[Fotografía] Franco Fontana en la Aljafería

Fotografía

El italiano Franco Fontana es uno de los primeros fotógrafos que me llamaron la atención cuando empecé a interesarme por la fotografía no como afición y entretenimiento sino como disciplina artística. Su paisajes, naturales o urbanos, con colores intensos, muy saturados, encuadres cerrados, su apetencia por la abstracción, por cambiar el significado de los objetos fotografiados. Su dominio del color y de la composición siempre me llamaron la atención. He traído ya un par de veces recomendaciones sobre su obra al Cuaderno de rutaen junio de 2009, y en enero de este mismo año, 2013.

Sin embargo, aunque he podido ver su obra en libros y revistas, y más recientemente en internet, nunca había podido ver su obra expuesta. Y el jueves, casi por casualidad, me encontré que en una de las salas de exposiciones de la Alfajería de Zaragoza, se exponían copias de 30 fotografías del modenés, procedentes de la colección del IVAM. Ni corto ni perezoso, me acerqué a verlas. Como de costumbre, la composición, el cuidado de las formas, los colores, me da mucha envidia no acercarme si quiera a lo que nos ofrece cuando salgo por el mundo con la cámara al hombro. También se aprecia su evolución histórica. Desde sus primeras fotografías, con algunas clásicas tomadas en Praga, menos gráficas pero muy originales en su momento compositivamente, hasta las más actuales, prácticamente obras abstractas, pasando por alguno de sus desnudos de finales de los años 70.

Fuente Plaza de Ariño

Desde hace casí 8 años tenía un objetivo para Canon EOS como pisapapeles. El accionamiento del zoom no funcionaba bien, y se percibía un descentrado en las imágenes, con pérdida de nitidez en alguna de las esquinas.

Fuente del monumento a Goya

Se trata de un EF 28-135/3,5-5,6 IS USM, el primer objetivo estabilizado de Canon, que dejó de funcionar correctamente durante un viaje a Milán y los grandes lagos.

Pero quizá se me ocurra poner algún pero. Cuando me dirigía a ver la exposición, me había montado en la cabeza una imagen de lo que me iba a encontrar. El autor ha fotografiado tradicionalmente en diapositiva en color, en procesos E-4 y su descendiente más seguro el E-6, los más usuales a nivel de calle, menos específicos que el de la famosa Kodachrome. Era tradicional entre los fotógrafos que usaban la diapositiva en color el subexponer ligeramente la fotografía, para conseguir colores más saturados, si acaso modificando también luego el tiempo de revelado para ajustar el contraste. El paso a papel, en un procesado positivo-positivo, solía ser el Cibachrome, luego conocido como Ilfochrome. El resultado eran copias con colores intensos, brillantes, muy longevas en el tiempo. Y este tipo de copias era el que esperaba encontrar en la exposición. Pero no. Se tratan de copias modernas, con técnicas de impresión digital con tintas pigmentadas sobre papel Canson Infinity Barita 310 g/m2. Un papel que también es reconocido por sus cualidades, pero que con su aspecto mate no me proporciona esa intensidad que yo esperaba de cuando se utilizaban los procesos positivo-positivo mencionados antes.

Entendámonos, no por ello deja de ser una exposición altamente recomendable. Pero me dejo un poco así. Qué queréis que os diga. Después de todo, en fotografía, por mucho que lo importante sea la luz que ilumina nuestras imágenes y la visión del fotógrafo, el soporte sobre el que se sustentan estas imágenes también tiene su importancia.

Persiguiendo palomas en el Pilar

Después de todos estos años, y aunque no es un objetivo que en estos momentos eche mucho de menos, me dio pena verlo de pisapapeles y lo llevé a ver que me decía en un taller de reparaciones fotográficas de Zaragoza.

Centro RTVE en Aragón

Lo cierto es que el arreglo ha sido mucho menos oneroso económicamente de lo que yo pensaba. Parece que la “lesión” no revestía excesiva gravedad.

Miguel Fleta y ave en el Parque Grande

Así que estos días he estado probándolo mientras paseaba por la ciudad. En esta entrada os dejo algunas imágenes. Algunas, con un estilo que quiere recordar a alguna de las cosas que hace Franco Fontana, que también gusta de usar objetivos de focal variable para cerrar los encuadres a voluntad. En cualquier caso, sin ser una maravilla de la óptica, es un objetivo bastante honorable en sus prestaciones, y que en su momento me prestó buenos servicios.

[Cine] A Late Quartet (2012)

Cine

A Late Quartet (2012), 25 de agosto de 2013.

Esta película fue vista en versión original y por ello se conserva su título original. En la cartelera española es posible encontrarla en versión doblada al castellano con el título El último concierto. Que no es una traducción precisa. El título original juega con las palabras, ya que la obra musical que acompaña a a la película es un cuarteto de cuerda de Beethoven, de los denominados cuartetos tardíos (late quartets en inglés).

El domingo pasado nos dispusimos a ir al cine motivados por tres razones. La primera, para pasar el rato. La segunda, por la profunda insastisfacción que nos generó la película que habíamos vistos dos días antes. La tercera, porque el reparto de la película que comento hoy es de primer nivel. No son los nombres de los intérpretes de los grandes taquillazos ni nada de eso. Pero se trata de intérpretes de una solvencia tal, que su presencia en un reparto ya te lleva a querer ver lo que han hecho. Y estas fueron las causas de que acabáramos viendo esta película dirigida por Yaron Zilberman.

Música en la calle para San Jorge

Ya que estamos ante una película donde la música clásica tiene tanta importancia, la ilustraremos con motivos de música clásica.

The Fugue es un cuarteto de cuerda prestigioso, con 25 años de existencia, formado por el primer violín Daniel (Mark Ivanir), el segundo violín Robert (Philip Seymour Hoffman), la viola Juliette (Catherine Keener), y el chelo Peter (Christopher Walken). Robert y Juliette están casados y tienen una hija, Alex (Imogen Poots), que es una estudiante aventajada de violín. Peter es el mayor de ellos, ya anciano, y quien los reunió 25 años antes. Empieza a tener problemas de salud, se le diagnostica un incipiente Parkinson, y comienza a planificar su retirada. Un último concierto en el que interpretarán el difícil y exigente Cuarteto de cuerda nº 14, op. 131 de Ludwig van Beethoven, si las condiciones físicas de Peter lo permiten. Pero las amenazas que se ciernen sobre el pequeño grupo y su microcosmos como consecuencia de la retirada de quien les aporta el alma y las emociones, hará que salgan a flote los conflictos larvados que tienen todos ellos entre sí. Y las amenazas se hagan más intensas.

Música en la calle para San Jorge

En 2010, la crisis se había hecho notar ya mucho en el país, y habían desaparecido los grandes espectáculos de animación callejera que celebraban San Jorge, la fiesta autonómica de Aragón.

La realización de esta película es formalmente correcta, y si acaso peca de que algunos aspectos del guion no están bien cohesionados. Estoy de acuerdo con algunos comentarios que he leído que la historia de la chica con Daniel está un poquito metida con calzador y que resulta algo superflua. Los conflictos internos del cuarteto ya son suficientes para dotar de contenido al filme. Y puede ser que tanta corrección formal le quite un poco de alma al conjunto.

Pero da igual, porque el motivo por el que acudimos a verla son sus intérpretes. No conocía yo a Ivanir, ni me acordaba de la joven Poots, pero los otros tres son intérpretes que siempre han mostrado una gran solvencia, muy veteranos, muy sólidos, con gran variedad de registros. Y no defraudan. Están a un gran nivel. Los tres. Y especialmente Walken, que ha sus 70 años conforma un personaje todo corazón, todo emotividad, todo empatía, que se despide en un discurso final que nos puso a todos la carne de gallina. Entre todos los intérpretes aportan el calor y el sentimiento a la película que el formalismo de la realización le podría haber quitado.

Música en la calle para San Jorge

Y ese año optaron por una solución barata, pero elegante y simpática. Ofrecer el paseo de la Independencia de Zaragoza como escenario para los alumnos de conservatorios oficiales de Aragón.

Para mí ha sido una de las sorpresas del verano, aunque es una película que llega a la cartelera con un cierto retraso. Parece ser que en general, su carrera comercial no ha carecido de dificultades en todo el mundo. Una pena, porque sin ser perfecta, merece ciertamente nuestra atención, especialmente en medio del erial que suele constituir la cartelera veraniega. Y por otra parte, es una película que nos invita a culturizarnos un poquito en temas musicales. Llevo toda la semana escuchando cuartetos de cuerda. El nº 14 de Beethoven por supuesto. Pero también otros. Siempre acabo yéndome a Debussy y otros compositores del salto entre el siglo XIX y el XX, que son mis favoritos.

Valoración

  • Dirección: ***. Correcta, pero impersonal; quizá el principal problema del filme.
  • Interpretación: ****. Casi perfecta. Todos están a gran nivel. Incluso los de la trama prescindible lo llevan razonablemente bien, aunque evitan la quinta estrella.
  • Valoración subjetiva: ****. Me ha enganchado mucho, Y me ha aportado cosas más allá de lo meramente cinematográfico.
Música en la calle para San Jorge

Los hubo de todas las edades, con todo tipo de conjuntos instrumentales, y de toda la geografía de la comunidad autónoma. La verdad es que estuvo muy bien.

[Televisión] Cosas de series; hasta la vista Longmire, hasta siempre Luther, y bienvenidos los políticos daneses

Televisión

En primer lugar las incorporaciones. En diversas ocasiones había oído buenas críticas de una drama político danés, BorgenBorgen es la palabra danesa para castillo, y es como se suele denominar al complejo gubernamental de Christiansborg en Copenhague, donde se encuentra el parlamento danés, las oficinas de su primer ministro y algún que otro órgano gubernamental. Lleva ya algunas temporadas en emitiéndose, así que voy a ver si me pongo al día hasta que empiece la temporada de otoño en serio en las televisiones norteamericanas. En su inicio, nos cuenta cómo la líder de un partido político minoritario llega al poder gracias a una carambola debida al desprestigio de los líderes de los partidos más importantes. Algunas de las situaciones políticas que he visto hasta ahora me han parecido un poco simplonas, pero la protagonista, Birgitte Nyborg (Sidse Babett Knudsen), y algunos de los personajes parecen tener bastante carisma, así que seguiré a por ella, a ver cómo evoluciona.

Ayuntamiento de Copenhague

Durante unas cuantas semanas, tocará pasear televisivamente por Copenhague. En la foto el ayuntamiento de la capital danesa.

Ya comenté que habían anunciado la no renovación de Bunheads. Un poquito de pena me dio. El caso es que a falta de una despedida en condiciones, algunas de sus más jóvenes protagonistas se han reunido para grabar, una última danza, una despedida final. Simpáticas. Os la dejo puesta.

Final de la segunda temporada para Longmire (Robert Taylor). Este western del siglo XXI en el ficticio condado de Absaroka, en las grandes praderas de Wyoming, empezó a la chita callando, se ha confirmado en su segunda temporada como una de las mejores series de televisión que nos llegan desde el otro lado del gran charco. Hemos asistido a todo tipo de intrigas y amenazas en ese peculiar microcosmos de rudos colonos y disntante cheyenes. Y nuevamente la serie ha ido ganando en intensidad conforme ha avanzado la temporada, combinando sabiamente la parte procedimental de cada episodio con las historias de fondo. La única pega que le pondría es que el personaje de la ayundate Vic (Katee Sackhoff), a pesar de tener su propia trama de fondo, ha perdido algo de fuerza y algo del sentido que tenía su presencia junto al viejo Longmire. Pero es una serie muy recomendable.

Frederiksholm Kanal

No tengo fotos del ‘borgen’ al que hace referencia el título de la serie, pero al fondo de este canal (Frederiksholm Kanal), algunos edificios soleados de la derecha, formarían parte del complejo gubernamental.

Adiós para siempre a Luther (Idris Elba). Menos mal que al final nos han permitido despedirnos también adecuadamente de la estupenda Alice Morgan (Ruth Wilson). El torturado policía británico, de métodos muy (¿demasiado?) heterodoxos se ha enfrentado a la que finalmente ha sido declarada como última temporada de la serie, con cuatro capítulos que han estado separados dos a dos por los casos externos, mientras que de fondo sufría la no menos heterodoxa investigación de un detective de asuntos externos, y en lo personal se le habría una nueva oportunidad de encontrar a alguien que le sacase de la soledad y de la senda de autodestrucción.  En líneas generales ha estado bien, aunque ninguna de las dos últimas temporadas ha llegado en mi opinión al nivel de la primera. Y es que en la  primera fue en la que pudimos disfrutar ampliamente de Alice, esa encantadora malvada que creo que es un personaje que marca diferencias. Que con su frialdad, ironía e inteligencia ofrece un contrapeso a la impulsividad y al todo corazón y tripas que es Luther. En esta última temporada hemos vuelto a disfrutar de ello. Eso sí, como una especie de deus ex-machina que en último resuelve (al menos en parte) las situaciones. El deus ex-machina no es un recurso argumental que me guste. Odio la llegada del séptimo de caballería cuando la situación es desesperada para los colonos cercados por los siux. Pero es Alice, y perdonamos por ello en esta ocasión la utilización del recurso. Echaré de menos a Luther. Pero confieso que, de quien estoy profundamente enamorado es de Alice Morgan.

Amalienborg

En algún momento, los políticos son recibidos por su majestad la reina, supongo que en Amalienborg.

[Viajes] Diarios de viaje; sobre todo el de Berlín, pero algo más

Fotografía personal, Páginas personales

Tengo ya disponible de forma integral el diario de viaje de mi reciente escapada berlinesa. Lo podéis encontrar en Escapada Berlín, 2013.

Desde hace un año aproximadamente, los diarios de viaje los realizo al regreso del viaje en la plataforma Blogger, utilizando las plantillas dinámicas. Son una solución rápida y cómoda. Sin complicarse mucho la vida, quedan decentes. No obstante, en el que realicé de mis vacaciones de semana santa en Italia probé Wix. No quedó mal. Pero lleva más trabajo. Quizá las fotos quedan más vistosas, pero no se ajustan exactamente a la idea de un diario. Por ello, he trasladado el diario de viaje de esas vacaciones a Veneto, 2013.

Los accesos a todos mis diarios de viaje los tenéis en la columna de la derecha de este Cuaderno de ruta. Pero también he abierto una pequeña página a modo de portal que los reune: Cuadernos de viajero. También espero que podáis acceder a ella a través de la dirección carloscarreter.es.

Ahora ya sólo me queda terminar de maquetar y encargar el libro de fotos.

Holocaust Denkmal

Tengo un “millón” de fotos parecida a esta del Monumento a los judíos de Europa asesinados. Pero me hipnotiza el grafismo de la estelas de este monumento berlinés.

[Libro] Tamara Drewe

Literatura

Historieta que cae en mis manos y cuya autora, la británica Posy Simmonds, parece especializada en adaptar al mundo moderno personajes femeninos de novelas clásicas de la literatura inglesa. En la que toca hoy, parece que la historia es una adaptación de una novela de Thomas Hardy, Far from de Madding Crow (Lejos del mundanal ruido). El caso es que cuando empecé a leer esta historieta me empezó a sonar. Y me di cuenta que había sido adaptada al cine por Stephen Frears, película que vi hace un tiempo en televisión. Bueno, ahora os cuento qué me ha parecido.

Tamara Drewe
Posy Simmonds; traducido por Lorenzo F. Diaz
Editorial Sins Entido; Madrid, 2009

En algún lugar de la campiña inglesa, en una granja, un matrimonio en torno a los 50 años, Beth y su marido Nicholas, han creado un refugio para escritores que necesitan paz y tranquilidad para su trabajo. El mismo Nicholas es un escritor de éxito, para el que todo va bien en la vida, salvo algún sobresalto en su matrimonio debido a que es un mujeriego empedernido. Pero esa paz se verá perturbada cuando a una mansión cercana venga a vivir Tamara Drewe, una chica del pueblo, no muy agraciada por el tamaño de su nariz, pero que vuelve tras la muerte de su madre, operada, guapísima, vanidosa, sexy y convertida en una columnista de prensa de éxito. Pronto le lloverán los moscones a su alrededor; Nicholas, Andy, jardinero y amor de adolescencia, y Ben, baterista de un grupo de rock de éxito. Para acabar de enredarlo, dos adolescentes, Casey y Jody, candidatas a ser las cotillas y metomentodos del pueblo meteran sus naricitas en el asunto por la atracción que esta última siente hacia el baterista.

Wells

De las zonas que he recorrido de Inglaterra, el lugar ficticio donde transcurre la acción de la historieta, me recuerda al pueblo de Wells, en el condado de Somerset, y alrededores.

Es curioso lo de esta historia. La novela original en la que se inspira, por lo que me informo, tiene claros tonos de drama, e incluso de tragedia. Esta historieta que hoy nos ocupa se convierte en parodia y crítica social, se mueve por el terreno de la comedia predominantemente, aunque conserva algún rasgo trágico en su desenlace. La película que la adapta al cine, que ya adelanto que me parece visible pero tirando a floja, es una comedia romántica, con algún rasgo paródico, y en el que el aspecto trágico queda reducido al mínimo, y tiene una vertiente francamente chusca.

A falta de leer la novela original, algo que de momento no me he planteado, creo que la versión en historieta, situada en el mundo moderno, utilizando alguno de los elementos actuales como la telefonía movil, internet y otras cuestiones similares con habilidad en la trama, es bastante equilibrada. Bien narrada, alterna textos con viñetas, y varía según las circunstancias el estilo de las mismas. Creo que está bastante bien para leerla “por capítulos”, cada noche unas páginas, dejando reposar la trama, y jugando un poco a imaginar por donde se desarrollarán los enredos que se están planteando. Es cierto que algunos de los desenlaces son previsibles, pero no deja de haber un cierto margen a la sorpresa. De fondo, carga con abundancia de cargas de profundidad contra el gremio de los novelistas, contra la banalidad de la fama, contra la institución matrimonial de la clase media, y contra diversos tópicos en general, propios de la sociedad actual.

Wells

Además de típicas casitas rurales, también había alguna mansión, aunque la de la foto creo que estaba relacionada con los clérigos de la catedral.

Ya he comentado que la película que la adapta está por debajo en calidad. Aunque razonablemnte fiel en líneas generales, suaviza el desenlace ahorrándonos algún elemento trágico, suaviza los aspectos paródicos de la historieta, y sirve fundamentalmente de vehículo de lucimiento de su protagonista femenina, la guapísima Gemma Arterton, la cual por otra parte es una actriz flojilla. Por lo menos hasta el momento. Aunque para mí su imagen más sexy es esta. Pero son manías mías.

Historieta bastante recomendable, para quien guste de este género literario y gráfico.

Wells (Catedral)

Porque a pesar de ser un pueblo grandote, tenía una pedazo catedral que no veas, donde zascandileaban los adolescentes, y no en la parada del autobús como en la historieta de hoy. En realidad, Wells era más grande que el pueblo de la historieta, pero un poco ese ambiente.

[Cine] Elysium (2013)

Cine

Elysium (2013), 23 de agosto de 2013.

A pesar de que las experiencias más recientes en el campo de la ciencia ficción indican que la mayor parte de los estrenos en este género en la actualidad son experiencias vacías de contenido y excesivas en espectacularidad, el primer largometraje del director sudafricano Neill Blomkamp nos hacía esperar una excepción a esta regla no escrita. Si a eso añades un reparto que puede funcionar, y unas premisas que aunque no se matan de originales también pueden permitir un desarrollo argumental razonable, íbamos a la sala de cine con cierto optimismo. Vimos la película en su versión orignal, cun subtítulos en castellano.

Película de sociedades distópicas, el filme nos sitúa en algún momento del siglo XXII, en el que la superficie del planeta Tierra está sometida a una fuerte degradación medioambiental, derivada de la sobrexplotación del planeta y de la superpoblación. No obstante, una élite económica y de poder se ha retirado a vivir a una estación espacial, donde han sido capaces de reconstruir un medio ambiente perfecto, y los avances tecnológicos y médicos les permiten una esperanza de vida muy larga. Algunos habitantes de la Tierra intenta eventualmente llegar a la estación espacial, Elysium, para tratamientos médicos y una vida mejor. Pero la ministra de defensa de la estación, Delacourt (Jodie Foster), tiene una política de tolerancia cero con los infiltrados. En Los Ángeles, encontramos a Max (Matt Damon), un huérfano que ha acabado en una vida de delincuencia. En libertad condicional, trabaja en una peligrosa fábrica donde recibe un dosis letal de radiación, que lo matará si no consigue el tratamiento adecuado en Elysium antes de cinco días. También se encuentra con una amiga/amor de infancia del orfanato, Frey (Alice Braga), cuya hija de cinco años sufre una leucemia terminal, cuya única esperanza también se encuentra en la estación espacial. Max aceptará un trabajo para luchar contra estos destinos fatales, pero que pondrá en peligro el statu quo vigente.

Con una puesta en escena y una ambientación que no se aparta mucho de lo que ofreció en su primer largometraje, la película sufre desde las primeras escenas de unos ataques de convencionalismos patològicos de los que ya no se recuperarán en el resto del metraje. Todo lo que aquel Distrito 9 tuvo de propuesta original, de crítica social profunda a determinadas situaciones sociales travestida de película de extraterrestres, aquí deriva en planteamientos típicos de producto prefabricado para entretenimiento de masas y consumo  industrial de palomitas. Hérore sobrio y sacrificado, chica florero, niño sufriente que pone caritas, un malo malísimo y cuasi indestructible, y una malvada sin corazón ni sentimientos. Lo de siempre, con un presupuesto razonable que permite una ambientación y unos efectos especiales de razonable nivel para la época. Pero tras la proyección, sales con una sensación de vació absoluta, de que te han ofrecido un producto de marca, que luego no llevaba detrás más que un fast-food sin demasiado sabor.

En la plano interpretativo, el protagonista, Damon, se limita a su tradicional inexpresividad, que a veces funciona y a veces no. Foster ha conocido tiempos mejores, y el resto son personajes estandarizados sin ningún matiz que merezca ser resaltado.

Probablemente mi comentario no sería tan negativo sino  fuera por las expectativas que Distrito 9, un auténtico hallazgo en su momento, nos había levantado respecto a este segundo largometraje del director. Lo que podría haber pasado por un producto veraniego de entretenimientos sin más pretensiones ha devenido en una profunda desilusión, cuya digestión hace que sea todavía más decepcionante. Claro está, que si no fuera por las expetativas que suscitaba el director, es probable que simplemente nos hubiéramos abstenido de acercarnos a la sala de cine. En fin… Salvo que busquéis películas palomiteras sin complicaciones… pasad.

Valoración

  • Dirección: **. No hay nada que destacar detrás de la corrección técnica del producto.
  • Interpretación: **. A unos personajes en su conjunto tópicos, no les hace ningún favor la tradicional inexpresividad del protagonista, que en otras ocasiones ha venido bien..
  • Valoración subjetiva: **. A punto de bajarla a una sola estrella, por la profunda decepción que me ha supuesto.
Foros imperiales

En la mitología clásica, griega y romana, el “elysium”, los Campos Elíseos, era la parte de los infiernos reservada a los hombres justos, de donde podía volver a la vida si quería, cosa que no solía suceder. Debía estarse bien. En la foto, la Roma antigua, cuyos notables seguro que soñaban con descansar de los pesares de la vida en el Elíseo.

[Fotografía] Recomendaciones semanales; tras dos semanas, recomendaciones diversas

Fotografía

Normalmente redacto mis recomendaciones semanales tranquilamente en las mañanas del domingo. Pero hoy ha sido una mañana rara. Empezando porque me he levantado de la cama más tarde de lo habitual. Hacía tiempo que no dormía más de diez horas. Y sin causa aparente, para haber acumulado especial cansancio o tensión. En cualquier caso, recién llegado del cine, os lo contaré algún día esta semana, con tarde todavía por delante me pongo a la tarea. Tarea a la que falté el domingo pasado por estar de viaje.

Viaje que fue a un gran ciudad, una de mis favoritas, Berlín, y con cámara de fotos claro. Sin embargo, en estos tiempos de producción intensiva de imágenes en las calles de las ciudades, favorecida por la omnipresencia de los dispositivos digitales (cámaras, teléfonos, tabletas, videocámaras, etcétera), cada vez es más difícil obtener imágenes con un mínimo de personalidad. Algo que nos se haya visto. Por ello hay que mirar en los que hacen otras cosas, como las fotografías en blanco y negro de Martin Stavars para su proyecto Megalopolis. No es que sea exactamente original, pero sí que tiene gran mérito técnico y estético. Nos lo recomendaron en The Phoblographer.

Y en Berlín nos cuenta Rafael Roa que va a exponer próximamente el fotógrafo español Eugenio Recuenco. Nos hemos adelantado un par de semanas a la posibilidad de ver la exposición. Es curioso que Roa aproveche para dar un poco de cera de la dura a nuestros “amigos” alemanes. En cualquier caso, sí que puede merecer la pena la excusa para recordar lo bueno que da nuestro país en este nuestra arte favorita. Y más cuando se trata de una obra que derrocha imaginación y buen hacer.

Tiergarten

Tiergarten, Berlín (Alemania)

Tiergarten

Tiergarten, Berlín (Alemania)

La obra de Recuenco es muy colorida. Y muy colorida es también la de David Alan Harvey, fotógrafo norteamericano, miembro de Magnum, que como también nos cuenta Roa combina originales encuadres con una uso del color magistral. Se oye con frecuencia asociar la fotografía en blanco y negro con fotografía artística, pero yo cada vez encuentro más motivos para considerar que en fotografía en color se pueden hacer cosas tan estupendas o más.

Una de las cosas que más envidio de los berlineses es que disponen de un auténtico bosque en medio de la ciudad, el Tiergarten (véanse las fotografías que acompañan esta entrada), con lo que a mí me gusta fotografiar en los bosques. Siendo una persona que vive en una ciudad enclavada en una tierra con auténtica escasez de estos elementos naturales. En Petapixel nos proponen acercarnos a la obra de Jürgen Heckel, especialmente a la serie Lumen, fotografías nocturnas con exposiciones de larga duración en bosques atravesados por carreteras. Y otras fotografías de bosques diversos.

Tiergarten

Tiergarten, Berlín (Alemania)

Tiergarten

Tiergarten, Berlín (Alemania)

En Lenscratch nos advierten de una cosa. Algo que decía Arnold Newman. Da igual lo buena y cara que sea la cámara que te compres, si no tienes nada que contar con ella, da igual. Tus fotos no será gran cosa. Para demostrarlo nos muestran la serie de Ron AndersonRiver of Big Canoes. Los bellos y oníricos paisajes del río Misuri que nos ofrece este autor están tomados con una simple cámara Brownie de 1958. Y eso sí, una cuidadosa selección de encuadres y de luces.

Como nos hemos ido a los Estados Unidos, un artículo de Feature Shoot nos recuerda que este año ha sido el 150º aniversario de la batalla de Gettysburg, cruenta confrontación entre los ejércitos federal y confederado durante la Guerra de Secesión de aquel país, y que es fundamental por motivos muy diversos. Desde que supuso un cambio en los paradigmas militares, hasta que fue el punto de no retorno que llevó definitivamente a la Unión a la victoria, junto con la simultánea conquista de Vicksburg por el mismo bando. Este aniversario supongo que habrá sido muy recordado en su país; creo que merecería un recordatorio en el ámbito de la historia universal por todo lo que supuso. En cualquier caso, en el artículo que mencionaba al principio de este párrafo nos proponen visitar el trabajo Devil’s Den, con fotografías de Eva O’LearyHarry Griffin de las celebraciones y recreaciones de la batalla que se han producido.

Una noticia luctuosa para el mundo de la fotografía. Poco antes de marchar a Berlín se produjo el fallecimiento del fotógrafo Oriol Maspons (1928 – 2013). Su noticia se comunicó en diversas fuentes. Un fotógrafo excelente, cuyo mejor homenaje es revisitar su obra. Y con esto lo dejo hasta la próxima semana.

Tiergarten

Tiergarten, Berlín (Alemania)

Tiergarten

Tiergarten, Berlín (Alemania)

[Libros] Song of Ice and Fire – Tales of Dunk and Egg

Literatura

Tras la lectura de Danza de dragones, pensaba que había acabado con Canción de hielo y fuego de George R. R. Martin durante una temporada y así lo expresaba. Sin saber cuando se publicará el sexto volumen de la saga, el estreno de la cuarta temporada de la serie en la primavera del año que viene parecía el evento más inmediato. Pero mira tú por donde que me comunican la existencia de una serie de relatos o novelas cortas, Tales of Dunk and Egg (Cuentos de Dunk y Egg), ambientados unos 80 años antes de los eventos que nos cuenta la serie principal de novelas. Y me los pasaron. Y los he leído. En inglés. De ahí que conserve sus títulos originales.

The Hedge Knight
The Sworn Sword
The Mistery Knight
George R. R. Martin
Publicados en distintas colecciones de relatos de fantasía y ciencia ficción

Estamos ante una serie de relatos, de los que hasta la fecha se han publicado tres, que nos cuentan la relación entre Dunk y EggDunk es un muchacho de Flea Bottom (Lecho de Pulgas), el barrio más pobre de King’s Landing (Desembarco del Rey), la capital de Westeros (Poniente). No sabe quién es su familia, y es acogido como escudero por un caballero errante que lo nombra caballero en el momento de morir. Atención que ahora viene un spoiler,… Advertidos estáis… Egg, por su parte, en el momento en el que se conocen, es un niño de ocho años que se ha escapado de su familia, y pasa desapercibido rapándose la cabeza al cero. Pero en realidad es Aegon, hijo del príncipe Maekar, de la Casa Targaryen, uno de los hijos del rey. Todo ello sucede unos años después de la guerra de sucesión que enfrentó a los Targaryen con la casa bastarda Blackfyre, y que dejó profundamente dividido al reino.

Castillo de Loarre

En estos relatos, dejamos los castillos-palacio para aventurarnos más en los castillos fortaleza. Las tierras resecas del segundo de los relatos me hace pensar en mi propia tierra, Aragón, cuyo más emblemático castillo medieval es sin duda el castillo de Loarre.

En el primer relato, The Hedge Knight, se nos narrará el encuentro entre los dos personajes en torno a un torneo, en el que se producirán acontecimientos clave para la Casa Targaryen y el reino. Allí es donde la pretensión de Dunk de ser caballero será puesta a prueba, y al final se confirmará conociéndosele como Sir Duncan The Tall. Y Egg pasará a ser su escudero. Un príncipe de la casa real como escudero de un caballero errante.

Un par de años más tarde, el segundo relato, The Sworn Sword, nos mostrará cómo en medio de una terrible sequía que llega tras una terrible epidemia que ha diezmado el reino, nuestros protagonistas entran al servicio de un caballero con tierras, procedente de un señoría venido a menos, y que tiene un tremendo conflicto con una señora vecina, conocida como Red Widow (la Viuda Roja).

El tercer relato, The Mistery Knight, con nuestros protagonistas dos años mayores y camino del norte, los llevará a meterse en un conspiración que pretende devolver a los Blackfyre al poder, lo que los pondrá en graves peligros.

He de decir que cada uno de los relatos se puede leer de modo independiente, aunque conviene leerlos en el orden indicado, porque algún dato de argumento se da en los sucesivos con respecto a los previos. Yo, por un error en la información que recibí, leí primero el tercero, y luego ya los otros dos en el orden adecuado.

Son relatos de lectura fácil. Incluso en inglés, no presentan muchos problemas una vez que te acostumbras a algún arcaísmo fácil de pillar y al vocabulario de la jerga específica de los caballeros medievales, armas y otros objetos. Afortunadamente, muchas de las palabras inglesas que designan estos objetos las tomaron del francés normando, y por lo tanto tienen raíces latinas que hacen sencilla su comprensión.

Tienen menos intensidad y drama que los libros de la saga original, y están más orientados hacia el puro relato de aventuras, por lo que son bastante entretenidos, siendo el más flojo desde mi punto de vista el segundo de ellos. El primero se lee con facilidad y es el más entretenido, aunque también es el más previsible. El tercero sorprende un poquito más. Son un entretenimiento para los aficionados a la saga, que puede entretener a la espera de nuevas entregas.

Como curiosidad, en los libros principales de la saga se traducen al castellano con frecuencia los nombres, apellidos y topónimos, cuando tienen una traducción evidente. Desde este punto de vista Egg sería Huevo. ¿Tal vez su nombre original Aegon se podría traducir como algo así como Uevon? Nada. Una tontería que se me ha ocurrido.

Castillo de Peracense

Aunque también es muy bonito e interesante el Castillo de Peracense, más austero, pero impresionante al atardecer con el rojo de su muros.

[Televisión] Adios a las reinas inglesas y un par de novedades

Televisión

En medio de cierta apatía televisiva, y una total apatía cinematográfica, esta semana nos pondrán falta en las salas de cine, si bien es cierto es que el viaje a Berlín puede servir de excusa. Y en la cosa televisiva, como la semana pasada no hubo comentario del panorama, pues esta tengo algo más que contar.

Un par de novedades. Desde el otro lado del charco, nos llega una nueva serie policiaca, ambientada en Detroit, ciudad en tremendo declive, donde en un ambiente opresivo y duro asistiremos parece a las andanzas de unos policías corruptos que se ven involucrados en el asesinato de un compañero. El primer episodio me resultó un poco confuso, pero en el segundo se me fue aclarando el panorama, y de momento esta serie, Low Winter Sun se llama, se queda en mi cartelera. Veremos como evoluciona. Las interpretaciones son buenas y la trama puede dar de sí.

De tierras británicas nos llega una comedia de situación ambientada en un instituto con el claustro de profesores más zopenco que se haya podido ver en una serie de televisión. Se trata de Big School, protagonizada por la antigua compañera del DoctorCatherine Tate, el primer episodio me pareció flojillo. Pero en este momento hay tal ausencia de sitcoms en mi cartelera, que la mantendré para rellenar huecos tontos. Por otra parte, la primera temporada van a ser sólo 6 episodios. En fin. Ya veremos.

Y ha llegado a su fin la miniserie, no tendrá segunda temporada, The White Queen. En ella han sido protagonistas las mujeres que históricamente se vieron involucradas en las veinte últimos años de la Guerra de las dos rosas. Basada en una serie de best-sellers de Phillipa Gregory, los personajes principales han sido, siguiendo los títulos de las novelas, La reina blanca (The White Queen) que da nombre a la serie, y que fue Elizabeth Woodville (Rebecca Ferguson), reina consorte de Eduardo IV de Inglaterra (Max Irons)La reina roja (The Red Queen), que fue Margaret Beaufort (Amanda Hale), madre del futuro Enrique VII Tudor (Oscar Kennedy/Michael Marcus); y La hija del hacedor de reyes (The Kingmaker’s Daughter), Anne Neville (Faye Marsay), hija del conde de Warwick (James Frain) y esposa del desafortunado Ricardo III (Aneurin Barnard), el último rey de los York, y que tan mal parece que le caía a Shakespeare que lo describió jorobado, malévolo y traicionero.

Castillo de Warwick

El castillo de Warwick, feudo del conde de Warwick, que es uno de los personajes señalados de la serie junto con sus hijas, especialmente Anne Neville, que casó con el duque de Gloucester, posterior rey Ricardo III.

Con una producción bastante lujosa, con estupendos decorados, muchos de ellos naturales, abundancia de vestidos y aparataje de época, la serie ha arrastrado demasiado la naturaleza de estar originados en típicos best-sellers de consumo fácil, con definición de personajes demasiado lineales, poco matizados, y mezclando algún elemento sobrenatural, de “brujería”, que no sé si viene mucho a cuento. La serie se deja ve, va mejorando con los episodios, aunque el episodio final me parece un tanto precipitado en su desarrollo y conclusión. El presunto amorío del rey Ricardo III con su sobrina Elizabeth de York (Freya Mavor), futura reina consorte del primer Tudor aparece como surgido de la nada, mal planteado y de desarrollo confuso y precipitado. Esto es por poner un ejemplo. También es criticable es que por los personajes parecen no pasar los años. La guapa actriz protagonistas, Ferguson, representa un personaje que tiene 26 o 27 años cuando comienza la serie y 48 años cuando termina. Pero tan apenas parece que haya pasado el tiempo. Y estamos hablando de una mujer que tuvo 12 hijos de dos matrimonios distintos, al final de la edad media… y que sólo murió 7 años después… Poco riguroso. Similares observaciones se pueden hacer de otros personajes. Los productores parecen más preocupados en que todos salgan guapos más que en una recreación creíble de la realidad.

Así pues, como resumen, producción claramente orientada al público femenino, del que los responsables televisivos suponen siempre escasa inteligencia o sentido crítico, y siempre una actitud “marujil”. Lo cual lastra un producto que tenía todos los elementos para ser muy interesante, y se queda en entretenido.

La Torre de Londres

Uno de los misterios de la serie, y de la historia de Inglaterra, es el destino de los hijos de Eduardo IV e Elizabeth Woodville, a quienes Ricardo III confinó en la Torre de Londres, donde desaparecieron, y por lo que se les conoce como los “príncipes de la Torre”; el misterio de su desaparición no está aclarado. En la serie sugieren cosas pero no afirman nada con seguridad. Aunque alguna historia rara montan con la identidad de uno de los dos príncipes.

[Libros de fotografía] De compras en Berlín

Fotografía

Mientras voy elaborando el diario de viaje de mi reciente escapada a Berlín, voy a ir comentando aquí alguna de las consecuencias del viaje. Y una de las consecuencias de un viaje a Berlín es que uno puede venir con la maleta bastante pesada por culpa de algunos libros que caen en ella.

En la Burgstrasse, junto al parque de Monbijou, a menos de cinco minutos caminado del hotel donde nos alojábamos, y frente a la Isla de los Museos se encuentra la sucursal berlinesa de la librería Walter König, especializada en libros de arte y, entre ellos, con abundancia de libros de fotografía. Me vine con cuatro volúmenes que aumentaron considerablemente el peso de mi maletita de viaje. Menos mal que a la vuelta ningún empleado de la compañía aérea comprobó el mismo, entre otras cosas gracias a lo compacto de su tamaño. Porque si no, seguro que me la hacen facturar.

Berlin Freidrichstrasse

Creo que la mayor parte de las fotografías de los libros que compré están en blanco y negro. No todas, pero muchas.

Tres de los volúmenes los compré yo mismo.

El último número de la revista Foam, últimamente difícil de conseguir en Zaragoza, y que siendo el número 35, verano de 2013, viene especialmente tórrido bajo el título Lust. O sea, lujuria. ¿Hace falta decir más sobre su contenido? Todavía no he terminado de digerirlo, pero esta revista siempre tiene una gran calidad en los trabajos presentados y en la impresión de los mismos.

Trough the Soldier’s Lens con fotografís de Bill Perlmutter. Este es un fotógrafo norteamericano que comenzó su actividad cuando realizó su servicio militar en el Signal Corps del ejército de su país, donde se formó técnicamente, y fue destinado a Alemania desde donde viajó por toda Europa. Utilizando cámaras de formato medio, y alguna telemétrica, documentó sus impresiones en Alemania, FranciaItaliaEspañaPortugal en los años 50. Su mirada no deja de ser la de quien se extraña antes las diferencias que encuentra con lo que considera normal en su sociedad, en su medio habitual. Pero lo hace con humanismo, con empatía y, en ocasiones, hasta cierto punto, con ingenuidad. Pero con un técnica excelente y sobre todo con una estética impecable. A priori no es un libro que pensaría en comprarme, pero al hojearlo despacio en la librería, me enganchó y me lo traje.

En mayo de este mismo año, me llamaba la atención un artículo de Le Journal de la Photographie que comentaba una exposición de los fotógrafos japoneses Hiroshi HamayaKinsuke Yamamoto, y así lo trasladaba a estas páginas en mis recomendaciones semanales sobre fotografía. Esta exposición tiene un catálogo excelentemente editado, que estaba disponible a la venta en la librería berlinesa. También es uno de los libros que tardaré todavía un tiempo en ir digiriendo adecuadamente, pero desde luego un excelente añadido a mi biblioteca de libros de fotografía.

Berlin Freidrichstrasse

Por otro lado, Berlín es una ciudad privilegiada para quien guste de los temas ferroviarios. Muchas estaciones, muchos trenes, mucha gente. Y el grafismo asociado a estos temas.

El cuarto volumen fue un regalo sorpresa comprado sobre la marcha, mientras yo estaba ensimismado hojeando libros. Regalado con intención de “provocar”, se trata de Nudity Today, de Jesse Pearson (editor), que recopila la obra de una serie de fotógrafos contemporáneos con nuevos enfoque en el tratamiento de la figura humana desnuda. Ya digo que era un regalo “provocativo”, porque buena parte de la obra que aparece tiene un tratamiento muy descarnado del desnudo, incluso bordeando lo pornográfico, aunque hay de todo. En cualquier caso, creo que es mucho más aprovechable de lo que me pareció en un primer momento, aunque probablemente tampoco es un libro que yo me hubiera comprado en principio.

Ahora tengo que ir pensando en cómo amplio mis estanterías para colocar los libro. Uffff…

Berlin Freidrichstrasse

Así que en esta entrada os dejo algunas fotografías tomadas en la estación de Berlín-Friedrichstrasse, procesadas en blanco y negro.

[Libro] Ragtime

Literatura

Cuando leí La Gran Marcha, me di cuenta que me había estado perdiendo una gran escritor, E. L. Doctorow. Norteamericano, que habla sobre cosas de su país, con una visión social y crítica, pero sobre asuntos universales. Decidí que tenía que leer más de este autor, que me había encandilado con su visión de la marcha de Sherman sobre Georgia durante la contienda civil norteamericana. Sin embargo, hasta ahora no me había puesto a ello a pesar de que todos los indicios mostraban la conveniencia de dedicar tiempo a este autor contemporáneo. Pasada la resaca del atracón medievo-fantástico de estas semanas atrás, voy con esta novela ambientada en los Estados Unidos de principios del siglo XX.

Ragtime
E. L. Doctorow; traducción de Jorge Rizzo
Miscelánea Editores, 2012
Edición electrónica

Estamos en el estado de Nueva York, en la primera década del siglo XX. Son los tiempos del ragtime, antecesor de la música de jazz. Y seguiremos los avatares durante los años que van desde el asesinato del arquitecto Stanford White en 1906 hasta la Primera Guerra Mundial de una familia ficticia, cuyos nombres no conoceremos, pequeños industriales en la ciudad de Nueva Rochelle, a pocos kilómetros de la ciudad de Nueva York. Estas personas verán sus vidas entremezclarse con las de una joven de raza negra embarazada, con un pianista de ragtime que quiere casarse con ella, y con una familia de inmigrantes judíos que intentan salir adelante. Pero también veremos como se cruzan en su camino algunos personajes históricos como la actriz Evelyn Nesbit, la anarquista Emma Goldman, el financiero John Pierpont Morgan, el escapista Houdini, el industrial Henry Ford, e incluso Freud, Emiliano Zapata o el archiduque Francisco Fernando de Habsburgo-Lorena. Y entremezclado entre los hechos históricos y la sociedad real de la historia, conoceremos del drama a propósito de un Ford T maltratado.

Imitador cómico de Houdini en Alexanderplatz

Uno de los personajes históricos que aparecen en la novela de hoy, y con frecuencia, es el escapista Harry Houdini. Y aquí tenemos a un imitador cómico que hace casi una semana veíamos actuar en la Alexanderplatz de Berlín.

Estamos ante un gran fresco histórico de cómo Doctorow, que no es precisamente un indocumentado, ve la sociedad estadounidense de principios de siglo XX. Un estado con numerosas contradicciones. Paradigma del estado democrático y liberal nacido de la ilustración y transformado por la revolución industrial, es al mismo tiempo bandera de libertades y caldo de cultivo para la pobreza, la discriminación racial y el abuso de las clases más desfavorecidas. Entre revolucionarios y capitalistas nos muestra el germen de lo que va a ser la sociedad norteamericana futura. Todo ello desde el punto de vista de algunos de sus protagonistas reales, sin dejar de aportar su pequeño, o grande según se mire, drama ficticio que nos sitúa al nivel de ciudadano común en medio de una sociedad en profunda transformación. Un drama al que no le falta sentido del humor y de la ironía, tanto en sus parte ficticias como en las históricas.

Lo cierto es que este segundo libro que leo de Doctorow me deja tan buen sabor de boca o mejor que el anterior, y empieza a configurarlo como uno de mis escritores contemporáneos favoritos. Tengo el propósito, en esta ocasión más firme, de ir leyendo su obra, donde espero encontrar más joyas más o menos conocidas, más o menos escondidas. Total y absolutamente recomendable.

La novela fue adaptada al cine por Milos Forman en 1981, pero no he tenido la oportunidad de ver la película. Algo que tendré que remediar lo antes posible

Binnenalster

Houdini es el protagonista de uno de los capítulos más curiosos, cuando aprende a volar una aeroplano, y realiza una exhibición ante el archiduque Francisco Fernando, cuyo asesinato en Sarajevo desencadenaría la Primera Guerra Mundial. Dicha exhibición se realizó en Hamburgo, cuyo Binnenalster contemplamos en la fotografía.

[Viajes] Escapada en Berlín

Viajes

Todos los años a mitad de agosto intento hacer una escapada de cuatro o cinco días. Y este año ha tocado visitar, de nuevo, la capital alemana. Cosa que ya hicimos en fechas similares en 2009, en aquel momento con la excusa de la exposición de la Bauhaus. En esta ocasión, las excusas han sido otras, pero bienvenidas sean las excusas. Esta es una ciudad siempre interesante de visitar.

Mientras saco tiempo para ir “revelando” las fotos y elaborando el diario del viaje, os dejo con unas cuantas imágenes de la visita a la ciudad, a modo de resumen. Espero que os gusten.

Berlin Fernsehturm

Cómo no, uno de los símbolos de la capital alemana, la Berlin Fernsehturm, vista desde la animada Alexanderplatz.

S-Bahn Savigny Platz

Han cambiado la “decoración” reivindicativa la estación del S-Bahn de Savignyplatz; han quitado al miliciano de Capa, y han puesto alusiones al periodo nazi, ya que este año es el 80º aniversario del ascenso al poder de esa “gente”.

East Side Gallery

El asunto nazi, junto con el asunto comunista, son dos de los negocios turísticos más boyantes berlineses; aquí un lienzo del infame muro en la East Side Gallery.

Copia del Juicio Final del Bosco - Gemäldegalerie

Hubo bastante tiempo para dedicar al arte en una ciudad plagada de museos interesantes; un visitante “alucina” ante los motivos que encontraba en una copia atribuida a Lucas Cranach el Viejo del Juicio Final del Bosco. La verdad es que El Bosco pintaba unas cosas alucinantes, buenísimas. Modernísimas.

Berlinische Galerie

Dedicamos bastante tiempo al arte moderno y contemporáneo, entre otras colecciones a la Berlinische Galerie, museo de arte moderno, fotografía y arquitectura, establecido en Kreuzberg desde hace menos de una década.

Columna de la Victoria

El Tiergarten es un lugar que me suscita sentimientos ambivalentes. Por un lado, lo que daría yo porque en el centro de mi ciudad hubiera un bosque como este. Sin embargo, a la que te descuidas te aparece algún monumento al militarismo prusiano de los que está plagado. Como la conocida Siegessäule, la columna de la Victoria.

Terrazas a orillas del Spree

Lo que sí que es estupendo es tomarse unas cervezas relajadamente a orillas del Spree. Hay varios sitios indicados para ello, como estas terrazas frente a la Hauptbanhof, la estación central de ferrocarril.

Locomotora de vapor - Wernigerode

Fuimos a visitar los ferrocarriles de vapor del Hartz, con estupendas locomotoras como esta que vemos en el depósito de Wernigerode. Paradójicamente, con lo que a mí me gustan estas cosas, yo era partidario de ir a pasar el día a orillas del Báltico. Hacía tan bueno…

Estorninos en la Berliner Dom

Al atardecer, bandadas de estorninos sobrevuelan la ciudad. Por ejemplo, sobre la Berliner Dom (catedral luterana de Berlín) y el Lustgarten.

Humboldt Box

En mis primeras visitas a Berlín, pude contemplar todavía ese horror de fealdad que fue el Palacio de la República o Cámara del Pueblo de la RDA; en 2009, ya lo habían demolido. Desde que visité por primera vez Berlín, había oído que pretendían reconstruir de la nada el antiguo Palacio Real de Berlín. Y parece que va en serio. Han empezado las obras, y los explican en esta Humboldt Box.

El Berlin-Warszawa express atraviesa la isla de los museos

En esta ocasión no visitamos ninguno de los museos de la Museuminsel, pesar de que estaba literalmente a tiro de piedra del hotel. Aquí podemos ver como la atraviesa el expreso Berlín-Varsovia mientras esperábamos a que abrieran la librería Walter König en la Burgstrasse.

Checkpoint Charlie

En cinco ocasiones que he visitado la capital alemana, es la segunda vez que paso por el postizo Checkpoint Charlie. Y en esta ocasión ha sido casi sin querer. Sin embargo, por motivos que no acabo de entender, es una aglomeración de turistas, que no se daba la otra vez que lo vi, allá por el año 2000.

Topographie des Terrors

Mientras nos dirigíamos a visitar una exposición retrospectiva de la artista surrealista Méret Oppenheim, suiza nacida en Berlín, pasamos por la Topographie des Terrors, que combina las exposiciones sobre el terror nazi, con una sección del muro. Ahora recuerdan el 80º aniversario de la llegada al poder de los nazis en 1933. Hablando de Méret Oppenheim de hizo famosa, y ahí es donde la conocí yo, porque posó para Man Ray en su serie de desnudos “Erotique Voilée”, cuando tenía 20 años. La retrospectiva se expone en el Martin-Gropius-Bau, donde hace cuatro años estaba la exposición Modellbauhaus.

Desagües en Potsdamer Platz

En mi primer viaje a Berlín, en 2000, me sorprendió que era una ciudad en obras. Y así ha seguido siendo. Parece que nunca terminan de hacerla. Y como su subsuelo es rico en filtraciones de agua, son características las tuberías de desagüe del agua que bombean al excavar los cimientos de los nuevos edificios. Estas, así de rosas, atraviesan la Postdamer Platz.

Holocaust Denkmal

Desde hace años, el memorial por los judíos asesinados en Europa forma parte de mis lugares favoritos. Pero o yo no lo entiendo, o sus autores se equivocaron al diseñarlo, o es la mayor parte de la gente la que no lo entiende. Se supone que tiene que invitar a la reflexión seria sobre las barbaridades que perpetra el género humano. Pero tal efecto parece que sólo se produce en una minoría de nosotros; la mayor parte de la gente lo ve como una lúdica oportunidad de jugar al escondite.

¿Puerta de Brandemburgo?

Como de costumbre, imposible ver la Puerta de Brandemburgo, que suele quedar oculta por escenarios, ferias, pistas deportivas provisionales, o lo que sea. En esta ocasión, el SPD (partido socialdemócrata alemán) celebraba su 150º aniversario. No sé si los partidos socialdemocratas están últimamente para muchas celebraciones.

Ell fin de la diversidad bajo el nazismo ante el Bundestag

Uno de los motivos del recuerdo del 80º aniversario de la llegada al poder de los nazis es del fin de la diversidad en la sociedad berlinesa y alemana en general. Por ello encontramos en diversos puntos de la ciudad, como ante el Bundestag, estos cilindros con las fotografías y las biografías de destacados personajes de la sociedad alemana que en el mejor de los casos tuvieron que exiliarse, y en el peor,… os lo podéis imaginar.

Bundestag

Se acabaron las filas ante el Bundestag. Ahora para visitar la cúpula hay que pedir hora por internet.

Ampelmann en Friedrichstrasse

Despido este reportaje con una imagen del característico Ampelmännchen, que encontramos en los semáforos de las calles del antiguo Berlín oriental. Aquí en la Friedrichstrasse, se ha convertido en uno de los símbolos más comercializados de la ciudad.