[Fotos – cultura] Visitando la cartuja de Aula Dei

Cultura, Fotografía, Fotografía personal

Estoy de vacaciones. A ver si todo va bien, y dentro de un par de días pongo kilómetros entre mi persona y las rutinas cotidianas. En cualquier caso, hoy tendría que estar hablando de cine. Más cuando la película de esta semana es la tercera parte de la mejor serie de películas románticas de los últimos… no se cuantos años. O quizá haya que buscar otro adjetivo más adecuado, distinto de “romántica”. He decidido pensarme un poco más la entrada correspondiente. Os lo cuento mañana.

Así que hoy me voy, con fotos, a la visita que el grupo de Flickr “Fotógrafos en Zaragoza”, muy activo en los últimos tiempos, hicimos a la Cartuja de Aula Dei. Monasterio actualmente habitado por un organización religiosa católica francesa distinta de los originales cartujos, el único que se mantiene como tal monasterio del cinturón de cartujas que rodeaba la ciudad, aunque hay testimonios de otras en los barrios rurales que circundan ZaragozaAula Dei tiene un interés particular. En las paredes de su iglesia encontramos frescos pintados por Francisco de Goya en su juventud, al poco de volver de su formación en Italia. No siempre ha sido fácil visitar estas pinturas. De hecho, este es mi tercer intento, y mi primer éxito. Si bien es  cierto que harto de los problemas y tonterías de las órdenes religiosas, durante muchos años he pasado del tema. En cualquier caso, en animada reunión de aficionados a la fotografía, hemos visitado el lugar, y a continuación lo podréis comprobar.

Tras el muro de la cartuja

Un muro protege el conjunto de edificios que forman el monasterio de las miradas de las gentes del siglo.

Stephanie, la guía, comenta

Stephanie, hermana consagrada de la organización religiosa que actualmente ocupa el lugar, nos guía la visita; a decir verdad, nos parece un poco justita desde el punto de vista histórico y artístico, y un poco excesivamente adoctrinante desde el punto de vista de algunos. Pero es lo que hay.

Entrada a la iglesia

Entrada a la iglesia, en cuyo interior se encuentran las pinturas de Goya y donde no se pueden hacer fotos. Supongo que en la tienda que han instalado venderán fotos o libros de fotos. No encuentro otro motivo para la prohibición que proteger el negocio. Las cámaras de fotos no roban el alma de las gentes, ni estropean las obras de arte si se disparan sin flash. Sólo recogen los fotones que reflejan estas obras artísticas.

Un vistazo a las pinturas de Goya… o de los hnos. Buffet

Pero bueno, obedeciendo las indicaciones, una vez en el claustro asomamos nuestra mirada hacia las paredes del templo.

Taller

La vida del monje estaba dominada por la oración, el estudio y el trabajo. En algunas celdas vemos versículos de la biblia.

Pequeña biblioteca en celda

En la actualidad hay un conjunto de estancias visitables que muestran los distintos aspectos de la vida monástica, y el estudio está representado por una pequeña biblioteca teológica.

Despensa

Las comidas de los cartujos eran frugales, y según el día y el periodo litúrgico variaba la cantidad de comida que recibía. Aquí vemos que en ese periodo les tocaba “pan y medio”, pero podía ser menos.

Sala capitular

En los techos de la sala capitular podemos ver que algunas zonas tienen un estilo gótico, aunque el conjunto es más tardío.

Sala capitular

Quiero suponer que estas partituras de la sala capitular corresponden al canto cartujano, más austero que el gregoriano, pero no tengo forma de saberlo.

Claustro

El claustro de la cartuja está cerrado respecto al patio central, lo cual hace que sea más fresco en verano y menos frío en invierno.

Claustro

El claustro tiene como de costumbre sus bancadas para permitir al monje o persona que reza o reflexiona sentarse en recogimiento.

Bodega

No falta una amplia bodega, que parece que hoy en día está más de muestra que en activo.

Patios

Mientras esperamos a reagruparnos para emprender el regreso, un paseo por los pocos patios que están accesibles al público.