[Fotografía] Recomendaciones semanales; la Antártida y los fotógrafos menos profesionales

Fotografía

La semana pasada, con mi repaso a las fotografías del año, no apareció mi sección de recomendaciones semanales. La verdad es que en las fechas que han rodeado el Año Nuevo, la mayor parte de los sitios que me sirven de referencia para conocer el mundo de la fotografía, o han estado callados, o han estado dedicados a repasar el año también. Así que no ha habido mucha cosa de la que hablar. Pero a lo largo de dos semanas por supuesto que he acumulado una colección de enlaces que pueden ser interesantes y recomendables. Vamos allá.

Hace unos días surgió la noticia en diversas páginas en internet del hallazgo de un conjunto de 22 negativos sin revelar de un antigua expedición a la Antártida, yo os dejo la que me parece más apropiada por su nombre y el tema, Film’s not Dead. Básicamente se trata de una expedición antártica que usó una de las cabañas de la malhadada expedición de Robert Falcon Scott. Habiendo perdido su barco, el Aurora, los náufragos se refugiaron en Ross Island. Recientemente se han recuperado los objetos abandonados por los náufragos, y se encontraron estos 22 negativos. Ha sido posible revelar y conocer el contenido de los negativos. Muchos se preguntan si con los medios digitales tal cosa hubiese sido posible. Se cree que el fotógrafo fue Arnold Patrick Spencer-Smith, que falleció en la desventura.

Puestos en este tono, quizá convenga recordar como hace DSLR Magazine, que este año se celebra el 80º aniversario del formato 135. La película de 35 mm de doble perforación existía desde tiempo atrás, ya que se había venido usando para la película cinematográfica. Pero su estandarización como formato 135 tal y como lo conocemos hoy en día es de 1934. Este tipo de película se venía usando por Leica para sus cámaras de pequeño formato, con negativo de 24 x 36 mm, pero sus chasis eran distintos.

Para complementar la información anterior, una artículo de Daniel Belenguer en Sales de Plata, donde nos habla del uso actual de la película negativa en color en formato 135.

Entorno del Tercer Cinturón

La últimas fotos del 2013… hasta hoy no las había terminado de revisar.

En el otro extremos de la tecnología fotográfica, si nos metemos en el mundo de lo digital, hay un cierto acuerdo que en estos momentos las cámaras fotográficas más utilizadas son las de los teléfonos móviles. Incluso aparecen sabios y analistas de todo tipo que anuncian la debacle y el apocalipsis para buena parte de los fabricantes actuales de cámaras ante el auge de los llamados “smarphones” con sus amplias posibilidades. Lo que sí que se aprecia es ciertos cambios de tendencias. Cuando surgieron los primeros iPhones, las cámaras de estos chismes eran más bien malas. Pero lo que se dice malas, malas. Pero uno las pasaba por alguna de las primeras aplicaciones que surgieron para darles el aspecto de las viejas fotos tipo polaroid o con procesos cruzados, y quedaban simpáticas. Hoy en día las cámaras de los móviles son mucho mejores. Y empiezan a aparecer fotógrafos que no necesitan “efectos especiales” para que sus fotografías realizadas con el teléfono resulten adecuadas. Quizá el ejemplo más claro es la elección de David Guttenfelder por parte de Time como su fotógrafo preferido entre los que publican en Instagram (enlace a @dguttenfelder). Curiosamente, su amplia serie de fotografías realizadas en el difícil ambiente de Corea del Norte, no “sufre” de los efectos especiales con los que la mayoría de los “instagrammers” torturan sus fotografías. No quiere decir que no estén tratadas. Pero no están “maltratadas. A mí me cansan mucho ya las típicas fotografías de Instagram y servicios similares. Pero las fotografías buenas o interesantes, me importan un rábano con qué estén hechas.

Luego están los fotógrafos versátiles. Y a uno de ellos, John Dominis (1921 – 2013), recientemente fallecido, homenajean en The Picture Show de NPR. Simplemente, la variedad de temas y estilos de la selección que encontraréis en el anterior enlace lo demuestra.

De la misma quinta que el anterior pero, sorprendentemente, todavía en acción… contará con unos 92 años,… es el japonés Kikujiru Fukushima, que lleva más de medio siglo documentando la realidad social y los problemas ambientales de Japón, como podemos ver en la página From Hiroshima to Fukushima. Un trabajo claramente de denuncia en un país tecnológicamente y económicamente avanzado, pero con más problemas de los que nos quieren hacer creer. Y nos enteramos de ello también gracias al fotoblog Lens de The New York Times.

Entorno del Tercer Cinturón

He manifestado en diversas ocasiones, en esta entrada del Cuaderno de Ruta también, mi afición al tema del paisaje alterado por el ser humano.

En este último fotoblog trabaja James Estrin (no he encontrado una página propia como fotógrafo, así que dejo su dirección en Twitter) como editor. Pero resulta que también es un fotógrafo en sí mismo, y que lleva 20 años trabajando el tema de las creencias religiosas o sobrenaturales en el ser humano. Nos lo descubren en el British Journal of Photography, y nos muestran algunas de sus fotografías, que me han gustado mucho.

En Lens Culture nos muestran el trabajo de Giacomo Brunelli titulado Eternal London. Fotografías en blanco y negro que cualquiera atribuiría a un tiempo indeterminado pero ya dejado atrás en el pasado. Pues bien, no. Este trabajo está todavía en desarrollo, y comenzó en el año 2012. Me parece estupendo.

Como cada primero de mes, el 1 de enero apareció el último número de la revista en línea Fractión Magazine, el nº 58. Aunque conviene que cada cual decida qué trabajos de los publicados son los que más le gustan o le interesan, yo, en esta ocasión, me he fijado en dos. Erica & I es la exploración de la infancia que realiza Amy Powell a través de su medio hermana, 20 años más joven. Evidentemente, a pesar de la diferencia de edades, parece haber una gran complicidad entre las dos hermanas. Usa fotografía tradicional en película, medio formato, y por un reflejo en una ventana parece usar una telemétrica de Mamiya, probablemente una Mamiya 7, por el formato de los negativos. Los fotógrafos japoneses dedicados a la fotografía documental, además de otras disciplinas potencialmente, tienen un estilo que los diferencia de sus homólogos occidentales. Me refiero a gente como ArakiMoriyama, etcétera. Al ver el trabajo Losing My Shadow de Steven Ford, realizado en las calles de Tokio, no me ha hecho falta pensar mucho para reconocer sus influencias. El caso es que más haya de la evidente inspiración, la verdad es que sus fotografías me han interesado. También podéis estar interesado en seguir su Tumblr.

Entorno del Puente del Tercer Cinturón

Por ello, el entorno del Tercer Cinturón de Zaragoza, me parece un lugar interesante para pasear con una cámara de fotos.

En estas dos semanas de festividades navideñas, en L’Oeil de la Photographie ha estado dedicado a los lectores que mandan sus propios porfolios, además de los habitualmente seleccionados los fines de semana. Nada de gente conocida, alguno sí que me sonaba, por lo tanto. Así que os dejo una lista con algunos que me han parecido interesantes.

Tuscany de Alexandra Vainshtein. Pocas veces vemos la colorida Toscana en blanco y negro.

Stage of Mind de Jee Young Lee. Más allá de lo que es fotografía, un creador de arte en el espacio.

The Tutu Project de Bob Carey. Autorretratos de un tío feo vistiendo un tutú rosa, en paisajes estupendo, contra el cáncer de mama.

Gloomy Bogotá de Viviana Peretti. Un vistazo en blanco y negro a la capital colombiana, que no parece estar tan cerca de las estrellas como dicen los políticos.

女/Nue de Martine Marras. Desnudas están las modelos de estos retratos; pero son para todos los públicos, ya que se centra en la belleza y en la identidad del rostro femenino.

Essaouira de Laetitia de la Villehuchet. La marroquí Esauira tiene su medina declarada patrimonio de la humanidad por la Unesco, pero no toda la ciudad goza de la misma condición. Las fotos me parecen muy bellas.

Landscape Study I de Luca Tombolini. Aunque no lo parezcan, son fotografías nocturnas, si os fijáis bien.

Et aprés de David Tatin. Siempre me atrae el tema del paisaje alterado por el ser humano. Y la fotografía de paisaje en blanco y negro en el difícil formato cuadrado. Aquí se juntan las dos facetas.

Svalbard de Anna Filipova. Notable reportaje sobre la minería en el Ártico.

Pop Eroticismo de Gil Michel. El erotismo con una mirada moderna y menos convencional.

Les Mondes Incertains de Luc Sarlet. Paisaje en blanco y negro en formato panorámico, visto a través de estenopo.

Bueno, hoy tenía un montón de cosas, y otras que he dejado atrás. Me ha llevado varios ratos repasar todo el material. Pero creo que es interesante. A ver que da de sí la próxima semana.

Entorno del Puente del Tercer Cinturón

Justamente en ese entorno de transición entre lo puramente urbano, y lo que llamamos el “campo” o la “naturaleza”, que no obstante presenta señales de intervención humana miremos por donde miremos.

[Breve – fotos]North Korea in Surprising

Fotografía

North Korea in Surprising, Multifaceted and Nuanced Views by David Guttenfelder of The A.P. – NYTimes.com.

David Guttenfelder nos ofrece algunas imágenes de Corea del Norte. Algo raro de conseguir por el férreo control que esta monarquía comunista mantiene sobre las actividades de los extranjeros que esporádicamente entran en el país. Pero sus peculiaridades éticas y estéticas ofrecen increíbles oportunidades para tomar imágenes imposibles en cualquier otro rincón del mundo.

La dureza del cambio de hora, no tomarse la vida en serio, y esa “cámara de fotos” que se llama iPhone

Fotografía personal, Humor, Música

Odio profunda e intensamente el cambio de hora de primavera. Lo odio. Me sienta como el culo. Y esto no ha hecho más que empezar. Porque esta noche, cuando sean haya las once de la noche, me iré a la cama con ganas de dormir. Al fin y al cabo, esta noche pasada sólo he dormido cinco horas. Malhadado sea el cambio de hora y el que lo inventó. Lo que decía, me iré a la cama con ganas de dormir, pero mi cuerpo creerá que sólo son las diez, y a pesar de que me estaré muriendo de sueño, no me dormiré. Y empezaré a ponerme nervioso, y por lo tanto, incluso cuando sean las doce y mi cuerpo crea que sean las once, tampoco me dormiré. Y esta noche que viene, si tengo suerte, tampoco dormiré más de cinco horas. Y mañana, todo será una mierda. Me pasa todos los años. No creo que este sea un excepción. Ahora me iré a dar una caminata para cansarme más, pero de nada servirá. Maldito cambio de hora.

Con el fin de olvidarme de este incordio, esta mañana me he sentido intrascendente. Nada de tomarse la vida en serio. He ignorado por completo las correrías de los fórmulas uno. Y me he puesto a enredar en el ordenador. En una entrada reciente en Hipersónica me enteré de que Zooey Deschanel canta. En un grupo que se llama She & Him. Bueno. Yo es que estoy enamorado perdidamente de esta chica. Es una monada. Como actriz no es que me haya entusiasmado ninguna de sus películas, pero con esos ojos… Bueno, el caso es que he buscado a ver si estaban en Spotify, que sí, y también por Youtube, que también. Y oye,… musiquita ligera, pegadiza y con buen rollo, con la voz grave que tiene la chica que tampoco está tan mal. Es casi como si fuera una chica yeyé del 2010. Os pongo un vídeo.

Pero claro, cuando uno entra en Youtube, nunca se puede saber. Y no sé como me he encontrado con una chica asiática, probablemente japonesa que es la caña. Utilizando tres iPhones se monta un conjunto instrumental para acompañarse a sí misma, mientras canta canciones de Beyoncé y Lady Gaga. Y no lo hace mal. Y es feliz. Que bien se lo pasa uno cuando se pone intrascendente. ¡Mirad, mirad, cómo imita a Beyoncé!

Y claro, con esto del iPhone, resulta que tengo uno que me regalaron hace unos meses. Y lo utilizo sobre todo para comunicaciones interneteras. Pero claro, el cacharro tiene una cámara de fotos que… bueno,… es una cagarriña. Pero he aquí que hace unos días me sorprendió que el Denver Post publicara en su fotolog un reportaje del reportero gráfico David Guttenfelder con fotos tomadas con su iPhone y procesadas con un programa para este aparato, supongo que Shake It Photo, 79 céntimos de euro cuesta, para darles un aspecto de polaroids. He pasado probando unos días con algún otro programa gratuito similar, pero sin acabar de convencerme mucho.

En algún rincón de Huesca

En algún rincón de Huesca.

El caso que me dije: “Carlos, no seas rancio, que por 79 céntimos no vas a quedarte sin diversión”. Y me lo compré. Allí por la tarde hice alguna prueba; pero motivado por la creatividad de la chica japonesa, hoy me he lanzado a probarlo a fondo. Así que me he dado un largo paseo esta mañana, y he ido comprobando lo que daba de sí el tema.

Si mi música te hace vomitar...

Músico callejero en el Paseo de la Independencia, consciente de los efectos que puede causar su música.

Primero he tomado contacto con la naturaleza. Así que en las orillas del Huerva así como en el Parque Bruil he comprobado como se comportaba el invento con los tonos vegetales. Lo cierto es que el primer plano de margaritas es un uso alternativo. No está tomada con la cámara del iPhone, sino con la Panasonic Lumix GF1 con el Leica DG Marcro-Elmarit 45/2,8. En casa la he pasado al iPhone y le he aplicado el programita. Resulta un poco sacrílego utilizar un “leica” (esta fabricado por Panasonic), para luego obtener un imagen borrosilla. Pero… es divertido.

Margaritas

Margaritas en las cercanías del Huerva a su paso por el barrio de Las Fuentes.

Parque Bruil

Los árboles del Parque Bruil se encuentran todavía a caballo entre lo invernal y lo primaveral.

Parque Bruil

No tengo muy claro qué son las "ruinas" dispersas por el Parque Bruil; a ver si me documento.

Después, ya que estaba por allí, me he pasado por el Centro de Historia de Zaragoza, para ver que había en exposición. Y me he encontrado con una en la que de una forma más o menos didáctica, explican a los visitantes la pintura de Velazquez. Así que he aprovechado para ver como se comportaba el invento en interiores.

Entendiendo a Velazquez en el Centro de Historia

Diego Velázquez inmortalizándose a sí mismo en Las meninas.

No está mal, ¿verdad? A continuación he seguido mi paseo, aunque a partir de ahí he asumido el papel de un presunto turista entre los más característicos monumentos de la ciudad. No creo que sustituya a mis cámaras habituales en los viajes, pero realmente me he divertido.

La Magdalena

La Magdalena, al sol de la mañana primaveral.

Plaza San Bruno

Auténticos turistas descansando en la Plaza San Bruno; por cierto, ¿dónde está el mercadillo?

El Pilar

Y, finalmente, el Pilar, mientras esperaba en la parada para coger el autobús para volver a casa.

En fin, y de momento, esto es lo que ha dado de sí el tema. ¡Ay, cómo relaja una mañana de intrascendencia, sin tomarse la vida muy en serio! A ver si así duermo bien esta noche.