[Libros de fotografía] Del lujo del Salgado a la sencillez de Ai Weiwei

Fotografía

En los últimos días me he hecho con un par de libros de fotografía, muy distintos en concepto y en planteamiento, que me han hecho pensar un poco en la combinación de la estética y la ética en la fotografía, y que en cualquier caso son ambos recomendables.

Génesis – Sebastião Salgado

La editorial Taschen ha publicado este libro de gran formato, un verdadero mamotreto en el que necesitas una buena mesa para leerlo, incluso viene bien un atril para darle una adecuada inclinación y favorecer la visualización de las fotografías, que tienen ese aspecto inconfundible del blanco y negro de Salgado. Dado el tamaño del libro, la cantidad de fotografías que se nos ofrecen, la gran calidad de las mismas y la buena calidad de la impresión y de la reproducción de las fotografías, los 50 euros que cuesta no me parecen caros.

Conozco la obra de Salgado desde que comencé a interesarme por la fotografía. De alguna forma reunía muchas de las cualidades que de forma romántica uno aplica a determinado tipo de fotógrafos. Muy comprometido socialmente, nos proporciona imágenes que hacen pensar, y al mismo tiempo poseen un alto nivel estético. Ética y estética reunidas. Cuando empecé a conocer sus obras dedicadas a los trabajadores de todo el mundo, o a las migraciones, voluntarias u obligadas, o al continente africano, uno se representaba al fotógrafo aventurero que armado de su cámara, Leica claro, algunos objetivos, no muchos, y unos cuantos carretes en blanco y negro, se perdía en una variedad de ambientes para conseguir integrarse y conseguir transmitirnos una realidad difícil, para representarnos lo que realmente pasa con el ser humano a nivel global.

En este volumen hay una serie de cosas que se conservan y otras que no. Sabemos, porque nos lo ha contado el mismo, que su forma de trabajar ha ido cambiando. Habiendo dejado a un lado sus tradicionales Leicas, se ha pasado a la toma digital, imágenes que se someten a un procesado muy cuidadoso y realmente complejo para alcanzar el aspecto característico del fotógrafo, y que antes se confiaban a un copiador experimentado. Ya no percibo tanto el sentido aventurero del proyecto, y siento que estamos ante una empresa de grandes proporciones, ante equipos de gente con medios que permiten trasladar al fotógrafo por todo el mundo, para trasladarnos en este volumen lo que de bellamente natural, lo que todavía queda del mítico génesis original en este mundo cada vez más transformado por el ser humano. Las imágenes siguen siendo muy hermosas, todavía hay un compromiso claro, en este caso con el planeta y con el medio, pero ya no veo la figura del fotógrafo de la misma forma.

En cualquier caso, una obra notable que, por su volumen y densidad, os llevará día contemplar de forma integra.

Navegando en Hardangerfjord

Salgado sale a buscar paisajes naturales, quizá fiordos en Noruega, el Hardanger, para hacer fotografías en blanco y negro.

100 Photos by Ai Weiwei for Press Freedom

Estamos ante el nuevo volumen de la serie 100 fotografías por la libertad de prensa, que periódicamente nos ofrece Reporteros sin fronteras, a un módico precio. En la actualidad 9,90 euros. Ya he dicho en otras ocasiones, que por ese precio, uno puede ir formando una interesante biblioteca de libros de fotografía poco a poco, al mismo tiempo que se solidariza por una causa que merece la pena.

En este caso, el volumen está dedicado al artista chino disidente Ai Weiwei (recordamos que en los nombres chinos el apellido, en este caso Ai, va delante). Artista disidente que en alguna ocasión nos ha recordado que no son los artistas los disidentes, sino los gobiernos, y en su caso en particular se refiere al gobierno chino. Activista incansable por los derechos más básicos de las personas en su país, ha sido y es sometido a vigilancia continua por parte del estado policial chino, ha sido detenido, ha sufrido maltrato y restricciones en su libertad de forma diversa.

Muchas de las fotografías que encontramos en este volumen no son necesariamente importantes por su calidad estética. En este caso, la estética está subordinada a la necesidad de testimoniar, denunciar y tomar posición ante determinados hechos de la situación política y social china, y también ante algunos de los símbolos de otros países. Estamos ante fotografías en las que predomina el componente ético, y que pueden ser necesariamente feas o cutres, porque responden a la necesidad de mostrar la fealdad y la cutredad de unas situaciones. Estamos ante el uso de la fotografía como medio de denuncia, de exposición de una realidad alternativa a la oficial de los gobiernos. Sin más concesiones. Fotografías que no buscan calidad técnica, sino el testimonio. Ojo, eso no quiere decir que no haya una estética detrás de ellas. Ni mucho menos.

Ambos libros de los comentados hoy tienen objetivos y pretensiones muy distintas. No son comparables a priori. Y los dos tienen elementos más que suficientes para ser recomendados. Ambos tienen una propuesta ética, compatibles entre los dos, y una propuesta estética, que contrastan, que se distancian mucho. En cualquier caso, como decía, ambos me han hecho reflexionar sobre la necesidad de combinar ambas dimensiones a la hora de pulsar el disparador de la cámara.

No votes

Ai Weiwei discrepa del statu quo establecido, y hace fotos en blanco y negro o en color o como sea, para reivindicar el derecho a votar; mientras que en nuestro país, los descontentos, los que quieren cambiar el sistema te dicen que no votes. ¡¡¡ Seres humanos !!!