Viaje al centro de la Tierra (2008)

Cine

Viaje al centro de la Tierra (Journey to the Center of the Earth, 2008), 18 de octubre de 2008.

Durante un día me he estado pensando si iba a comentar esta película o no en estas páginas. En contra de tal hecho se encuentra la cuestión de que la vi este pasado sábado en lo que podría denominarse “un pase privado de una versión de vídeo de alta calidad” y no en las tradicionales salas de cine. A favor se encuentra el hecho de que la película todavía se encuentre en cartelera, y que la visualización, aunque en vídeo fue realmente de muy alta calidad. Al final, un amigo me recordó que sí que he comentado en otras ocasiones películas de la Filmoteca de Zaragoza y que esta institución proyecta las películas en vídeo y con película tradicional. Así que… vale… la comentaré. Otro aspecto a favor es que la he visto en versión original subtitulada en español. Raro privilegio, casi imposible, en las salas comerciales de la capital maña.

En primer lugar, decir que el filme dirigido por Eric Brevig no es una adaptación de la famosa y entretenida novela de anticipación de Julio Verne. En esta ocasión, nos encontramos con un geólogo, modelo pringado, interpretado por Brendan Fraser, cuyo hermano desapareció y presuntamente murió estudiando volcanes, que debe cuidar de su sobrino (Josh Hutcherson) durante unos días. Con el sobrino van unos libros, entre ellos una copia de la novela de Verne, que harán que se cojan un avión, se planten en Islandia, conozcan a una guapa guía de montaña (Anita Briem) y acaben reproduciendo el recorrido de los aventureros del siglo XIX desde el Snaefells hasta un volcán italiano (da igual que en el original de Verne fuera el Stromboli y aquí se trate del Vesubio, es lo mismo)

La película se ha rodado en dos versiones. Una para su proyección en pantalla convencional y otra para pantallas 3D. Y esto se pone de manifiesto en que a los responsables de este subproducto les importa más bien poco la historia, los personajes, sus interrelaciones, sus motivaciones o lo que sea. Todo lo que tiene que ver con los actores y los personajes es banal, descuidado, tomado de cualquier manual tipo “Escriba guiones de cine y televisiones en dos semanas y sin esfuerzo”. Tampoco se sonrojan de copiar descaradamente alguna de las más célebres persecuciones en carretilla minera de la historia del cine. Todo es secundario a la creación de escenas presuntamente impactantes en la versión 3D.

Resultado final: da la impresión de que los guionistas de esta historia van por el mundo con el encefalograma plano. En su conjunto es un mamonada de mucho cuidado. Se comprende que yo me hubiese negado, más bien ni hubiese considerado, ver este engendro en las pantallas de cine. Su único público objetivo sólo pueden ser niños que se pasan la sesión gritando, atiborrándose de palomitas con mantequilla hasta que les revientan las coronarias y saltando en los asientes como energúmenos. Si a cualquier otra persona de otros grupos de edad le llega a interesar este subproducto, habría que mirarlo de inmediato en algún servicio de urgencias.

De la interpretación no vamos a hablar. Para qué. A parte de que no tiene importancia… pues que no la hay. Por lo menos la chica es guapa. Y ya se inventan una adecuada subida de temperaturas para que pase de la ropa alpina a la camiseta de tirantes y los pantaloncitos cortos. Si casi me extraña que no acabe en bikini.

En fin, que no. Que no hay que ir a verla. Ni aun en versión original. Ni aunque os inviten como a mí. Que es un bodrio. Le pongo un tres con la misma nota en dirección y en interpretación.

Y la foto de hoy. Pues un volcán, que si os habéis pasado últimamente por aquí, sabéis que tengo fotos de volcanes.

Vista desde la necrópolis

Vista de Pompeya y el Monte Vesubio - Canon EOS 40D; Tokina AT-X Pro 124 (12-24/4)