[Cine] The Theory of Everything (2014)

Cine

The Theory of Everything (2014); vista el viernes 16 de enero de 2015.

Como es mi costumbre, conservo el título en el idioma original de la película cuando la veo en versión original subtitulada en castellano. En la cartelera española se puede ver en versión doblada, lo cual no os aconsejo, bajo el título literalmente traducido de La teoría del todo.

Los llamados “biopics”, la películas biográficas, no suelen ser plato de mi gusto habitualmente. Pocas veces me han satisfecho. Pero las alabanzas hacia esta película y hacia el trabajo de sus protagonistas han sido tantas que, aunque no era la película de elección para el fin de semana, encontramos un ratito para verla. Dirigida por el inglés James Marsh, está basada, dato que me parece importante en un libro escrito por uno de los personajes reales representados en esta película, Jane Hawking, la primera esposa del famoso científico Stephen Hawking.

Como es costumbre en mí, cuando el argumento se refiere a hechos históricos que se pueden leer en cualquier biografía o enciclopedia, no me preocupo por si desentraño o no el argumento. Así que si alguien quiere “mantener la emoción”,… pues que no siga. Porque la película nos cuenta el encuentro del joven estudiante de física Stephen Hawking (Eddie Redmayne) con la joven estudiante de lenguas romances Jane Wilde (Felicity Jones) cuando ambos rondaban los 20 años, cómo se enamoraron y cómo se casaron a pesar de la recientemente diagnosticada enfermedad neurológica del científico, y convivieron durante 25 años hasta su divorcio en 1990. Se nos narran por lo tanto las dificultades que vivieron como matrimonio que, además de los problemas que representaban los cuidados del científico, tenían distintas visiones de la religión, siendo ella una devota anglicana. También se trata la relación de la pareja con Jonathan (Charlie Cox), el que a la larga sería el segundo marido de Jane, un músico también muy devoto al que conocería en el entorno de la práctica religiosa, y que durante años colaboró en el cuidado de Hawking.

Buena parte de la película transcurre en Cambridge, donde despuntó el científico a pesar de ser de Oxford.

Buena parte de la película transcurre en Cambridge, donde despuntó el científico a pesar de ser de Oxford.

Dos cosas me han condicionado a la hora de ver y juzgar esta película. Una de ellas, ya la he mencionado. No me entusiasmo por las película biográficas. La segunda es que sabía que iba a ver una biografía del científico, pero había leído poco sobre el argumento de la película. Con ese título, pensaba que iba a mostrar principalmente sus esfuerzos como científico por alcanzar una solución al problema de las discrepancias entre la teoría de la relatividad y la mecánica cuántica, es decir, la teoría del todo que se menciona en el título. Pero no. Eso es algo que se trata muy de pasada, y realmente en lo que estamos es en una historia de amor y desamor entre una pareja, que tienen sus diferencias y el inconveniente añadido de la discapacidad del científico. Pero no como lo puede ver un observador externo, que tal vez no pueda ser totalmente objetivo, peor sí ecuánime. Esta es la historia que nos cuenta “la chica”. Que claramente se dibuja a sí misma bajo una luz más favorable que al otro protagonista. Y esto, pues te lo puedes creer,… o no. El tema es que realmente, después de ver la película, resulta que me importa un rábano. Que en ningún momento me convence ninguno de los personajes como para atraer mis especiales simpatías o antipatías por ninguno de los dos. Si Hawking no hubiese sido un científico destacado, y a partir de cierto momento famoso, dudo que hubiera tenido la oportunidad de vivir, de trabajar y de comunicarse que ha tenido él. Es un privilegiado dentro de la desgracia. Y ella,… pues no sé… hay decisiones en la vida de esta pareja en las que no se profundiza, que simplemente se nos cuenta que pasan, sin conocer motivaciones y que condicionan mucho. ¿Por qué tener tres hijos si tan difícil resultaba el cuidado del científico? Eran dos personas cultas, en un país con libertad para utilizar anticonceptivos,… Por poner un ejemplo de cosas que quedan sin explicación y tienen que ver con lo que pretenden contarnos. Es más, cuanto más tiempo pasa desde que la vi, y cuando pienso en lo que nos cuentan, más antipáticos me caen los personajes. Por muy admirador que yo sea del trabajo científico de Hawking. Y dudo que esa fuera la intención de los responsables del filme. Por lo tanto, algo falla conmigo ante esta producción.

En su juventud lo veremos caminar e ir en bicicleta por los "colleges" y los jardines de la ciudad universitaria.

En su juventud lo veremos caminar e ir en bicicleta por los “colleges” y los jardines de la ciudad universitaria.

Que por lo demás está bien realizada, tiene ritmo, bien rodada, con un buen diseño de producción… y realmente está soberbiamente interpretada. No es que a mí me entusiasmen las interpretaciones que se basan en una profunda caracterización física del actor hasta que se deja de reconocer para sólo ver a la persona que interpreta, pero realmente lo hace muy bien. La actriz protagonista también está a un nivel muy alto, aparte, no puedo dejar de mencionarlo, soy hombre, en sus primeras apariciones es una monada, que ilumina la pantalla. No obstante, el paso del tiempo no queda claro en la película. Tenía gente a mi alrededor que no podía creer que el intervalo de tiempo que abarca esta película fuera de prácticamente 30 años. No da esa impresión.

Resumiendo, es una buena película, con no pocos méritos, pero que nos presenta una historia que a mí no me convence, no me genera empatía, y no me interesa demasiado. Qué se le va a hacer.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***
Eso sí, yo me maravillo del buen tiempo que hace siempre en estas ciudades en las películas, y lo nubladas que están cuando las visitas, especialmente en diciembre.

Eso sí, yo me maravillo del buen tiempo que hace siempre en estas ciudades en las películas, y lo nubladas que están cuando las visitas, especialmente en diciembre.

[Televisión] Cosas de series; dios, Stephen Hawkings, y otras cosas que vienen de Inglaterra

Televisión

Dura semana, muy liada, que hace que mi crónica semanal, mi repaso de las series televisivas, llegue con un día de retraso. Cosas que pasan. De las series que de fondo nos acompañarán durante la temporada, poco hay que decir. Todas van a su ritmo, más o menos desenfrenado como he dicho en ocasiones anteriores. Estoy mencionando poco a Fringe, quizá porque siendo su última temporada, está siendo muy distinta, más extrema en su argumentos, más dinámica. En cierto modo me recuerda, no en su tema o argumento, sino en su dinámica a los últimos episodios de Battlestar Galactica. Su momento habrá para comentar extensamente esta serie. Me hizo ilusión ver a Anne Dudek en The Mentalist, más por el recuerdo de su paso por House MD que por su papel circunstancial en esta otra serie. Y el personal masculino sigue atontado por los escotazos que luce Emily Thorne/Amanda Clarke (Emily VanCamp) en Revenge, que nos despistan de la interesante trama del culebrón vengativo. Pero vamos a algunas cosas sustanciales.

He tenido la oportunidad de ver una breve serie de tres capítulos, Stephen Hawking’s Grand Design, en los que afirmando que la filosofía ha muerto, se dedica a hacer bastante filosofía. Basados en el libro que publicó hace un par de años del mismo título, The Grand Design, nos transmite su pensamiento sobre el origen y evolución del universo, en relación con las grandes preguntas trascendentes que la filosofía se ha hecho a lo largo de los siglos, y con las respuestas que desde el mundo de la ciencia pueden recibir tales pregunta. Curiosa. Razonablemente interesante. Hice un comentario del libro en su momento.

Leica IIIf

Estos días tengo pocas novedades fotográficas, a la espera de recoger los negativos de la Yashica del día del tren minero. Pero he estado enredando en casa. La gracia de esta foto no es ver mi Leica IIIf con el Voigtländer Color-Skopar 25/4…

En el largo fin de semana pasado, me chupé la primera temporada de seis episodios de Call the Midwife, basada en los libros autobiográficos de Jennifer Worth. Esta mujer fue enfermera y matrona en los años cincuenta, en los que trabajo en un consultorio del National Health Service regentado por una orden religiosa de monjas anglicanas, en el East End londinense. Salvo algunos nombres de personas que son fieles, todos los demás están cambiados, pero parece que la esencia del trabajo de aquellas mujeres se conserva, aunque con una visión fundamentalmente positiva. Me ha gustado mucho, tanto en su realización como en su interpretación, y me ha dejado con ganas de más. Combina drama y humor, con alguna nota de tragedia, pero sin pasarse. Muy bien equilibrado. La chica protagonista, la actriz Jessica Raine, es una monada y un encanto. Se come la pantalla constantemente. Pero sin desdeñar al resto del elenco.

Finalmente, decir que la temporada oficial de Downton Abbey, la última y tercera, está finiquitada. Pero no la serie en su conjunto que se cerrará con un especial en navidad. En esta última temporada, la tensión y el drama subió muy deprisa en los primeros episodios, pero luego ir terminando de forma un poco anticlimática. Ha estado todo muy bien, pero quizá el final ha ido muy suave. Como no hay grandes tensiones pendientes, supongo que en el especial de navidad lo que harán será un cierre bonito y elegante con el coral reparto de la serie al completo. En cualquier caso, en su momento, habrá que dedicarle una entra en exclusiva, a la altura de lo que merece este excelente culebrón británico. Y veremos si finalmente los guionistas tienen un poco de piedad con la pobre Edith (Laura Carmichael), que ni es fea, ni a estas alturas es tan antipática como al principio. Es más, en su evolución personal, ha acabado una de las chicas más interesantes del lugar. Pero la siguen puteando argumentalmente hablando.

Autorretrato con pareja dispar

… sino que está tomada con la Olympus OM-D E-M5 calzada con el Elmar 50/3,5 que acompaña normalmente a la Leica IIIf. Nunca había utilizado esta combinación. Y es divertido. Aunque no me atrevo a retraer el objetivo por miedo a dañar las tripas de la cámara digital.

[Libro] The Grand Design

Ciencia

Saltó hace un par de meses a la prensa la noticia de que el famoso científico Stephen Hawking había declarado algo así como que dios no existe, o que la ciencia había demostrado que no existía un dios creador del universo o cosas así. Todo muy efectista. Y todo a propósito del nuevo libro de divulgación científica escrito por el mencionado físico en colaboración con Leonard Mlodinow. Hawking no es mi divulgador científico favorito; he leído alguna de sus obras y, dentro del rigor del científico, es cierto que le gusta un poco el efectismo. Pero indudablemente tiene un peso notable en la física de hoy en día, y decidí leer lo que realmente propone en su nuevo libro. Incluso antes de que se hubiese publicado en castellano, de ahí el título en inglés. Lo cierto es que esta semana pasada, cuando llevaba el libro bastante adelantado, ha salido ya a la venta en España como El gran diseño.

The Grand Design
Stephen Hawking y Leonard Mlodinow
Bantam Books; Nueva York, 2010
ISBN: 9780553805371

Los autores del libro, y creo que específicamente Hawking como autor principal, comienza introduciendo una proposición general de caracter a caballo entre lo filosófico y lo científico. Según él, dios, concebido como el principio creador, causa última de todo lo que existe en nuestro universo, es un concepto que ya no es necesario para explicar cómo puede surgir este universo en el que vivimos. Y presentada de entrada esta tesis, comienza un recorrido que comienza en los primeros capítulos en el recorrido que han seguido en paralelo la filosofía y la ciencia, con más protagonismo de la segunda en detrimento de la primera conforme nos acercamos a nuestros tiempos, para explicar el mundo, basadas en modelos teóricos que consideramos válido en tanto que las observaciones o los experimentos no contradigan dichos modelos teóricos. Y así nos sitúa en el siglo XX cuando, tras la génesis de los dos grandes modelos teóricos que han dominado la ciencia  de ese siglo, la teoría de la relatividad y la mecánica cuántica, los físicos se encaminan a la búsqueda de una teoría unificadora, una teoría del todo, que dé la explicación última a la génesis, funcionamiento y destino de nuestro universo. Culmina con la proposición de la teoría M con la principal candidata a ser la base de esta teoría,  y con la extensión de las fluctuaciones cuánticas del vacio como una explicación de cómo surge un universo de la nada, sin necesidad de la intervención de una inteligencia externa para este fin.

Hay más conceptos comentados y explicados en el libro, pero sería demasiado extenso mencionarlos todos aquí, y cuantos más y más mezclados los exponga, mayor riesgo de ser incorrecto al mencionarlos tendría. Pero básicamente es esto. Con respecto a la idea inicial que causó el revuelo mediático, la existencia de un dios creador, realmente lo que deberíamos concluir es que si la teorías que defienden los autores son ciertas la creación del universo puede ser explicada en términos científicos sin necesidad de tirar del concepto de dios. Pero obviamente, el creer o no en un ser de estas características es algo que no tiene que ver con la ciencia sino con determinadas idiosincrasias de la especie humana, con su tendencia a creer en lo sobrenatural, probablemente escrita en los genes. La ciencia, no obstante, ha sido especialmente cabezona a lo largo de los últimos 3000 años en ir desmontando las creencias sobre el mundo que las distintas religiones sostenían. Con idéntica cabezonería, estas religiones se han resistido al conocimiento científico que les desmontaba partes sustanciales del garito hasta que no les ha quedado más remedio y han ido aceptando las distintas teorías dándoles las vuelta para adaptarlas a sus intereses.

El libro es razonablemente cómodo de leer si eres “de ciencias” y no has oxidado demasiado tus conceptos y conocimientos básicos sobre las teorías físicas. No me siento capacitado para saber si es comprensible por la gente “de letras”. Quisiera pensar que sí. Pero a la gente “de letras” le suele poner bastante de los nervios que llegue un científico y les diga que la filosofía ha muerto. Que ya no es necesaria para explicar el mundo, lo que fue el propósito inicial de la filosofía. Así que es esperable un cierto rechazo.

En resumen, no es que Hawking nos proponga nada nuevo. Yo ya había leído obras de divulgación que nos hablan de los aspectos científicos del libro que aquí nos trae. Y ya he leído varias declaraciones de científicos que confirman que en este libro no se nos cuenta nada nuevo. Pero sí que resume el conocimiento acumulado en las dos o tres últimas décadas en el campo de la física, e indudablemente, la personalidad mediática de los autores hace que tenga un mayor impacto social. Se puede leer si te interesa el tema. No será una pérdida de tiempo.

Dogmáticos que todavía piensen que el mundo comenzó hace seis mil y pico años a las nueve de la mañana, abstenerse por favor. No vaya a ser que les suba la tensión y les de un algo en la cabeza.

La luna entre los pinos y las palmeras

Pequeña ventana al universo que hoy nos ocupa entre los árboles del Parque Grande de Zaragoza, en la que vemos a nuestro satélite, la Luna, en fase casi llena - Panasonic Lumix GF1, Leica DG Macro-Elmarit 45/2,8