[Cine] 卧虎藏龙:青冥宝剑 (2016), o la llegada de las nuevas formas de ver cine en la televisión

Cine

卧虎藏龙:青冥宝剑 (Crouching Tiger, Hidden Dragon: Sword of Destiny, 2016; 172016-0311)

Esta semana no hemos ido al cine. Quizá tengamos una fuerte saturación por la frecuencia con la que hemos ido durante los meses de enero y febrero, queriendo ver todas esas películas, que optando al éxito en la temporada de premios, nos prometían tantas alegrías cinéfilas… que a veces se cumplían y otras no.

Sin embargo, coincidió también con una serie de conversaciones con mi hermana sobre las formas alternativas que ya son una realidad de ver la televisión y, más concretamente, de ver cine en el aparato de televisión. Esto nos llevó a que en estos momentos ambos estamos probando un servicio de videoteca en línea, ya que tienen un mes gratis inicial, para probar, antes de seguir de lleno con la suscripción en el servicio. Mi hermana está con Wuaki TV y yo con Netflix. No es que haya sido algo planificado ni nada de eso… pero ha venido dado y estamos probando.

No he estado todavía en China,... pero por dar un ambiente oriental, os traigo algunas imágenes tomadas en Kioto, Japón.

No he estado todavía en China,… pero por dar un ambiente oriental, os traigo algunas imágenes tomadas en Kioto, Japón.

La primeras sensaciones que hemos intercambiado son que Wuaki TV tiene un mucho mejor fondo de armario en cuestión de cine, mientras que Netflix destaca más con las series, unas cuantas de ellas de buena calidad y producción propia. Pero ambos servicios tienen sus inconvenientes en cuestión de oferta que hace que te lo pienses mucho antes de contratar definitivamente.

Como yo soy el que está con Netflix, esta semana me he encontrado con una cuestión. Esta empresa, además de producir series de televisión, ha empezado a producir largometrajes de ficción. Y me he encontrado con este que comento someramente hoy, segunda parte de una película de Ang Lee que introdujo en occidente el género de vistosas artes marciales chinas, muy dado a una bella fotografía y a ignorar por completo las leyes de la física, especialmente aquellas relacionadas con la gravitación universal. No es que pierda el culo por este tipo de películas, pero algunas de ellas son entretenidas.

Aunque son dos países distintos con culturas diferencias, no se puede negar la influencia mutua, siendo probablemente mayor la influencia china en Japón que al revés.

Aunque son dos países distintos con culturas diferencias, no se puede negar la influencia mutua, siendo probablemente mayor la influencia china en Japón que al revés.

No me extenderé gran cosa. En esta ocasión, con este filme dirigido por Woo-Ping Yuen y protagonizado por la única protagonista que queda de la primera parte, la elegante Michelle Yeoh, se cumple aquello de que segundas partes nunca fueron buenas. Sabemos que esto, en cine, no es una verdad universal, pero se cumple a rajatabla en esta ocasión. Desgraciadamente, aunque conserva algo de la belleza formal de la película de Ang Lee, no deja de tener un sabor a telefilme de mero entretenimiento sin mayor trascendencia, con unas interpretaciones que se quedan a años luz de las de su antecesora. Desde luego no nos han descubierto a una nueva Ziyi Zhang (Zhang Ziyi, en versión oriental, en la que el nombre de pila va en segundo lugar).

Pero bueno, el comer y el rascar todo es empezar. Quizá con el tiempo, con unos presupuestos adecuados, y sabiendo atraer a los directores e intérpretes adecuados, pueda ser una fuente de buen cine, de la misma forma que es fuente de buenas series de televisión.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: **
En cualquier caso, merece la pena acercarse a estos países de los que hemos oído hablar mucho pero conocemos poco.

En cualquier caso, merece la pena acercarse a estos países de los que hemos oído hablar mucho pero conocemos poco.

[Cine] The Grandmaster (2013)

Cine

The Grandmaster (一代宗師 – Yi dai zong shi, 2013), 19 de enero de 2014.

Cuando todo hacía pensar que este fin de semana tocaba ir a ver a Scorsese, nos encontramos con dos hechos. Uno, que teníamos que contar con tres horas de sesión… ¡qué manía de hacer películas interminables! Dos, que teníamos en cartelera a Wong Kar-Wai. En versión original además. Y como el director chino nos resulta siempre muy atractivo, y tan escaso de ver, que decidimos ir a ver una de… ¡artes marciales! ¡Quién lo iba a decir! Pues nada. A ello. Una advertencia que me gusta hacer. En esta entrada hay muchos nombres de personas chinas. Y allí ponen el apellido delante del nombre propio. Y así lo voy a hacer aquí, salvo en los nombres artísticos de intérpretes chinos que han occidentalizado su “nombre de pila”.

Este “gran maestro” al que hace referencia el título es el apelativo por el que se conoció en un momento dado al maestro de artes marciales chino Ip Man (Tony Leung Chiu Wai), cuya vida recorreremos en esta película. Una vida en la que pasó de se hijo de un acaudalado hombre del sur de China, a caer en la pobreza durante los años de la ocupación japonesa, perdiendo a su familia, hasta que refugiado en Hong Kong se convirtió en maestro de artes marciales, dando renombre mundial a estos modos de lucha tradicional china. Pero por el camino nos cuenta también su encuentro con Gong Er (Zhang Ziyi), hija de un maestro también de luchas marciales del norte del país, con quien tuvo un encuentro que les marcó a ambos, y que tuvo un destino más triste también durante la ocupación japonesa y el estado títere de Manchuria.

El río Ebro en Escatrón

No tengo fotografías de China… así que sigo con mis paisajes de la quedada fotográfica del sábado; el río Ebro en Escatrón.

Veamos. Tres cuestiones rápidas. Una, nunca me ha interesado gran cosa el tema de las artes marciales, y esta película no ha cambiado ese hecho. Dos, escondida en esta película hay una de esas historias de amor imposibles que antes hemos visto manejar con tanta habilidad al director, pero que aquí no adquiere el protagonismo necesario. Quizá porque la realidad histórica no lo permitió. Tres, la capacidad del director para producir bellas imágenes, para encajar estupendas bandas sonoras, para rodearse de estupendos directores de fotografía, sigue intacta. Por lo tanto, mis sentimientos ante esta película son contradictorios. Me parece una película muy bella, sobre algo que no me interesa casi nada. Si simplemente hubiese pasado de los personajes históricos, hubiese dejado de lado tanta coreografía marcial, y hubiese profundizado en la historia en la relación entre los dos personajes protagonistas, aunque no se correspondiese con la realidad, aunque hubiese sido una ficción… Creo que podría haber sido una película que me hubiera gustado bastante.

Más porque creo que sus dos protagonistas son excelentes. Tony Leung ya nos ha dado muestras suficientes de su calidad actoral en más de una ocasión, y sigue ahí. Y Zhang, a pesar de que ya nos es tan cría como su aspecto nos quiere hacer pensar, siempre ha sido una actriz con mucho potencial, más allá de sus formas de muñequita. De hecho, creo que va adquiriendo madurez y ofreciendo mejores registros interpretativos.

Pero sinceramente,… a pesar de todo lo anterior, ha habido ratos que me ha aburrido. Y es que cuando un plato no es de tu gusto, ya te lo puede apañar el mejor cocinero del mundo y con los mejores ingredientes… no lo disfrutas. Y eso es lo que me ha pasado a mí. Esta película, que me parece muy bien hecha, no me ha interesado nada. Esa otra película que podría haber sido… no lo sabremos nunca.

Valoración

  • Dirección: **** Wong tiene oficio para dar y vender.
  • Interpretación: **** Muy buenos intérpretes, contenidos, pero muy expresivos.
  • Valoración subjetiva: **  Lo dicho, la cosa de las artes marciales… me sobra. Y me falta un mayor desarrollo de las historias personales.
El río Ebro en Escatrón

Con el monasterio de Rueda al otro lado del azud. Estoy menos contento con las fotos que hice con la cámara digital que con la vieja Ikonta…