[Cine] La gran familia española (2013)

Cine

La gran familia española (2013), 13 de septiembre de 2013.

El día que vimos el avance de esta película durante la proyección de otra, hace unas semanas, lo último que se nos ocurrió fue que la veríamos. Aquel avance mostraba indicios de la típica comedia española de la que ya estamos bastante escarmentados, con un reparto sacado de las producciones televisivas nacionales, que no es precisamente garantía de calidad últimamente, y para colmo ambientado en el fútbol, en la final del Mundial de Sudáfrica, que yo particularmente, recién llegado de vacaciones, y con mucho que pensar en la cabeza, no vi. Después nos enteramos que el director es el de aquella pequeña maravilla que nos ha quedado en el recuerdo, AzuloscurocasinegroDaniel Sánchez Arévalo, lo que nos empezó a animar. Bien es cierto que entre medias ha hecho dos comedias, una que empecé a ver en televisión y que no terminé, y otra que sí terminé que tenía sus momentos. Sin más. Y luego, las críticas positivas que han aparecido por todos lados, con inclusión en la “terna” de cuatro oscarizables, aunque ya he mencionado en alguna ocasión que la crítica española no parece muy fiable en lo que ha productos nacionales se trata.

Trinkhalle

Si os he de ser sinceros, tengo pocos recuerdos del Mundial de Sudáfrica. No me interesa el fútbol; me aburre. Mucho. Y la subcultura en torno a este deporte tampoco es que me parezca muy edificante tampoco. A eso hay que añadir que durante buena parte de aquel campeonato estuve de vacaciones en Alsacia. Con una escapada a Baden-Baden, en cuya Trinkhalle está tomada la fotografía.

La cosa va de que un chaval de dieciocho años, que pertenece a una familia numerosa donde son todo chicos, cinco, con los nombres de los hermanos de Siete novias para siete hermanos, se va a casar el día de su cumpleaños con las chica a la que pidió matrimonio cuando tenían diez. Y coincide que ese día es el de la final del mundial mencionado. Y que su madre les dejó tiempo atrás. Y que su padre (Héctor Colomé) está enfermo, y sufre una crisis cardiaca el día de la boda. Y que en ese día salen a flote todos los problemas que la aparentemente ideal familia carga. El hijo mayor, Adán (Antonio de la Torre), un depresivo divorciado con problemas económicas y que tiene una hija Fran (Sandy Gilberte), una niña más madura que él. Un hijo segundo, Ben (Roberto Álamo), con discapacidad intelectual y que ya ha llegado a los cuarenta. Un hijo tercero, Caleb (Quim Gutiérrez), el médico de éxito guapo que se fue a África dos años antes, dejándoles a todos con un palmo de narices, y especialmente a su novia, Cris (Verónica Echegui). La cual se lo monta ahora Dani (Miquel Fernández), que lleva la carga de la familia y que está inseguro ante el regreso de Caleb, ante quien siempre se sintió inferior. Y el novio Efraín (Patrick Criado), mucho menos seguro de sí mismo a pesar de su alegre compromiso con su rubia y embarazada novia de toda la vida, Carla (Arantxa Martí), especialmente por la desconcertante presencia de la morena y guapa hermana de esta, Mónica (Sandra Martín).

Subiendo al castillo

Fue un día de calor, hasta que tras comer se nubló parcialmente. Fue el momento en el que visitamos el casco antiguo de la ciudad. Que estaba absolutamente desierta.

Casi me da miedo comentar lo que me ha parecido la película. El nivel del cine español que he podido ver en los últimos años en pantalla grande me parece bajo. Este verano he ido grabando para ver en televisión todos los estrenos españoles de Canal Plus con el fin de comprobar si en su momento hice bien pasando de ellos, o si mis prejuicios me han impedido ver buen cine nacional. Todo ha sido de una flojedad tremenda. Varias de las películas no las he terminado de ver. Incapaz. Y para colmo, en las dos últimas películas he recibido comentarios o correos insultantes por dar una visión desfavorable en mis reseñas de las películas vistas. Muy desagradable. Con todo este panorama, triste, tampoco esperábamos gran cosa del filme.

Subiendo al castillo

Además de nosotros cuatro, poca gente nos encontramos en los agradables jardines por los que subimos hacia el castillo.

El principio del mismo tampoco nos animó mucho. Nos dio por pensar que nos iban a ofrecer lo que vimos en el avance. Una comedia más o menos descerebrada, con gracia sólo para los consumidores de “comida rápida” cinematográfica. Tuvimos a la salida una severa discusión sobre si el numerito musical del comienzo de la boda es una genialidad o una chorrada monumental. A mí no me convencieron del todo del aspecto positivo del asunto. Y en cualquier caso, parecía que la influencia de la comedia norteamericana actual era notable, lo cual tampoco es algo muy bueno que decir. Lo que pasa es que el avance de la película engaña, y el inicio de la película también. Poco a poco nos vamos dando cuenta que Sánchez Arévalo nos está contando un drama considerable disfrazado de comedia, que además se va centrando conforme avanza el partido de fútbol, y es capaz de arrancarnos sonrisas y alguna serena carcajada. Especialmente por el trío conformado por Antonio de la Torre, el muy meritorio Roberto Álamo y la jovencita Sandy Gilberte, simpática y convincente de principio a fin del metraje. Al final nos quedamos con la impresión de que nos han contado una historia con bastante, bastante miga, que da que pensar, sin superficialidades, pero de fácil digestión inicial y lento procesado posterior. No voy a decir que estemos ante las maravillas de las maravillas, pero sí que salgo con buen sabor de boca de la sala de cine.

En las calles desiertas

Ya de bajada, las calles estaban desiertas, apenas animadas por alguna bandera alemana en los balcones y ventanas. El motivo,… la selección germánica se jugaba una importante eliminatoria si no recuerdo mal contra Argentina. Y todo, todo, todo el mundo menos cuatro turistas despistados estaba viendo el partido.

Las interpretaciones me parecieron muy desiguales. No coincido con muchas de las críticas que ensalzan al conjunto del reparto. Creo que los hay muy inspirados como el trío cómico que ya he comentado, creo que la principal figura femenina, Echegui, como ya me había parecido en trabajos anteriores va justita, creo que varios de los hermanos cumplen con su trabajo sin más, creo que los dieciochoañeros son los más flojos, salvando a la prácticamente debutante, Sandra Martín, que tiene detalles que prometen. Y sobre todo lamento que a Héctor Colomé me lo tengan dormido casi toda la película, porque lo poco que actúa en vivo lo hace muy bien, y me quedo con unas ganas tremendas de ver algo más de la parte de la fiesta que tan apenas nos cuentan. La familia de la novia, que nos deja algunos flashes muy divertidos, y que están muy desaprovechados. Ahí hay una segunda película escondida, una excelente comedia, que merecería la pena ser contada también. La escena en la que los jóvenes cuentan la realidad de su relación me parece muy divertida.

Celebración

Alemania ganó el partido y nos divertimos viendo la tremenda celebración que montaba la gente en las calles de Baden-Baden.

Como veis, no debería haberme dado tanto miedo comentar la película. Frente a lo negativo que encontré en películas españolas anteriores de este año, aquí he encontrado muchas cosas positivas, que hacen que en general me parece una película recomendable. Pero no me parece ni de lejos la genialidad que me quieren vender los medios y la crítica española. Hasta cierto punto es una de esas situaciones de “en el país de los ciegos el tuerto es rey”. No. No creo que Sánchez Arévalo esté tuerto. Creo que nos ha estado todo el rato guiñando el ojo. Y quizá por eso no le ha salido tan redonda como aquel drama que he mencionado al principio de la reseña.

Celebración

Nos divertimos hasta que caímos en que la estación de ferrocarril estaba a seis kilómetros, y la celebración había interrumpido el servicio de transporte público hasta la misma.

Valoración

  • Dirección: ***. A pesar de que no todo me parece redondo, gracias por contarnos una historia familiar realmente interesante, un drama bien travestido de comedia.
  • Interpretación: ***. Pagan justos por pecadores, algunos merecen más valoración pero otros se quedan más justos. Creo que las producciones televisivas están haciendo mucho daño a los intérpretes jóvenes españoles.
  • Valoración subjetiva: ***. Teniendo en cuenta las expectativas ajustadas, y que me ha costado entrar en el filme, al final salgo con buen sabor de boca, pero sin muchas más alegrías.
Despedida

Llegamos a la estación, cansados, pero bien, y allí pudimos constatar una vez más, las estaciones son adecuadas para ello, que en medio de las celebraciones siguen sucediendo dramas, grandes o pequeños, que es un poco de lo que va la película de hoy. Aquellas son unas vacaciones que recuerdo con un cariño tremendo, pero que también terminaron con nuestro pequeño drama. Así que el 11 de julio de 2010, lo que pasará en aquel campo de fútbol sudafricano, sinceramente, me importaba un pimiento.