[Cine] Titane (2021)

Cine

Titane (2021; 64/20211015)

Tras la vuelta del viaje de vacaciones, me encuentro con una serie de novedades en la cartelera cinematográfica. Novedades sobre cuya calidad no puedo asegurar nada a priori, pero que me atraen por los antecedentes. Como es este largometraje de la francesa Julia Ducournau, que ya hace unos años nos propuso una película peculiar y compleja, que sorprendió bastante. Y aquí nos ofrece una de esas películas que suelen adoptar el calificativo de inclasificables, que ha tenido bastante aceptación en festivales, aunque también se anunciaba como compleja de visualizar.

Según nos cuentan en varios momentos, la acción sucede en algún lugar de la Provenza francesa, por eso he elegido algunas escenas de la ciudad de Arles para ilustrarla

La joven Alexia (Adèle Guigue de niña; Agathe Rousselle de adulta) sufre a los siete años un accidente de tráfico mientras iba dándole la murga en el coche a su padre que obliga a un intervención craneal, por la que tendrá que llevar un implante de titanio en su región temporal derecha. Ya con treinta años se gana la vida con bailes eróticos en un entorno de fanáticos del motor, y tiende a resolver sus conflictos con violencia. Llegando al homicidio. Lo cual le obliga a huir, refugiándose en casa de un jefe de bomberos separado de su mujer, Vincent (Vincent Lindon), que vive con el pesar de que diez años antes desapareció su hijo sin dejar rastro cuando era un niño. Alexia se hará pasar por el niño ausente ya crecido, e iniciará una extraña relación con Vincent.

Como ya he comentado, fácilmente puede asignarse al género de inclasificables. Lo que empieza como una huida de una persona que ha cometido una serie de crímenes como consecuencia de su estado emocional permanentemente alterado, permanentemente dañado, se convierto poco a poco en una reflexión sobre el concepto de paternidad (¿maternidad?), con un fuerte componente de realismo fantástico, es decir, introduciendo elementos fantásticos en un entorno social similar a la realidad. La película es muy potente en los aspectos visual y sonoro, reflejando la maestría de la directora a la hora de manejar el lenguaje cinematográfico. Las interpretaciones de los personajes protagonistas también tiene elementos más que notable, en unos trabajos muy intensos y muy físicos.

¿Cuál es mi parecer sobre la película? Es difícil de decir. Esta es una de esas películas que un aficionado al cine tiene que ver. Pero que supone un riesgo por la complejidad de los conceptos y de los elementos formales del largometraje. No la considero una película para todos los públicos, y no me estoy refiriendo a la recomendación por edades, sino a la madurez cinematográfica y riesgo que está dispuesto a correr el espectador. Globalmente puedo decir que considero que me mereció la pena, aunque reconozco que en el momento de salir de la sala del cine mis sentidos y mis sensaciones se encontraban saturadas y algo abotargadas por lo que había presenciado. Quedáis avisados. En cualquier caso, la película nos habla de cuestiones mucho más profundamente humanas de lo que puede parecer en las formas, y eso es lo que le da buena parte de su valor.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] Grave (2016)

Cine

Grave (2016; 162017-2103)

Llegaba con buenas críticas esta película que venía con las etiquetas de cine de «terror» o «fantástico», y que en la cartelera española se ha estrenado doblada al castellano con el crudo título de Crudo, valga la redundancia.

Opera prima, como largometraje, de la directora parisina Julia Ducournau, que también firma el inquietante guion, ha merecido la calificación R en Estados Unidos por mostrar «conductas aberrantes, imágenes sangrientas y espeluznantes, desnudos, lenguaje soez y conductas sexuales bastante explícitas, así como el uso de drogas habitual y festivo». O sea, lo peor de lo peor. El caso es que siendo un poquito sangrienta en efecto, más que de terror o fantástica,… me ha parecido otra cosa. Metafórica, más bien. Y lo del folleteo, no es para tanto…

La película está rodada en algún lugar de Bélgica que desconozco… bueno, yo he elegido algunos rincones de Gante y Amberes, que son bellas ciudades de Flandes… en Bélgica, aunque no siempre les parece bien que se lo recuerdes.

La cosa va de una joven belga, Justine (Garance Marillier), perteneciente a una familia con estrictos hábitos alimenticios vegetarianos, que comienza, siguiendo la tradición familiar, su primer año de los estudios de veterinaria. Sus padres son veterinarios que se conocieron en la misma facultad donde va a estudiar, y su hermana mayor, Alexia (Ella Rumpf) estudia un curso superior de la misma. En los primeros días de curso, la facultad se ve sumida en las bestias «tradiciones» en las que los alumnos veteranos gastan novatadas constantemente a los recién llegados. Y en una de ellas, Justine se verá obligada a comer un pedazo de un víscera cruda de conejo. A partir de ahí, comenzará a sentir una compulsiva necesidad de comer carne. Cruda… Y no sólo de los animalitos al uso… Cosa que descubrirá cuando su hermana sufra un curioso accidente en unas no menos curiosas circunstancias.

No creo que se considere espoiler, porque ha sido comentado a los cuatro vientos, la película es un despertar de la joven al canibalismo. Un canibalismo que desde mi punto de vista, y dejando a un lado el grafismo de las imágenes que nos ofrece Ducournau, que rueda con sorprendente soltura para ser relativamente novata, es una metáfora del paso de la joven de un entorno seguro y protegido, a una sociedad bastante bruta y salvaje en líneas generales. Así como su iniciación a la sexualidad, aspecto de su vida que también estaba inexplorado, con la peculiar guía de la hermana.

Ambas protagonistas cargan con el peso de la pelicula, estableciendo un duelo interpretativo en paralelo al duelo fraterno que muestran. La mayor, bruta, desinhibida, a lo suyo. La menor, inicialmente reprimida, convencional, reprimida. Son de lo mejor del filme.

Como he dicho, no me parece una película de terror, salvo por el gore que acompaña su puesta en escena. En realidad, flirtea mucho más con el humor negro, negrísimo, que alcanza probablemente su mejor momento en la escena en la que Justine prueba por primera vez la carne humana. La película empieza muy fuerte y con las ideas claras, pero he de decir que en un momento dado da la impresión de que la historia se le va un poco de las manos a Ducornau… como si hubiese abierto un tarro de esencias que lo inundan todo y que no sabe cómo cerrar por las múltiples consecuencias que tiene. Por ello, el final nos dejó un poco más fríos.

No obstante, es una película que, a pesar de su aspecto de ser un producto de un nicho muy específico, que normalmente no es de mi gusto, tiene valores cinematográficos no desdeñables. No voy a decir que la recomiende a todo el mundo. Pero si no tenéis un estómago demasiado delicado, dadle una oportunidad. Y en cualquier caso, cuidado con los riesgos, insospechados, asociados a la depilación brasileña… que nunca sabes dónde te van a llevar.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

1993, Viaje a los Países Bajos.
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