[Libro] Algo va mal

Literatura, Política y sociedad

Hace algo más de un año, puede que casi dos, soy muy despistado para las fechas y los tiempos, leí el libro Posguerra de Tony Judt. Un gran libro de la historia europea después de la Segunda Guerra Mundial, que expone con lucidez muchas de las cuestiones que surgieron durante ese periodo. Algunas de ellas todavía pendientes en la actualidad. Me pareció muy importante, y me sirvió para matizar mi pensamiento social y político. Quedé con la idea de que, en cuento fuera posible, leería algún otro volumen del historiador británico. Y hace diez días me encontré con el libro que hoy voy a comentar, publicado a título póstumo, ya que el autor falleció este verano, víctima de la esclerosis lateral amiotrófica, a la edad de 62 años.

Algo va mal
Tony Judt
Taurus; Madrid, 2010
ISBN: 9788430607969

El presente libro es un análisis de la situación actual de la política en las naciones del mundo occidental, de sus vertientes económicas y sociales, del impacto de la crisis financiera y económica que comenzó en 2008, y de los antecedentes históricos que nos han conducido hasta el punto en el que nos encontramos. La tesis básica del autor es que en los últimos 20 a 30 años, según a la velocidad o el país en el que se produjeron los cambios, se ha ido produciendo un desprestigio del concepto de estado de bienestar. Un concepto que deberíamos a las políticas socialdemócratas que se impusieron en la Europa de posguerra, independiente del partido político, de izquierdas o de derechas que estuviera en el poder. Políticas que, con otros nombres y enfoques, también se dieron en los Estados Unidos hasta finales de la década de los 70s. Tras un análisis relativamente pesimista de la situación actual, el autor propone algunas líneas por las que circular en el futuro, si queremos evitar las peores consecuencias de un liberalismo desmadrado, que tantos sustos y tragedias produjo en el pasado.

Luz de farolas

En la lógica ultra liberal, un parque público es superfluo si no genera unas ganancias que le doten de eficiencia; sin embargo, desde un punto de vista del estado bienestar, los espacios verdes contribuyen a la salud, y al esparcimiento de los ciudadanos, disminuyendo las tensiones y mejorando los tiempos de ocio... tienen rentabilidad social aunque no económica - Panasonic Lumix GF1, G 14/2,5 ASPH.

A lo largo de los capítulos y con gran claridad en la exposición de las ideas y de los conceptos, el autor va exponiendo una serie de hechos:

  • Un gran crecimiento económico en un entorno de liberalismo acendrado, suele acompañarse de un fuerte aumento de las desigualdades, y esto hace que empeoren algunos indicadores relacionados con el progreso y la madurez de las sociedades.
  • Una gran libertad para la actividad económica no tiene porque estar asociada con una mayor libertad y democracia en los derechos sociales y políticos de las personas. Hay dictaduras que acogen sistemas capitalistas liberales, que restringen notablemente los derechos de sus súbditos.
  • En las poblaciones ha calado la idea de que el estado es ineficiente a la hora de prestar servicios y que la ineficiencia es necesaria. Pero son numerosos los ejemplos de ineficiencias en servicios esenciales prestados por el sector privado, ineficiencias que al final pagamos entre todos.
  • Se están produciendo tensiones debido a que la entrada de personal inmigrante rompe el sentimiento de cohesión interna de las sociedades, y desaparece el deseo de aportar solidariamente mediante un sistema impositivo progresivo.
  • Los partidos y organizaciones socialdemócratas han perdido su discurso. Abrumados por el dogmatismo liberal y el sistema de pensamiento único, desorientados por el fin de las políticas y economías socialistas en torno a la Unión Soviética, no aciertan a adquirir un nuevo mensaje que les haga aparecer como nuevos defensores del estado como suministrador de servicios del estado de bienestar, con un papel importante dentro de nuestras sociedades.
  • La globalización anula más el papel del estado en la protección del estado de bienestar, cuando las decisiones se toman en organismos supranacionales, o la dinámica de las nuevas transacciones económicas trasciende la capacidad reguladora de los estados.
  • El crecimiento propio de un sistema capitalista liberal no trae necesariamente un progreso económico y social para todos los ciudadanos de un país. Muchos de los cuales pueden perder sus empleos por falta de adecuación formativa, incrementándose las desigualdades. Esto es caldo de cultivo para futuros regímenes autoritaros.
  • Algunos partidos políticos, incluso tradicionalmente de derechas, empiezan a ver necesario moderar el ímpetu liberal y comenzar a defender el pacto entre los ciudadanos y el estado como garante del bienestar. Pero no son necesariamente los partidos socialdemócratas los que sacan beneficio o proponen con claridad estas ideas.

Seguramente hay otras muchas ideas que se pueden apuntar, o incluso las que he señalado, se podrían haber comentado mejor. Pero este es el tono del libro. Un libro dirigido sobretodo a las personas con orientación socialdemócrata, ya que difícilmente caerá en gracia a los apóstoles del liberalismo. Orientado también a gente joven a las que dirige indicaciones para que encaucen sus enfados y sus energías no a empresas colaterales, nobles pero particulares, sino a la acción política global, preocupada por el conjunto de la sociedad. Difícil por el desencanto que producen las instituciones políticas tal y como las conocemos.

No se corta el autor a la hora de criticar a los políticos actuales. De todo signo. Mediocridad es el adjetivo más suave y más frecuente que se les asigna. Falta de ideas, tendencia a la inacción,… Nada que muchos medios de comunicación y personas de la calle no observen y comenten cotidianamante. Pero mejor escrito.

En resumen, un libro muy interesante, de un escritor muy lúcido, a quien desgraciadamente echaremos en falta en un futuro próximo.

Recomendación musical:

Hoy son las alegres notas del Waltz for Debby del Bill Evans Trio las que me alegran un poco el cotarro mientras escribo tan sesudas cuestiones. No os lo perdáis. Está muy bien. Pero es jazz; tendréis que poner algo de vuestra parte.

Esperando al tranvía en Roosevelt tér

La juventud de los países del Este de Europa, en la imagen en Budapest, Hungría, son de los que más entusiastamente han acogido las reformas neoliberales; también pueden ser los que sufran más descarnadamente sus consecuencias - Panasonic Lumix GF1, Leica DG Macro-Elmarit 45/2,8