Libro: Las cosas que no nos dijimos

Literatura

Leí hace un tiempo una novela de Marc Lévy. En aquella ocasión en su idioma original, Sept jours pour une éternité… Una novela cuyo planteamiento me pareció interesante, que empezó muy bien, pero cuya historia luego se desinfló un poco, y al final me dejó un sabor agridulce. Me decepcionó un poco, quizá por las expectativas creadas por el buen comienzo. No obstante, he decidido darle una segunda oportunidad al autor francés, y leer otras de sus novelas, una más reciente.

Las cosas que no nos dijimos
Marc Lévy
Booket (Planeta); Barcelona, 2010
ISBN: 9788408094036

Al principio del libro conocemos en Nueva York a Julia, un mujer hija de un hombre de negocios acomodado, pero que vive distanciada de su padre, que se gana la vida como dibujante y animadora gráfica, y que está a punto de casarse con Adam, su novio, un buen tipo que la quiere, aunque en seguida se ve que es un tipo anodino, casi aburrido. Sin embargo, tres días antes de la boda, su padre tiene la ocurrencia de morirse. Y el funeral está previsto para la misma tarde que la boda. La cual habrá de retrasarse. Dos días después del funeral, Julia recibe una gran caja con una sorpresa. Un duplicado mecánico de su padre, cono todas sus memorias incluidas, con capacidad de razonar como si fuera la propia persona, y que le da seis días extras, para que ambos arreglen cuentas entre sí.

Como podéis ver, en un ámbito que se mueve entre el drama familiar y ciencia ficción, el autor nos ofrece un interesante planteamiento, que uno piensa se va a encaminar hacia una introspección entre padre e hija, a descubrir los motivos profundos de sus distanciamiento, y a plantearnos algunas cuestiones sobre las relaciones humanas. Pero decididamente, Lévy no es Ingmar Bergman. Y pronto la historia deriva, de forma casi sorprendente y bastante forzada a una historia romántica de amores perdidos y reencontrados. En algún momento, casi daría más para una comedia romántica que para un drama. Ya hace sospechar algo esta posible evolución, algunos caracteres tremendamente estereotipados que van apareciendo. El soso nuevo, el amigo íntimo gay, el vecino gruñón,… Y lo que ha de aparecer.

Nuevamente pues, una novela del mismo autor, aunque entretenida de leer y apta para pasar el rato, me vuelve a decepcionar, puesto que acaba siendo algo que no es, con un final relativamente previsible y sin más trascendencia. No sé que me dice que no es probable que le dé una tercera oportunidad.

Neptunbrunnen y Fernsehturm

Las calles del antiguo Berlín oriental son un escenario importante en la novela que nos ocupa hoy; en la fotografía la Fernsehturm que domina el paisaje urbano de esta parte de la ciudad - Panasonic Lumix LX3