Fotografías realizadas en la isla de La Palma, en las Canarias, cuyos paisajes volcánicos representan los entornos complejos de la exploración espacial. Os recuerdo que las entradas del Cuaderno de ruta tienen su versión desde hace unos meses en la plataforma Substack.
Cuando termine de redactar este comentario, me quedarán nada más y nada menos que ocho libros por reseñar. Libros leídos entre abril y mayo. Porque mayo, con vacaciones, me ha cundido mucho desde el punto de vista de la lectura. Así que voy a intentar introducir un poco de ritmo en estas reseñas, porque si no tengo para rato. Y se me va olvidando lo que quiero contar en ellas. Tengo que cambiar la dinámica de comentarios sobre libros de alguna forma.

En el verano de 2019 leí un relato, un cuento de la escritora norteamericana Mary Robinette Kowal, una mezcla de ciencia ficción con crisis climática, viajes espaciales y ucrania, o sea, una historia alternativa de las últimas décadas del siglo XX. No me disgustó. Pero en aquellos momentos tampoco me motivó a leer más obras de la autora situadas en este universo alternativo, ya que aquel cuento pertenecía a una serie de novelas y relatos cortos protagonizadas por una astronauta, Elma York.
Pues bien, hace pocos meses apareció en oferta en mi tienda de libros electrónicos habitual la primera novela de la serie. La que nos presenta al personaje protagonista y las circunstancias que llevan a que la humanidad, en esta historia alternativa, acelere su impulso de lanzarse al espacio y a la colonización de otros planetas. En algún momento de principios de la década de los 50 en el siglo XX, un meteorito impacta en el Atlántico, junto a Washington D. C. iniciando una serie de cambios en la atmósfera que, tras unos años de invierno por el polvo lanzado a la historia, inician un calentamiento global. Elma York, piloto auxiliar femenino durante la Segunda Guerra Mundial, casada con un ingeniero de la incipiente NASA, se convertirá en una de las primeras mujeres astronautas, peleando contra los prejuicios contra el género femenino de los estadounidenses de la época

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Es una novela entretenida. Que se lee fácil. Pero que tiene esas cosas de muchas novelas norteamericanas de las últimas décadas, en las que con frecuencia se pierden en detalles que aportan poco a la historia principal. Siempre tengo la sensación de que estos escritores han pasado todos por los mismos cursos de escritura creativa en las universidades americanas, y acaban escribiendo todos el mismo tipo de historias, con similares clichés y similar estilo de escritura.
¿Es recomendable? Pues como entretenimiento. Sin más. Está bien, es decente, como ucronía no estira todas sus posibilidades. Como crisis climática, evita cualquier alusión a la situación actual, supongo que para evitar perder lectores de distintas ideologías, muy neutro. Y como ciencia ficción, pues es de agradecer que intenta mantenerse dentro de la ciencia ficción dura, lo cual es fácil porque se basa en tecnologías que ya fueron o son, carece del elemento de anticipación que suele tener la ciencia ficción. ¿Seguiré leyendo la serie? Sólo si aparece otros volúmenes de oferta.

