[Sociedad / ferrocarril] De ferrocarriles y otras desgracias

Política y sociedad, Trenes

Si algo ha marcado la segunda mitad de esta semana en España, ha sido el triste accidente ferroviario en Santiago de Compostela. Dejando claro que mi principal causa de pesar es el duelo por las vidas perdidas y por las vidas que puedan quedar gravemente alteradas por las heridas y las secuelas de los accidentados, no dejo de sentir también un hondo pesar por el ferrocarril en nuestro país.

AVE sobre el viaducto de Rodén

Un AVE emparentado con el tren accidentado se acerca a Zaragoza con el pueblo viejo de Rodén al fondo.

AVE sobre el viaducto de Rodén

Un AVE atraviesa al caer la tarde el viaducto de Rodén camino de Barcelona.

El ferrocarril se acerca a su bicentenario. O quizá ya lo ha pasado. Como muchos inventos humanos, su aparición fue más progresiva de los que nos parece. Y aunque se concede a Stephenson la titularidad de la invención de la locomotora de vapor que de forma práctica pudo arrastrar los primeros trenes por vías de ferrocarril en la década de los 1820, ya hubo previamente experiencias diversas de transportes guiados por carriles. Lo cierto es que a partir del momento en que el ferrocarril existe de forma eficaz como método de transporte de bienes y personas, la incipiente revolución industrial se dispara hacia delante. Y en muchos países, el ferrocarril se convierte en un vertebrador de territorios y distribuidor de riqueza. Hoy en día, se confirma como uno de los medios de transportes más eficientes. Es decir, que menos recursos consume en relación a la cantidad de bienes o personas transportados. Y en la medida en que se van abandonando los combustibles fósiles, en uno de los más respetuosos con el medio ambiente.

AVE en Zaragoza-Delicias

Convencido de las bondades del medio, soy usuario relativamente frecuente del ferrocarril, a pesar de los precios de los trenes de largo recorrido, algo elevados. A punto de tomar un AVE con destino a Madrid en Zaragoza-Delicias.

Automotor en Zaragoza Delicias

Frente a la modernidad de los trenes de alta velocidad, los trenes de las líneas regionales o de media distancia, como este automotor en Zaragoza-Delicias, dejan que desear.

Sin embargo, no vivimos en un país que aprecie especialmente a sus ferrocarriles. Es cierto que existe un cierto orgullo por los ferrocarriles de alta velocidad, y que los núcleos de transporte de ferrocarril de cercanías son absolutamente básicos para la movilidad de los núcleos de población más densos y populosos. Pero se han descuidado las distancias medias, existen notables desigualdades en la calidad de la red según el territorio, y la población en general, desde los años 60, tiene la absoluta convicción que la “modernidad” y la “prosperidad” están asociados al transporte por carretera y al vehículo propio que consume combustibles fósiles. Craso y lamentable error, que produce muchas víctimas anualmente, que hace invivibles los centros de las ciudades, y que nos hace respirar un aire de lamentable calidad, entre otras causas. Si además añadimos que el ferrocarril, a pesar de su eficiencia, exige un fuerte inversión inicial, y que estamos en un entorno de libre mercado y escasa planificación de las soluciones a las necesidades de nuestra sociedad,… pues son malas noticias.

Madrid - Puerta de Atocha

En Madrid-Puerto de Atocha un tren fabricado por Talgo, con similitudes con el accidentado en Santiago, espera para iniciar su recorrido.

Madrid - Puerta de Atocha

A punto de embarcar en el AVE con destino Barcelona que me llevará hasta Zaragoza en Madrid-Puerta de Atocha.

Algunos de estos factores son importante para entender, desde mi punto de vista, como ciudadano y no como experto, en ningún caso, lo que ha pasado a las puertas de la capital gallega. Sin embargo, difícilmente se depurarán adecuadamente las responsabilidades por el accidente y sus consecuencias. El sistema sociopolítico de este país hace tiempo que se ha manifestado como inoperante a la hora de adjudicar responsabilidades políticas, y premiar o castigar las actuaciones de gestión y gobierno. Este último comentario debe considerarlo el lector como independiente de la ideología del partido dominante en cada momento; da igual. Y el sistema judicial no está preparado para juzgar eventos cuyas causas son múltiples y complejas. Por mi formación en salud pública y en epidemiología, y desde mis primeras lecturas de los textos del profesor Rothman, la causalidad de los eventos es diversa, y es necesario tener claros conceptos como los de conjunto de causas, causa suficiente, causa necesaria,… Pero el sistema judicial sólo busca culpables. Responsables a los que colgar los muertos. Y algunos, o muchos, de los responsables de estar catástrofes aparecen siempre escondidos y protegidos por las maquinarias burocráticas de las administraciones o empresas en las que se desenvuelven. Tardaremos años en ver el resultado final de las investigaciones. Y ya adelanto algo. No nos dejarán satisfechos.

Estación de Padua

Otros países como Italia poseen redes quizá menos vistosas desde el punto de vista tecnológico, pero más eficaces a la hora de vertebrar el territorio y de transportar personas. Un tren de media distancia entra en la estación de Padua con destino a Venezia-Santa Lucia.

Estación de Vicenza

Un pequeño pero moderno automotor llega a la estación de Vicenza después de servir alguna de las relaciones con menos frecuentación.

Y posiblemente, este accidente se vivirá como un paso atrás en el desarrollo de los ferrocarriles en España. Lo cual, a mí me caben pocas dudas, será un paso atrás en la sostenibilidad y el desarrollo del país. En la racionalización de los transportes públicos. En la vertebración de los territorios. En la disminución de los desequilibrios regionales. En todos aquellos aspectos en los que influye favorablemente una red ferroviaria adecuada y racional.

Estación de Stirling

En la estación de Stirling, Escocia, ante el tren que nos ha traído desde Edinburgh-Waverly.

Estación de Glasgow

En toda Europa, los viajeros combinar el transporte ferroviario con el uso de sus bicicletas, una alternativa eficaz y respetuosa con el medio. Aquí la vemos en la estación de Glasgow-Queen Street.

Estación de Arrochar & Tarbet

El inicio de nuestra caminata por el bosque de Cruach Tairbeit se inicia justo en la misma estación de Arrochar & Tarbet, donde hemos llegado procedentes de Edimburgo, con escala en Glasgow-Queen Street.

Estación de Stonehaven

Son las últimas horas de la tarde, pero la estación de Stonehaven, no lejos de Aberdeen está animada con trenes en ambas direcciones. Este se dirige a Aberdeen, mientras esperamos el tren con destino en Edinburgh-Waverly.