[Cine] The Town: Ciudad de ladrones

Cine

The Town: Ciudad de ladrones (The Town, 2010), 29 de noviembre de 2010.

Aunque llevaba ya varias semanas en cartelera, no nos habíamos planteado ver esta película por una razón. Por la presencia de Ben Affleck en ella. Como director y, lo que es peor, como actor. Siendo desde mi punto de vista uno de los peores actores famosos, era un contrasentido ir a verla. Sin embargo, la situación de la cartelera es más bien pobre. Y varias críticas hablaban bien del filme. Los votantes de IMDb, no es que sean demasiado fiables, le dan un 8 sobre 10. Así que finalmente nos decidimos ayer por este largometraje, y a ver que pasa.

Sinopsis

Doug MacRay (Affleck) lidera una banda de atracadores de bancos y furgones blindados en Bostón. Viven en el barrio de Charlestown, donde prospera la mafia de origen irlandés. En el asalto a una sucursal bancaria, su amigo y compañero de atracos Jim (Jeremy Renner), secuestra temporalmente a la joven directora de la sucursal (Rebecca Hall) como escudo humano. Es liberada sana y salva. Pero los maleantes descubren que vive en su propio barrio, por lo que Doug se hace amigo suyo para controlarla y acaba teniendo una relación romántica. A partir de ahí, y con la investigación del FBI que se va centrando cada vez más en el grupo, surgen las disyuntivas, sobre si deben abandonar la actividad delictiva, cuándo hacerlo, y cómo hacerlo, lo que llevará a un golpe final en el que nadie sabe cómo pueden salir las cosas.

Producción y dirección

He de reconocer que la película me ha parecido bastante bien hecha en su conjunto. Me refiero al aspecto artesanal. Bien rodada, bien montada, bien acompañada de la banda sonora, cuenta una historia francamente entretenida con un buen ritmo, que sabe acelerarse y sabe frenarse en cada momento. No obstante, el guion y el tratamiento de los personajes es manifiestamente mejorable. El personaje de la directora del banco acaba resultando un tanto insustancial. Está muy desaprovechada la trama de la investigación policial, así como las relaciones con la hermana de Jim, interpretada por Blake Lively. O nos quedamos con ganas de saber más de la relación de los bandoleros con los jefes mafiosos, en los que encontramos al siempre interesante Pete Postlethwaite. Es decir, da la impresión de que había material para hacer una película realmente muy buena, a poco que se hubiera afinado un poco con el equilibrio de los distintos elementos puestos en juego. Hay un empacho de Doug, y queda hambre de otros personajes.

Interpretación

El primer problema es la cantidad de minutos dedicados a Ben Affleck. Aunque está mejor que en la mayor parte de los filmes que protagoniza, sigue pareciendo un actor limitado. Creo que hubiera salido ganando quedándose exclusivamente tras la cámara y poniendo a otro protagonista con más solvencia. Renner lo hace bien, configurándose como el mejor personaje y el mejor actor de la película. Ya he comentado que el desarrollo de los caracteres limita las posibilidades del resto de los actores, no por culpa de ellos. Así que podemos decir que el resultado interpretativo final, tiene mucho que ver con los defectos globales de la película.

Comentario

Conforme iba viendo este largometraje, mi cabeza se iba constantemente a otros dos filmes que en su momento me gustaron mucho. Veamos cuales son.

Hacia mitad de los años 90 Michael Mann nos ofrecía la excelente Heat, una película con una base argumental muy similar a la que hoy nos ocupa. Curiosamente, a pesar de que aquella película contaba con dos protagonistas de gran peso, como eran Pacino y de Niro, el conjunto de la película, con sus secundarios, sus historias de amor y cuestiones colaterales, era mucho más sólida que el caso actual, en el que el protagonista es mucho más débil, pero se come las tramas secundarias que podrían haber sido muy interesantes. Mucho que aprender de aquella película, en la que necesariamente se tienen que haber fijado para hacer esta.

Por otro lado, si esta película pretendía hacer de determinados barrios de Boston un protagonista más, debería haberse fijado en esa otra pequeña maravilla que fue Mystic River, de Clint Eastwood. En ella, aunque con una trama muy distinta, se exploran las relaciones de amistad, parentesco y fidelidad de las comunidades de los barrios de esta ciudad, de una forma profunda e intensa. También mucho de lo que aprender del maestro Eastwood.

Así pues, nos encontramos con una película muy entretenida, pero que le falta para llegar a ser considera una película de cierto nivel, como muchos espectadores y algunos críticos quieren ver en ella. Tal vez estamos en la típica situación de que en el país de los ciegos, el tuerto es rey. Y la verdad es que este año andamos bastante carentes de buen cine procedente del otro lado del charco.

Calificación

Dirección: ***
Interpretación: ***
Valoración subjetiva:
***

Música recomendada

Me creo obligado a recordar la banda sonora de la película Mystic River. Incluye temas compuestos por el propio Eastwood y por su hijo, el músico de jazz Kyle Eastwood. Con la colaboración de la orquesta sinfónica de la propia ciudad de Boston.

Paseando

En estos días de lluvia y frío, sigo enganchado a mis fotografías de ambiente melancólico y otoñal pero sereno, tomadas en torno al Parque Grande y a los Pinares de Venecia en Zaragoza - Panasonic Lumix GF1, G 14/2,8 ASPH.

[Libro] Algo va mal

Literatura, Política y sociedad

Hace algo más de un año, puede que casi dos, soy muy despistado para las fechas y los tiempos, leí el libro Posguerra de Tony Judt. Un gran libro de la historia europea después de la Segunda Guerra Mundial, que expone con lucidez muchas de las cuestiones que surgieron durante ese periodo. Algunas de ellas todavía pendientes en la actualidad. Me pareció muy importante, y me sirvió para matizar mi pensamiento social y político. Quedé con la idea de que, en cuento fuera posible, leería algún otro volumen del historiador británico. Y hace diez días me encontré con el libro que hoy voy a comentar, publicado a título póstumo, ya que el autor falleció este verano, víctima de la esclerosis lateral amiotrófica, a la edad de 62 años.

Algo va mal
Tony Judt
Taurus; Madrid, 2010
ISBN: 9788430607969

El presente libro es un análisis de la situación actual de la política en las naciones del mundo occidental, de sus vertientes económicas y sociales, del impacto de la crisis financiera y económica que comenzó en 2008, y de los antecedentes históricos que nos han conducido hasta el punto en el que nos encontramos. La tesis básica del autor es que en los últimos 20 a 30 años, según a la velocidad o el país en el que se produjeron los cambios, se ha ido produciendo un desprestigio del concepto de estado de bienestar. Un concepto que deberíamos a las políticas socialdemócratas que se impusieron en la Europa de posguerra, independiente del partido político, de izquierdas o de derechas que estuviera en el poder. Políticas que, con otros nombres y enfoques, también se dieron en los Estados Unidos hasta finales de la década de los 70s. Tras un análisis relativamente pesimista de la situación actual, el autor propone algunas líneas por las que circular en el futuro, si queremos evitar las peores consecuencias de un liberalismo desmadrado, que tantos sustos y tragedias produjo en el pasado.

Luz de farolas

En la lógica ultra liberal, un parque público es superfluo si no genera unas ganancias que le doten de eficiencia; sin embargo, desde un punto de vista del estado bienestar, los espacios verdes contribuyen a la salud, y al esparcimiento de los ciudadanos, disminuyendo las tensiones y mejorando los tiempos de ocio... tienen rentabilidad social aunque no económica - Panasonic Lumix GF1, G 14/2,5 ASPH.

A lo largo de los capítulos y con gran claridad en la exposición de las ideas y de los conceptos, el autor va exponiendo una serie de hechos:

  • Un gran crecimiento económico en un entorno de liberalismo acendrado, suele acompañarse de un fuerte aumento de las desigualdades, y esto hace que empeoren algunos indicadores relacionados con el progreso y la madurez de las sociedades.
  • Una gran libertad para la actividad económica no tiene porque estar asociada con una mayor libertad y democracia en los derechos sociales y políticos de las personas. Hay dictaduras que acogen sistemas capitalistas liberales, que restringen notablemente los derechos de sus súbditos.
  • En las poblaciones ha calado la idea de que el estado es ineficiente a la hora de prestar servicios y que la ineficiencia es necesaria. Pero son numerosos los ejemplos de ineficiencias en servicios esenciales prestados por el sector privado, ineficiencias que al final pagamos entre todos.
  • Se están produciendo tensiones debido a que la entrada de personal inmigrante rompe el sentimiento de cohesión interna de las sociedades, y desaparece el deseo de aportar solidariamente mediante un sistema impositivo progresivo.
  • Los partidos y organizaciones socialdemócratas han perdido su discurso. Abrumados por el dogmatismo liberal y el sistema de pensamiento único, desorientados por el fin de las políticas y economías socialistas en torno a la Unión Soviética, no aciertan a adquirir un nuevo mensaje que les haga aparecer como nuevos defensores del estado como suministrador de servicios del estado de bienestar, con un papel importante dentro de nuestras sociedades.
  • La globalización anula más el papel del estado en la protección del estado de bienestar, cuando las decisiones se toman en organismos supranacionales, o la dinámica de las nuevas transacciones económicas trasciende la capacidad reguladora de los estados.
  • El crecimiento propio de un sistema capitalista liberal no trae necesariamente un progreso económico y social para todos los ciudadanos de un país. Muchos de los cuales pueden perder sus empleos por falta de adecuación formativa, incrementándose las desigualdades. Esto es caldo de cultivo para futuros regímenes autoritaros.
  • Algunos partidos políticos, incluso tradicionalmente de derechas, empiezan a ver necesario moderar el ímpetu liberal y comenzar a defender el pacto entre los ciudadanos y el estado como garante del bienestar. Pero no son necesariamente los partidos socialdemócratas los que sacan beneficio o proponen con claridad estas ideas.

Seguramente hay otras muchas ideas que se pueden apuntar, o incluso las que he señalado, se podrían haber comentado mejor. Pero este es el tono del libro. Un libro dirigido sobretodo a las personas con orientación socialdemócrata, ya que difícilmente caerá en gracia a los apóstoles del liberalismo. Orientado también a gente joven a las que dirige indicaciones para que encaucen sus enfados y sus energías no a empresas colaterales, nobles pero particulares, sino a la acción política global, preocupada por el conjunto de la sociedad. Difícil por el desencanto que producen las instituciones políticas tal y como las conocemos.

No se corta el autor a la hora de criticar a los políticos actuales. De todo signo. Mediocridad es el adjetivo más suave y más frecuente que se les asigna. Falta de ideas, tendencia a la inacción,… Nada que muchos medios de comunicación y personas de la calle no observen y comenten cotidianamante. Pero mejor escrito.

En resumen, un libro muy interesante, de un escritor muy lúcido, a quien desgraciadamente echaremos en falta en un futuro próximo.

Recomendación musical:

Hoy son las alegres notas del Waltz for Debby del Bill Evans Trio las que me alegran un poco el cotarro mientras escribo tan sesudas cuestiones. No os lo perdáis. Está muy bien. Pero es jazz; tendréis que poner algo de vuestra parte.

Esperando al tranvía en Roosevelt tér

La juventud de los países del Este de Europa, en la imagen en Budapest, Hungría, son de los que más entusiastamente han acogido las reformas neoliberales; también pueden ser los que sufran más descarnadamente sus consecuencias - Panasonic Lumix GF1, Leica DG Macro-Elmarit 45/2,8

[Cine y foto] Secretos y mentiras

Cine, Fotografía

Hace ya unos meses que os comenté que un visitante del Cuaderno de ruta, Josep Broch de la Agrupació Fotogràfica Sarthou Carreres, me había recomendado algunas películas para incluir en mi colección de filmes sobre la fotografía en el cine. Pues bien, hoy os anuncio la inclusión de la reseña de otras de las películas que recomendó este amigo. Y se trata de una película que no reconocí de inmediato en la lista que me envió, incluso le respondí que no la había visto. Y sí que la había visto. Ya lo creo. Y me gustó mucho en su momento. Pero no recordaba en absoluto la relación que tiene con el mundo de la fotografía. Que es importante. Así que queda subsanado este lamentable olvido, y queda incluida en la lista la película Secretos y mentiras, un filme más que recomendable, que todo el mundo debería ver. Por lo menos todo aquel que busque en el cine algo más que fomentar un ataque coronario a base de las toneladas de palomitas con abundante sal que la gente engulle en las salas de cine como si no les dieran de comer en sus casas.

Earl's Court Station

En la entrada de una estación del metro londinense, en la periférica Hounslow y no en la céntrica Earl's Court que aparecen en la fotografía, es donde se produce el primer encuentro entre las dos protagonistas de la película - Canon Digital Ixus 400

Día de fíesta, y un poco de música

Música

Pues nada; que hoy me he cogido un día de fiesta para hacer… nada en particular. Así que me he levantado tranquilamente, y después de desayunar, haciendo burla del frío que hace ahí fuera, me he puesto a ordenar un poquito mi “discoteca” digital. Lo cierto es que mientras lo hacía, iba repasando algunas cositas que he escuchado últimamente, que me han puesto particularmente de buen humor, y he decidido compartirlas con vosotros.

En primer lugar, he seleccionado un podcast de Cuando los elefantes sueñan con la música, y en el mismo he podido escuchar algunas canciones de Henri Salvador. Este es un músico francés que yo no conocía, nacido en la Guayana francesa y que tiene canciones realmente muy majetas. Ya falleció hace un par de años ha una edad muy avanzada, pero creo que siendo bastante desconocido por el público español, no viene mal la recomendación. Os dejo con un vídeo en Youtube de una de sus canciones, Jardin d’hiver (Jardín de invierno). Aunque una que me gusta mucho es J’ai vu (He visto).

Como curiosidad, también perpetró alguna que otra atrocidad, que no me resisto a poner aquí también.

En cualquier caso, en un momento dado, Carlos Galilea el presentador y responsable de Cuando los elefantes… ha dado su dirección en Facebook, y he estado trasteando por allí. Además del vídeo de Jardin d’hiver, también he encontrado otro enlace a otro de Astrud Gilberto cantando la celebérrima Garota de Ipanema con el saxofonista Stan Getz. Cuando Astrud cantó por primera vez la Garota…, era totalmente desconocida, a penas una aficionada casada con el guitarrista João Gilberto, que saltó a la fama y comenzó su carrera musical. En un principio, ni siquiera apareció en los créditos de la grabación, para que os hagáis una idea. Siempre me ha producido una sensación un poco esquizofrénica. Por un lado, no puedo evitar escucharla con cierta frecuencia. Su forma de cantar los muy conocidos estándares que llevaba en su repertorio me produce mucha paz y tranquilidad; me resulta muy relajante. Pero por otro lado,… me parece una sosa de mucho cuidado. Cosas que pasan. Os dejo el vídeo y juzgáis vosotros mismos.

Lo cierto es que, a pesar del peinado propio de la época, estaba monísima. Sosa pero muy mona.

Cambiando de podcast, me he pasado al Jazz porque sí de Juan Claudio Cifuentes, que recientemente programó una hora dedicada a grabaciones de Charlie Parker. El caso es que en este programa se emitieron una serie de tomas de algunos temas de Cole Porter, y entre ellos, especialmente In the Still of the Night. Y me han gustado mucho. Me han parecido muy curiosos. Los podéis encontrar en Spotify, y os dejo a continuación el enlace a la lista de reproducción en este servicio donde podéis encontrar las distintas tomas de este tema en aquellas grabaciones.

Charlie Parker – Bird Big Band

y por supuesto, la grabación del programa de “Cifu”.

Jazz porque sí – Charlie Parker con grabaciones de los años 1952 y 1953 – 24/11/10

En el Ponte Vecchio

Músicos, básicamente, en el Ponte Vecchio de Florencia, Italia - Canon Powershot G6

[Ciencia] ¿Son los islandeses descendientes de los “indios”? (también conocidos más correctamente como indígenas americanos)

Ciencia

Creo que, de acuerdo con las noticias que llegan sobre la situación bancaria en Islandia como consecuencia de la crisis de 2008, hay muchos que estarán de acuerdo en decir que los islandeses, últimamente, han “hecho el indio”. Expresión de tipo etnocentrista, bien explicada en Cine y letras, que implica que alguien se ha dejado incautamente por otro más espabilado, y ampliamente difundida entre los hispanohablantes ibéricos. Desconozco si es utilizada por los habitantes del otro lado del charco. Supongo que para los descendientes de los indígenas americanos no será una expresión precisamente agradable. Y con razón.

Pero resulta que, aparte de esto, el estudio de los genomas de los islandeses, y más concretamente de sus mitocondrias, muestra que hay al menos 80, los que figuran en su base de datos al respecto, que tienen como antepasada a una mujer indígena de América. Dejaré por respeto de volver a utilizar la palabra “indio”, salvo para referirme como tales a los propios de la India. No voy a perder el tiempo explicando la historia. Una noticia en Genciencia me ha llevado a leer un artículo en La ciencia y sus demonios, un sitio dedicado a la ciencia que puede ser interesante de seguir. Me han parecido muy rigurosos. Así que lo mejor es que lo leáis de ellos mismos.

Mi reflexión viene al cabo de cuál debe ser la actitud de cada cual a la hora de juzgar y asimilar los datos científicos. Es un hecho comprobado que en Islandia hay descendientes de los indígenas americanos, o de nativos de ciertas partes de Asia. Pero por mucho entusiasmo que hayan puesto los medios de comunicación, y ha habido numerosos ejemplos los últimos días, en afirmar que algún islandés se llevó a una indígena americana a su isla antes del siglo XI, se la benefició, y dejó descendencia, existen otras opciones para explicar la presencia de estos genes en la isla. La explicación ofrecida por los investigadores es la que ellos consideran más plausible; pero estamos lejos de poder afirmar con rotundidad que eso fue así.

La ciencia no trabaja con certezas. Trabaja con modelos teóricos. Paradigmas que ofrecen una explicación razonable a los hechos que conocemos, y que pueden ser susceptibles de ser afianzados por la experimentación o por ulteriores observaciones. Y por lo tanto, son válidos, hasta que nuevos datos nos invitan a buscar explicaciones mejores. Nada dogmas, nada de explicaciones categóricas. No hay gurús infalibles en la ciencia. No como en otras disciplinas de la actividad humana que nos amargan la vida con frecuencia. Aprovecho para reproducir una frase que he encontrado en el encabezamiento del mencionado blog La ciencia y sus demonios.

La primera gran virtud del hombre fue la duda
y el primer gran defecto la fe (Carl Sagan)

Hacia el jardín de invierno

Hoy me siento melancólico, y por eso, pongo una imagen del Parque Grande de Zaragoza que también me parece que evoca esa sensación de melancolía - Panasonic Lumix GF1, G 14/2,5 ASPH.

[Fotógrafa] Isabel Muñoz

Fotografía

Hoy he decidido redactar una pequeña recomendación sobre algún fotógrafo que me haya llamado la atención últimamente. O desde hace tiempo, como es el caso, pero que no había caído en dedicarle un ratico. Lo cierto es que Isabel Muñoz es una futógrafa que ya he mencionado en alguna ocasión en estas páginas con motivo de alguna exposición, por Madrid o por Barcelona. Pero en estos últimos meses en los que he ido comprando los libros de la colección Obras Maestras de la editorial La Fábrica, he dedicado un tiempo a hojear con detalle el dedicado a esta autora.

La base del trabajo de la fotógrafa, que podéis encontrar en su página en internet, es la fotografía de las personas especialmente en la relación que establece su cuerpo con el mundo. Desde la sensualidad de las mujeres bailando el tango hasta la automortificación de los integristas musulmanes en sus momentos de éxtasis religioso. Desde la figura del torero en la plaza hasta los rostros de personas orientales, distintos a nosotros y a la vez iguales. Imágenes en blanco y negro, como eventualmente en color, que nos permiten conocer mejor a nuestros semejantes, tal vez señalando precisamente lo que los diferencia e individualiza de nosotros mismos.

Por lo tanto, una autora muy interesante que no dudo en recomendar desde estas páginas.

Descansando entre la cancillería y el Reichstag

Quizá no las figuras humanas más dinámicas,... pero es así como me las encontré, en los jardines entre la Cancillería alemana y el Reichstag en Berlín - Canon Digital Ixus 860IS

[Cine y foto] Tres colores: Rojo

Cine, Fotografía

En la primera mitad de los años 90, la trilogía de Krzysztof Kieslowski en homenaje a los tres colores de la bandera francesa como símbolo a los tres valores fundamentales de la revolución francesa, que luego fueron adoptados como lema oficial de la República FrancesaLiberté, égalité, fraternité (Libertad, igualdad, fraternidad). De las tres películas que componen la trilogía, y a pesar de las excelentes críticas que han recibido siempre, reconozco que las dos primeras se me atragantaron un poco. Especialmente la primera de ellas, ha pesar de la presencia de una impresionante, desde todos los puntos de vista, Juliette Binoche. Sin embargo, la tercera de la serie la que combina el color rojo con el ideal de fraternidad, me entró de inmediato. Me encantó. Y recientemente decidí añadirla a mi colección de DVDs. Y la volví a ver, y decidí que merecía la pena incluirla en esta colección de películas relacionadas con la fotografía.

Así que ya podéis encontrar la reseña de esta película, con especial dedicatoria a la guapa actriz que la protagonizó, Irène Jacob. También podéis acceder al enlace a través de la página principal de la fotografía en el cine.

Anuncio en Karl-Liebnecht-Straße

No sabía si poner alguna foto de Suiza, o del Canal de la Mancha, o en la que predominase el color rojo; al final he optado por el gran afiche que cubría unas obras en Unter den Linden, Berlín, hace tres años - Pentax *ist DS, SMC-A 50/2

[Libro] The Grand Design

Ciencia

Saltó hace un par de meses a la prensa la noticia de que el famoso científico Stephen Hawking había declarado algo así como que dios no existe, o que la ciencia había demostrado que no existía un dios creador del universo o cosas así. Todo muy efectista. Y todo a propósito del nuevo libro de divulgación científica escrito por el mencionado físico en colaboración con Leonard Mlodinow. Hawking no es mi divulgador científico favorito; he leído alguna de sus obras y, dentro del rigor del científico, es cierto que le gusta un poco el efectismo. Pero indudablemente tiene un peso notable en la física de hoy en día, y decidí leer lo que realmente propone en su nuevo libro. Incluso antes de que se hubiese publicado en castellano, de ahí el título en inglés. Lo cierto es que esta semana pasada, cuando llevaba el libro bastante adelantado, ha salido ya a la venta en España como El gran diseño.

The Grand Design
Stephen Hawking y Leonard Mlodinow
Bantam Books; Nueva York, 2010
ISBN: 9780553805371

Los autores del libro, y creo que específicamente Hawking como autor principal, comienza introduciendo una proposición general de caracter a caballo entre lo filosófico y lo científico. Según él, dios, concebido como el principio creador, causa última de todo lo que existe en nuestro universo, es un concepto que ya no es necesario para explicar cómo puede surgir este universo en el que vivimos. Y presentada de entrada esta tesis, comienza un recorrido que comienza en los primeros capítulos en el recorrido que han seguido en paralelo la filosofía y la ciencia, con más protagonismo de la segunda en detrimento de la primera conforme nos acercamos a nuestros tiempos, para explicar el mundo, basadas en modelos teóricos que consideramos válido en tanto que las observaciones o los experimentos no contradigan dichos modelos teóricos. Y así nos sitúa en el siglo XX cuando, tras la génesis de los dos grandes modelos teóricos que han dominado la ciencia  de ese siglo, la teoría de la relatividad y la mecánica cuántica, los físicos se encaminan a la búsqueda de una teoría unificadora, una teoría del todo, que dé la explicación última a la génesis, funcionamiento y destino de nuestro universo. Culmina con la proposición de la teoría M con la principal candidata a ser la base de esta teoría,  y con la extensión de las fluctuaciones cuánticas del vacio como una explicación de cómo surge un universo de la nada, sin necesidad de la intervención de una inteligencia externa para este fin.

Hay más conceptos comentados y explicados en el libro, pero sería demasiado extenso mencionarlos todos aquí, y cuantos más y más mezclados los exponga, mayor riesgo de ser incorrecto al mencionarlos tendría. Pero básicamente es esto. Con respecto a la idea inicial que causó el revuelo mediático, la existencia de un dios creador, realmente lo que deberíamos concluir es que si la teorías que defienden los autores son ciertas la creación del universo puede ser explicada en términos científicos sin necesidad de tirar del concepto de dios. Pero obviamente, el creer o no en un ser de estas características es algo que no tiene que ver con la ciencia sino con determinadas idiosincrasias de la especie humana, con su tendencia a creer en lo sobrenatural, probablemente escrita en los genes. La ciencia, no obstante, ha sido especialmente cabezona a lo largo de los últimos 3000 años en ir desmontando las creencias sobre el mundo que las distintas religiones sostenían. Con idéntica cabezonería, estas religiones se han resistido al conocimiento científico que les desmontaba partes sustanciales del garito hasta que no les ha quedado más remedio y han ido aceptando las distintas teorías dándoles las vuelta para adaptarlas a sus intereses.

El libro es razonablemente cómodo de leer si eres “de ciencias” y no has oxidado demasiado tus conceptos y conocimientos básicos sobre las teorías físicas. No me siento capacitado para saber si es comprensible por la gente “de letras”. Quisiera pensar que sí. Pero a la gente “de letras” le suele poner bastante de los nervios que llegue un científico y les diga que la filosofía ha muerto. Que ya no es necesaria para explicar el mundo, lo que fue el propósito inicial de la filosofía. Así que es esperable un cierto rechazo.

En resumen, no es que Hawking nos proponga nada nuevo. Yo ya había leído obras de divulgación que nos hablan de los aspectos científicos del libro que aquí nos trae. Y ya he leído varias declaraciones de científicos que confirman que en este libro no se nos cuenta nada nuevo. Pero sí que resume el conocimiento acumulado en las dos o tres últimas décadas en el campo de la física, e indudablemente, la personalidad mediática de los autores hace que tenga un mayor impacto social. Se puede leer si te interesa el tema. No será una pérdida de tiempo.

Dogmáticos que todavía piensen que el mundo comenzó hace seis mil y pico años a las nueve de la mañana, abstenerse por favor. No vaya a ser que les suba la tensión y les de un algo en la cabeza.

La luna entre los pinos y las palmeras

Pequeña ventana al universo que hoy nos ocupa entre los árboles del Parque Grande de Zaragoza, en la que vemos a nuestro satélite, la Luna, en fase casi llena - Panasonic Lumix GF1, Leica DG Macro-Elmarit 45/2,8

[TV] Fin de temporada de Weeds y The Big C; de lo mejor, simplemente de lo mejor

Televisión

Dos mujeres son las protagonistas de estas dos series emitidas por la cadena norteamericana de cable Showtime. Detrás de estas dos mujeres, ambas madres  que han de cargar con sus familias, nucleares y extendidas, están las interpretaciones, magníficas, de las dos actrices en estado de gracia que les dan vida, y una historias y unos guiones de los que muchos con pretensiones deberían aprender mucho.

Vayamos por orden de veteranía en pantalla.

Weeds / Nancy Botwin

Después de seis temporadas en activo, cualquier aficionado a las buenas series de televisión debería conocer a Nancy Botwin. Interpretada por Mary-Louise Parker, esta viuda de 40 años con dos hijos que se introduce en el negocio del  tráfico de marihuana para poder mantener a su familia con el nivel de vida que acostumbran, acaba metiéndose sistemáticamente en unos embrollos tremendos que suelen tener finales más o menos delirantes y una serie de huidas hacia adelante, que lejos de sacarle de esta dinámica no hacen más que empeorar su situación.

Esta temporada ha tenido un toque más reflexivo y más melancólico. Obligados a huir recorriendo el país tras contemplar como el hijo menor Shane (Alexander Gould) apiolaba a la malvada mafiosa que amenazaba su entorno, perseguidos por su marido, mafioso mejicano, y por el FBI, la temporada ha tenido un aspecto más reflexivo, más melancólico, que no les ha impedido irse metiendo, una tras otra, en sus habituales aventuras. Después de contemplar la serie, uno tiene la impresión de que los Estados Unidos son una especie de país de las maravillas distópico. Por su puesto, el final de temporada, el plan C, ha estado a la altura de las circunstancias, y nos ha dejado con ganas de ver la próxima temporada, que se anuncia como la última.

Pero no sólo es Nancy quien nos gusta. El resto de los personajes también evoluciona. Por poner dos ejemplos. El cuñado, Andy (estupendo Justin Kirk), sigue siendo un desnortado descerebrado, pero ha ido perdiendo su egoismo innato y ha empezado a ser un referente para el sostén del grupo familiar cuando Nancy se ha venido a bajo. Silas (Hunter Parrish), el hijo mayor, está madurando y empieza a tener claro que hay que pararse en algún sitio; en alguna universidad con alguna novia, en algún pueblo del medio oeste con algún insospechado padre biológico,… lo que sea. En fin, que todos colaboran a hacer interesante este drama con toques de comedia negra,… o esta comedia negra con toques de drama. Cada uno que escoja el enfoque que le parezca más conveniente. Por cierto, muy notable la presencia de Richard Dreyfuss como lúbrico profesor de matemáticas retirado y desequilibrado en los últimos episodios de la temporada.

En cualquier caso, sigo pensando que es una serie que no hay que perderse.

The Big C / Cathy Jamison

Cuando me enteré que la protagonista de esta serie iba a ser Laura Linney, no lo dudé; había que verla, sí o sí. Para mí es una de las mejores actrices del mundo en estos momentos. Y no exagero un pelo. Por lo menos en el ámbito del cine y la televisión.

La gran C del título pareciera ser el cáncer, en este caso en forma de melanoma avanzado, que amenaza a medio plazo la vida de la protagonista. Pero tras ver la serie, uno llega a la conclusión de que la gran C no puede ser otra que la gran Cathy, una mujer sumida en una aparente vida familiar mediocre, a la que de repente, ante la perspectiva de morir, le entran unas ganas de vivir y de recuperar el tiempo perdido. Y empezamos a conocer que es madre de tres. De su hijo (Adam Jamison), de su marido (excelente Oliver Platt), y de su hermano (divertido y entrañable John Benjamin Hickey). Y a ratos de su pardillo pero honesto oncólogo (Reid Scott), más afectado a veces por el nefasto pronóstico que ella misma. Y empezamos a encontrar las voces de la conciencia que la rodean y que van encauzando poco a poco su energía, especialmente su alumna (Gabourey Sidibe) y su vecina (inconmensurable Phyllis Sommerville). Y nos divertimos con los colaterales, como ese amante negro y poderoso con quien hace cochinadas en el colegio (Idris Elba), o su amiga “para siempre” de la universidad (una Cynthia Nixon que me ha sorprendido gratamente), o esa divertida y puntual aparición de un apicultor loco (Liam Neeson).

Resumiendo, nuevamente la misma receta, pero con otro tema y otro enfoque. Una poderosísima actriz protagonista, un inmejorable acompañamiento actoral a su alrededor, y una historia que contar que no tiene desperdicio en ningún momento.

Tan recomendable como la anterior, o más.

Luna

No he puesto muchas fotografías de mis pruebas con el nuevo objetivo, y no están mal; aquí un atardecer en los alrededores del soto de Cantalobos, aguas abajo del Ebro en Zaragoza - Panasonic Lumix GF1, G 14/2,5 ASPH.

[Cine] Bon appétit (2010)

Cine

Bon appétit (2010), 17 de noviembre de 2010.

No era mi primera opción para esta semana. De hecho, para esta semana no tenía una primera opción clara para ir al cine. Creo que este otoño ha traído una de las carteleras más pobres y menos motivadoras para el época de los últimos… muchos años. Pero bueno,… venga que hay que apoyar al cine español,… que está rodada en Suiza y será bonita,… que ya vale de dramas y vamos a ver un poco de romanticismo buenrollista,… Pues nada. Vamos a ver que ha dado de sí la ópera prima como director de largometrajes de David Pinillos.

Sinopsis

Daniel (Unax Ugalde) es un chico de Bilbao que llega a Zurich para trabajar en un prestigioso restaurante en su carrera para convertir en un cocinero de pro. Y en el restaurante, pronto hará amistad con el segundo de abordo del chef, un italiano llamado Hugo (Giulio Berruti) que es muy majo y esas cosas, y se quedará prendado de la sumiller del restaurante, una chica bávara, Hanna (Nora Tschirner), que está como un queso, ya que nos ponemos gastronómicos. Pero que está liada con el chef (Herbert Knaup), y además muy enamorada, para desesperación del bilbaino. Tras unos escarceos romanticones iniciales, pronto decidirán el chico de Bilbao y la muniquesa que van a ser buenos amigos, siendo el chico el paño de lágrimas de la moza ante las borderías del chef. Pero claro, los sentimientos del chaval no se apagarán fácilmente, y el camino hacia el drama está abierto.

Dirección y producción

Lo cierto es que la sinopsis anterior es la historia tal y como creo que nos la quiere transmitir el director. Porque se podría resumir de otro modo. Algo así.

Un bilbaino que es un poco panoli y acomplejado, empieza a trabajar en un restaurante de alto standing de Zurich, donde todos son muy guapos y pijos. Le entra a la sumiller del restaurante que es muy mona, pero esta pasa de él porque está enrollada con el chef y dueño del restaurante, que tiene una pasta que no veas. Hasta se deja hacer un bombo, a ver si el tipo, ya añoso, deja a la legítima y se queda con ella. Y ella con su pasta. El caso es que el pobre bilbaino acaba de pagafantas de la sumiller, a la que tampoco le va muy bien con el chef, que es un cabrón de tomo y lomo.

Como veis, es una historia parecida pero no igual. El problema es el punto de vista. Y el problema es que el director nos plantea una historia a la que le falta un poco de alma, muy edulcorada, con unos dramas un poco postizos, y con alguna situación un poco marciana. Porque la amistad casta entre los dos protagonistas no siempre es creíble. Y pierde mucho tiempo en retratar postales de la ciudad de Zurich, con nieve, sin nieve, al atardecer, al manecer, el lago por aquí, el münster por allá, tranvías por todos los lados, la sorpresa del chico por encontrar un sitio alucinante de la ciudad cuando es un mirador que sale en todas las guías de turismo,… La persecución de unas imágenes bonitas con muy bonita fotografía le hace perder el calor y la rasmia que las relaciones humanas con algo dentro exigen.

El colmo de la escena absurda es cuando el chef lleva a cenar a su legítima al restaurante y la sumiller tiene que servirles el vino. ¿Alguien se cree que la esposa de un chef no va con cierta frecuencia al restaurante pijo de su marido a cenar con los amigos y a presumir de papeo estupendo y que el encuentro con la sumiller/amante del marido no es un hecho relativamente frecuente? Probablemente uno de los puntos bajos de un guion flojo.

Por supuesto, para irse a rodar por media Europa, y con un reparto internacional, supongo que habrá contado con un buen presupuesto y, por lo tanto, la producción tiene una apariencia pulcra y cuidada, con una buena fotografía y una banda sonora un poco pastelosa, a base de pop modernillo en inglés.

Interpretación

No están mal pero tampoco están muy convincentes. Supongo que hacen lo que pueden con la historia y los personajes, quizá demasiado estereotipados que les han buscado. Cada vez me siento más intolerante hacia los doblajes, que en este caso creo que están muy mal buscados. El chico no se dobla a sí mismo, y la chica seguro que en su alemán natal tiene una voz más interesante y menos mema. Pero es que, además, la película es plurilingüe, y por lo tanto, los cambios idiomáticos son o pueden ser importantes. Así que desde mi punto de vista es un error el doblaje.

Conclusión

Una película de novato con un presupuesto razonable, que se pierde entre tópicos y postales bonitas. La historia no es especialmente original, se puede considerar un refrito de otras muchas comedias y dramas románticos que parte del presupuesto de la amistad entre chico y chica con tensión sexual no resuelta. Pero además el guion flojea. Se deja ver hasta cierto punto, pero al final, la verdad es que te deja un poco indiferente lo que le pasa a esta gente.

Calificación

Dirección: **
Interpretación: **
Valoración subjetiva:
**

Zürich desde el lago

Zurich se convierte en uno de los personajes importantes de la película, quizá más preocupada en sacarla bonita que en profundizar en los motivos de los personajes - Pentax K10D, SMC-M 200/4

[Exposición] Quinquis de los 80 en el Centro de Historia

Cine, Política y sociedad

Periódicamente me doy una vuelta algún domingo por la mañana por el Centro de Historia de Zaragoza, un lugar para la cultura que me agrada mucho, para ver que exposiciones hay en activo. Y es fácil que alguna de ellas me interese. Y este domingo pasado, además de una muestra de instrumentos tradicionales aragoneses, visité una exposición sobre el fenómeno de los quinquis en los años 80. Fundamentalmente, de principios de los años 80.

Exposición: Quinquis de los 80

El cine fue uno de los medios donde más se transmitió el fenómeno de la delincuencia juvenil; una mezcla de delicuentes y "sexploitation" nutrió las carteleras, en producciones de bajo presupuesto y calidad dudosa, salvo honrosas excepciones - Panasonic Lumix LX3

El final de los años 70 y el principio de los 80, lo que se ha dado en llamar desde el punto de vista histórico “la transición“, me pilló en plena adolescencia. Y recuerdo que por aquel entonces se pusieron de moda los “macarras“.  Este apelativo es como otros, por ejemplo rufián, que siendo en origen un sinónimo de proxeneta, especialmente lo de baja estofa, acaban aplicándose a los maleantes de todo tipo, o a individuos chulescos desagradables y con tendencia a la violencia. Cualquier adolescente con pinta de pardillo corría el peligro de ser atracado y de recibir algún sopapo si no se andaba con cuidado por parte de algunos individuos coetáneos o ligeramente mayores. El caso es que eso sólo era un aspecto más de un fenómeno que se dio en el país como un efecto más de la situación económica y social heredada del nefasto régimen franquista; la delincuencia juvenil.

Exposición: Quinquis de los 80

Rock duro y urbano y gramolas en los bares eran dos elementos característicos de la época; hay de ti como algún fanático de alguna canción cogiera sitio junto a la ranura de las monedas,... así acabé odiando yo el "Gitanitos y morenos" del Gato Pérez - Panasonic Lumix LX3

Exposición: Quinquis de los 80

El cómic y las "ping-ball", otros dos elementos culturales de la época - Panasonic Lumix LX3

Nunca sabré hasta que punto fue algo realmente importante o preocupante, o simplemente fue la sensación que se produce cuando algo, que ya existía, de repente se conoce por mor de la recién llegada libertad de prensa. El franquismo tuvo muchas miserias que no salían a la luz por la mordaza que imponía el régimen. Pero lo que sí que es cierto es que tuvo una fuerte repercusión en la prensa, en la literatura y, sobre todo, en el cine de la época. Películas más bien malas, que tiraban de actores no profesionales que salían del propio mundillo que querían reflejar, y que alcanzaron cierta popularidad. Pues de todo esto nos habla esta interesante exposición. Así que, los que viváis por Zaragoza, ya sabéis.

Exposición: Quinquis de los 80

Me llamó la atención ver pasar en el vídeo la noticia de la muerte de Sonia Martínez; presentadora de un programa infantil de la mañana de los sábados, el Sabadabadá, era visto en algún rato por algunos que nos pasábamos de niños,... pero es que cómo nos gustaba la presentadora, que acabo víctima de la adicción a la heroína y del maldito virus que también se puso de moda en aquella época... - Panasonic Lumix LX3

[Cine y foto] Distopía y una cámara Agfa en Alphaville de Godard

Cine, Fotografía

Hoy toca comentar una curiosa película francesa de Jean-Luc Godard, que ha sido definida como perteneciente al género de la ciencia ficción filosófica. Sea lo que sea eso. El caso es que la vi programada hace unos días en TCM clásico, y a su vez, programé su grabación para verla con tranquilidad cuando llegase el caso. Una tarde de domingo otoñal y lluviosa proporcionó el momento adecuado. Y contra todo pronóstico, la repetida aparición de una Agfa Iso-Rapid IF en manos del protagonista, haciendo fotos como un descosido, planteó una relación del filme con la fotografía que yo no había aventurado.

Evidentemente, Alphaville tiene mucha más enjundia que todo eso. Es una obra muy particular, dentro de la llamada nouvelle vague, con unas propuestas tanto estéticas, como filosóficas, como cinematográficas. Lo cual en hace de este filme muy recomendable para el aficionado al séptimo arte, aunque por sus características, no tanto para el que sólo busca el mero entretenimiento.

En cualquier caso, queda añadida al listado de películas de la fotografía en el cine, donde podréis encontrar el enlace a la reseña de esta película francesa.

Arc de Triomphe

En todo momento, durante la película, tenemos la sensación que Alphaville es una difuminada París - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.