[Cine] The Company Men (2010)

Cine

The Company Men (2010), 27 de mayo de 2011.

De forma inesperada, este fin de semana no he ido a ver una película al cine, sino dos. Y esta que os presento hoy fue la primera, la que sin comerlo ni beberlo acabamos viendo el viernes por la noche. Yo no esperaba gran cosa de ella, especialmente por alguno de los protagonistas. Pero bueno, antes que quedarse en casa… y además tuvimos la suerte de verla en versión original. Esperemos que la empresa de los cines Aragonia mantenga de forma indefinida esta buena costumbre de traer versiones de este tipo. Y además, son más baratas. Pero bueno. Vayamos a lo que importa. La película sobre la crisis económica en los Estados Unidos que firma y dirige John Wells, un tipo bastante solvente en cosas televisivas, pero con escasa experiencia en la gran pantalla.

Sinopsis

Nos encontramos en Estados Unidos, con la crisis económica que acucia al mundo instalada. En una gran compañía de empresas están recortando empleos. Especialmente se ve afectada la división de astilleros, en la que trabajan Bobby Walker (Ben Affleck), un dinámico ejecutivo de ventas, Phil Woodward (Chris Cooper), un veterano cuadro de la compañía, y Gene McClary (Tommy Lee Jones), un alto directivo de la compañía, responsable de la división de astilleros. La película los acompaña a lo largo de un año de su vida, en el que perderán sus empleos y tendrán que batallar por seguir adelante, sostener a sus familias, encontrar de nuevo un sitio en la sociedad, si ello es posible, mientras la empresa sigue con sus recortes de plantilla, cuyo objetivo no es otro que aumentar el valor de la compañía, con un fin poco claro.

Dirección y producción

El filme tiene tufillo a cine independiente a pesar de que no faltan los nombres sonoros en el reparto. Con un ambiente grisáceo, propio de la costa nordeste de los Estados Unidos, especialmente en los meses otoñales e invernales, la película nos va mostrando una serie de cuadros que pretenden dar a conocer la realidad del impacto de la crisis económica en las familias y en las gentes, así como la desvergüenza de los grandes ejecutivos. La historia se sigue bien, y la realización general es correcta, aunque a ratos le falta un poquito de alma. Muchas de las graves consecuencias de la crisis se muestran de forma indirecta y no con la claridad y la indignación que podríamos esperar. Que se centren en los despidos de los pijos de la empresa en lugar de los trabajadores, también resta empatía desde el espectador hacia el personaje.

Interpretación

Los tres protagonistas mencionados cumplen perfectamente con sus deberes interpretativos, incluso el mediocre Affleck. Se ven acompañados eventualmente por otros personajes secundarios con apariciones más breves o esporádicas pero sólidas. Así tenemos a la esposa de Bobby (Rosemarie DeWitt), un personaje con los pies mucho más puestos sobre la realidad que su marido, el hermano de esta y cuñado de aquel (Kevin Costner), el trabajador manual que se lo gana currando muchas horas y que esconde una gran bondad detrás de sus cínicas observaciones, la responsable de recursos humanos y de los despidos que además es amante de Gene (Maria Bello), o el presidente de la compañía (Craig T. Nelson), un desalmado ambicioso.

Conclusión

Una película que daba para más. Como ya he comentado, resulta fría en ocasiones. Y el hecho de enfocar el problema en los cuadros de la empresa, no deja de esconder los problemas de los numerosos trabajadores con menos recursos que todavía lo deben de pasar peor. Ni atisbo de crítica a la falta de sistemas de protección social de la res publica norteamericana. Y un final edulcurado, que no deja de implicar que aunque hay gente mala en la cosa del sistema, el capitalismo sigue siendo la solución a los problemas de capitalismo. Sólo es cuestión de que la gente sea maja, y no unos desalmados. Pueril. No está mal la película, pero cojea.

Calificación

Dirección: ***
Interpretación: ***
Valoración subjetiva: 
**

Vieja puerta oxidada

Una vieja puerta oxidada corta el paso a algunos campos a las afueras de Casetas (Zaragoza) - Canon EOS 5D Mk.II, EF 85/1,8 USM

[Libro] Algo va mal

Literatura, Política y sociedad

Hace algo más de un año, puede que casi dos, soy muy despistado para las fechas y los tiempos, leí el libro Posguerra de Tony Judt. Un gran libro de la historia europea después de la Segunda Guerra Mundial, que expone con lucidez muchas de las cuestiones que surgieron durante ese periodo. Algunas de ellas todavía pendientes en la actualidad. Me pareció muy importante, y me sirvió para matizar mi pensamiento social y político. Quedé con la idea de que, en cuento fuera posible, leería algún otro volumen del historiador británico. Y hace diez días me encontré con el libro que hoy voy a comentar, publicado a título póstumo, ya que el autor falleció este verano, víctima de la esclerosis lateral amiotrófica, a la edad de 62 años.

Algo va mal
Tony Judt
Taurus; Madrid, 2010
ISBN: 9788430607969

El presente libro es un análisis de la situación actual de la política en las naciones del mundo occidental, de sus vertientes económicas y sociales, del impacto de la crisis financiera y económica que comenzó en 2008, y de los antecedentes históricos que nos han conducido hasta el punto en el que nos encontramos. La tesis básica del autor es que en los últimos 20 a 30 años, según a la velocidad o el país en el que se produjeron los cambios, se ha ido produciendo un desprestigio del concepto de estado de bienestar. Un concepto que deberíamos a las políticas socialdemócratas que se impusieron en la Europa de posguerra, independiente del partido político, de izquierdas o de derechas que estuviera en el poder. Políticas que, con otros nombres y enfoques, también se dieron en los Estados Unidos hasta finales de la década de los 70s. Tras un análisis relativamente pesimista de la situación actual, el autor propone algunas líneas por las que circular en el futuro, si queremos evitar las peores consecuencias de un liberalismo desmadrado, que tantos sustos y tragedias produjo en el pasado.

Luz de farolas

En la lógica ultra liberal, un parque público es superfluo si no genera unas ganancias que le doten de eficiencia; sin embargo, desde un punto de vista del estado bienestar, los espacios verdes contribuyen a la salud, y al esparcimiento de los ciudadanos, disminuyendo las tensiones y mejorando los tiempos de ocio... tienen rentabilidad social aunque no económica - Panasonic Lumix GF1, G 14/2,5 ASPH.

A lo largo de los capítulos y con gran claridad en la exposición de las ideas y de los conceptos, el autor va exponiendo una serie de hechos:

  • Un gran crecimiento económico en un entorno de liberalismo acendrado, suele acompañarse de un fuerte aumento de las desigualdades, y esto hace que empeoren algunos indicadores relacionados con el progreso y la madurez de las sociedades.
  • Una gran libertad para la actividad económica no tiene porque estar asociada con una mayor libertad y democracia en los derechos sociales y políticos de las personas. Hay dictaduras que acogen sistemas capitalistas liberales, que restringen notablemente los derechos de sus súbditos.
  • En las poblaciones ha calado la idea de que el estado es ineficiente a la hora de prestar servicios y que la ineficiencia es necesaria. Pero son numerosos los ejemplos de ineficiencias en servicios esenciales prestados por el sector privado, ineficiencias que al final pagamos entre todos.
  • Se están produciendo tensiones debido a que la entrada de personal inmigrante rompe el sentimiento de cohesión interna de las sociedades, y desaparece el deseo de aportar solidariamente mediante un sistema impositivo progresivo.
  • Los partidos y organizaciones socialdemócratas han perdido su discurso. Abrumados por el dogmatismo liberal y el sistema de pensamiento único, desorientados por el fin de las políticas y economías socialistas en torno a la Unión Soviética, no aciertan a adquirir un nuevo mensaje que les haga aparecer como nuevos defensores del estado como suministrador de servicios del estado de bienestar, con un papel importante dentro de nuestras sociedades.
  • La globalización anula más el papel del estado en la protección del estado de bienestar, cuando las decisiones se toman en organismos supranacionales, o la dinámica de las nuevas transacciones económicas trasciende la capacidad reguladora de los estados.
  • El crecimiento propio de un sistema capitalista liberal no trae necesariamente un progreso económico y social para todos los ciudadanos de un país. Muchos de los cuales pueden perder sus empleos por falta de adecuación formativa, incrementándose las desigualdades. Esto es caldo de cultivo para futuros regímenes autoritaros.
  • Algunos partidos políticos, incluso tradicionalmente de derechas, empiezan a ver necesario moderar el ímpetu liberal y comenzar a defender el pacto entre los ciudadanos y el estado como garante del bienestar. Pero no son necesariamente los partidos socialdemócratas los que sacan beneficio o proponen con claridad estas ideas.

Seguramente hay otras muchas ideas que se pueden apuntar, o incluso las que he señalado, se podrían haber comentado mejor. Pero este es el tono del libro. Un libro dirigido sobretodo a las personas con orientación socialdemócrata, ya que difícilmente caerá en gracia a los apóstoles del liberalismo. Orientado también a gente joven a las que dirige indicaciones para que encaucen sus enfados y sus energías no a empresas colaterales, nobles pero particulares, sino a la acción política global, preocupada por el conjunto de la sociedad. Difícil por el desencanto que producen las instituciones políticas tal y como las conocemos.

No se corta el autor a la hora de criticar a los políticos actuales. De todo signo. Mediocridad es el adjetivo más suave y más frecuente que se les asigna. Falta de ideas, tendencia a la inacción,… Nada que muchos medios de comunicación y personas de la calle no observen y comenten cotidianamante. Pero mejor escrito.

En resumen, un libro muy interesante, de un escritor muy lúcido, a quien desgraciadamente echaremos en falta en un futuro próximo.

Recomendación musical:

Hoy son las alegres notas del Waltz for Debby del Bill Evans Trio las que me alegran un poco el cotarro mientras escribo tan sesudas cuestiones. No os lo perdáis. Está muy bien. Pero es jazz; tendréis que poner algo de vuestra parte.

Esperando al tranvía en Roosevelt tér

La juventud de los países del Este de Europa, en la imagen en Budapest, Hungría, son de los que más entusiastamente han acogido las reformas neoliberales; también pueden ser los que sufran más descarnadamente sus consecuencias - Panasonic Lumix GF1, Leica DG Macro-Elmarit 45/2,8