[Recomendación fotográfica] del parís de entreguerras a las fotógrafas españolas reconocidas fuera del país

Fotografía

Se acerca el fin de semana y quizá sea un buen momento para hacer algunas recomendaciones sobre fotógrafos que quizá nos puedan enseñar una par de cosas o tres sobre fotografía. O sobre como plantearse un proyecto fotográfico.

Siempre viene bien recordar las fotografías de Brassaï en el París de entreguerras, como nos recuerdan en Cooph. Brassaï, pseudónimo de Gyula Halász, húngaro, uno de tantos centroeuropeos o europeos del este que se trasladaron a París por diversos motivos. Muchos por razones políticas, otros, como Brassaï, porque la capital francesa era también la capital del arte y de los movimientos artísticos. Y el húngaro optó por convertir las noches parisinas en su objeto preferido. Unas fotografías que todavía hoy resuenan en nuestra imaginación, que forman parte de la visión romántica de la ciudad de la luz en sus momentos más oscuros, incluso si pasan de la alegría de la fiesta a la tristeza de la soledad y la marginalidad. Simpre viene bien recordar las fotografías de Brassaï.

Voy a seguir aprovechando las fotografías deportivas del pasado domingo, para ir ilustrando algunas de las entradas de este Cuaderno de ruta. Para saber más, en la entrada del martes pasado.

Otros fotógrafos se asumen a sí mismos como centro de su obra o de sus proyectos, se convierten simultáneamente en sujeto y objeto fotográfico, y además hacen un uso terapéutico de su expresión fotográfica. En Dazed nos han mostrado el trabajo de la japonesa Mari Katayama (Instagram), que sufre de malformaciones en las piernas y en una mano como consecuencia de una condición congénita. Pero es esto mismo lo que la impulsó a no replegarse sobre sí misma, sino a expresarse y debatir mediante la fotografía, no tanto sobre la malformación o la deformidad, sino sobre los procesos asociados a la misma.

Leia Abril, fotógrafa barcelonesa relativamente joven todavía, se ha hecho con un nombre ya en el mundo de la fotografía. Es una de esas fotógrafas que yo conocí antes por su impacto en medios extranjeros que sobre los nacionales. Creo que fue en un British Journal of Photography que dedicaron el número a los nuevos talentos fotográficos españoles hace un tiempo. Pero no lo puedo asegurar ahora. El caso es que el libro de la fotógrafa catalana “On Abortion” (Del aborto), primera parte de su serie “A History of Misogyny” (Historia de la misoginia), ha sido premiado en Paris Photo con un premio al mejor fotolibro del año. Y me atrevería a decir que es un premio muy merecido, como nos informan en Clavoardiendo. El siguiente capítulo será “On Rape Culture” (De la cultura de la violación).

Finalmente, también en Clavoardiendo homenajean al italiano Luigi Ghirri (1943 – 1992), y acompañando a algunas de sus obras y algunos comentarios sobre las mismas, nos ofrecen un decálogo para fotógrafos, una serie de propuesta para orientar sus proyectos y sus trabajos, de forma libre, crítica, hablando sobre uno mismo y lo que le rodea, leyendo y acaparando influencias, evitando las presiones externas y partiendo de tus orígenes y tus experiencias. Están bien. Son más filosóficas que prácticas, pero sin duda pueden orientar los proyectos de cualquier fotógrafo que quiera comenzar un cuerpo de obra con una razonable coherencia y personalidad.

[Fotografía] Recomendaciones semanales; el aniversario de Robert Capa y más

Fotografía

Los domingos por la mañana noto cuándo la semana ha sido ajetreada, incluso dura. Cuando esto sucede, tengo muchos más artículos seleccionados como posibles candidatos a entrar en mis recomendaciones semanales. No he tenido tiempo durante la semana a ir viéndolos con detalle. Esta es una de esas semanas. Por lo tanto, corro el riesgo de dos cosas. De ser demasiado prolijo en mis recomendaciones, y de que haya poca coherencia interna en la entrada de este domingo. Veremos cómo sale al final.

Por otro lado, llevo un tiempo dándole vueltas a que no siempre estoy contengo con mi tradicional combinación de objetivos, angular en torno a los 24-28 mm, estándar entre los 40-50 mm y el tele corto de 85-200 mm. Por ejemplo, durante mi viaje a Nueva York he sentido en varias ocasiones que hay poco intervalo entre el 14 mm y el 20 mm de Panasonic, que en focales equivalente de lo que se da en llamar “formato completo” serían un 28 mm y un 40 mm. Pero sólo tengo una posibilidad de usar focales más abiertas. El Tokina AT-X Pro 12-24/4 que en su momento compré para las Canon EOS de captor APS-C, cuando se usa sobre la 5D Mk. II es utilizable en el intervalo de focales entre 19 y 24 mm. Por debajo de los 19 mm no cubre la totalidad del fotograma. Ayer, aprovechando el buen día y que aunque lentamente entra el otoño, estuve usándolo en una gama de focales entre los 19 mm y 21 mm. La pena es lo que se degrada la imagen en las esquinas. Incluso diafragmando. De hecho, casi la mejor forma pasarlo bien con el es utilizándolo a plena abertura, f/4, sobre objetos próximos, de modo que los bordes y las esquinas salgan desenfocados por la limitada profundidad de campo. Entonces da igual que en esas zonas pierda nitidez. Os dejaré algunas fotos en la entrada de hoy.

Parque Grande

A veces echo de menos el dinamismo que los grandes angulares potentes introducen en las imágenes, especialmente en las que incluyen elementos arquitectónicos. Escalinata del Batallador, Parque Grande de Zaragoza.

Pero vamos al grano con las recomendaciones de hoy, que han venido marcadas por los numerosos recordatorios al 100º aniversario del nacimiento de Robert Capa (Endre Ernö Friedmann, 1913 – 1954), un fotógrafo que nos dejó muchas fotografías que sea han convertidos en iconos del turbulento siglo XX, y que nos abandonó demasiado pronto por culpa de una mina en Indochina. Algunas referencias al aniversario en Photographs on the BrainRafael RoaMagnum Photos entre otros muchos sitios. Mi homenaje particular ha venido releyendo algunos pasajes del libro que escribió sobre sus memorias de la Segunda Guerra MundialLigeramente desenfocado editado en español por La Fabrica. Una lectura realmente muy interesante y amena.

Quedándonos entre los fotógrafos de otra época, y en concreto otro húngaro que acabó viviendo en París hasta el final de sus días, uno que siempre me ha resultado muy interesante es Brassaï (Gyula Halász). En American Suburb X (ASX) nos lo han recordado a propósito de un libro sobre su obra que se publicó hace ya sus buenos quince años. Pero cualquier excusa es buena para recordar a este interesante fotógrafo.

Josef Koudelka, aunque más moderno, podemos considerarlo uno más de los fotógrafos de la Europa oriental que ha encontrado su sitio entre los clásicos. En este caso un clásico todavía vivito y coleando. En Eric Kim Street Photography nos hablan de 10 lecciones que podemos extraer de la obra del fotógrafo checo.

Parque Grande

Pero los grandes angulares para cámaras réflex suelen tener distancias de enfoque mínimas muy favorables para acercarnos a los objetos, para trabajar el micropaisaje. Nos podemos centrar en un sujeto, al mismo tiempo que ofrecemos amplia información del contexto. Parque Grande, Zaragoza.

Robert Capa es recordado principalmente por ser uno de los primeros grandes reporteros gráficos de guerra. Y con los campos de batalla tienen que ver las dos siguientes recomendaciones.

En Feature Shoot nos muestran la contribución del fotógrafo Brett Van Ort, que nos muestra por pares de fotografías. Por un lado idílicos, a veces casi feéricos paisajes de los campo de Bosnia. Lugares que parece increíble que fueran escenario de las horribles matanzas de las guerras que atenazaron el país durante una década. Pero a su lado aparecen frías imágenes de minas antipersona y prótesis que nos recuerdan que todavía hoy, estos idílicos lugares son una amenaza para las personas, por los miles de artefactos asesinos de los que están sembrados aun hoy.

Curiosa es la serie del fotógrafo bilbaino Mikel BastidaWar Theatre, que ha recorrido los campos de batalla de Europa recreando con una calidad cinematográfica las escenas que pudieron darse en esos escenarios en un momento dado. Imágenes que combinan la belleza del paisaje, con la realidad/irrealidad de los seres humanos que las habitan y el recuerdo de los hechos que sucedieron. Son fotografía que buscan más que el realismo, la reproducción de los arquetipos instalados en el imaginario colectivo. Nos lo han contado en 30 y 3.

Parque Grande

Ante la escasa definición del Tokina en las esquinas, incluso diafragmando a f/8 o f/11, opto por aproximarme a los objetos, y abrir a f/4 para obtener fondos desenfocados. Entre las bondades del objetivos, que funciona muy bien en el centro, está su buena resistencia a la pérdida de contraste cuando la luz incide casi frontalmente sobre el mismo. Jardín Botánico, Parque Grande de Zaragoza.

Este mes, la puntual aparición del número correspondiente de Fraction Magazine en el primer día del mismo me pilló de vacaciones. Y olvidé echarle un vistazo. El caso es que me ha parecido un número bastante interesante, en el que he seleccionado tres porfolios.

Enchanted Awe de Sarah Moore, en el que junto con la autora recorremos los amplios, y a veces desolados paisajes de Nuevo Méjico, estado norteamericano en el que vive.

We Make the Path by Walking de Paul Gaffney, fotógrafo irlandés que ha caminado 3500 kilómetros explorando la idea de soledad contemplativa durante el viaje. Básicamente paisaje, paisaje transformado por el ser humano, y que a pesar de todo transmite mucho la idea de soledad y de camino ante la persona.

There is no Sun without Shadow de Alex Catt, está muy en la línea de los dos anteriores. Nuevamente se vinculan los paisajes de un viaje solitario, con la necesidad de reflexionar y de interiorizar acontecimientos, en este caso la muerte del padre.

Parque Grande

Y siempre he estado bastante satisfecho con el rendimiento del color, como se puede ver en la única rosa que encontré en la Rosaleda del Parque Grande de Zaragoza. Sorprendente que con el buen tiempo que hace no haya más. No debe haber mucho dinero en las arcas municipales para las actividades de jardinería.

Interesante el trabajo de Nick Brandt tal y como nos lo presentan en Feature Shoot. El fotógrafo es conocido por sus imágenes, maravillosas en blanco y negro, sobre la fauna salvaje africana. Pero en esta ocasión se centran en los animales muertos en las orillas del Lago Natron, en el norte de Tanzania. Combinando las altas temperaturas con la elevada alcalinidad de sus aguas, estas son mortales para los animales. Que perecen en sus orillas y quedan calcificados. Las fotografías de Brandt examina la relación entre vida y muerte con imágenes muy potentes y técnicamente impecables.

Parque Grande

Otra toma más general, pero también con diafragma a f/4, lo que hace que haya un progresivo desenfoque hacia el fondo de la escena. Que siempre aparece reconocible, porque con grandes angulares nunca alcanzamos los extremos desenfocados que conseguimos con los teleobjetivos. Y menos a f/4. Como vemos en la verja del Jardín Botánico del Parque Grande de Zaragoza.

Finalizaré las recomendaciones de hoy, con tres autores que utilizan técnicas fotográficas muy diversas, y que espero sirvan para comprender hasta que punto es rico el medio de expresión basado en la luz.

En Lenscratch nos proponen las platinotipias de Beth Moon. En su serie Between Earth and Sky, paisajes y retratos de plantas, animales y personas vinculados al medio natural con el bello rendimiento que esta técnica fotográfica en blanco y negro ofrece. Muy bellas imágenes.

En Sales de plata, un sitio español dedicado a los medios fotoquímicos tradicionales, suelen dedicar la mayor parte de sus artículos a técnicas y fotógrafos que trabajan el blanco y negro. Pero esta semana nos han sorprendido con las potentes imágenes en color que nos proponía los años 70 el fotógrafo John Batho. Como nos dicen en la entrada que le dedican “… un concepto perfectamente actual casi cuarenta años más tarde.”

Finalmente, Rafael Roa nos habla de Robyn Stacy, fotógrafa australiana, y en concreto la serie Guest Relations, en las que se explora el concepto de cámara oscura en el interior de apartamentos de Sidney, en la que se generan imágenes también muy coloridas y con curiosas interrelaciones entre el exterior proyectado sobre las paredes y los objetos de los apartamentos, y las gentes que de forma expresa o implícita los habitan.

Bueno. Creo que al final me ha quedado una entrada amplia pero razonablemente coherente e interesante. Esto de que gracias al cambio de hora he dormido una más, me ha permitido estar más despejado y activo. Claro que lo pagaré en el cambio de hora de primavera, que supone una verdadera catástrofe para mi pobre organismo.

Parque Grande

Uno de los usos habituales de los grandes angulares acusados es el paisaje. Pero es curioso que yo siempre prefiero focales más cerradas para esta disciplina. Parque Grande, Zaragoza.

[Fotografía] Exposición de fotógrafos húngaros en el patio de la Infanta (Ibercaja)

Fotografía

Si. Ya hace una semana que la visité en compañía de unos amigos. Pero el miércoles me volvía a pasar. Es que entre semana no hay ni dios. Y puedes contemplar las imágenes y moverte por la sala con más libertad, yendo hacia delante y atrás sin ir chocando con la gente.

El lugar, las salas de exposiciones del patio de la Infanta en la sede central de Ibercaja en Zaragoza. Estarán hasta el 31 de diciembre. De lunes a viernes abren de 18 a 21 horas. Los sábados, domingos y festivos abren también por la mañana de 11 a 14 horas.

Los fotógrafos húngaros: Robert Capa, Brassaï, André KertészLászló Moholy NagyMartin Munkácsi. Cada uno de ellos ya merece la pena por separado. Pero, ver la obra de todos ellos reunida, ¿aporta algo en especial? Creo que no. A pesar de que los patrocinadores húngaros nos quieren hacer ver la significación de ser húngaro en la obra de estos artistas, puro nacionalismo, lo cierto es que pertenecen a corrientes y estilos distintos, aunque obviamente, por fechas de nacimiento y de recorrido vital todos han recibido influencias comunes o se han influido mutuamente. No obstante, todo amante de la fotografía pasará un rato agradable en esta exposición. Y los curiosos tampoco saldrán defraudados.

Mis favoritos, según mi estado de ánimo o mis apetencias del momento, Capa, Brassaï o Moholy Nagy. Por descubrir, Munkácsi.

Os dejo con unas cuantas imágenes de mi viaje por Hungría del año pasado.

Bastión de los pescadores

Fotografía "húngara" desde el bastión de los pescadores en Budapest (Panasonic Lumix GF1, Leica DG Macro-Elmarit 45/2,8).

Mercado Central

Estos fotógrafos que tuvieron que emigrar o exiliarse, seguro que hubieran cogido a gusto en más de una ocasión alguna de estas botellas de Tokaj (Panasonic Lumix GF1, Leica DG Macro-Elmarit 45/2,8).

Szent István

Músicos callejeros y otros bohemos ante Szent István (Panasonic Lumix GF1, Leica DG Macro-Elmarit 45/2,8).

Basílica - interior

Conversaciones entre penumbras en el interior de la basílica de Esztergom (Panasonic Lumix GF1, Leica DG Macro-Elmarit 45/2,8).

Budapest Keleti

Muchos húngaros saldrían a principios de siglo hacia la emigración o el exilio desde la estación de Budapest Keleti (Panasonic Lumix LX3).