Los abrazos rotos (2009)

Cine

Los abrazos rotos (2009), 23 de marzo de 2009.

Bueno… cuando Almodóvar estrena película, la asistencia es obligatoria. Desde mi punto de vista, es el mejor director español actual, uno de los cinco mejores de toda la historia, y uno de los mejores directores mundiales actuales. Eso no quiere decir que todas sus películas sean las mejores. Porque como a todo hijo de vecino, unas veces las cosas les salen bien y otras… pues no tan bien. ¿Qué habrá pasado en esta ocasión? Veremos.

El manchego nos presenta la historia de un guionista de cine ciego (Lluis Homar), que arrastra un drama de su pasado que impacta de nuevo con el con la ocasión de la muerte de un potentado (José Luis Gómez) con el que se relacionó años antes durante el rodaje de un pelicula. De fondo, la historia de amor que vivió el guionista y entonces director con la amante del potentado y protagonista de la película (Penélope Cruz). En un momento dado, y ante la ausencia de su directora de producción (Blanca Portillo), el hijo de esta se queda cuidándolo, y tras ciertas peripecias, el protagonista cuenta al joven (Tamar Novas) toda la historia. En esa historia encontramos dramas dentro de dramas, y un doble desenlace. El de los hechos que sucedieron en el pasado, y el de la situación actúal de los personajes protagonistas.

Visualmente, la película es una maravilla. Almodóvar tiene un estilo personal que me parece muy atractivo, con transmite una sensaciones visuales que me gustan mucho. Todos los planos, todas las secuencias, la puesta en escena en general está cuidada hasta el más mínimo detalle. Nada es superfluo, todo importan. Cualquier gesto, cualquier minúsculo objeto.

Otro aspecto que me ha gustado ha sido la parte metatextual, en la que esta película, de 2009 hace referencia a uno de los grandes éxitos del director de hace 20 años, Mujeres al borde de un ataque de nervios. Constantemente, la película en rodaje, Chicas y maletas, hace referencias al éxito que marcó para siempre la carrera del autor.

Pero este filme tiene un gran pero. La historia no acaba de cuajar. El guion flojea. No acabas de integrater. Te fijas demasiado en lo cosmético y no te dejas llevar por las emociones que se derivan de la obra. Te caen bien los personajes, pero no te emociona lo que les pasa. Ni siquiera en los momentos más dramáticos. Algo no ha funcionado. Algo no está bien engarzado. Como he escuchado ya en algún otro sitio, tiene todo lo que tiene que tener para ser una historia magnífica, y no lo acaba de conseguir.

Las interpretaciones son sólidas, especialmente por parte de gente como José Luis Gómez o Blanca Portillo. Penélope Cruz creo que está por encima de lo que es habitual en ella. Es uno de los méritos del manchego; saca lo mejor de los actores, incluso de los flojos. Quizá el protagonista, Lluis Homar, sin estar mal, no acaba de transmitir toda la emoción que exige el personaje. Kira Miró está estupenda… pero por motivos muy distintos… ejem.

En resumen, una película imprescindible para los amantes de la cinematografía del director, aunque puede defraudar a más de uno. Los que odian o se siente fríos con el autor,… casi mejor que lo dejen estar. Yo le pongo un seis en la valoración subjetiva, con un siete en la dirección y un siete en la interpretación.

En la foto de hoy, la melancolía de una figura humana que se pierde al fondo… Melancolía que también se da en la película de hoy.

Rampa

Estación de Lérida-Pirineos - Panasonic Lumix LX3