[Fotografía] Recomendaciones semanales; clásicos, modernos, contemporáneos,…

Fotografía

En las artes, es frecuente dividir los creadores según los periodos históricos que les tocó vivir, y de los que con frecuencia derivó su estilo creador, con afortunadas excepciones que impulsaron las artes. Son los adelantados. En fotografía, todo es más complejo. Porque en algo más de siglo y medio hay que comprimir muchas épocas históricas, y es difícil saber dónde poner limites a unas y otras. De todos modos, hoy agruparé mis recomendaciones según algunas de estas categorías. Aunque de forma no académica y excesivamente arbitraria. Advierto.

Norma

Noche, niebla, y una cámara de fotos eficaz y discreta, ¡qué más se puede querer!

Entre los clásicos,…

En Cada día un fotógrafo/Fotógrafos en la red nos hablan de la interesante Dora Kallmus (también conocida como Madame D’Ora), una fotógrafa nacida en 1881 y que atravesó muchas de las épocas que progresivamente marcaron el carácter propio de la fotografía como disciplina artística. Conviene seguir los enlaces al final de la página que nos la recomiendan.

Ya he comentado alguna vez la ironía de lo mucho que asocian el nombre de Robert Capa con el de Leica. Y es cierto que al principio de su carrera el fotógrafo de origen húngaro usó estas cámaras. Pero la mayor parte de la misma tiró más de la competidora alemana de aquella época, las Contax de Carl Zeiss. En Japan Camera Hunter nos hablan de las que usó en  Omaha Beach durante el desembarco de Normandía, y algunas otras de las cuestiones técnicas y emocionales que rodearon aquel acontecimiento.

Difícil es la disciplina del desnudo siendo como es una de las más difundidas, especialmente por la red de redes, vaya usted a saber por qué. Pero Rafael Roa nos trae una fotógrafa que podemos considerar una de las grandes en el desnudo femenino, con una cuidada estética, una no menos cuidada técnica y mucha elegancia. Se trata de Ruth Bernhard.

Cultura nocturna en la Seo

Si en la fotografía anterior aprovechaba los carteles pegados en las calles de la ciudad, aquí vemos los grupos de turistas o personas deseosas de cultura, que desafían la noche y el frío para conocer mejor la ciudad.

En tiempos más modernos, a caballo entre los clásicos y los contemporáneos,…

Es difícil no ser escéptico, incluso un poco cínico, en lo que se refiere a las relaciones de pareja si uno observa el mundo que le rodea. Pero existen fotógrafos, destacados algunos de ellos, que parecen dispuestos a romper este escepticismo y este cinismo con sus cámaras poniendo como objeto principal de sus miradas a sus parejas o cónyuges. En la revista Chicago nos hablan de Art Shay que durante 70 años tomó miles de fotografías de todo tipo de personas, muchas muy importantes, para todo tipo de publicaciones. Pero destacan entre ellas la impresionante colección de fotografías que a lo largo de 70 años de convivencia tomó de su esposa Florence. Fotografías que demuestran tres cosas: lo buen fotógrafo que fue desde muy joven, la vivacidad de Florence y que, evidentemente, la quería.

En algún caso he hablado de Bill Cunnigham, fotógrafo de moda que recorre las calles de Nueva York con una Nikon FM2 calzada con una 35 mm y película negativa color Fuji de 400 ISO. Más simple imposible. Dicen que a veces usa una réflex digital también de Nikon, pero de las más baratas. Para qué complicarse la vida. Pues bien, en su momento se dedicó a recrear el ambiente del viejo Manhattan en una curiosa serie de fotografías tomadas entre 1968 y 1976. Nos lo cuentan en Gizmodo.

De los años 70 nos llega también la fotógrafa Carole Jerrems, tal y como lo cuentan en American Suburb X (ASX)car, fotógrafa australiana que como nos dice se dedicó a documentar la contracultura australiana en aquella época. No la conocía, y me ha parecido interesante. Murió muy joven, con 30 años, en 1980. Nunca sabremos lo que podría haber llegado a dar de sí.

Un salto frente a la Lonja

Ciudad sorprendentemente animada a pesar de la humedad que te salpica en la cara, pero que no impide a las familias salir a dar sus paseos.

En tiempos contemporáneos, tenemos algunos porfolios interesantes que nos traen en L’Oeil de la Photographie,…

Los viajes y recorridos de Stéphane Goin por las carreteras y los paisajes de Estados Unidos. Como tema un clásico, pero el colorido y el estilo de Goin me han interesado.

También me parecen interesantes las fotografías y la visión de otro fotógrafo muy viajero, especialmente por el continente asiático. Se trata del joven británico Phillip Reed. Y por ello me ha interesado la entrevista y las fotos que nos muestran.

El crepúsculo y el paisaje urbano, dos motivos que cada vez me atraen más. Y me gusta cómo lo trabaja Lynn Saville para su serie Vacancy.

Por último, creo que merece la pena darse una vuelta por las entradas de los últimos días de Lenscratch dedicadas a la fotografía china. Y por qué no darse una vuelta por los artículos dedicados a los fotógrafos, muy diversos en temas y formas, Yijun (Pixy) Liao, que también actúa como editor que selecciona el resto de los artículos, MugeWenjie YangLi JieZhang JungangYou LiRen Hang. Me resultaría difícil seleccionar alguno por encima de los otros. Quizá el propio Pixy LiaoMuge.

Calle Mendez Núñez

Esta bien esto de comprobar que con aparentemente poco puedes recoger un poquito del tono de la ciudad en su oscuridad invernal.

[Fotografía/Cine documental] Bill Cunningham New York (2010)

Cine, Fotografía

Bill Cunningham New York (2010).

El otro día recibí mediante una comunicación privada una recomendación para ver una película documental sobre el fotógrafo Bill Cunningham. Este es un fotógrafo de moda norteamericano del que había oído hablar, pero no siendo este género de fotografía el que más me interesa, no tenía mucha idea de su obra ni de su modo de trabajar. En el mensaje, recibido un corresponsal del otro lado del charco, me decían que había cosas muy interesantes en el filme. Que estaba disponible de forma gratuita en internet, y que me gustaría. Lo cierto es que la dirección que me mandó, de un servicio de cine en streaming, sólo funciona si estás en los Estados Unidos. Pero a día de hoy, hay alternativas para soslayar la cortedad de miras del mundo de la cultura y el espectáculo, y he encontrado formas alternativas de ver el documental.

Ciertamente estamos ante un individuo peculiar. A sus 80 años (en el momento de realizar el documental, que se estrenó en la primavera de 2010, y por lo tanto se filmó el año anterior, supongo), este fotógrafo sale a la calle montado en bicicleta con una vieja Nikon FM2, con una focal fija que supongo un 50 mm, aunque tal vez un 35 mm (muchas de las imágenes que se publican de él están evidentemente reencuadradas), y se dedica a fotografiar a aquellas personas que caminan por las calles de Nueva York, y cuyo atuendo le llama la atención desde el punto de vista del estilismo y las tendencias en el vestir y arreglarse.

Turistas en Sol

Fotografiar a la gente que pasa por la calle, y no me refiero a tomar recuerdos turísticos en Sol en Madrid, es una actividad difícil, que puede llevar a conflictos con las personas fotografiadas (Panasonic Lumix GF1, M. Zuiko 45/1.8).

El minimalismo y sencillez de su equipo fotográfico, que a veces complementa con un flash unido por un cable para separarlo y dirigirlo con la mano izquierda de la forma que considera más conveniente hacia el individuo, da que pensar respecto a la sofisticación de otros fotógrafos de moda. Esto se contrasta en especial cuando, invitado a la semana de la moda parisina, lo vemos con su sencillo equipo sentado al borde de la pasarela en primera fila, retorciéndose desde su silla para tomar imágenes de las modelos, mientras el resto de fotógrafos se colocan al extremo de la pasarela con sus enormes teleobjetivos montados en grandes trípodes con los que todos ellos sacan exactamente las mismas fotografías de las modelos que lucen las nuevas creaciones.

Hay que distinguir su forma de trabajar, tomando al vuelo las imágenes de la gente que pasa por la calle, tanto si le sonríe como si pretenden ocultarse de él, de otros fotógrafos que últimamente han adquirido fama por sus imágenes de moda entre la gente de la calle. Por ejemplo, Scott Schuman, conocido por su blog The Sartorialist es obvio que una mayoría de imágenes pide a las personas que posen para él y selecciona cuidadosamente los fondos y la estética de la toma. Puede tomar alguna imagen al vuelo, pero no es el modo predominante.

Librería San Ginés

Las tomas en contexto en lugares públicos no suelen conllevar problemas, como esta en la librería del pasaje de San Ginés, también en Madrid. Otra cosa es cuando el fotógrafo enfoca directamente a una persona, y a sus quehaceres particulares (Panasonic Lumix GF1, M. Zuiko 45/1.8).

Pero hay más aspectos interesantes o curiosos del personaje. Viviendo en un apartamento en el que lo importante son sus archivos con negativos y fotografías, minimizando sus elementos de confort personal, vistiendo simplemente, con una chaquetilla azul de las que se compran en las tiendas de ropa para trabajo, comiendo en locales de comida barata, es sin embargo respetado o agasajado por muchas personalidades del mundo de la moda o del mundo editorial.

Es también un solitario. Hombre religioso, católico, que todos los domingo acude a misa, no se le conocen relaciones personales, y parece que tiene una dedicación absoluta a su trabajo. El afirma además que no fotografía personas, que no le interesan las personas, que le interesan los vestidos o los complementos. La belleza que hay en ellos. Las personas en un momento dado no son más que el soporte adecuado para resaltar la belleza de esos objetos. Yo creí percibir, puedo estar equivocado, un fondo de misantropía en esta actitud. No obstante, a lo largo de todo el documental aparece como un hombre afable y simpático, con una sonrisa que aparece con frecuencia en su boca cuando no está concentrado en su trabajo.

El documental cuenta con la participación de diversas personas del mundo de la moda y del mundo editorial, que aportan sus opiniones y sus experiencias. Asimismo, acompaña al fotógrafo en su trabajo cotidiano y muestra ejemplos de sus obras. Estas se pueden seguien en la sección On the Street de The New York Times, donde semanalmente el fotógrafo muestra su sección con sus propias imágenes. También hay una colección de vídeos al respecto.

Personalmente, me dejó un poco sorprendido. Los contrastes. Entre la austeridad del personaje, y la vanidad de vanidades intrínseca al mundo que se dedica a retratar y documentar. Indudablemente, su sencillez de medios también es una enseñanza para los fotógrafos que se cargan muchas veces con equipos excesivos y excesivamente sofisticados. Y sobre todo, pensar que la mayor parte de su archivo fotográfico, inmenso archivo, está sin publicar, y que constituye un conjunto de documentos de carácter social y antropológico de primer nivel de las calles de Nueva York. Un documental totalmente recomendable tanto si te atrae el mundo de la fotografía, como a mí, como si lo que te interesa es el mundo de la moda. Y quizá para el público en general que sea mínimamente curioso con lo que pasa en el mundo.

Recomendación musical:

El documental se acompaña de diversos momentos con acompañamiento musical. Pero yo me quedo con el I’ll be your mirror de The Velvet Underground & Nico que acompaña los créditos finales. Creo que esta canción y muchas del mismo disco y de aquella época dan la sensación de ser más modernas e interesante que mucho de lo que se escucha hoy como novedades. Claro que fue un álbum emblemático en la historia de la música pop. A mi me gusta la grave y personal voz de Nico.

Plaza Mayor

Mi opción general es más bien la de integrar la figura humana como referente en los paisajes urbanos que me puede interesar, aquí en la madrileña plaza Mayor. No tengo el descaro para llegar mucho más allá, habitualmente (Panasonic Lumix GF1, M. Zuiko 45/1.8).