[Cine] Drive (2011)

Cine

Drive (2011), 3 de enero de 2011.

Las críticas con las que ha llegado esta película eran muy buenas. Muchos la proponen como una de las candidatas a los óscar. Su director, Nicolas Winding Refn, un danés recién llegado a Hollywood lleva un tiempo levantando expectación,… aunque hasta el momento no recuerdo haber visto ninguno de sus filmes. Su actor protagonista, Ryan Gosling, está de moda, trabajando mucho, y con papeles muy diversos, muy polifacéticos. La chica,… bueno, es Carey Mulligan, y estoy, cinematográficamente hablando, profundamente enamorado de ella. Así que si no os he hablado antes de esta película es porque una impertinente faringitis me ha tenido los últimos días varado en casa o poco más.

Por cierto, aclaro una cosa. La película ha aterrizado en la cartelera de Zaragoza con varias copias. Bien. Pero ninguna en versión original. Muy mal. Así que fuimos al cine, pagué mi entrada, pero luego no me da ningún reparo en confesar en que mientras tanto me bajé un copia en buena calidad y en versión original de la misma. Supongo que ningún distribuidor, autor o lo que sea se enfadará. Yo demuestro mi disposición a pagar; ellos demuestran que no les interesa mi dinero por un producto auténtico sin adulterar. Así que supongo que todos contentos. O no. Porque la industria nunca está contenta. Así que el comentario será una mezcla de ambas experiencias.

Aprovecho esta entrada para subir mis primeras fotografías del 2012, que de momento jugarán un poquito con los colores, la luz, y la abstracción. Todas ellas tomadas con Panasonic Lumix GF1, M. Zuiko 45/1,8.

La historia nos presenta a un conductor (Gosling), cuyo nombre no sabremos nunca, que se dedica por el día a trabajar en un taller mecánico y como especialista en producciones cinematográficas. De noche pone sus habilidades al servicio de delincuentes que buscan alguien que les permita un huida limpia, garantizada. Su jefe, Shannon (Bryan Cranston), está en tratos con  un mafioso, Bernie (Albert Brooks), para poner en marcha un coche de carreras que el conductor pilotaría. Algo que bien podría dar dinero a todos. En estas estamos, cuando el conductor conoce a Irene (Mulligan), una joven vecina, que tiene un hijo de no muchos años, y cuyo marido está en prisión. Entre ambos nace una amistad, que probablemente lleva detrás algo más. Sin embargo, Standard (Oscar Isaac), el marido de Irene, es puesto en libertad. Al poco, es agredido por unos matones. Debe dinero a la mafia por la protección que le brindó en prisión. Tiene que perpetrar un robo para ellos. Si no, irán a por Irene y su hijo. El conductor ayudará al ladrón. Pero las cosas se torcerán mucho, mucho, mucho…

He de decir que me ha parecido una película de gran belleza. Lo cual contrasta con el hecho de que es una película muy violenta. Visceralmente violenta. Con un nivel de gore que se mantiene discreto, pero que está ahí y que sale a escena cuidadosamente en determinados momentos. No ha lugar a la imaginación. Sabemos lo que pasa. Y en este contraste entre belleza y horror está el gran hallazgo de este filme. Con dos partes muy diferenciadas, la presentación de los personajes y el progresivo desarrollo del enamoramiento entre los dos vecinos, calmado, tranquilo, bello, poético en ocasiones, y el descenso a los infiernos en el que pocos saldrán a flote, cuyo único objetivo por parte de el conductor es la salvación de Irene y su hijo.

Luces de escaparate.

Visualmente, la película tiene escenas que merecen el apelativo de antológicas. La escena del ascensor, que por su tratamiento, por el uso de la cámara rápida, la alteración del transcurso del tiempo, y el cambio del nivel de luz, siempre nos quedará la duda sobre si existe como tal o es una mezcla entre la realidad y los deseos de protagonista, me parece el momento supremo de la película. Pero no podemos olvidar tampoco la escena en el motel con Blanche (Christina Hendricks), la irrupción en el camerino de las streappers, o las persecuciones automovilísticas. Todo ello acompañado por una peculiar banda sonora, que al principio extraña, pero que finalmente llega a convencerte.

Por supuesto, nada de esto podría funcionar sin el excelente trabajo de los intérpretes. Esta es un película, afortunadamente, sin verborrea. Los diálogos son directos, económicos, claros. Pero excelentemente complementados por la capacidad de los intérpretes para expresar sensaciones, emociones, intenciones, simplemente con un gesto, o con ligeras modificaciones del semblante. Todos ellos lo hacen muy bien. Un reparto impresionante, del que sólo me ha quedado por mencionar a otro de los mafiosos, Nino, brutalmente interpretado por Ron Perlman. Y aquí, es donde brilla una vez más mi admirada Mulligan. Esa capacidad de que mínimos cambios en el gesto, en la mirada, en el cierre de la boca sea capaz de transmitir tanto, cuando sus textos se limitan a frases breves, pocas palabras, y a la vez tiene que justificar lo que el protagonista hace… Indudablemente, una de mis actrices favoritas del momento. Sólo espero que le vayan llegando papeles del nivel que merece. Por supuesto, esta película, como casi todas, debe verse en versión original.

Poco me queda por decir. Si esta película hubiese llegado una semana antes es posible que estuviese liderando mi clasificación de películas de 2011. Pero de momento es una aspirante para liderar la del 2012 durante muchos, muchos meses. Porque por primera vez en mucho tiempo me atreveré a decir que estamos virtualmente ante un obra maestra del cine romántico y del cine negro simultáneamente. Y la cuestión tiene más mérito por cuanto no soy especialmente aficionado al cine negro. Yo no le encuentro pegas. Quizá más adelante,… pero de momento…

Valoración

  • Dirección: *****
  • Interpretación: *****
  • Valoración subjetiva: *****

Sol de atardecer.

[Cine] Crazy, Stupid, Love (2011)

Cine

Crazy, Stupid, Love (2011), 10 de octubre de 2011.

Creo que es la primera vez que me pasa que, desde que mantengo este Cuaderno de ruta, veo una película en el cine, y se me olvida comentarla en estas páginas al día siguiente o a los dos días como más tardar. Pero el hecho es que esto me sucedió con este filme. Primero, esta mañana he revisado mi base de datos de películas vistas en sala de cine, y me ha extrañado que hubiera un hueco a primeros de octubre, un intervalo muy amplio entre dos película, cuando últimamente vamos como poco una vez a la semana. Pero no he caído en la cuenta. Ha sido al mediodía, cuando revisaba filmografías de los intérpretes de la película que vimos el martes, cuando me he dado cuenta que Emma Stone era una de las intérpretes importantes de la película que nos ocupa esta tarde, aunque vi hace ya más de tres semanas.

Esta comedia dramática, que no me parece tan compleja como para necesitar dos directores, Glenn Ficarra y  John Requa, nos cuenta las peripecias de Cal Weaver (Steve Carell), al que una noche, cenando en un restaurante mono con su mujer Emily (Julianne Moore), esta va y le suelta que le ha engañado con un tal David (Kevin Bacon) y que quiere divorciarse de él. Abandona su casa, y se dedica a ir a bares nocturnos en busca de ligue con resultados catastróficos, hasta que un mujeriego con éxito, Jacob (Ryan Gosling), lo adopta y le enseña como hacerlo. Este no siempre tiene éxito, ya que una joven y guapa pelirroja, Hanna (Emma Stone), recién graduada en derecho, se le ha resistido. Ella espera que su novio se le declare. Cosa que no pasa y le deja muy escocida. Mientras, la canguro de sus hijos, Jessica (Analeigh Tipton), hija de 17 años de unos amigos de la familia está colada por él. Y a su vez, el hijo adolescente de Cal, Robbie (Jonah Bobo), está enamorado de la canguro. Por si fuera poco, Cal tiene un ligue de una noche, según él, algo más según ella, con Kate (Marisa Tomei), la madura pero guapa y atractiva profesora de Robbie. Y aún hay más sorpresas y entrelazamientos de historias que prefiero no desvelar. Que ya vale.

Lo cierto es que fue una película a la que fuimos sin muchas expectativas. Y para que nos vamos a engañar, si se me olvidó comentarla, tampoco es que me dejase una marca muy profunda en mi memoria. Pero la verdad es que no está mal. Filmada con soltura, ya podrán entre dos, tiene el tono melancólico del monumental despiste del personaje principal, un hombre que sigue enamorado de su mujer, pero que se siente demasiado ofendido para pelear por su matrimonio. Básicamente, si se le puede llamar comedia es por los acentos de humor que le ponen los secundarios, particularmente Bacon y Tomei. Las apariciones de esta última saben realmente a poco. Lo hace muy bien, está muy guapa, y muy inspirada. El conjunto de intérpretes están de correctos a bastante bien, aunque la verdad es que sientes constantemente que te gustaría saber más de los personajes femeninos, que son más interesantes.

En su conjunto, una película razonable, que no me atrevo a recomendar, por lo menos a quienes como yo viven en Zaragoza, porque me parece que ya ha desaparecido de la cartelera. Pero si no es así, pues es una opción razonable para pasar un par de horas en el cine. Sin duda. Y definitivamente, esta chica, la Stone es un encanto. Absolutamente adorable. Y también está divertida. Y guapa.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***
Paso

El protagonista del filme se ha metido en algún que otro charco notable, como los que había que sortear esta tarde tras la mañana de lluvia en Zaragoza (Pentax K-x, SMC-DA 40/2,8 Limited).