[Recomendaciones fotográficas] Violencia de género y otros asuntos menos trágicos

Fotografía

Hoy estaba convencido de que tendría tiempo de sobra para subir esta entrada de recomendaciones fotográficas y muchas otras cosas más. Pero he empezado un curso sobre un asunto de interés en mi trabajo y de poco interés aquí, que me ha tenido entretenido más tiempo del que pensaba. En fin… iré un poco rápido.

Primer domingo de mes, museos municipales gratuitos en Zaragoza, nos hemos paseado por un par de ellos. Aquí, fotos del Museo Pablo Gargallo. Blanco y negro directo de cámara digital, sin tratamiento posterior.

Hace unos días se conmemoró el día internacional contra la violencia de género (por favor, no digáis “se celebró el día” porque hay poco que celebrar en estos temas). Y en Cartier-Bresson no es un reloj lo hicieron trayéndonos a la memoria una de las más célebres fotografías de Nan Goldin, en la que la propia fotógrafa es víctima del maltrato. Corresponde al seminal trabajo The Ballad of Sexual Dependency.

En The Picture Show de la NPR nos hablaron de las fotografías de Mary Ellen Mark. Siempre una de mis favoritas. Y no sólo porque frecuentemente nos llevase y acompañándose al mundo del cine y a sus figuras más notables. No sólo por eso. Una de las fotógrafas imprescindibles del siglo XX.

Siempre se discute cuáles son los límites de lo que debe mostrar la fotografía documental, la fotografía de reportaje. En Albedo Media lo discuten sobre la base de una fotografía estéticamente bella en el horror que transmite. El fotógrafo Enrique Metinides retrato a la periodista Adela Legarreta después de haber fallecido atropellada en Ciudad de Méjico. Es una fotografía impresionante, casi irreal.

Los movimientos culturales o subculturales de la juventud siempre han atraído a muchos fotógrafos. Véase por ejemplo la obra de Miguel Trillo en España, que ya he comentado en estas páginas. En AnOther Magazine mostraron recientemente un trabajo similar de los años 50 del siglo XX, del fotógrafo Ken Russell (aunque es más conocido como cineasta), que enfocó su objetivo sobre las Teddy Girls londinenses de aquella época de la posguerra británica. Lo original es que se fijó en las “girls” y no en los “boys” como el resto del personal.

Me han parecido de lo más interesantes las fotografías del intercambio entre la fotógrafa Carissa Dorson (otra artista que le da más al vídeo/cine que a la foto fija) y su padre. Dorson siempre sintió que no había tenido mucha comunicación con su padre. Y viviendo alejados, uno en cada costa de los Estados Unidos, parecía difícil de remediar. Así que le propuso un intercambio fotográfico. Uno hacía una foto, y el otro le contestaba con otra relacionada… y así siguiendo la cadena. La cuestión es que le ha dado para un libro y, sobre todo, para experiencia creativa y comunicativa. Lo han contado en Lenscratch.

[Recomendaciones fotográficas] Tragedias, realidades y ficciones

Fotografía

Por razones de “agenda” he decidido que mis recomendaciones de esta semana van en sábado y no en domingo como de costumbre. Si tengo tiempo, mañana, cine. Tampoco tengo mucho esta semana, así que… la cosa irá rápida. Creo…

Esperando a probar mi reciente adquisición de hace 50 años, unas cuantas fotografías de 2013 con la Canon Demi EE17

En Cartier-Bresson no es un reloj nos cuentan la historia de una famosa fotografía de Robert Wiles. Es mucho más famosa que el propio fotógrafo. Wiles fotografió en la primavera de 1947 el cadáver de una mujer, aparentemente suicida, que saltó del Empire State Building con solo 23 años y cuando se acababa de comprometer en matrimonio para casarse unos pocos meses después. Nunca se supieron las razones de este acto. Cuando Wiles tomó la fotografía, el cadáver de la chica estaba todavía en el lugar en el que calló, en la calle, sobre un coche destrozado por el impacto. Y la fotografía es extrañamente bella. No diré más. Leed el análisis de Leire… que lo explica mucho mejor de lo que yo podría hacer.

Curiosamente, alguien rescató un entrada publicada en Y- Not Magazine hace algo más de un año en la que se hablaba de la tragedia como objeto estético. Y lo hacía a propósitio de las fotografías de Enrique Metinides. Este mejicano de ascendencia griega comenzó en la fotografía tomando imágenes de accidentes automovilísticos. Y luego, de sucesos violentos en general. La cuestión es que no pocas de sus fotografías son bellas, como la de la suicida del Empire State Building. No es nueva esta asociación entre muerte y belleza; se puede explorar en distintas disciplinas artísticas a lo largo de la historia del arte.

Nan Goldin saltó a la fama fotográfica por su estremecedora Ballad of sexual dependence. Pero previamente había publicado un ensayo, The Other Side, había participado en el ambiente de los homosexuales y trans de Nueva Inglaterra, fotografiando sus glamourosas y divertidas vidas. Con un triste colofón,… la mayor parte de aquellas personas fallecieron jóvenes por culpa del sida, las drogas u otros eventos. Goldin es una gran cronista de un momento determinado de la historia social del siglo XX. Nos lo han contado en Feature Shoot.

En Lenscratch, a partir del trabajo de siete artistas, Stephanie Dinkins, Trevor Paglen, Leo Selvaggio, Maija Tammi, José Orlando Villatoro, Xu Bing y Liam Young, nos hablan de los límites que está alcanzando la tecnología en los que es casi imposible diferenciar el retrato de una persona real del generado por un programa informático, reciba o no el rimbombante apelativo de inteligencia artificial. A mí, el trabajo que más me impresiona es el de Maija Tammi, One of them is a Human. Estos artistas no son estrictamente hablando fotógrafos… pero…