[Fotografía/Cine documental] Bill Cunningham New York (2010)

Cine, Fotografía

Bill Cunningham New York (2010).

El otro día recibí mediante una comunicación privada una recomendación para ver una película documental sobre el fotógrafo Bill Cunningham. Este es un fotógrafo de moda norteamericano del que había oído hablar, pero no siendo este género de fotografía el que más me interesa, no tenía mucha idea de su obra ni de su modo de trabajar. En el mensaje, recibido un corresponsal del otro lado del charco, me decían que había cosas muy interesantes en el filme. Que estaba disponible de forma gratuita en internet, y que me gustaría. Lo cierto es que la dirección que me mandó, de un servicio de cine en streaming, sólo funciona si estás en los Estados Unidos. Pero a día de hoy, hay alternativas para soslayar la cortedad de miras del mundo de la cultura y el espectáculo, y he encontrado formas alternativas de ver el documental.

Ciertamente estamos ante un individuo peculiar. A sus 80 años (en el momento de realizar el documental, que se estrenó en la primavera de 2010, y por lo tanto se filmó el año anterior, supongo), este fotógrafo sale a la calle montado en bicicleta con una vieja Nikon FM2, con una focal fija que supongo un 50 mm, aunque tal vez un 35 mm (muchas de las imágenes que se publican de él están evidentemente reencuadradas), y se dedica a fotografiar a aquellas personas que caminan por las calles de Nueva York, y cuyo atuendo le llama la atención desde el punto de vista del estilismo y las tendencias en el vestir y arreglarse.

Turistas en Sol

Fotografiar a la gente que pasa por la calle, y no me refiero a tomar recuerdos turísticos en Sol en Madrid, es una actividad difícil, que puede llevar a conflictos con las personas fotografiadas (Panasonic Lumix GF1, M. Zuiko 45/1.8).

El minimalismo y sencillez de su equipo fotográfico, que a veces complementa con un flash unido por un cable para separarlo y dirigirlo con la mano izquierda de la forma que considera más conveniente hacia el individuo, da que pensar respecto a la sofisticación de otros fotógrafos de moda. Esto se contrasta en especial cuando, invitado a la semana de la moda parisina, lo vemos con su sencillo equipo sentado al borde de la pasarela en primera fila, retorciéndose desde su silla para tomar imágenes de las modelos, mientras el resto de fotógrafos se colocan al extremo de la pasarela con sus enormes teleobjetivos montados en grandes trípodes con los que todos ellos sacan exactamente las mismas fotografías de las modelos que lucen las nuevas creaciones.

Hay que distinguir su forma de trabajar, tomando al vuelo las imágenes de la gente que pasa por la calle, tanto si le sonríe como si pretenden ocultarse de él, de otros fotógrafos que últimamente han adquirido fama por sus imágenes de moda entre la gente de la calle. Por ejemplo, Scott Schuman, conocido por su blog The Sartorialist es obvio que una mayoría de imágenes pide a las personas que posen para él y selecciona cuidadosamente los fondos y la estética de la toma. Puede tomar alguna imagen al vuelo, pero no es el modo predominante.

Librería San Ginés

Las tomas en contexto en lugares públicos no suelen conllevar problemas, como esta en la librería del pasaje de San Ginés, también en Madrid. Otra cosa es cuando el fotógrafo enfoca directamente a una persona, y a sus quehaceres particulares (Panasonic Lumix GF1, M. Zuiko 45/1.8).

Pero hay más aspectos interesantes o curiosos del personaje. Viviendo en un apartamento en el que lo importante son sus archivos con negativos y fotografías, minimizando sus elementos de confort personal, vistiendo simplemente, con una chaquetilla azul de las que se compran en las tiendas de ropa para trabajo, comiendo en locales de comida barata, es sin embargo respetado o agasajado por muchas personalidades del mundo de la moda o del mundo editorial.

Es también un solitario. Hombre religioso, católico, que todos los domingo acude a misa, no se le conocen relaciones personales, y parece que tiene una dedicación absoluta a su trabajo. El afirma además que no fotografía personas, que no le interesan las personas, que le interesan los vestidos o los complementos. La belleza que hay en ellos. Las personas en un momento dado no son más que el soporte adecuado para resaltar la belleza de esos objetos. Yo creí percibir, puedo estar equivocado, un fondo de misantropía en esta actitud. No obstante, a lo largo de todo el documental aparece como un hombre afable y simpático, con una sonrisa que aparece con frecuencia en su boca cuando no está concentrado en su trabajo.

El documental cuenta con la participación de diversas personas del mundo de la moda y del mundo editorial, que aportan sus opiniones y sus experiencias. Asimismo, acompaña al fotógrafo en su trabajo cotidiano y muestra ejemplos de sus obras. Estas se pueden seguien en la sección On the Street de The New York Times, donde semanalmente el fotógrafo muestra su sección con sus propias imágenes. También hay una colección de vídeos al respecto.

Personalmente, me dejó un poco sorprendido. Los contrastes. Entre la austeridad del personaje, y la vanidad de vanidades intrínseca al mundo que se dedica a retratar y documentar. Indudablemente, su sencillez de medios también es una enseñanza para los fotógrafos que se cargan muchas veces con equipos excesivos y excesivamente sofisticados. Y sobre todo, pensar que la mayor parte de su archivo fotográfico, inmenso archivo, está sin publicar, y que constituye un conjunto de documentos de carácter social y antropológico de primer nivel de las calles de Nueva York. Un documental totalmente recomendable tanto si te atrae el mundo de la fotografía, como a mí, como si lo que te interesa es el mundo de la moda. Y quizá para el público en general que sea mínimamente curioso con lo que pasa en el mundo.

Recomendación musical:

El documental se acompaña de diversos momentos con acompañamiento musical. Pero yo me quedo con el I’ll be your mirror de The Velvet Underground & Nico que acompaña los créditos finales. Creo que esta canción y muchas del mismo disco y de aquella época dan la sensación de ser más modernas e interesante que mucho de lo que se escucha hoy como novedades. Claro que fue un álbum emblemático en la historia de la música pop. A mi me gusta la grave y personal voz de Nico.

Plaza Mayor

Mi opción general es más bien la de integrar la figura humana como referente en los paisajes urbanos que me puede interesar, aquí en la madrileña plaza Mayor. No tengo el descaro para llegar mucho más allá, habitualmente (Panasonic Lumix GF1, M. Zuiko 45/1.8).

Bleda y Rosa, Premio Nacional de Fotografía 2008

Fotografía

Aunque la noticia me fue llegando por diversas fuentes, quien me lo contó antes que nadie fue el blog de Xatakafoto.

Los galardonados este año han sido María Bleda y José María Rosa, cuya principal aportación es la fotografía documental articulada a través de proyectos que dan lugar a series fotográficas coherentes en sí mismas. Así, podremos encontrar una serie dedicada a los campos de batalla en España, otra a las ciudades de la historia antigua o clásica, también a los campos de fútbol, no a los grandes estadios sino a los que encontramos en cualquier era o en cualquier campo de los pueblos o de los extrarradios de las ciudades. Por mi interés en el tema de la paleoantropología, me ha interesado la serie dedicada a los lugares donde se han hallado los restos humanos más antiguos, como Atapuerca, Gibraltar, el Valle de Neander o Cro-Magnon.

El estilo de fotografía que practican es muy austero, alejándose de la posibilidad de dotar de espectacularidad a los paisajes que fotografían, o de ir más allá de un descripción en líneas simples del lugar que observan. Esta austeridad parece que se ve compensada por el hecho de que las obras originales son de muy gran formato (más de un metro de lado cada imagen en algunos casos). Algo que no se aprecia en la página web de la pareja artística, donde podemos observar el trabajo.

He de decir, que por lo que he visto y leído por ahí, el fallo del premio ha sido bastante discutido. A veces por un crítica a la propia obra de la pareja, otras por los criterios utilizados por la organización del premio, el Ministerio de Cultura, para la concesión del mismo. En cualquier caso, siguiendo el anterior enlace, podréis juzgar vosotros mismos.

En la simplicidad de los paisajes fotografiados por la pareja que hoy nos ocupa, muchos de ellos por tierras de Castilla, traigo aquí algunas austeras formaciones en la provincia de Soria. Voy a hacer un esfuerzo por ir trayendo imágenes de hace años. De cuando tiraba con diapositivas y estas cosas, como la imagen de hoy.

A través del agujero

Cañón de Río Lobos, Soria, año 1994 - Canon EOS 100, probablemente con EF 70-210/3,5-4,5 USM, diapositiva en color

Atrapados en el hielo – documentales (Shackleton y los náufragos del Endurance)

Ciencia, Cine, Fotografía

Ya dediqué hace unas semanas una entrada a la exposición Atrapados en el hielo sobre la expedición de Shackleton a la Antártida. En días pasados, en el Centro de Historia de Zaragoza, se han venido proyectando una serie de documentales sobre esta aventura… u odisea más bien, si atendemos a la definición de la Real Academia Española. Tuve ocasión de asistir a dos de ellos.

El primero, titulado como la exposición Atrapados en el hielo, es el documental oficial de la exposición, por decirlo de alguna forma. En 98 minutos, utilizando imágenes de la propia expedición y algún metraje propio para aquellas localizaciones geográficas que no pudo cubrir el animoso Frank Hurley, realiza una narración muy detallada de las circunstancias que rodearon los avatares de la expedición.

El segundo, titulado South, es el documental oficial de la exposición, tal y como lo concibió el fotógrafo y cineasta australiano, y que se estrenó en 1919, una vez acabada la contienda mundial. El documental tiene dos partes. La primera de ellas consiste en mezcla del metraje rodado por Hurley junto con algunas fotografías fijas, y va narrando las peripecias del viaje. Al documental original, le han añadido una voz en off que comenta las circunstancias de la producción del mismo, así como algunas de las peripecias de la expedición. Allí nos enteramos que la parte final del documental, rodada por el propio Hurley en South Georgia (o isla de San Pedro para el mundo hispano hablante) un año después del final de la odisea, consistente sobretodo en imágenes de pingüinos, focas, elefantes marinos, cormoranes y petreles entre otros animales, así como de los glaciares de la isla, respondía al gusto del público de la época, que prefería ver los animales evolucionando que enterarse de las interesantísimas peripecias de la expedición.

En cualquier caso, ambos documentales son muy recomendables, y complementan perfectamente la exposición fotográfica.

En la imagen de hoy… pues un pingüino. Aunque no está fotografiado en las Sandwich del Sur. Más bien en la Magdalena de Santander. Pero bueno. Más vale esto que nada. Ya tiene unos años la imagen, ya. Del año 1990. Semana Santa.

Pingüino en Santander

(Pentax P30N; probablemente con Sigma 28-70/3,5-4,5)