[Libro] En busca de April

Literatura

No soy especialmente aficionado a la novela negra, aunque de vez en cuando me gusta leer alguna, puesto que también tienen sus valores. Lo que pasa es que hay una multitud ingente de novelas de este género y, al no estar especialmente puesto al día en el mismo, me cuesta elegir una u otra. De la serie de libros del patólogo irlandes Quirke, escrita por John Banville, escrito de la misma nacionalidad de cierto prestigio, aunque bajo el seudónimo Benjamin Black, me hablaron recientemente bastante bien. Y este volumen apareció en edición electrónica recientemente en Amazon.es bajo oferta a mitad de precio. Así que me animé. No había leído nada del escrito, ni de sus obras más prestigiosas escritas bajo su propio nombre, ni de las más ligeras. Así que se trataba de una ocasión para decidir si tener un nuevo favorito o no.

En busca de April
Benjamin Black (seudónimo de John Banville); traducción de Miguel Martínez-Lage
Alfaguara Literaturas

Canal en Drumcorda

Visité Dublín en verano de 2005, y me gustó. Cuando salíamos del B&B en Drumcorda a pasear por la ciudad, cruzábamos este tranqilo y agradable canal.

Estamos en Dublín, en los años 50 del siglo XX. El protagonista del libro, el patólogo Quirke, acaba de salir de una temporada en rehabilitación de su alcoholismo, cuando recibe la visita de su hija, Phoebe, que está preocupada por la desaparición de una de sus amigas, April Latimer. En principio, el entorno de esta joven médico residente está extrañada por la ausencia de noticias, pero no parecen darle mucha importancia. La familia de April aparentemente del tema. Son una influyente familia muy conservadora y católica, con un ministro entre sus miembros, que consideran a la desaparecida una oveja negra descarriada. Como algo le huele mal, lo comentará con el inspector Hackett, y empezarán a sospechar que algo turbio hay. Sobre todo cuando aparecen restos de sangre bajo la cama de April. Mientras, Quirke tendrá que lidiar con su problemática relación con su hija, con su más problemática relación con la bebida, y con la joven y guapa Isabel Galloway, actriz perteneciente al grupo de amigos de su hija y de la desaparecida, que le resultará algo más que atractiva.

Christ Church Cathedral

Ironiza el escritor en el texto sobre el hecho de que siendo una ciudad tan católico tenga, a falta de una, dos catedrales protestantes. En la fotografía, una de ellas, Christ Church Cathedral. Por supuesto, con posterioridad construyeron una católica, menos vistosa. De todas formas, que conste que el lío de tener dos catedrales en una misma ciudad viene de antes de la reforma.

Lo que me ha gustado del libro ha sido la descripción del entorno, el conseguido ambiente lleno de contradicciones de Dublín, como capital de la relativamente joven república irlandesa, y el retrato de algunos de los personajes del libro, con suficientes matices para hacerlos interesantes. Pero en el debe, esta novela tiene que también tiene personajes excesivamente estereotipados y predecibles y una cuestión muy curiosa. Supongo que por que tengo en común con el protagonista, con la desaparecida, y con algunos de los miembros de la familia de esta, sospeché enseguida, en cuanto el libro presenta a todos los personajes y se investiga en la casa de la desaparecida, una posible solución al caso. Pero me parecía tan descaradamente estereotipada que la deseché. Pensé que un escritor de cierto prestigio, aunque fuese en una de sus obras menores, no podía caer en una solución tan obvia. Lo que me sirvió para seguir intrigado durante la lectura del resto del libro… para acabar cariacontecido y decepcionado cuando resulta que lo obvio y estereotipado era la auténtica solución al misterio. Quizá con algún pequeño toque más escabroso que no había previsto, pero por lo demás…

A pesar de las buenas referencias, ha sido un libro relativamente entretenido pero que tampoco me ha matado. En principio, no me sirve para engancharme a este escritor, para que me entren ganas de leer más de sus obras. Aunque quizá debiera darle una oportunidad con alguna de las que ha escrito bajo su nombre original. Ya veremos.

St Stephen's Green

Una de las cosas que me gustan de la capital irlandesa son las zonas verdes, como St Stephen’s Green. Aunque mucho mejor en verano, y no en el frío y brumoso mes de febrero en el que transcurre la acción de la novela.