[Libro] Cuentos completos (Doctorow)

Literatura

Edgar Lawrence Doctorow, más comúnmente E. L. Doctorow, ha sido uno de los escritores más destacados del siglo XX en la literatura de Estados Unidos, y probablemente de la literatura mundial, habiendo estad activo hasta la publicación de su último libro en 2014, que comentamos aquí hace un tiempo. También es uno de mis escritores favoritos de origen norteamericano. Siempre me ha gustado la novela con trasfondo histórico, y ese ha sido un género en el que Doctorow ha destacado especialmente. Pero todo lo bueno se acaba, y el escritor falleció el año pasado, sin llegar a ver está recopilación en castellano, en la que participó, que reúne en un único volumen todos sus cuentos, sus relatos o novelas cortas. Como homenaje, decidí hace un tiempo que tenía que leerla. Y así ha sido.

Cuentos completos
E. L. Doctorow; varios traductores
Malpaso Ediciones, agosto de 2015
Edición electrónica

Doctorow fue neoyorquino, así que... a Nueva York nos vamos con las fotos.

Doctorow fue neoyorquino, así que… a Nueva York nos vamos con las fotos.

Como he indicado se trata de la recopilación de todos sus cuentos, a los cuales hay que añadir una novela corta, “Vidas de los poetas”, que se publicó en su primera colección de relatos cortos en su idioma original en inglés. En estos relatos, se aleja bastante de los trasfondos históricos que caracterizan sus novelas, que en su conjunto constituyen un fresco de la historia norteamericana. Estos relatos son más personales, en el sentido en que se dirigen más a introducirnos en las vivencias de los protagonistas de las mismas, de sus inquietudes, anhelos, miedos, esperanzas o desesperanzas. Uno de ellos, es antecesor de una de sus novelas más conocidas, “Billy Bathgate”, que también es conocida por muchos aficionados al cine, puesto que se adaptó en 1991 a este medio.

Bien es cierto que no es frecuente ir a pasear por el Bronx,... uno se suele quedar por Manhattan,... Brooklyn todo lo más.

Bien es cierto que no es frecuente ir a pasear por el Bronx,… uno se suele quedar por Manhattan,… Brooklyn todo lo más.

Personalmente, me siento más cómodo con sus novelas de las que he leído tres, siendo la fenomenal “La gran marcha” con la que más he disfrutado. Pero creo que Doctorow es un escritor sensacional, muy moderno, pero con gran visión histórica que merece ser conocido. Si además eres adepto al cuento, al relato corto, este es tu libro. A por él. En Amazon España está a menos de dos euros en formato electrónico… Así que… ¿qué excusa puede haber para no leerlos?

O si la ocasión lo permite, acercarse con el ferry gratuito hasta Staten Island.

O si la ocasión lo permite, acercarse con el ferry gratuito hasta Staten Island.

[Libro] El cerebro de Andrew

Literatura

Salgámonos un poco del tema fotográfico que me ha ocupado de una u otra forma las tres últimas entradas de este Cuaderno de ruta, aunque con relativo éxito, y voy a dedicar como todas las semanas un día a la lectura y a la literatura. A una literatura excelente desde mi punto de vista, puesto que hace tiempo que incluí a E. L. Doctorow entre mis favoritos. El primer libro que leí de este autor norteamericano fue La Gran Marcha, un libro histórico situado en el avance de Sherman por el estado de Georgia, y que casi podríamos decir que me entusiasmó. Luego he leído otros títulos del mismo autor que también he disfrutado mucho, y periódicamente recupero alguna otra de sus novelas. Como ha sido el caso de la que toca comentar hoy.

El cerebro de Andrew
E. L. Doctorow; traducción de Carlos Milla e Isabel Ferrer
Roca Editores, 2014
Edición electrónica

Acompañando a Andrew, a Briony, a Martha,... recorremos varias ciudades de la geografía nortemericana, pero es Nueva York uno de los lugares principales.

Acompañando a Andrew, a Briony, a Martha,… recorremos varias ciudades de la geografía nortemericana, pero es Nueva York uno de los lugares principales.

Andrew es un neurocientífico. Y vive consigo mismo bajo la creencia que lleva la destrucción y la calamidad a todo lo que toca. Cuando comienza el libro, asistimos a como nos cuenta, en un diálogo con un psiquiatra que ocupará todo el relato, el modo en que tras la muerte de su segunda esposa, deja al hijo de ambos en manos de su primera esposa. Aquel primer matrimonio fracasó cuando murió la hija que tenían en común. Y poco a poco, mediante los flashbacks procedentes de su diálogo con el terapeuta, conoceremos la historia de Andrew, la de aquellas muertes, aquellos fracasos. Y nos llevaremos alguna sorpresa al final.

Yo estoy encantado con la capacidad narrativa de Doctorow. Como te va llevando poco a poco por una narración que intuyes o sabes tiene un final trágico. Pero la novela es muy poliédrica. También lo son los personajes, especialmente Andrew, más complejo de como se presenta a si mismo en su diálogos con el psiquiatra. Partiendo de ese punto absolutamente dramático, Doctorow va construyendo una relato que nos descubre la hermosa historia de amor con Briony, la joven universitaria que enamora y se enamora del profesor universitario que está entrando en la madurez. ¡Quién no se enamoraría de Briony, tal y como nos la presenta Doctorow! Una historia de amor que siempre aparece teñida de un fatalismo, en el que se mezcla el drama con momentos de humor absolutamente excelentes.

Nueva York, sus calles, sus parques, sus rascacielos, es un escenario perfecto para muchas historias, felices o tristes.

Nueva York, sus calles, sus parques, sus rascacielos, es un escenario perfecto para muchas historias, felices o tristes.

Y de repente, todo cambia. De repente conocemos la realidad del final de Briony. De repente, la percepción que tenemos de Andrew se modifica por completo. Con habilidad, sin que nos demos cuenta, Doctorow ha insertado la historia personal y particular de las personas en la historia global de los pueblos y del mundo. Y termina la historia de amor y surge la crítica social y política a un momento determinado de la historia de los Estados Unidos. Impresionante.

He de decir, que uno de los capítulos de este libro es uno de los que más me ha conmovido en todo el tiempo que he sido lector. Es decir, desde mi más tierna infancia. La enormidad de la catástrofe personal que se desvela al lector de forma progresiva e implacable y que de repente da sentido a una historia profunda, llena de matices psicológicos. Durante dos días suspendí la lectura del libro para digerir lo que llevaba leído hasta el momento, y reconducir el ánimo con el que afrontaba el tramo final del relato, que no careció de sorpresas.

Pero Andrew es un neurocientífico. Y lo que está bajo análisis es su cerebro y los productos del mismo. ¿Qué acontecimientos condicionan las respuestas del mismo? ¿Es todo cierto? ¿Es todo real? ¿No encontramos puntos de absurdo o surrealismo en la historia? ¿Los padres de Briony? ¿El compañero de habitación de Andrew en la universidad? ¿Su último empleo? ¿Quién es realmente el “doc” con quien se entrevista? No hay respuestas definitivas.

Como veis, intento no desvelar nada de la historia. Nada que no nos cuente el autor en las primeras páginas del libro. El potencial lector ha de seguir el recorrido que hice yo por su cuenta. Yo he quedado encantado. Y recomiendo esta novela vivamente. De verdad. No os arrepentiréis.

Y desde luego es el lugar idóneo para imaginar a la joven madre Briony trotando por esas calles y esos parques, probablemente atrayendo de cualquiera que la vea pasar.

Y desde luego es el lugar idóneo para imaginar a la joven madre Briony trotando por esas calles y esos parques, probablemente atrayendo de cualquiera que la vea pasar.

[Libro] Ragtime

Literatura

Cuando leí La Gran Marcha, me di cuenta que me había estado perdiendo una gran escritor, E. L. Doctorow. Norteamericano, que habla sobre cosas de su país, con una visión social y crítica, pero sobre asuntos universales. Decidí que tenía que leer más de este autor, que me había encandilado con su visión de la marcha de Sherman sobre Georgia durante la contienda civil norteamericana. Sin embargo, hasta ahora no me había puesto a ello a pesar de que todos los indicios mostraban la conveniencia de dedicar tiempo a este autor contemporáneo. Pasada la resaca del atracón medievo-fantástico de estas semanas atrás, voy con esta novela ambientada en los Estados Unidos de principios del siglo XX.

Ragtime
E. L. Doctorow; traducción de Jorge Rizzo
Miscelánea Editores, 2012
Edición electrónica

Estamos en el estado de Nueva York, en la primera década del siglo XX. Son los tiempos del ragtime, antecesor de la música de jazz. Y seguiremos los avatares durante los años que van desde el asesinato del arquitecto Stanford White en 1906 hasta la Primera Guerra Mundial de una familia ficticia, cuyos nombres no conoceremos, pequeños industriales en la ciudad de Nueva Rochelle, a pocos kilómetros de la ciudad de Nueva York. Estas personas verán sus vidas entremezclarse con las de una joven de raza negra embarazada, con un pianista de ragtime que quiere casarse con ella, y con una familia de inmigrantes judíos que intentan salir adelante. Pero también veremos como se cruzan en su camino algunos personajes históricos como la actriz Evelyn Nesbit, la anarquista Emma Goldman, el financiero John Pierpont Morgan, el escapista Houdini, el industrial Henry Ford, e incluso Freud, Emiliano Zapata o el archiduque Francisco Fernando de Habsburgo-Lorena. Y entremezclado entre los hechos históricos y la sociedad real de la historia, conoceremos del drama a propósito de un Ford T maltratado.

Imitador cómico de Houdini en Alexanderplatz

Uno de los personajes históricos que aparecen en la novela de hoy, y con frecuencia, es el escapista Harry Houdini. Y aquí tenemos a un imitador cómico que hace casi una semana veíamos actuar en la Alexanderplatz de Berlín.

Estamos ante un gran fresco histórico de cómo Doctorow, que no es precisamente un indocumentado, ve la sociedad estadounidense de principios de siglo XX. Un estado con numerosas contradicciones. Paradigma del estado democrático y liberal nacido de la ilustración y transformado por la revolución industrial, es al mismo tiempo bandera de libertades y caldo de cultivo para la pobreza, la discriminación racial y el abuso de las clases más desfavorecidas. Entre revolucionarios y capitalistas nos muestra el germen de lo que va a ser la sociedad norteamericana futura. Todo ello desde el punto de vista de algunos de sus protagonistas reales, sin dejar de aportar su pequeño, o grande según se mire, drama ficticio que nos sitúa al nivel de ciudadano común en medio de una sociedad en profunda transformación. Un drama al que no le falta sentido del humor y de la ironía, tanto en sus parte ficticias como en las históricas.

Lo cierto es que este segundo libro que leo de Doctorow me deja tan buen sabor de boca o mejor que el anterior, y empieza a configurarlo como uno de mis escritores contemporáneos favoritos. Tengo el propósito, en esta ocasión más firme, de ir leyendo su obra, donde espero encontrar más joyas más o menos conocidas, más o menos escondidas. Total y absolutamente recomendable.

La novela fue adaptada al cine por Milos Forman en 1981, pero no he tenido la oportunidad de ver la película. Algo que tendré que remediar lo antes posible

Binnenalster

Houdini es el protagonista de uno de los capítulos más curiosos, cuando aprende a volar una aeroplano, y realiza una exhibición ante el archiduque Francisco Fernando, cuyo asesinato en Sarajevo desencadenaría la Primera Guerra Mundial. Dicha exhibición se realizó en Hamburgo, cuyo Binnenalster contemplamos en la fotografía.