiones al confort del espectador. Hay violencia, hay degradación humana, hay una oscuridad inherente a los personajes.

La parte innovadora es que el “grupo salvaje” son un grupo de mujeres españolas, delicuentes desafortunadas, que movidas por la necesidad y el deseo de venganza por el maltrato a una de ellas, deciden dar un golpe contra un peligroso mafioso de México D.F., casado con una de ellas (Elena Anaya) a la que conoció durante un servicio de ella como prostituta, e interpretado espléndidamente por José María Yazpik. En todo esto, hay un elemento incontrolado para ambos bandos, un sicario de confianza del mafioso encarnado por un sobresaliente Diego Luna, y que decidirá de qué lado caerá finalmente la balanza de la fortuna.

El cuarteto de mujeres lo completan una sobria y efectiva Ariadna Gil, que se convierte en la líder de la banda y también de la acción fílmica, y Pilar López de Ayala, como la más pusilánime de las amigas.

La película, desde mi punto de vista tiene alguna debilidad en el guion. Hay alguna cosita que chirría en las motivaciones y en las relaciones entre las mujeres. Pero se ve compensada de sobra por una puesta en escena de la acción del golpe que está al mismo nivel que muchos de los mejores productos norteamericanos sobre el tema. La ambientación en la capital mejicana es excelente, y una vez que empieza la chicha de la trama te absorbe y te lo pasas bien. Es un película de mujeres, pero no hay glamour. Todo tiene aspereza. Las aristas humanas salen constantemente, y sólo un imenso deseo de venganza y solidaridad en la adversidad hace que el proyecto de golpe salga adelante, aunque con un resultado incierto.

Una de las grandes virtudes del filme es la excelente interpretación del conjunto. Es cierto que todo el mundo ve a las chicas como protagonistas, pero es inmensa la solidez interpretativa de los dos actores mejicanos. Muy buenos, realmente.

En resumen, una película bastante recomendable, especialmente para quien guste de los thrillers sin concesiones. Yo le pongo un siete, con un ocho en la interpretación y un siete en la dirección.

En el mundo de la delincuencia organizada es tristemente famosa Nápoles y su camorra. Y de hay os traigo una fotografía.

Decumano Maggiore (Via dei Tribunali)

Via dei Tribunali, Nápoles - Canon EOS 40D; EF 24-105/4L IS USM